[Canarias}> De salvar vidas a casi desaparecer. El Silbo Gomero logra consolidar su relevo generacional y el legado

12-08-2024

Lucía Mora

De salvar vidas a casi desaparecer. El Silbo Gomero logra consolidar su relevo generacional y el legado

En la segunda década del siglo XX se temió por su supervivencia, pero gracias al empeño de unos pocos maestros silbadores, a día de hoy son 22.000 personas las que mantienen vivo este ‘Patrimonio Inmaterial Cultural de la Humanidad’

En una isla canaria que no supera los 25 kilómetros de longitud y, con condiciones favorables de viento, un mensaje silbado puede llegar a alcanzar una distancia de 8 kilómetros. Se trata de La Gomera y un lenguaje único en el mundo: el Silbo Gomero. Este silbo se puede entender como una codificación, ya que, a oídos del resto, se escucha el idioma codificado y reducido fonéticamente con 4 consonantes y 2 vocales.

La Gomera presenta una orografía compleja, y el silbo sirvió para comunicarse a los primeros pobladores de la isla. De municipio a municipio, sin tecnologías y con senderos donde el transporte era por medio de animales, se avisaban unos a otros de cualquier acontecimiento que sucediera: fallecimientos, nacimientos, trueques de comida o necesidades que tenían. Además, más adelante, salvó a muchos gomeros de la muerte, pues, en la conquista, se avisaban silbando cuando llegaban y por dónde estaban, ya que el extranjero no era capaz de descodificar el mensaje y no entendían qué oían.

A pesar de que se intentó mantener entre la población, la segunda década del siglo XX supuso un punto crítico en la historia del silbo y se temió por su supervivencia. Maestros silbadores, como Isidro Ortiz o el desaparecido Lino Rodríguez, se empeñaron en evitar que esto sucediera y comenzaron a dar clase en los recreos de centros escolares para que los niños aprendieran hasta que todos los centros de la Isla, debido a la demanda y el éxito, lo implantaron. En la actualidad, y gracias a ello, 22.000 personas practican este lenguaje tan singular.

«El silbo gomero es el conjunto de conocimientos transmitidos de generación en generación en La Gomera desde hace siglos y es que, como patrimonio vivo en su comunidad portadora, ha ido adaptándose y evolucionando en la sociedad«, señala Estefanía Venus, silbadora y presidenta de la Asociación Cultural Silbo Gomero. «Una de las grandes fortalezas que tenemos a día de hoy es la adaptación y evolución desde dentro de la comunidad, y el camino no ha sido fácil, pero, gracias a maestros silbadores, ha llegado hasta el día de hoy», añade Venus.

La Asociación es la encargada, desde hace 3 años, del Aula Insular de Silbo Gomero, un proyecto que nace del Cabildo Insular de La Gomera y que consiste en que los 6 municipios de La Gomera cuenten con un aula donde monitores imparten clases de Silbo Gomero.

«Surge en la Isla en 2015 para dar una oportunidad a quienes no pudieron aprenderlo en la infancia y que no pueden aprenderlo en el sistema educativo, estando dirigido a personas de más de 12 años, teniendo en algunos casos casi 70», comenta Adelma Méndez, silbadora y miembro Junta Directiva de la Asociación.

Cabe destacar que, en el empeño de las instituciones por su rescate y mantenimiento, en la década de los 80 se introduce en las escuelas gomeras como actividad extraescolar y en 1999 se reguló y se fijó curricularmente por el Gobierno canario para su enseñanza reglada en los centros escolares de las Islas. Forma parte así de los currículos del área de Lengua Castellana y Literatura de la Educación Primaria y la Educación Secundaria Obligatoria (ESO). En la actualidad, ya no sólo se imparte obligatoriamente en La Gomera, sino también está en otros centros de Canarias.

