[LE}– ‘Bionovela’ y ‘bioserie’, sin espacios ni guion

24-05-2017

Los términos bionovela y bioserie están bien formados y son válidos con el significado de ‘novela biográfica’ y ‘serie biográfica’, respectivamente, y se escriben sin espacio ni guion.

En las noticias de cultura y espectáculos es cada vez más frecuente encontrarse con frases como las siguientes:

  • «Nacen las “bionovelas” políticas»,
  • «Ese medio agregó que la bionovela ya se está grabando» o
  • «Hasta el momento no ha intervenido en la realización de la bioserie de su padre».

Aunque, tal como señala el Diccionario Académico, el elemento bio- en principio significa ‘vida’ o, como acortamiento de biológico, ‘que implica respeto al medio ambiente’, está empezando a adquirir un nuevo valor como acortamiento de biografía, que tiene cierto uso, sobre todo en la lengua coloquial.

Se trata de un caso similar a otros que se basan en acortamientos: foto- aludía originalmente a la luz, pero ahora también a la fotografía (fotomontaje); auto- no es sólo ‘por sí mismo’, sino también ‘relacionado con los automóviles’ (autolavado), mientras que radio-, además de aludir a las radiaciones, se aplica a los medios de comunicación radiofónicos (radionovela).

Al ser una palabra bien formada, no es necesario escribirla ni entrecomillada ni en cursiva, aunque no sea incorrecto aplicar alguno de estos recursos para señalar su novedad. Y como el elemento compositivo es asimilable a un prefijo, lo adecuado es que vaya unido, sin espacio ni guion.

Por consiguiente, los ejemplos anteriores son válidos, aunque en el primero también se podría haber prescindido de las comillas.

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[LE}– ‘Aporofobia’, neologismo válido

23-05-2017

El neologismo aporofobia, no aporafobia, está bien formado y se considera un término válido en español para hacer referencia al odio o al miedo al pobre.

Aporofobia —formado a partir de la voz griega á-poros, ‘sin recursos’ o ‘pobre’, y fobos, ‘miedo’— significa ‘odio, miedo, repugnancia u hostilidad ante el pobre, el que no tiene recursos o el que está desamparado’. Esta voz está bien formada en español, por lo que no es necesario resaltarla con cursiva o comillas.

El nuevo término parece tener su origen en algunas publicaciones de la filósofa Adela Cortina en los años noventa, en las que la autora pretendía diferenciar esta actitud de la xenofobia o el racismo.

Se recuerda además que lo apropiado es utilizar la forma aporofobia, y no aporafobia, voz que tiene cierto uso, pero que etimológicamente no se considera válida. Sin embargo, en algunos medios de comunicación se encuentran frases como

  • «No es ni racismo ni xenofobia: es aporafobia» o
  • «Según la autora, lo que tiene el 90 % de la gente es aporafobia».

En estos casos, lo correcto apropiado habría sido emplear aporofobia.

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[LE}– ‘Backup’ es copia de seguridad

22-05-2017

La expresión copia de seguridad es una alternativa en español al anglicismo backup, empleado en textos relacionados con la informática.

En los medios informativos se utiliza con frecuencia el término inglés:

  • «La única salida, en estos casos, es tener un buen back up que permita recuperar la información» o
  • «Si se quiere hacer un backup propio, Nokia ofrece un programa gratuito para almacenar este material en la computadora».

El Diccionario Panhispánico de Dudas define backup como ‘duplicado de un archivo informático que se guarda en previsión de la pérdida o destrucción del original’ y señala que equivale en español a copia de seguridad, de respaldo o de resguardo. En aquellos casos en los que no haya riesgo de ambigüedad, puede usarse simplemente copia.

En consecuencia, en los ejemplos citados habría sido preferible escribir

  • «La única salida, en estos casos, es tener una buena copia de seguridad que permita recuperar la información» y
  • «Si se quiere hacer una copia de respaldo propia, Nokia ofrece un programa gratuito para almacenar este material en la computadora».

