[LE}— El esposo de la vicepresidenta estadounidense es el «segundo caballero»

Las correspondencias lógicas para primera dama y segunda dama cuando estas posiciones las ocupa algún hombre son primer caballero y segundo caballero.

Uso inadecuado

• Se casó a los 49 años con el que podría ser un perfecto «segundo caballero».

• Douglas Emhoff se convertirá en Segundo Caballero, algo también inédito.

Uso adecuado

• Se casó a los 49 años con el que podría ser un perfecto segundo caballero.

• Douglas Emhoff se convertirá en segundo caballero, algo también inédito.

En los Estados Unidos, se llama primera dama a la esposa del presidente, y segunda dama a la del vicepresidente, pero, con la llegada de Khamala Harris a la vicepresidencia, esta posición la ocupará su esposo, Doug Emhoff. Dado que ya hay una equivalencia que se encuentra en la fórmula vocativa damas y caballeros, se puede hablar de segundo caballero, que tiene además bastante uso.

No es recomendable la denominación de segundo esposo, que no traslada el sentido del original inglés second gentleman y que, además, aludiría a que la vicepresidenta tuvo un esposo anterior y este es el segundo.

Al igual que con los cargos en general, lo adecuado es escribirlo en minúscula, y, dado que esa expresión está bien formada, no hay necesidad de entrecomillarla, como tampoco se resalta segunda dama.

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[LE}— «Inflación», con una c, no «inflacción»

NotaCMP.- ¡Cómo será esto si llegara a surtir efecto la Ley Celaa!

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El término inflación se escribe con una ce, no inflacción.

Uso incorrecto

• También ha hablado sobre la inflacción en el fútbol y cómo la pandemia por coronavirus acabará con los grandes fichajes.

• La inflacción anual estimada con el IPC de septiembre sitúa a España en un −0,4 % de caída de los precios.

• El brote del coronavirus ha tenido un impacto negativo en la economía nacional tanto en el PIB como en la inflacción.

Uso correcto

• También ha hablado sobre la inflación en el fútbol y cómo la pandemia por coronavirus acabará con los grandes fichajes.

• La inflación anual estimada con el IPC de septiembre sitúa a España en un −0,4 % de caída de los precios.

• El brote del coronavirus ha tenido un impacto negativo en la economía nacional tanto en el PIB como en la inflación.

El Diccionario panhispánico de dudas especifica que no es correcto duplicar la ce en sustantivos como inflación —o en otros, como objeción—, lo que confirma el diccionario académico recogiendo el término con esta grafía.

Este error se produce por el cruce con otros sustantivos que sí tienen que duplicarla, como acción, infracción o satisfacción, porque, como indica la Ortografía, en su familia léxica existen palabras que incluyen la secuencia –ct-: acción > activo, infracción > infractor o satisfacción > satisfactorio.

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[LE}— «Seleccionado», «elegido» o «reclutado», mejor que «drafteado»

Seleccionado, elegido o reclutado son alternativas preferibles a drafteado, opción también válida, para referirse al jugador escogido para formar parte de un equipo de la liga profesional de baloncesto estadounidense (NBA).

Uso no recomendable

• ¿Cómo puede llegar a la NBA un jugador que no es drafteado?

• Díez ya fue drafteado en el puesto 54 de 2015 por Utah Jazz.

• Juancho acababa de ser drafteado por los Nuggets.

Uso recomendable

• ¿Cómo puede llegar a la NBA un jugador que no es elegido?

• Díez ya fue seleccionado en el puesto 54 de 2015 por Utah Jazz.

• Juancho acababa de ser reclutado por los Nuggets.

El Diccionario del español actual, de Seco, Andrés y Ramos, recoge como anglicismo el sustantivo draft como ‘selección de jugadores para pasar a formar parte de la NBA’, definición que puede ampliarse para abarcar también a otros procesos de selección similares en deportes como el béisbol, el fútbol americano o el jóquey.

Debido a su amplia extensión, y dado que se pronuncia como se escribe, es posible y recomendable emplear el término draft en redonda y en minúscula, considerándolo plenamente hispanizado, tal como ya ocurre con otras palabras de origen extranjero que terminan en dos consonantes, como récord, cíborg o wéstern.

A partir de este sustantivo, cabe crear draftear, drafteado o drafteable, si bien se recomienda optar por alternativas tradicionalmente españolas, como reclutar, elegido o seleccionable.

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[LE}— «Echar en falta» o «echar de menos», no «echar» o «encontrar a faltar»

Echar en falta o echar de menos son las expresiones apropiadas, y no echar o encontrar a faltar.

Uso inadecuado

• En muchos hogares echan a faltar a aquellos familiares que la epidemia se ha llevado por delante sin previo aviso.

• Se convierte en un marco favorable donde se echan a faltar hombres como Juan García Oliver.

• El equipo encuentra a faltar al campeón Marc Márquez.

Uso adecuado

• En muchos hogares echan en falta a aquellos familiares que la epidemia se ha llevado por delante sin previo aviso.

• Se convierte en un marco favorable donde se echan en falta hombres como Juan García Oliver.

• El equipo echa de menos al campeón Marc Márquez.

Tal y como explica el Diccionario panhispánico de dudas, las construcciones que significan ‘notar la falta [de alguien o algo]’ son echar de menos y echar en falta, y, por tanto, se desaconseja el uso de echar o encontrar a faltar, influidas por la expresión catalana trobar a faltar.

