[LE}— «Tumbar una ley», uso y abuso

Se recomienda no abusar del verbo tumbar aplicado a leyes, recursos, proyectos, argumentos, etc.

Uso menos preciso

  • La Mesa del Congreso tumba la tramitación de la ley.
  • La sentencia «tumba» todos los argumentos del Gobierno.
  • La Audiencia Nacional tumba el recurso de la empresa por la sanción de 15 millones.

Uso más preciso

  • La Mesa del Congreso no admite a trámite la ley.
  • La sentencia refuta todos los argumentos del Gobierno.
  • La Audiencia Nacional rechaza el recurso de la empresa por la sanción de 15 millones.

Aunque se puede considerar un uso expresivo válido, conviene recordar la conveniencia de que los medios de comunicación empleen los términos que resulten más precisos en cada contexto. Así, y entre otras opciones, una ley puede ser rechazada, derogada, abolida, anulada o vetada, mientras que los recursos legales pueden ser desoídos o rechazados, y los argumentos descartados, refutados, desestimados…

En lugar de sustituir este verbo directamente por otro, también es posible introducir otros cambios en el texto, de modo que una propuesta podría recibir un voto en contra o no ser admitida, mientras que un recurso podría no prosperar.

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[LE}— Salud mental, claves de redacción

Con motivo del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el próximo 10 de octubre, se recogen a continuación algunas claves para mejorar la redacción de las noticias relacionadas con este ámbito.

1. Persona con problemas de salud mental, expresión recomendada. Persona con problemas de salud mental o persona con trastorno mental son las denominaciones recomendadas. Los colectivos que representan a estas personas defienden estas denominaciones, especialmente para su empleo en los medios de comunicación, y las consideran preferibles a enfermo o enferma mental, que denominan al individuo por una sola de sus características, y a otras, aún más peyorativas, como loco o perturbado.  

Asimismo, más allá de los significados recogidos en los diccionarios, se desaconseja sustantivar el nombre de la enfermedad para designar a la persona (esquizofrénico, depresivo, anoréxico, psicótico, etc.), del mismo modo que no es frecuente hablar de un sidoso o un canceroso para referirnos a quienes tienen estas enfermedades.

2. Centro de salud mental, no manicomio. Centro de salud mental o, en ciertos casos, centro de día, centro de rehabilitación y otras expresiones similares son las adecuadas para referirse a las instalaciones donde se atiende a las personas con problemas de salud mental, mejor que otras como manicomio. [Sí, claro, eufemismo para disimular la realidad]

Como en otros centros sanitarios, quienes necesitan tratamiento de salud mental ingresan, no son recluidos, internados o encerrados en ellos.

3. Trastorno mental no es sinónimo de discapacidad intelectual. La denominación trastorno mental se utiliza para referirse a una serie de problemas de salud que no suponen ni tienen por qué estar asociados con una discapacidad intelectual. Así, la Guía de estilo sobre salud mental para medios de comunicación indica que la esquizofrenia, el trastorno bipolar, la depresión o la ansiedad, entre otros, son problemas de salud mental, mientras que el daño cerebral adquirido, el autismo, el síndrome de Down o la epilepsia no lo son. 

4. Términos de salud mental en otros contextos. En ocasiones se emplean en las noticias elementos y terminología del campo de la salud mental para describir situaciones, personas o cosas que nada tienen que ver con los problemas de este tipo. Por ejemplo, es frecuente usar el adjetivo esquizofrénico para referirse a una situación caótica, irracional o contradictoria, como en «El partido vive una etapa esquizofrénica». Se trata de un uso metafórico que los colectivos que representan a las personas con trastorno mental consideran inapropiado, peyorativo y perjudicial para su imagen.

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[LE}— «Proteína de la espícula», no «proteína spike»

El nombre de una proteína del virus SARS-CoV-2 que en inglés se conoce como spike protein es proteína de la espícula, no proteína spike.

Uso no recomendable

  • La mayoría de las vacunas se centran en la proteína Spike.
  • La variante contiene tres mutaciones de la proteína de Spike.

Uso recomendable

La mayoría de las vacunas se centran en la proteína de la espícula.

La variante contiene tres mutaciones de la proteína espicular.

En la expresión inglesa spike protein, el primer elemento no es más que una voz inglesa cuya traducción puede ser, en el ámbito de la medicina, espícula. De ahí que la forma adecuada en español, como señala el diccionario de la Real Academia Nacional de Medicina de España, sea proteína de la espícula, aunque esta obra ofrece otras opciones como proteína espicular o proteína S. Estas formas son preferibles a proteína de pico o proteína de espiga, que se ven en ocasiones.

