[Hum}— La globalización según Inodoro Pereyra

En esta época de globalización, ¡aggiornáte o quedás afuera! ¿De qué carajo? Ni idea.

Desde que a las insignias las llaman «pins», a los maricones «gays», y a las comidas frías «lunchs», nuestro país no es el mismo. Ahora es mucho más moderno; durante muchos años estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y lo que todavía es peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos.

Los chicos leían revistas en vez de «comics», los jóvenes hacían asaltos en vez de «parties», los estudiantes pegaban «posters» creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de «business», y los obreros a mediodía sacaban la fiambrera en lugar del «tapper». Yo, en la primaria, hice «aerobics» muchas veces, pero, en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia.

Afortunadamente, todo esto hoy cambió; se nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante.

Cuando estudiábamos con todo para dar un parcial en la facultad, decíamos «estoy hasta las bolas o hasta las manos», cuando, en realidad, no nos dábamos cuenta de que estábamos «a full», que queda mucho más paquete y es un «wording» mucho más simple, ¿viste?.

Cuando decidíamos parar un poco para comer o tomar algo, decíamos «la cortamos y vamos al bar a comer unos panchos»; éramos tan ignorantes que no nos dábamos cuenta de que en realidad estábamos haciendo un «break».

No es lo mismo decir «bacon» que tocino, aunque tengan la misma grasa; ni vestíbulo que «hall», ni jugar al polo con ventaja que con «handicap». Las cosas, en otro idioma, mejoran mucho y tienen mayor presencia.

Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en inglés un mínimo de cien palabras. Desde ese punto de vista, estamos ya completamente modernizados.

Ya no tenemos centros comerciales, ahora son todos «shoppings». Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale, porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen, porque sus idiomas son pobres o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos. [NotaCMP. Una prueba de esto es la adopción de la palabra puzle teniendo en español rompecabezas].

Tomando otros ejemplos, ya no tenemos sentimientos, sino «feelings», que son mucho más profundos. Y, de la misma manera, sacamos «tickets», compramos «compacts», usamos «kleenex», comemos «sandwichs», vamos al «pub», hacemos «footing» (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo (que los más modernos llaman «country») en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos «camping». Y, todo ello, con la mayor naturalidad y sin darle apenas importancia.

Los carteles que anuncian rebajas dicen «Sale 20 % Off». Y cuando logramos meternos detrás de algún escenario hacemos «backstage».

Obviamente, esos cambios de lenguaje han influido en nuestras costumbres, han cambiado nuestro aspecto, que ahora es mucho más moderno y elegante, es decir, más «fashion». Ya no usamos calzoncillos, sino «slips» o «boxers», ni vaqueros, ahora son «jeans», y después de afeitarnos usamos»after shave», que deja la cara mucho más suave y fresca que la loción berreta que usaba mi abuelo.

Tampoco viajamos más en colectivo sino en «bus»; ya no corremos, hacemos «jogging»; ya no estudiamos, hacemos «masters»; no estacionamos, utilizamos el «parking». En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el «boss» y está siempre en «meetings» con las «public relations», o va a hacer «business» junto con su secretaria, o, mejor, su «assistant». En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan sólo un teléfono, una «laptop» y un «fax-modem»; minga de agenda de papel: ahora es una «palmtop»… Aunque seguramente la secretaria es de un barrio carenciado, hace «mailings» y «trainings», y cuando termina el trabajo va al gimnasio a hacer «fitness» y «aerobics». Allí se encuentra con todas sus amigas «assistant» del «jet set», que vienen de hacerse el «lifting», y con alguna «top model» fanática del «body-fitness» y del «yoghurt light». Y cuando van a un «cocktail» piden «roast-beef» que, aunque no lo creas, es más digestivo y engorda menos que la carne.

En TV nadie hace entrevistas ni presenta como antes. Ahora hacen «interviews» y presentan «magazines», en lugar de los programas de revistas que dan mucha más presencia, aunque parezcan siempre los mismos.

Si el presentador dice mucho O.K. y se mueve todo el tiempo, al magazine se lo llama «show», que es distinto que un espectáculo. Y si éste es un show porno, es decir, tiene carne, se lo adjetiva «reality» para quitarle la cosa podrida que tiene en español. En las tandas, por supuesto, ya no nos ponen anuncios, sino «spots» que, aparte de ser mejores, nos permiten cambiar de canal o hacer zapping.

El mercadeo ahora es el «marketing»; las franquicias comerciales, «franchising»; el mercadismo,»merchandising»; el autoservicio, el «self-service»; el escalafón, el «ranking»; la carne, «steak»; el representante, el «manager»; y la entrega a domicilio, el «delivery».

Desde hace algún tiempo, los importantes son «vips»; los auriculares, «walk-man»; los puestos de venta, «stands»; los ejecutivos, «yuppies»; las niñeras, «baby-sitters»; y los derechos de autor, «royalties».

Y, por supuesto, ya no pedimos perdón: decimos «sorry», y cuando vamos al cine no comemos pochoclo, sino «pop-corn», que es más rico.

Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista, que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzó, sólo nos queda decir «siesta» con acento gringo, que es la única palabra que el español ha exportado al mundo, lo que dice mucho a favor nuestro.

[Hum}— Carta de un suicida

Junto al cadáver de un suicida se encontró una carta que decía así:

«No se culpe a nadie de mi muerte. Me quito la vida porque dos días más que yo viviera serían demasiado martirio para mí. Verán:

Tuve la desgracia de casarme con una viuda, y ésta tenía una hija. De haberlo sabido nunca me habría casado, pues mi propio padre, que cuando yo me casé ya era viudo, se casó con la hija de mi mujer, en virtud de lo cual mi mujer era suegra de su suegro, mi hijastra se convirtió en mi madre, y mi padre, además de padre mío, era también mi yerno.

Al poco tiempo, mi madrastra trajo al mundo una niña que era mi hermana, pero, como también era nieta de mi mujer, yo era abuelo de mi hermana.

Después, mi mujer trajo al mundo un niño, que, como era hermano de mi madre, era cuñado de mi padre, nieto de su hermana y tío mío.

Mi mujer era nuera de su hija. 

Yo, en cambio soy padre de mi padre, y mi padre y su mujer son mis hijos. 

Mi hijo es mi bisnieto y tío de su tía.

Además, yo soy mi propio abuelo.

Así que me despido del mundo... ¡porque ya no sé quién coño soy!»

[Hum}— El genio y los deseos

Un genio sale de la botella que un comunista se ha encontrado en la playa y le promete cumplirle un deseo. El comunista pide «Quiero que el pueblo de Cuba sea inteligente, bueno y comunista».

El genio lo concedió a condición de que sólo se podían usar dos deseos a la vez, de manera que si se es inteligente y comunista, no se puede ser bueno; si se es bueno y comunista, no se puede ser inteligente; y si se es inteligente y bueno, no se puede ser comunista.

[Hum}— La ejecución del gallego

Un alemán, un francés y un gallego fueron condenados a muerte en la misma prisión y para el mismo día. Siguiendo la costumbre del lugar se les permitió escoger, justo antes de morir, una de tres posibles formas de ejecución:

1. Tiro en la nuca, para una muerte rápida

2. Decapitación, para una no tan rápida

3. Inyección del virus del SIDA, para una muerte realmente lenta.

El turno de escogencia se haría por orden alfabético según el gentilicio: Alemán, Francés y Gallego (A-F-G), así que le tocó escoger primero al alemán.  No dudó ni un segundo. Dijo tiro en la nuca, y lo recibió al instante, y al instante murió.

El francés, de ideas realista trasnochadas y admirador de María Antonieta, escogió la decapitación, y enseguida lo subieron a la guillotina le cortaron la cabeza.

Cuando los guardias se dirigieron al gallego, no pudieron menos que asombrarse al verlo en el suelo torcido de risa.  Tanto se reía que apenas pudo balbucear:

—A mí denme la inyección de SIDA. 

Y un par de verdugos lo complacieron. Pero entonces el gallego se rió aún más y con más fuerza, y para asombro de sus verdugos les pidió que le pusieran más de lo mismo.  Lo hicieron, y el gallego ya casi que se moría de la risa.

Intrigados, los verdugos le preguntaron qué carrizo era lo que tanta gracia le hacía, a lo que el gallego, entre carcajada y carcajada, contestó:

—Ostias, ¡qué imbéciles sóis! ¡¡Si tengo puesto un condón!!

[Hum}— Guía breve para "discutir" con las mujeres

1.- BIEN

Esta frase es utilizada por las mujeres al final de cualquier discusión cuando saben que tienen la razón y no pueden seguir escuchando cómo te quejas. Significa que deberías callarte. Nunca utilices la expresión BIEN para referirte al modo en que ella se ve. Esto provocará una discusión.

2.- CINCO MINUTOS

Es una medida de tiempo cuya duración real equivale a media hora. Es como cuando los hombres decimos que le quedan cinco minutos al juego de basketball. Las mujeres piensan que es un justo intercambio de medidas de tiempo.

3.- NADA

Nada significa ALGO, y más vale que te andes con pies de plomo. Comúnmente, NADA es utilizado para describir el sentimiento que una mujer tiene de tomarte por las solapas arrojarte, detenerte y volverte a arrojar. NADA significa que una discusión va a durar CINCO MINUTOS y va a terminar con la palabra BIEN.

4.- ¡HAZ LO QUE QUIERAS! (con las cejas levantadas)

No es un permiso, ¡es un desafío! Si confundes tal expresión con un permiso, el resultado será una mujer que se moleste, te diga que no le pasa NADA y tendrás una discusión de CINCO MINUTOS que terminará con la palabra BIEN.

5.- ¡HAZ LO QUE QUIERAS! (con las cejas en posición normal)

Esto TAMPOCO es un permiso. Mejor dicho significa: «Me rindo» o «¡Haz lo que te dé la gana, me tiene sin cuidado!». Después de eso conseguirás un «¡Haz lo que quieras!» con las cejas levantadas, seguida por un NADA y un BIEN y te volverá a hablar en CINCO minutos cuando se tranquilice.