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[LE}— «Deshecho» y «desecho», significados

Las voces deshecho y desecho tienen significados distintos: deshecho, con hache intercalada, es el participio del verbo deshacer, mientras que desecho, sin hache, es un sustantivo derivado del verbo desechar que significa ‘residuo o cosa que se descarta después de haber escogido lo mejor y más útil’.

Uso incorrecto

• Se sospecha que podría haberse desecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.

• Hasta un total de 10 000 toneladas de residuos permanecen sin tratar en la planta de deshechos industriales 18 años después del desastre del Prestige.

• Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros deshechos.

Uso correcto

  • • Se sospecha que podría haberse deshecho de sus dos hijos de 2 y 6 años.
  • • Hasta un total de 10 000 toneladas de residuos permanecen sin tratar en la planta de desechos industriales 18 años después del desastre del Prestige.
  • • Los océanos no son capaces de procesar todos nuestros desechos.

Se trata de dos palabras homófonas, es decir, que se pronuncian igual pero tienen significados diferentes (y, en este caso, también grafías diferentes, ya que una tiene una hache intercalada y la otra no). Eso puede favorecer que en ocasiones se emplee inadecuadamente la una por la otra.

La palabra deshecho se utiliza en todos aquellos contextos en los que funciona como participio del verbo deshacer: para indicar la reversión de algo que se había hecho previamente («Ha deshecho los cambios»), para señalar que alguien o algo está destrozado («El cantante se quedó deshecho por la mala puntuación que consiguió») o, entre otras acepciones incluidas en el Diccionario de la lengua española, con el sentido de ‘prescindir de alguien’ («Se han deshecho de los jugadores que menos han rendido»), en este caso en forma pronominal y con la preposición de: deshacerse de algo.

La voz desecho, en cambio, se emplea en aquellos contextos en los que funciona como la primera persona del presente de indicativo del verbo desechar, ya sea con el sentido de ‘rechazar o no admitir algo’ («Desecho tus sugerencias»), o con el de ‘dejar o arrojar algo que se considera inútil o inservible’: «Desecho muebles viejos». También es un sustantivo que significa ‘cosa o conjunto de cosas de las que se prescinde por considerarlas inútiles’, tanto literal («desechos industriales») como metafóricamente («considerarse un desecho»).

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[LE}— «Quien más, quien menos», mejor sin tilde en «quien»

La locución quien más, quien menos, que significa ‘todos, unos más y otros menos’, se escribe preferentemente sin tilde en quien, pues se trata de un pronombre relativo.

Uso no recomendable

• Quién más, quién menos, en alguna ocasión ha recurrido a uno de los múltiples traductores gratuitos que tanto abundan en internet.

• Quién más, quién menos habrá oído hablar de las fases del duelo.

• Quién más, quién menos, todos estamos afectados por esta pandemia.

Uso recomendable

• Quien más, quien menos en alguna ocasión ha recurrido a uno de los múltiples traductores gratuitos que tanto abundan en internet.

• Quien más, quien menos habrá oído hablar de las fases del duelo.

• Quien más, quien menos, todos estamos afectados por esta pandemia.

La Ortografía de la lengua española señala que, aunque tradicionalmente se ha admitido la escritura de quien más, quien menos con tilde o sin ella, lo recomendable es optar siempre por la grafía sin tilde, ya que su pronunciación es átona y es un relativo sustituible por el que más, el que menos. Esta es la grafía que recoge además el Diccionario de la lengua española, que admite tanto quien más, quien menos como quien más quien menos, sin coma intermedia.

Sin embargo, no es adecuado poner coma después de la locución, salvo que a continuación aparezca otra palabra que funcione como sujeto, por lo general todos.

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[LE}— «Vuelos burbuja», expresión válida

El sustantivo burbuja, empleado en expresiones como vuelos burbuja o viajes burbuja, es válido para referirse a los vuelos que no están sometidos a las mismas restricciones que los demás.

Uso correcto

• Paraguay cerró sus fronteras en marzo y durante meses solo permitió vuelos de repatriación y de carga, hasta mediados de septiembre, cuando comenzó a operar vuelos burbuja entre Asunción y Montevideo.

• Hong Kong y Singapur firman el primer acuerdo de viajes burbuja del mundo.

• Australia abre viajes burbuja con Nueva Zelanda y no exigirá pasar cuarentena.

Con estas denominaciones se alude al establecimiento de un sistema por el cual los viajeros pueden moverse en avión entre dos ciudades sin necesidad de guardar una cuarentena, siempre y cuando den negativo en un test de coronavirus. El sustantivo burbuja figura recogido en el diccionario académico con el sentido, entre otros, de ‘habitáculo hermético y aislado del exterior’. La misma obra señala que se emplea frecuentemente en sentido figurado, como en «Los poderosos viven en una burbuja de impunidad».

Del mismo modo que en el ejemplo del diccionario, la burbuja de impunidad indica que hay cuestiones que a los poderosos no les atañen. En expresiones como vuelos o viajes burbuja, el uso de este sustantivo es válido para indicar que el vuelo puede operar sin que sus pasajeros se vean afectados por las restricciones generales. Por ello, su empleo en ejemplos como los anteriores no resulta censurable.

Respecto al plural, lo más adecuado es mantener invariable el segundo elemento: vuelos burbuja y viajes burbuja, como corresponde a los sustantivos en aposición.

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