[LE}> Navidad: claves para una buena redacción

Con motivo de las fiestas navideñas, se ofrecen algunas claves para una redacción más cuidadosa de las noticias en las que aparecen términos relacionados con estas celebraciones.

1. Navidad, Nochebuena…, mayúsculas. Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la ortografía académica. Cuando Navidades y Navidad se refieren al periodo, se admite también su escritura con minúscula: «Cerca de 2,4 millones de pasajeros pasarán estas navidades por los aeropuertos canarios». Además, y aunque todas son correctas, se prefieren las formas Nochebuena y Nochevieja a las escritas en dos palabras Noche Buena y Noche Vieja. Por su parte, año nuevo se escribe con minúsculas cuando no se refiere al día 1 de enero, sino a todo el año siguiente: «feliz Navidad y próspero año nuevo».

2. Las palabras feliz, próspero, paz…, en minúsculas. Términos como feliz, próspero, amor, paz o felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula («El presidente del Gobierno deseó una Feliz Navidad a los periodistas»), se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial: «El presidente del Gobierno deseó una feliz Navidad a los periodistas».

3. Tarjeta de Navidad, mejor que christmas. Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa christmas y su hispanización crismas, cuyo empleo se da especialmente en España.

4. El belén, con minúsculas. La representación de la escena del nacimiento de Jesús se escribe con minúsculas, el belén, ya que, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común. Sólo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad: «Jesús nació en Belén». También se escriben en minúscula sus sinónimos nacimiento, portal y pesebre.

5. Niños Jesús, Papás Noel y papanoeles. Se recomienda escribir Niños Jesús y Papás Noel como plurales de Niño Jesús y Papá Noel. Sin embargo, Papá Noel ha dado también origen al sustantivo común papanoel, referido, más que al propio san Nicolás, a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y adornos con su forma, que tiene menor uso y cuya forma plural es papanoeles. A Papá Noel se le conoce también como Santa Claus (o Santa Clos) o Viejito Pascuero.

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[LE}> Lotería navideña: escritura correcta de algunos términos relacionados

Con motivo del sorteo de Navidad, que se celebra en España el día 22 de diciembre, conviene recordar la escritura adecuada de algunos términos relacionados con él.

1. Mayúsculas y minúsculas. Se escriben con minúscula inicial lotería, sorteo, premio, décimo, billete, serie, pedrea, participación o reintegro, ya que se trata de nombres comunes, y con inicial mayúscula el nombre Niño en las expresiones lotería o sorteo del Niño.

En lotería o sorteo de navidad, navidad puede escribirse con mayúscula o minúscula, pues se refiere al ‘tiempo comprendido entre Nochebuena y la festividad de los Reyes Magos’, aunque, según el Diccionario de la lengua española, lo habitual es la escritura con mayúscula inicial.

Sin embargo, cuando se alude a las denominaciones oficiales Sorteo Extraordinario de Navidad y Sorteo Extraordinario del Niño, se escriben todas las palabras con inicial mayúscula.

2. El gordo y el premio gordo. En cuanto al término gordo, se escribe en general con inicial minúscula (el premio gordo, el gordo de la Lotería…).

3. Número, billete, serie y décimo. El uso de las palabras número, billete, serie y décimo, que en estos sorteos tienen significados específicos, suele dar lugar a equivocaciones. Número es cada uno de los 100 000 que entran en el sorteo, representados por una bola (del 00 000 al 99 999). Por cada uno de esos números se emiten, en el Sorteo Extraordinario de Navidad, 170 billetes a los que se da un número de serie y que tienen un valor de 200 euros cada uno. Cada billete se divide a su vez en diez décimos de 20 euros, cada uno de ellos identificado con un número de fracción.

4. Trompeta, bombo, lira… Algunos de los elementos propios del sorteo reciben nombres específicos. Antes del sorteo, las bolas de los números y las de los premios se colocan en unos expositores o liras que cuelgan de una estructura circular denominada paraguas. Mediante una tolva transparente, se meten en los bombos correspondientes. Ya en marcha el sorteo, cada vez que una bola sale del bombo, se desliza por la llamada trompeta hasta la copa de cristal, de la que los niños la toman para cantarla y dejarla luego insertada en los alambres agrupados en tablas.