La propia palabra espícula puede emplearse por sí sola para aludir a las proyecciones con forma de bastón que dan a los coronavirus su aspecto característico similar al de una corona, como en «Las espículas facilitan la unión del virus a la célula humana» (no «Los spikes facilitan la unión…»).

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[LE}— «Carrera contrarreloj», pero «trabajar contra reloj»

Contrarreloj se escribe preferentemente en una sola palabra cuando funciona como sustantivo (la contrarreloj) o como adjetivo (prueba contrarreloj), mientras que es preferible escribir la locución adverbial en dos palabras (trabajar contra reloj). 

Uso inadecuado

  • Nos esperan etapas increíbles en los Dolomitas, más la cronoescalada y la contra reloj de Milán.
  • Brasil 2016: una nueva carrera contra reloj.
  • Trabajo contrarreloj para salvar los plátanos de La Palma de las cenizas.

Uso adecuado

  • Nos esperan etapas increíbles en los Dolomitas, más la cronoescalada y la contrarreloj de Milán.
  • Brasil 2016: una nueva carrera contrarreloj.
  • Trabajo contra reloj para salvar los plátanos de La Palma de las cenizas.

De acuerdo con la Academia, para aludir a la carrera en la que los participantes toman la salida a intervalos de tiempo previamente definidos y se clasifican según el tiempo que tardan en llegar a la meta, lo preferible es usar contrarreloj (plural contrarrelojes), en una sola palabra y con dos eres: carrera contrarreloj, prueba contrarreloj, una contrarreloj…, tal como indica la Ortografía de la lengua española.

En cambio, cuando se usa la locución contra reloj para significar ‘con suma urgencia o con un plazo de tiempo perentorio’, resulta preferible escribirla en dos palabras.

Tanto con este valor adverbial como con valor adjetival es posible intercalar un artículo: trabajar contra el reloj o victoria contra el reloj.

En ningún caso —señala el Diccionario panhispánico de dudas—, se antepone a la expresión la preposición a: la construcción adecuada no es, pues, «Trabajaron a contra reloj», sino «Trabajaron contra reloj».

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[LE}— Escritura adecuada de los «papeles de Pandora»

La expresión papeles de Pandora se escribe con minúscula inicial en la palabra papeles, a menos que se refiera al proyecto de investigación así llamado, y no precisa, en principio, de resalte tipográfico.

Uso inadecuado

  • La investigación «Papeles de Pandora» es la continuación de un proyecto similar publicado en 2016.
  • Quiénes son los españoles que aparecen en los papeles de Pandora.

Uso adecuado

  • La investigación Papeles de Pandora es la continuación de un proyecto similar publicado en 2016.
  • Quiénes son los españoles que aparecen en los papeles de Pandora.

Como denominación de un proyecto de investigación, el uso de la mayúscula resulta adecuado, ya que es el nombre que se le ha dado formalmente, tomando como base el mito de la caja de Pandora. Sin embargo, pasa a ser una denominación descriptiva cuando se refiere a los documentos en sí, y en tal caso la minúscula en el primer elemento es lo adecuado: los papeles de Pandora.

El sustantivo papel, y en especial su plural papeles, se viene empleando en español para aludir a ciertos documentos impresos que no llegan a formar un libro o a escritos de distinta índole como obligaciones de pago, acreditativos de la situación personal, etc. De modo que, al estar empleándose esta palabra con el sentido recto que le otorga el diccionario, no es preciso marcarla con ningún tipo de resalte.

No obstante, y pese a no ser en principio necesario, el empleo de comillas es siempre una opción que, en última instancia, depende del redactor: cuando se considere que su uso es adecuado por el propio texto, por el destinatario o el medio se puede recurrir a ellas sin que esto suponga incorrección alguna.

Se recuerda, por último, que es preferible la denominación española papeles de Pandora o Papeles de Pandora a la forma inglesa Pandora Papers.

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[LE}—Alternativas en español a «sandbox»

El término inglés sandbox se puede traducir al español como entorno aislado, entorno de pruebas, espacio controlado de pruebas o videojuego de libertad total, según los casos.

Uso no recomendado

  • La conducción autónoma busca su sandbox para avanzar en España.
  • La compañía desarrolla un sandbox interno para combatir a las big tech.
  • Los mejores juegos Sandbox para Android.

Uso recomendado

  • La conducción autónoma busca su espacio controlado de pruebas para avanzar en España.
  • La compañía lanza un entorno de pruebas para combatir a las big tech.
  • Los mejores juegos de libertad total para Android.

Esta palabra se emplea en el ámbito de la informática para designar un mecanismo de seguridad para ejecutar programas de forma aislada, y prevenir así daños en el resto del sistema. Con este sentido, se puede traducir como entorno aislado.