En el Aula Insular no sólo aprenden a silbar, escuchar los mensajes o conocer de dónde viene este legado, sino que, según la silbadora, se tiene la obligación de «fortalecer la comunidad portadora y crear conciencia patrimonial, más en el caso de un patrimonio que no se ve». «Hemos logrado que otras islas canarias abran este tipo de aulas donde hay personas que quieran aprender este lenguaje bajo una coordinación pedagógica desde La Gomera», comenta Méndez.

Méndez concluye emocionada y hace hincapié en la sensación que tienen cuando se hacen las clases al aire libre; «es un lujo y un orgullo que cualquier extranjero que oye el silbo, y se le pregunte por él, lo conozca. A día de hoy, no hemos conocido ninguna persona que pase por La Gomera, oiga silbar y no sepa lo que es; ahí nos damos cuenta de que fortalecemos el Silbo», finaliza.

‘Patrimonio Cultural Inmaterial de La Humanidad’

El 30 de septiembre de 2009, en Abu Dhabi, Emiratos Árabes, se declaró el Silbo Gomero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Lo hizo tras presentarse como candidatura nacional junto al Tribunal de las Aguas de Valencia y el Consejo de Hombres Buenos de Murcia. La dieta mediterránea optaba a este título como una candidatura transnacional conjuntamente con Grecia, Italia y Marruecos.

En 2018, en colaboración con la Universidad de La Laguna (ULL), se crea la Cátedra Científico Cultural Silbo Gomero como parte de la estructura de protección y fomento de este lenguaje. Con el fin de preservarlo, difundirlo y asegurar su desarrollo con rigurosidad, basa sus estudios en tres ejes: 1. La investigación, promoviendo y fomentando el estudio, el debate, y la investigación del silbo gomero; 2. La formación, desarrollando distintas actuaciones destinadas a la formación de silbadores, monitores o profesorado; 3. La acreditación rigurosa en éste y la difusión, mediante la organización, de distintas actividades relacionadas con el Silbo.

Fuente

[Canarias}> Un hijo del ‘Pino Santo’ de El Paso crece en Teror / María Victoria Hernández*

07-08-2024

Un hijo del ‘Pino Santo’ de El Paso crece en Teror

La historia comenzó cuando el entusiasta investigador pasense Carlos Valentín Lorenzo Hernández logra, en el año 2010 y después de reiterados intentos, que germinara un piñón, fruto del pino, recogido a los pies del conocido ‘Pino de la Virgen’ o ‘Pino Santo’ de El Paso

clip_image001

Fue en el año 2012 cuando en ofrenda a la Virgen del Pino de Teror (Gran Canaria) el Ayuntamiento de El Paso portaba un obsequio especial, cargado de simbología y de hermandad entre dos pueblos oficialmente hermanados ese mismo año y unidos por el nexo común, de profundo arraigo y devoción, de la advocación mariana a Nuestra Señora del Pino.

Se trataba de un pequeño ejemplar de ‘Pinus canariensis’, nacido de un piñón, del longevo y majestuosos Pino Santo o Pino de la Virgen de El Paso.

La historia comenzó cuando el entusiasta investigador pasense Carlos Valentín Lorenzo Hernández logra, en el año 2010 y después de reiterados intentos, que germinara un piñón, fruto del pino, recogido a los pies del conocido Pino de la Virgen o Pino Santo, en El Paso.

Llegó el día del trasplante del pino pasense en tierras definitivas para su desarrollo. Según el cronista oficial de Teror, José Luis Yánez, en redes sociales: “El 26 de mayo de 2014 por la mañana, el alcalde de Teror, Juan de Dios Ramos, y el párroco de la Nuestra Señora del Pino, Manuel Reyes, realizaron la plantación del pino canario de algo más de un metro de altura regalado por el municipio de El Paso (La Palma) en las Fiestas del Pino”, de 2012.