5. Los niños de San Ildefonso, con ‘ese’ mayúscula. Los encargados de cantar los premios en este sorteo son los alumnos del Colegio de San Ildefonso, a los que se conoce coloquialmente como los niños de San Ildefonso (con la ‘ese’ de San en mayúscula ya que se refiere al nombre de la institución). No es adecuada la forma niños de San Idelfonso, en la que se emplea una variante del nombre propio que no corresponde a la del colegio.

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[LE}> «Metaverso», neologismo válido

La voz metaverso, que se emplea en diversos ámbitos para referirse a mundos virtuales o alternativos, está bien formada y su uso es adecuado.

Uso correcto

  • Todavía no se sabe cómo serán los metaversos que diseñan las grandes tecnológicas.
  • Tendrá su propio metaverso, un universo virtual alternativo lleno de personajes, mundos y elementos de sus licencias.
  • Stephenson concibió el metaverso en su novela de 1992 Snow Crash.

Aunque la palabra haya llegado del inglés metaverse, la adaptación ‘metaverso’ es también una creación válida en español, con el elemento meta-, que tiene entre otros sentidos el de ‘después de’, y la terminación -verso de Universo. Tal como explica el diccionario de Oxford, es un término coloquial utilizado para describir una representación de la realidad llevada a cabo mediante programas de realidad virtual.

La terminación -verso también se emplea para hacer referencia a los universos basados en entornos virtuales, como ‘criptoverso’ (de las criptomonedas), o a mundos alternativos de fantasía, como ‘bativerso’ (de Batman) y ‘spiderverso’ (de Spiderman), a los cuales se les aplica también, de modo genérico, el nombre de ‘metaverso’. En ciencias y otros ámbitos, ‘multiverso’ alude a la posible existencia de múltiples Universos paralelos.

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[LE}> «Abogar», uso correcto

El verbo abogar se construye seguido de la preposición ‘por’ o las construcciones ‘a favor de’ o ‘en favor de’.

Uso inadecuado

  • La CEDH abogará que no se corte el agua.
  • El concejal abogó a que también se pueda optar por un acuerdo similar.
  • Los senadores se presentaron a la sesión extraordinaria ayer para abogar que los proyectos sean aplazados.

Uso adecuado

  • La CEDH abogará a favor de que no se corte el agua.
  • El concejal abogó por que también se pueda optar por un acuerdo similar.
  • Los senadores se presentaron a la sesión extraordinaria ayer para abogar porque los proyectos sean aplazados.

Sin embargo, según se recoge en el Diccionario del estudiante, de la RAE, el verbo ‘abogar’ se escribe seguido de la preposición ‘por’ o bien de la construcción ‘a favor de’. El Diccionario del español actual añade que también se acompaña de ‘en favor de’.

Por otra parte, si se construye el verbo con ‘por’ y el complemento es una oración que empieza por ‘que’, es posible escribir la conjunción separada de la preposición («abogar por que suceda algo»), dado que se trata de un complemento regido. No obstante, también es válida la grafía unitaria ‘porque’ («abogar porque suceda algo»), puesto que posee sentido final, según se explica en la Ortografía de la lengua española.

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[LE}> «Se vienen cambios», expresión adecuada

El verbo venirse con el sentido de ‘estar próximo a suceder u ocurrir algo’ es adecuado.

Uso correcto

  • Se viene un fideicomiso récord para el pequeño ahorrista con inversiones de miles de millones.
  • Lo que se viene para el sector del reciclaje de refrigeradores.
  • Alarmante: con casi 13 000 casos de coronavirus en un día, ¿se vienen más restricciones?

El empleo de la conjugación pronominal del verbo ‘venir’ con el significado de ‘acercarse, estar próximo algo’, que ya se encontraba en la lengua clásica, es habitual en algunas áreas americanas, aunque no exclusivo de ellas, y se considera válido, como indica la Real Academia Española en su cuenta de Twitter.

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