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[LE}– Fútbol femenino: arqueras, delanteras…

19-05-2017

En relación con las competiciones de fútbol femenino, se ofrecen las siguientes claves para escribir adecuadamente los sustantivos de las jugadoras que disputan un partido, así como los nombres apropiados para designar a las demás participantes:

  1. La expresión la árbitra, con artículo femenino, es la adecuada, y no la árbitro ni el árbitro.
  2. Tanto la jueza de línea como la juez de línea son expresiones adecuadas, así como la linier, opción también válida y recogida en el Diccionario académico, no así la liniera.
  3. La entrenadora, si quien desempeña tal función es una mujer, se encarga de preparar al conjunto de jugadoras seleccionadas. Otra opción es la técnica, no la técnico. No resulta aconsejable, en cualquier caso, la míster, pues este sustantivo inglés tiene como referencia a un hombre.
  4. Arquera, cancerbera, meta, guardameta o portera son, entre otros, los sustantivos apropiados para referirse a la jugadora encargada de defender la portería propia.
  5. Defensora o zaguera son voces indicadas para designar a la jugadora cuya misión principal es proteger a su equipo de los ataques del contrario. El sustantivo defensa se utiliza para aludir tanto a la línea defensiva como a cada una de sus integrantes. La futbolista que recorre un costado puede llamarse carrilera o, si no se hace hincapié en su tendencia a subir y bajar la banda, la lateral derecha/izquierda, mejor que la lateral derecho/izquierdo.
  6. Tanto la mediocampista como la centrocampista son femeninos apropiados para referirse a la jugadora que ocupa la línea media o medular.
  7. La atacante es una forma adecuada de aludir a las futbolistas que ocupan la línea más ofensiva. El sustantivo delantera se emplea tanto en relación con la línea delantera como con cada una de sus integrantes. La que se sitúa en el medio se llama delantera centro. En el caso de la jugadora que ataca por las bandas, se aprecia una gran vacilación entre la extremo derecho/izquierdo, la extrema derecha/izquierda y la extremo derecha/izquierda; esta última es la forma acorde con la vigesimotercera edición del Diccionario Académico.
  8. Se llama capitana, mejor que la capitán, a la jugadora que encabeza un equipo deportivo.

Aunque muchas de estas denominaciones se han venido usando como comunes en cuanto al género (el/la portero), el uso actual tiende a priorizar las variantes femeninas especializadas (la arquera, la delantera), que en muchos casos aparecen ya desdobladas como en el Diccionario (el capitán/la capitana).

Esa tendencia se constata especialmente cuando estos sustantivos se escriben en plural (las porteras/delanteras, más habitual que las porteros/delanteros) o acompañados de algún adjetivo: la portera mexicana, más frecuente que la portero mexicana.

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[LE}– ‘Hacker’ y ‘cracker’, diferencias de significado

17-05-2017

Los términos hacker y cracker tienen significados diferentes.

Mientras que el primero alude a aquella persona capaz de introducirse en sistemas informáticos ajenos, el segundo se refiere a aquel otro que lo hace con fines ilícitos.

En las noticias es frecuente encontrar frases como

  • «El grupo hacker que hizo posible el caos de la semana pasada “prepara algo peor”» o
  • «Unos ‘hackers’ extorsionan a Disney con la filtración de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar».

Aunque en el uso general es frecuente asociar la palabra hacker a ‘pirata informático’ y, por tanto, a quien usa sus conocimientos con fines ilegales, en el ámbito de la informática se diferencia claramente entre hacker y cracker.

Así lo recogen los principales diccionarios de inglés y algunos de español, como el de María Moliner, que indica que un hacker es una ‘persona con sólidos conocimientos informáticos capaz de introducirse sin autorización en sistemas ajenos para manipularlos, obtener información, etc., o simplemente por diversión’.

La palabra cracker, en cambio, se aplica a quien, además de ser capaz de entrar en sistemas ajenos, lo hace con fines delictivos, como señala el diccionario de Oxford.

Así, en los ejemplos anteriores, y teniendo en cuenta el tipo de actividad que se les atribuye, habría sido preferible escribir

  • «El grupo cracker que hizo posible el caos de la semana pasada “prepara algo peor”» y
  • «Unos crackers extorsionan a Disney con la filtración de Piratas del Caribe: La venganza de Salazar».

Un uso adecuado de ambos términos es el que figura en el siguiente ejemplo: «Las empresas necesitarán 825.000 hackers para frenar a los crackers en 2025».

Al tratarse de extranjerismos no adaptados al español, ambos términos han de escribirse en cursiva, como puede apreciarse en el Diccionario Académico. En cambio, los derivados españoles de esas palabras (hackear, hacktivismo, hackatón…) se escriben en redonda, como explica la introducción de esta misma obra.