Continúa el cronista describiendo el lugar de la plantación:

“El ejemplar plantado junto al camino del peregrino situado en Finca La Palma, es un descendiente del pino en el que se cuenta que apareció la Virgen del Pino de El Paso y, tal como se comprometió el Ayuntamiento terorense, el árbol fue plantado en un lugar destacado por el que la imagen de la Virgen pasaría en su Bajada a Las Palmas de Gran Canaria”.

Concluye: “Tras unos años en los que parecía ni crecer ni menguar, con las lluvias del último invierno ha pegado un estirón y se ha constituido en un símbolo vivo de esta devoción presente en las dos islas, en los municipios de El Paso y Teror hermanados desde el 2012”. 

El longevo pino de El Paso, que supera los 800 años, ha sido un ejemplar de interés durante siglos. Científicos, naturalistas y viajeros desde el siglo XVIII y especialmente en el XIX se lo encontraban en el Camino Real de la Cumbre, el más transitado de la isla que unía las dos bandas insulares, naciente y poniente.

Los testimonios científicos propiciaron el difundir la imagen del Pino Santo por el mundo reproducido en grabados impresos en el extranjero, posiblemente una de las primeras imágenes que evocaban a la isla canaria de La Palma. Uno de los ejemplos es el grabado titulado El Pino Santo de La Palma, grabado francés del año 1839, Lemaitre, que ilustra la obra Iles de L’ Afrique (París, 1848), del archivero y geógrafo francés Armand d’Avezac (1800-1875).

Recoge la estampa del culto que recibía la Virgen mientras permaneció, desde muy antiguo, en una oquedad-capilla del pino canario que daba entrada, por el poniente, al camino de la cumbre, el muy antiguo camino Real. Para algunos investigadores esta senda ya estaba en uso en la sociedad aborigen.

clip_image002

Este majestuoso ejemplar de Pinus canariensis ha visto pasar por debajo de su sombra el discurrir histórico de la isla de La Palma. Sufriendo los duros avatares sociales y malas praxis de la mano del hombre. No obstante, reverdece y sigue erguido resistiendo. Continúa siendo un “faro” vegetal con destellos de color verde. Por sus propios méritos el Gobierno de Canarias el 18 de diciembre del año 2014 lo declaró Bien de Interés Cultural, en la categoría de Sitio Histórico. 

Fuente

*María Victoria Hernández es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

[Canarias}> Criterios que se siguen para considerar una palabra como canarismo

28-07-2024

Criterios que se siguen para considerar una palabra como canarismo

La Academia Canaria de la Lengua responde. Dudas más frecuentes sobre el español de canarias

Los canarismos son aquellas voces propias de nuestra variedad regional que no son generales en español y que, por tanto, no recogen los diccionarios, como el de la Real Academia Española, que atienden al léxico común de nuestra lengua. No es un rasgo necesario de los canarismos la exclusividad, es decir, el hecho de que únicamente sean usados en las Islas. Algunos se registran en otras regiones hispanohablantes, a menudo del continente americano, y esto no supone que pierdan su condición de voces caracterizadoras de nuestra modalidad dialectal.

