«24 horas en un día, 24 cervezas en una caja. ¿Coincidencia?».
Stephen Wright
Categoría: Humor
Chistes de aquí y de allá
[Hum}— Obsesión canina
— ¿Desde cuándo tiene usted la obsesión de que es un perro?
— Desde cachorro, doctor.
[Hum}— Filosofía etílica (2)
«Cuando leí los problemas que causa el beber, deje de leer».
Henny Youngman
[Hum}— Picanticos. Fotógrafo ‘amateur’
Un tipo le dice a su mejor amigo:
—Oye, compadre, ¿tienes fotos de tu esposa desnuda?
—¡¡Nooo!!
—Pues te las vendo.
[Hum}— Filosofía etílica (1)
«Una mujer me llevó a la bebida, y nunca tuve la decencia de agradecérselo»
W.C. Fields
[Hum}— Picanticos. El lechero
La niña grita desde la puerta de la casa:
—¡Mamá, el lechero esta aquí! ¿Tienes dinero o tengo que salir a jugar a la calle?
[Hum}— Picanticos. Ejemplar de última generación
Iba una niña de 6 años fumando por la calle. Un señor la detiene y le dice:
—¿Tan chiquitita y fumando?
Y la niña responde:
—Fumo desde que me violaron.
El señor pregunta:
—¿Cuándo te violaron?
Y la niña responde:
—No me acuerdo porque esa noche estaba muy borracha.
[Hum}— Feministas. El perro y el hombre
¿Por qué se dice que el perro es el mejor amigo del hombre?
Porque entre animales se entienden.
[Hum}— Oración del borracho
San Viernes divino,
San Viernes amado,
cuida mi intestino
el grueso y el delgado.
Protege bien mi páncreas,
beba yo lo que beba,
y que no sea esta noche
la de mi última peda.
Mi hígado te encomiendo
con mucha fe y sin engaño,
y que lo que estoy bebiendo
lo orine luego sin daño.
Concédeme que mi vista
se mantenga siempre alerta,
y que yo ni me desvista
ni deje mi bragueta abierta.
Y al momento de pagar
cuida mucho mi dinero,
porque tengo unos amigos
que no dan ni pa’l mesero.
Cuando yo salga del bar,
por Dios, ¡no me desampares!
porque si manejo pedo
me parto la misma madre.
Permite que yo pueda ver
la clara luz de mañana,
aunque me deje caer
por una pea malsana.
Líbrame de la cruda,
la diarrea y la jaqueca.
Quítame también la agrura
y el mal de boca reseca.
Permíteme concentrarme
en mi ruta y mi camino,
porque luego no recuerdo
ni el lugar donde me orino.
También, San Viernes bendito,
te pido que estés a mi lado
y que yo por el chiquito
no evacue nunca aguado.
Amén.