Es posible, asimismo, adaptar los anglicismos hacker y cracker al español como háker y cráker, siguiendo los criterios que figuran en la Ortografía de la Lengua Española. Esas formas adaptadas se escriben en letra redonda y con tilde.

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[LE}– 33 palabras en español que los más de los extranjeros son incapaces de pronunciar

11 ENE 2017

Teresa Morales García

A ningún hispanohablante se nos ocurriría pensar que la palabra «despotricar» podría acarrear grandes dificultades en su pronunciación.

Aunque hay que reconocer que tampoco es de las más sencillas, pues esa sílaba –tri precedida de po– casi la convierte en un trabalenguas.

Sin embargo, para un japonés podría ser una trampa mortal. “En general, los japoneses suelen apoyar el sonido de una consonante con una vocal, aunque sea incluso en una combinación de dos consonantes, o una consonante al final de palabra. Por ejemplo, ‘carta’ la pronunciarían como caruta; ‘mesas’ como mesasu; ‘abierto’ como abieruto; y ‘Madrid’ como Madorido», explica Pablo Navarro, profesor de español en el Instituto Cervantes de Tokio. Y añade: «Despotricar’ sería para un nipón algo así como desupoturicar». Verdaderamente impensable para el mismísimo Cervantes.

Más allá de lo anecdótico, o precisamente por ello, se nos ocurrió averiguar si realmente el español es un idioma tan difícil para un extranjero como parece ser en ocasiones, y cuáles son esas palabras que podrían complicarle la vida a cualquiera. Sin mencionar «supercalifragilísticoespialidoso», a la que, incluso el castellano más puro, vocalizaría de forma pausada y pensándosela.

Nuestra sorpresa ha sido descubrir que incluso la palabra “armadillo” puede ser ardua, tal y como demuestra un simpático vídeo del portal de idiomas Babbel.

“Lo cierto es que, comparado con otros idiomas, el español no se considera particularmente difícil. Una de las razones principales es que es muy fonético. Es decir, en general, a una letra determinada corresponde consistentemente un sonido específico”, comenta la doctora en Literatura y Lengua Española, Rosario Torres, profesora asociada de español en la Penn State University (Estados Unidos).

Sin embargo, como en todos los idiomas, la dificultad, haberla hayla, y radica en el sencillo hecho de que ciertos fonemas no suelen formar parte de la lengua materna.

“Cuando aprendemos una segunda lengua, la fonética suele convertirse en una asignatura compleja por una razón sencilla: nos vemos ante la necesidad de modificar nuestros arraigados hábitos articulatorios. De pronto, nos enfrentamos con sonidos no presentes en nuestro idioma, lo que exige habituarse a puntos y modos de articulación que, para nosotros, resultan extraños”, afirma otra especialista en la materia, Cristina Pérez Múgica, doctora en Literatura Española e Hispanoamericana y profesora de español para extranjeros en la academia Letra Hispánica, de Salamanca.

Otro punto a tener en cuenta es la grafía, como bien dice esta experta: “Nos cuesta asumir el hecho de que una misma grafía pueda representar sonidos distintos en otras lenguas”. Por ejemplo, en español, a cada fonema vocálico le corresponde una sola grafía (con la sola excepción de la ‘i’), mientras que en inglés, una misma letra puede representar vocales distintas. “Esto provoca que, en ocasiones, los hablantes nativos de inglés experimenten una cierta confusión: por ejemplo, no es raro que cuando se encuentran con la grafía ‘e’ duden entre pronunciarla como /i/ o como /e/”, comenta la profesora Pérez Múgica.

La trampa de la doble ‘r’

 

¿Qué tienen en común estas palabras? Para cualquier extranjero la pronunciación fuerte de la letra ‘erre’, también denominada vibrante múltiple, es uno de los sonidos más complejos. En palabras como “perro”, “ubérrimo”, o “desarrolladores”, por ejemplo, notaremos que la mayoría pronunciarán pero, ubérimo y desarolladores.

Las palabras con ‘erre’ o con sonido de ‘erre’ al principio —como «carro», «rato», «rueda», «sonrojado» o «rito»—, son una mala pasada para todos, japoneses incluidos, quienes, como indica el profesor Pablo Navarro, “no las pronuncian de forma fuerte, sino suave, ya que ese sonido no existe en japonés”.