Pueden establecerse los siguientes grupos de canarismos

  1. Voces españolas comunes que presentan en Canarias acepciones características. Se trataría del caso de capirote como ‛cierto tipo de pájaro’, que, junto al sentido general en español, tiene en las Islas otro particular.
  2. Palabras derivadas de voces generales mediante los procesos de sufijación, prefijación o composición. Un ejemplo puede ser el adjetivo morrudo.
  3. Vocablos procedentes de otras variedades regionales del español que en las Islas han sufrido una determinada evolución fonética que los ha alejado significativamente de la palabra originaria (piola, rozón).
  4. Voces y acepciones de uso general en el español de la época de la conquista y colonización y que, en la actualidad, se consideran anticuadas o desusadas en la Península. Es el caso de meritar como ‛merecer’.
  5. Voces procedentes de otras variedades regionales del español, tanto peninsulares como americanas. Entre las primeras destacan los andalucismos (como cigarrón ‛langosta’ o sardinel ‛escalón en la puerta de entrada de la vivienda’), debido al importante papel que jugó la región andaluza en la conquista y colonización de las Islas. Del grupo de los americanismos, que son el resultado de las estrechas relaciones entre Canarias y algunas regiones de este continente, destacamos algunos generales como papa, guanajo, pibe, etc.
  6. Palabras procedentes de las lenguas habladas por los aborígenes de las distintas islas. En su mayoría, los nombres comunes de este grupo hacen referencia a especies propias de la flora o fauna del Archipiélago, a determinados aspectos de las labores de pastoreo o a elementos del mundo cultural aborigen. Entre ellas, perenquén, tabaiba, tafor, etc.
  7. Palabras tomadas del portugués y otras lenguas peninsulares. Hay que destacar la importancia que los colonos lusos, procedentes tanto de regiones peninsulares como insulares, tuvieron en el poblamiento y desarrollo material y cultural de las Islas. Los hallamos en todas las categorías de palabras y referidos a distintos aspectos de la vida: del ámbito agrícola y ganadero (bago, latada, mollo), del mundo marinero (engodo, leito, maresía, marullo), de la vivienda (frechal, locero), de la alimentación (conduto, mojo), etc.
  8. Préstamos de otras lenguas no peninsulares. En este grupo, que no es muy numeroso, habría que destacar los arabismos (como majalulo o jaique), que se explican por las seculares relaciones entre las Islas y la vecina región africana del Sáhara; y los anglicismos (chercha, naife, queque), fruto de la presencia comercial de Inglaterra en el Archipiélago a lo largo del siglo XIX y primera mitad del siglo XX.

Palabras nuestras

Marullo

  • GC., Tf. y Go. Ola que revienta en la playa. Había reboso, y en la playa estaban reventando unos marullos tremendos.
  • Lz., Go., LP. y Hi. Ola marina grande.
  • Fv. y Tf. Marejadilla muy viva.
  • GC. Conjunto de vegetación acuática que se forma en la superficie de los estanques.

Pajullo

  • GC. . Hojarasca o residuos que quedan en las huertas después de ser regadas echando estiércol en el agua.
  • GC. Piedra pequeña

Información sobre la localización de voces y acepciones

Fuente


[Canarias}> Así de espectacular luce la primera imagen obtenida por el nuevo telescopio del Teide

Así de espectacular luce la primera imagen obtenida por el nuevo telescopio del Teide

El telescopio robótico Transient Survey Telescope (TST) instalado en el Observatorio del Teide del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) ha iniciado con éxito sus observaciones científicas. Se trata de un telescopio de 1 metro que permite detectar objetos rápidos y cartografiar el cielo. El TST ha sido construido y gestionado gracias a la colaboración público-privada con financiación canaria.

[Canarias}> Las aventuras de Julio Verne en las “salvajes” Islas Canarias

28-07-2024

Agustín González

“El 11 de junio, a las diez de la mañana, abandonó el Seamew el puerto de La Orotava. El programa fijaba aquella partida para el 7, a las seis; pero teniendo ya un retraso de cuatro días, no vio Thompson inconveniente en aumentarlo en cuatro horas…”. Así, con esta alusión al actual Puerto de la Cruz, en Tenerife, comienza uno de los capítulos de una novela publicada en 1907 con el título ‘Agencia Thompson y Cía’, cuya trama está ambientada en su mayor parte en Canarias, más concretamente en las islas de Tenerife y Gran Canaria y El Hierro.

La novela, de unas 250 páginas, reviste especial curiosidad para los habitantes de las Islas, que aparecen reflejadas con todo detalle. Sin embargo, lo más excepcional es quién es su autor: nada más y nada menos que el universal Julio Verne, el gran escritor y visionario francés que publicó clásicos como ‘Viaje al centro de la Tierra’, ‘Veinte mil leguas de viaje submarino’ y ‘La vuelta al mundo en ochenta días’.