6.- SUSPIRO SONORO

De hecho no se trata de una palabra, sino de una sentencia verbal, frecuentemente mal entendida por los hombres. Un suspiro sonoro significa que eres un verdadero idiota y que ella se está preguntando por qué está perdiendo su tiempo discutiendo contigo acerca de NADA.

7.- SUSPIRO SILENCIOSO

Nuevamente, no se trata de una palabra, sino de una sentencia verbal. Los suspiros silenciosos son de las pocas cosas que algunos hombres comprenden. Significan que ella está momentáneamente satisfecha. Lo mejor que puedes hacer es no moverte o no respirar, con la esperanza de que el momento dure un poco más.

8.- ¡AY!

Esta palabra, seguida de cualquier frase, significa problemas. Por ejemplo: «¡Ay, dame eso!» o «¡Ay!, ¿qué crees…?». Si ella dice ¡Ay! antes que otra cosa, corre a la salida más cercana. Ella te dirá que está BIEN mientras arroja tu ropa por la ventana, y no esperes que te hable por lo menos en dos días.

9.- YA, DEJA, ESTÁ BIEN.

Ésta es una de las expresiones más peligrosas que una mujer le puede decir a un hombre. Significa que ella necesita pensar, largo y tendido, el castigo que te va a imponer por lo que le hiciste. Esta expresión va reforzada por la palabra BIEN en conjunción con un «¡Haz lo que quieras!» con las cejas levantadas. Una vez que ha tenido el suficiente tiempo para realizar su plan, huelga decir que estás en serio peligro.

10.- ¿TIENES ALGO QUE DECIR?

Ésta no es una simple expresión, es una oferta. La mujer te está dando la oportunidad de que salgas con una excusa para justificarte. En otras palabras, te está dando la oportunidad de meterte en más problemas. Si manejas la situación de manera adecuada, no debes recibir por respuesta un «YA, DEJA, ESTÁ BIEN».

11.- GRACIAS

La mujer está agradecida. No te desgastes pensando en algún significado oculto. Sólo responde: «De nada, cariño».

12.- MUCHAS GRACIAS

Esto tiene un significado completamente distinto del simple gracias. Una mujer dirá «Muchas gracias» sólo cuando ella esté realmente enfadada contigo. Esta expresión suele ir seguida de un suspiro sonoro. Esto significa que lastimaste sus sentimientos sin piedad. Ten cuidado de no preguntarle qué le pasa, o te responderá NADA, ..y el resto ya lo sabes.

[Hum}— Arte abstracto

Una señora de unos 50 años de edad que visitaba una exposición de pintura se paraba ante cada cuadro y lo contemplaba con admiración, hasta que al llegar a uno de ellos exclamó indignada: 

—¡¿Y a esto lo llaman arte!? 

A lo que un edecán del lugar, que estaba justo junto a ella, respondió:

—No señora, a eso lo llaman espejo.

[Hum}— Manual práctico para entender el español de los hombres

1. TENGO HAMBRE = Tengo hambre

2. TENGO SUENO = Tengo sueño

3. ESTOY CANSADO = Estoy cansado

4. HABLEMOS = Estoy tratando de impresionarte ara que pienses que que soy un hombre profundo y accedas a tener sexo conmigo

5. PARECES TENSA, ¿TE DOY UN MASAJE? = Primero te meto mano, después quiero sexo contigo.

6. ¿ME CONCEDES ESTA PIEZA? = Quiero sexo contigo

7. ¿TE GUSTARÍA IR AL CINE CONMIGO? = Quiero sexo contigo

8. ¿QUIERES CENAR CONMIGO ESTA NOCHE? = Quiero sexo contigo

9. ¿TE PUEDO LLAMAR EL VIERNES? = Quiero sexo contigo

10. ¿TE QUIERES CASAR CONMIGO? = Quiero que sea ilegal para ti tener sexo con otro hombre que no sea yo.

11.(DE COMPRAS) «SÍ, TE QUEDA BONITO» = Agárralo de una vez y vámonos de esta maldita tienda.

12. ¡QUÉ BONITO ESE VESTIDO! = ¡¡Qué buena estás!!

13. SÍ, TE QUEDA BIEN EL NUEVO CORTE = Te quedaba mejor el anterior.

14. SÍ, TE QUEDA BIEN EL NUEVO CORTE =  ¡¡€30.00 pa’ la basura!!

15. PERO, ¿CUÁL ES EL PROBLEMA? = No entiendo la tragedia.

16. ¿QUÉ TE PASA? = ¿Cuál trauma psicológico autoinventado te afecta hoy? 

17. ¿ESTÁS BRAVA? = Me imagino que esta noche, nada de sexo.

18. ESTOY ABURRIDO = ¿Tenemos sexo?

19. TE AMO = Necesito sexo ¡¡YA!!

20. YO TAMBIÉN TE AMO = OK, ¿ya estás contenta? ¿Podemos comenzar con el sexo?