Por otra parte, la profesora Pérez Múgica matiza que “en toda China, salvo en la zona de Xinjiang, no existe ningún dialecto en el que aparezca el fonema de la ‘erre’ vibrante múltiple, ni tampoco en lenguas como el inglés, el alemán, el francés… Es lógico que cause problemas a un mayor y más variado grupo de estudiantes”, puntualiza. Ni mencionar, entonces, «coscorrón», ni mucho menos «ronronear» o, peor aún, «terrestre».

Cuando «hola» se convierte en «jola»

 

Exigir, ejercer, corregir. Son otros de los vocablos que, aunque parezcan inocentes, llevan trampa. La doctora Torres, de la Penn State University, anota que la ‘g’ delante de las vocales ‘i’ y ‘e’ (“exigir” o “refrigerador”) se convierte en un sonido muy complicado para los extranjeros de habla inglesa.

A éstas hay que sumarle nuestra ‘hache’, que para muchos es un quebradero de cabeza. “Esta letra es para nosotros una mera grafía, que no se materializa de ningún modo en el habla. Sin embargo, movidos por sus hábitos articulatorios propios a los que están acostumbrados, los anglohablantes pueden olvidar esta norma y pronunciar la ‘h’ de palabras como ‘hermano’, ‘hola’, ‘hablar”, explica Cristina Pérez. De ahí que sea muy habitual escuchar a un oriundo de Texas decir, con una aspiración suave, germano, jola o jablar.

Hasta los italianos se resbalan en nuestra ‘piscina’

 

Ascensor, piscina, consciente. Con estas comenzamos a rizar el rizo. Incluso son difíciles de pronunciar para los italianos que, a priori, son quienes tienen un idioma más similar al nuestro. Y es que no todas las grafías semejantes en ambos idiomas tienen el mismo sonido. “Los italianos experimentan dificultades cuando se encuentran con este grupo ‘sc’ en palabras españolas, como ‘piscina’ o ‘imprescindible”, comenta Cristina Pérez desde su experiencia. En italiano, estos dos sonidos agrupados se pronuncian de una manera diferente, más parecido a una “sh” inglés, el mismo sonido que usamos en español para imponer silencio (“shhhhh”), denominado fonéticamente como sonido palatal fricativo sordo.

Los rocambolescos caminos de la ‘j’

 

Jarrón, aguja, jamonero. Cualquier buen imitador de un anglohablante intentando hablar español se dará cuenta de su manera tan peculiar de pronunciar nuestra ‘jota’ fuerte. Más suave, casi como una hache aspirada.

Pues bien, en algunos idiomas, la cosa es aún más rocambolesca. El profesor Navarro del Instituto Cervantes en Tokio ha visto como allí las palabras con la letra ‘j’ a veces llegan a pronunciarse de manera inverosímil, convirtiendo esa consonante en una ‘f’: “Julio’ lo pronuncian como furio o ‘juego’ como fuego. En otras ocasiones, los nipones se inclinan por, simplemente, suavizarla, haciendo de ‘joyería’ (hoyería), de ‘ojos’ (ohosu) o de ‘jamón’ (hamón)”.

Un japonés no dice «zurcir», dice «surosiru»

 

Zapato, cerilla, zurcir. Para muchos extranjeros, el sonido de la ‘zeta’ no existe en sus idiomas maternos, por lo que su pronunciación exacta en español es imposible. ¿Qué les ocurre a los japoneses, por ejemplo?

“Las palabras con la letra ‘z’ o el sonido de la combinación ‘ce’ y ‘ci’ tampoco existe para ellos, y lo pronuncian como si fuera el sonido de la letra ‘s’. ‘Zumo’ será sumo; ‘arroz’, aros; ‘cerca’, serca, y ‘circo’, sirco”, dice el profesor Navarro. Cabe destacar que, por las anotaciones que señala el experto de español en Tokio, “zurcir” será algo así como surosiru. ¡Todo un reto también para nosotros!

¿Te quieres reír? Pídele a un esloveno que diga «limpiaúñas»

 

Zafarrancho, inexorable, bibliográfico. A todo lo dicho se suma, además, la dificultad de las palabras que tienen demasiadas sílabas. “Resultan más complicadas de articular por la mera cantidad de letras que las componen”, explica la profesora Rosario Torres. Y más todavía si todas esas letras conforman una sola sílaba.