La historia de esta poco conocida ‘Agencia Thompson y Cía’ es muy confusa pues se publicó dos años después de la muerte de Verne y se especuló que fue su hijo Michel quien la terminó. Lo cierto es que Julio Verne nunca estuvo en Canarias, al contrario de otros célebres escritores que ambientaron algún relato en el Archipiélago, como la inglesa Agatha Christie. Al parecer, el ilustre autor francés utilizó como base para su novela la obra ‘Cinco años de estancia en las Islas Canarias’, escrita por su compatriota y reputado antropólogo René Verneau.

Esta curiosa novela canaria de Verne corrobora la gran importancia que tuvieron para las Islas los primeros científicos y aventureros europeos, que desde el siglo XVIII visitaban el Archipiélago y luego difundían sus singularidades y bellezas por el mundo a través de la publicación de sus artículos en la prensa extranjera y sus diarios y libros de viajes. Ésas fueron, en realidad, las primeras —y muy efectivas— campañas de promoción turística de Canarias. De hecho, en la época de Julio Verne -finales del siglo XIX- había una gran afición por los viajes y para los centroeuropeos las referencias históricas, geográficas y mitológicas de las Canarias eran un indudable atractivo exótico.

La novela ‘Agencia Thompson y Cía’ fue publicada en 1907 tras la muerte de Julio Verne, ocurrida en 1905. Su hijo Michel la terminó y la publicó, por entregas, en el periódico Le Journal. Los estudiosos no tienen dudas de que fue su padre quien escribió los capítulos dedicados a Canarias , ya que las últimas líneas que había dejado fueron precisamente aquéllas en las que los viajeros, al zarpar del puerto de La Orotava, dicen adiós al Archipiélago canario.

Al igual que otras obras de Verne, ésta tiene un carácter premonitorio, pero no vinculado a la ficción científica, sino a que anticipa lo que a día de hoy es el principal motor económico canario: el turismo. El argumento de la ‘Agencia Thompson y Cía’ es que, a finales del siglo XIX, dos empresas de viajes londinenses, Baker y Thompson, compiten por ofrecer al menor precio una “grandiosa excursión” a Azores, Madeira y Canarias durante un mes, embarcados en un yate a vapor.

Y la que se sale con la suya es Thompson, que por 40 libras incluidos todos los gastos se compromete a esta exótica travesía a bordo del Seamew. Uno de los protagonistas es Robet Morgand, un empobrecido profesor de francés que consigue un puesto de guía en la Agencia Thompson y Cía. El viaje, con cien turistas, resulta calamitoso y el barco termina naufragando.

El relato, en el que no falta la mención a cosas tan típicas como el gofio, no presenta, sin embargo, una imagen precisamente agradable de las Islas, a las que describe como “un lugar salvaje y peligroso, con fumarolas de azufre y gas carbónico que salen del suelo volcánico”. Asegura el escritor francés que Canarias formó parte de la Atlántida. Dice que el calor es insoportable, y los mosquitos también. “Los agricultores son tan pobres que viven en cuevas”; “colonias de esclavos negros viven en zonas inaccesibles y atacan a los turistas…”.. Y hasta con asombrosa premonición del actual debate sobre la masificación turística del Archipiélago, uno de los personajes afirma que “los canarios ven con malos ojos cómo los extranjeros llegan a su país cada vez en mayor número”.

Impregnado de un tono siempre dispuesto a cierta anglofobia por parte del escritor francés, el relato del viaje combina datos reales de las Islas con otros fruto de la imaginación del autor, que pone a los pasajeros, en medio de una excursión al Teide —“el volcán más alto del globo”—, a merced de “nubes de parásitos” que no dejan conciliar el sueño a los turistas.