Asimismo, una de las aplicaciones de estos entornos es probar un nuevo programa informático o una web, por lo que la base terminológica de la Unión Europea (IATE, por sus siglas en inglés) ofrece la traducción entorno de pruebas.

También se utiliza en la información financiera para referirse a un espacio supervisado por instituciones regulatorias y dirigido a nuevos modelos de negocio que aún no están regulados, en cuyo caso la IATE recomienda utilizar espacio controlado de pruebas.

Por último, el término sandbox también se usa para hacer referencia a un tipo de videojuego en el que el jugador tiene libertad para hacer lo que quiera. En este caso, se podría traducir como videojuego de libertad total o de estilo libre.

Si se prefiere utilizar la palabra inglesa, lo adecuado es escribirla en cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

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[LE}— «No sólo…, sino (también)», no «no solo…, pero (también)»

La correlación adecuada en español es no sólo…, sino (también), no no sólo…, pero (también).

Uso incorrecto

  • Es el método principalmente utilizado durante las últimas décadas para la identificación de personas no solo con fines civiles pero también policiales.
  • Me gustaría saber no solo la causa, pero también el tratamiento.
  • El lenguaje no solo debe divertir, pero también debe encantar al público.

Uso correcto

  • Es el método principalmente utilizado durante las últimas décadas para la identificación de personas no sólo con fines civiles, sino también policiales.
  • Me gustaría saber no sólo la causa, sino también el tratamiento.
  • El lenguaje no sólo debe divertir, sino también debe encantar al público.

En la lengua clásica la conjunción ‘pero’ tenía en algunos contextos el valor de ‘sino’, como indica la Gramática, pero en la actualidad este uso inadecuado se debe a la influencia de la construcción inglesa (not only…, but also), que en esa posición utiliza but, que significa tanto ‘pero’ como ‘sino’. 

Este mismo criterio se aplica a aquellos casos en los que no aparece también en la segunda parte de la correlación, como en «Sus palabras fueron consideradas ofensivas no sólo por mí, sino por todos los presentes».

Asimismo, como se recoge en la ortografía académica, se recuerda que las dos partes de esta correlación se separan siempre con una coma.

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[LE}— Escritura adecuada de «presupuestos generales del Estado»

La denominación presupuestos generales del Estado se escribe con minúsculas iniciales, excepto en la palabra Estado.

Uso incorrecto

  • El Gobierno aprobará este jueves los Presupuestos Generales del Estado para 2022.
  • Los dos partidos cierran un acuerdo para aprobar los Presupuestos Generales del Estado.
  • Comienzan los contactos para los Presupuestos Generales del Estado.

Uso correcto

  • El Gobierno aprobará este jueves los presupuestos generales del Estado para 2022.
  • Los dos partidos cierran un acuerdo para aprobar los presupuestos generales del Estado.
  • Comienzan los contactos para los presupuestos generales del Estado.

Tal y como se recoge en el Diccionario panhispánico del español jurídico y en el Libro de estilo de la justicia, ambas obras de la Real Academia Española, la escritura adecuada del plan económico de la hacienda pública para cierto periodo es presupuestos generales del Estado.

Sin embargo, cuando se refiere específicamente a la ley denominada Ley de Presupuestos Generales del Estado, sí se escribe con mayúscula inicial en las palabras significativas, tanto en su forma plena como, según la Ortografía, en menciones abreviadas (Presupuestos Generales del Estado o incluso, simplemente, Presupuestos), pero solo cuando remite directamente a esta norma legal (como, por ejemplo, en «Presentan una enmienda al artículo 104 de los Presupuestos Generales del Estado»).

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[LE}— Minúsculas después de cifras

La palabra que sigue a una cifra en el comienzo de una oración se escribe con minúscula inicial.

Uso inadecuado

  • 24 Personas, 4 de ellas nuevos donantes, visitan la sede para donar sangre.
  • 5 Políticos hispanos que las redes sociales convirtieron en virales por sus tropiezos.
  • 3 Muertos y 64 nuevos contagios esta semana.

Uso adecuado

  • 24 personas, 4 de ellas nuevos donantes, visitan la sede para donar sangre.
  • 5 políticos hispanos que las redes sociales convirtieron en virales por sus tropiezos.
  • 3 muertos y 64 nuevos contagios esta semana.

Como norma general, la primera palabra de una oración se escribe con inicial mayúscula. Sin embargo, la Ortografía de la lengua española señala que, cuando el enunciado comienza con una cifra, la palabra que la sigue se escribe en minúsculas, puesto que no abre la frase. Esto es frecuente en títulos o en titulares de prensa, ya que en ellos se suele emplear un lenguaje más directo y conciso.

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