“Para los eslovenos, por ejemplo, la pronunciación de diptongos, triptongos e hiatos puede acarrear dificultades por dos motivos: su lengua no cuenta con fenómenos que equivalgan exactamente a éstos y, además, el español presenta una gran variedad y abundancia de diptongos”, añade Cristina Pérez, de Letra Hispánica.

Pídele a un esloveno que diga «limpiaúñas», aunque sólo sea por probar. Y, si tienes más curiosidad por saber de qué manera un guiri lidia con nuestro idioma, échale un vistazo a este vídeo realizado por el portal Flama. Las risas, al menos, están aseguradas.

[LE}– ‘Baliza’, alternativa a ‘beacon’

29/06/2016

Las expresiones baliza o baliza electrónica son alternativas válidas en español para referirse a los dispositivos electrónicos que en inglés reciben el nombre de beacon.

En los medios de comunicación se encuentran frases como

  • «Un sensor hace que se encienda la luz cuando detecta un beacon, un pequeño dispositivo inalámbrico» o
  • «Recorrer un pasillo concreto puede provocar que un beacon interactúe con el móvil del cliente».

Un beacon es un aparato de comunicación de bajo consumo que emite una señal inalámbrica y que se usa sobre todo para transmitir publicidad, información, guías, etc., a los dispositivos móviles que se encuentran en su radio de acción.

El término español baliza (‘señal que sirve para indicar una dirección, un peligro o marcar una ruta’) o baliza electrónica, si se quiere ser más preciso, son alternativas al anglicismo beacon.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «Un sensor hace que se encienda la luz cuando detecta una baliza, un pequeño dispositivo inalámbrico» o
  • «Recorrer un pasillo concreto puede provocar que una baliza electrónica interactúe con el móvil del cliente».

Se recuerda, por último, que si se prefiere utilizar el término inglés beacon, lo aconsejable es escribirlo en cursiva, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra.

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[LE}– ‘Oniomaníaco’ o ‘comprador compulsivo’, mejor que ‘shopaholic’

NotaCMP.- Lo de oniomanía y onomaniaco me gusta porque constan de una sola palabra y enriquecen el idioma, pero las otras opciones propuestas van contra la economía en el lenguaje.

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28/06/2016

Tanto comprador compulsivo como adicto a las compras son alternativas en español para lo que en inglés se conoce como shopaholic.

En los medios de comunicación pueden encontrarse ejemplos del uso del anglicismo:

  • «Su chica, con pasta de shopaholic y ojo entrenado, liquidó la compra en lo que dura una ducha» o
  • «Esta avenida de Shanghái es lo más para un shopaholic».

El término inglés shopaholic está formado por shop (que significa ‘tienda’ o, como verbo, ‘comprar’) y alcoholic, y expresa la idea de la adicción a las compras; para referirnos a este mismo concepto en español puede emplearse comprador compulsivo. Para la actividad puede hablarse de compra compulsiva o adicción a las compras.

De este modo, en los ejemplos anteriores podría haberse escrito mejor

  • «Su chica, con pasta de compradora compulsiva y ojo entrenado, liquidó la compra en lo que dura una ducha» y
  • «Esta avenida de Shanghái es lo más para un adicto a las compras».

En psicología se emplea oniomanía, recogida en el diccionario de Alemany y Bolúfer, de 1917, con el significado de ‘impulso morboso que mueve a ciertos individuos a hacer compras sin necesidad alguna’.

En esta misma obra se incluye la variante oneomanía, del griego onéomai (‘comprar’) y el elemento manía. A partir de este término especializado se forman oniomaníaco u oniomaniaco (ambas acentuaciones son válidas) para referirse a la persona que sufre de oniomanía.

Dado que estas voces están bien formadas en español no necesitan destacarse con comillas ni cursiva.

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[LE}– ¿Torácico o toráxico?

23/06/2016

¿Qué es más correcto para hablar del tórax: torácico o toráxico?

La asentada en la lengua general es torácico, que es la única forma recogida en el Diccionario Académico.

No obstante, el Diccionario Panhispánico de Dudas señala que también es válida la forma toráxico, usada particularmente en el Cono Sur.

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