[Hum}— Estudio del comportamiento

Un hombre entra en un restaurante y ve a una mujer muy bonita sola en una mesa. Se aproxima y le pregunta:

— Disculpe, señorita, he visto que está usted sola, ¿puedo sentarme y hacerle compañía?

Escandalizada, la mujer se pone en pie y responde gritando:

— ¿Usted está loco? Pero, ¿qué piensa que soy yo?

Todo el restaurante lo escucha, y el hombre, sin saber qué cara poner, contesta:

— Disculpe, yo sólo quería hacerle compañía.

A lo que la mujer responde dándole una bofetada al hombre:

— Y encima insiste. ¡¡Atrevido!!

El hombre, completamente abochornado, se va a la otra punta del restaurante y decide sentarse allí, solo. A los pocos minutos, la mujer se levanta y se acerca a la mesa de él.

— Disculpe por la forma en que lo traté antes, pero soy psicóloga y estudio el comportamiento de las personas ante situaciones inusitadas.

El hombre se levanta de golpe y le dice, gritando:

— ¡¡¿10.000 euros?!! ¡¿Estás loca?! ¡¡Ninguna fulana vale eso!!

[Hum}— El sufrido veterinario

Un médico veterinario había tenido en su clínica un día de locura en el que debió atender varios casos de emergencia, efectuar varias operaciones, etc. En la noche, llegó a su casa muy cansado, pero, por fortuna, su esposa lo estaba esperando con una bebida fría y una cena romántica a la luz de las velas.

Después de cenar tomaron algunas bebidas más, y luego se fueron a la cama muy emocionados. Cerca de las 2 de la mañana sonó el teléfono.

«¿Es el veterinario?», preguntó la voz de una anciana.

«Si, soy yo», respondió el veterinario. «¿Es una emergencia?»

«Se puede decir que sí», respondió la anciana, «hay un montón de gatos en celo en mi techo haciendo un ruido terrible y no puedo dormir. ¿Qué puedo hacer?»

El veterinario respiró profundamente, y, armándose de paciencia, respondió:

«Abra la ventana y dígales que tienen una llamada telefónica»

«¿De veras? ¿Usted cree que eso los detendrá?»

«Seguro que sí,» respondió el veterinario, «¡ESO ME DETUVO A MÍ!»

[Hum}— Una verdad probada

· En Japón se consumen muy pocas grasas, y el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

· En Francia se consumen bastantes grasas y, aún así, el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

· En la India apenas se bebe vino tinto, y el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

· En España se bebe demasiado vino tinto, y el índice de ataques al corazón en este país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

· En Argelia apenas se hace el amor, y el índice de ataques al corazón en ese país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

· En Brasil se hace mucho el amor, y el índice de ataques al corazón en este país es menor que en Inglaterra y Estados Unidos.

CONCLUSIÓN:

¡Bebe, come y haz mucho el amor, que lo que mata es hablar inglés!