De Santa Cruz de Tenerife dice, con alusión incluida al pleito insular: “Edificada en anfiteatro, con un cinturón de montañas, Santa Cruz es de seductor arribo y puede, a este respecto, sostener la competencia con Las Palmas”. La Laguna la describe como “una ciudad en decadencia”, con “muchos monumentos en ruinas” y un sitio donde “la hierba verdea el piso de sus calles y hasta el techo de sus casas”. Quizá se refería a los verodes que engalanan los tejados de muchas casas antiguas de las Islas.

Al llegar a Tenerife, los protagonistas de la novela se dirigen al Valle de La Orotava para iniciar el ascenso al Teide (también cita el pico tinerfeño en otra novela suya, ‘El Rayo Verde’). Su objetivo era contemplar el conjunto del Archipiélago desde su cima, aunque el recorrido resulta ser mucho más complicado y duro de lo esperado.

Del Valle de La Orotava, Verne escribe: “Sería difícil imaginar un espectáculo más armonioso. A la derecha, la llanura inmensa del mar. A la izquierda, un conjunto de picos salvajes y negros, últimos contrafuertes del volcán, sus hijos en el pintoresco lenguaje popular. En tanto que el padre, el Teide mismo, se alza majestuosamente en último término. Entre esos dos grandioso límites, el Valle de La Orotava se desarrolla en un increíble océano de verdura”.

Así fue cómo el escritor universal Julio Verne contribuyó a la promoción y mayor fama de las turísticas Islas Canarias.

Fuente

[His}> El búnker de Santa Úrsula (Tenerife), que pudo cambiar el curso de la historia

28/07/2024

El curso de la historia pudo haber cambiado en Tenerife, donde se escribió un capítulo que podría haber alterado significativamente el panorama geoestratégico de la primera mitad del siglo XX.

En 1939, con la Guerra Civil española recién terminada, el dictador Francisco Franco declaró a España neutral en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de esta neutralidad, y debido a las simpatías del régimen por los alemanes e italianos, se elaboró un plan defensivo para proteger puntos estratégicos de Tenerife ante una posible invasión aliada.

En este contexto, la costa del valle de La Orotava y Acentejo se convirtió en una pieza clave para las potencias enfrentadas en el conflicto. DIARIO DE AVISOS, junto al historiador Francisco Javier León, exploró la historia de la decimoprimera Batería Quinta Roja, una estructura militar situada en Los Lirios, en Santa Úrsula. Esta batería tenía la misión de vigilar el litoral norte en caso de invasión.

Según explica León, en 1941 Franco decidió equipar esta fortificación con dos cañones para defender las playas del Puerto de la Cruz, que eran más vulnerables debido a su configuración. Sin embargo, esta defensa resultó simbólica, ya que los cañones de 150 milímetros eran obsoletos y fácilmente destruibles en un ataque aéreo.

La batería fue finalmente desmantelada en 1957, aunque su utilidad militar ya había disminuido con el inicio de la Guerra Fría. Desde su desartillado en la década de 1950, el lugar sirvió principalmente para el servicio militar de los civiles.

Hoy, la batería se encuentra en estado de abandono y sin placa identificativa de patrimonio. Durante su operatividad, fue comandada por destacados militares como el capitán José García Borges, conocido por su amistad con el científico Telesforo Bravo y su vocación arqueológica. Muchos de sus hallazgos prehispánicos se conservan en el Museo Arqueológico Municipal de Puerto de la Cruz.

La funcionalidad de este vestigio terminó en 1957, en gran parte debido a las acciones del alcalde de Puerto de la Cruz, Isidoro Luz Carpenter. La batería estaba situada en una finca de plátanos propiedad de este político. Con el desarrollo agrícola de la finca, se solicitó al ejército que retirara los cañones, completándose así el desarme de la batería.

Aunque la estructura original ha desaparecido casi por completo, los pasillos que daban acceso a las piezas artilladas sobrevivieron hasta hace pocos años. Hoy, la maleza cubre gran parte de las instalaciones que en su tiempo fueron vigilantes del norte de la Isla. La historia que pudo ser y no fue.

Fuente

[Canarias}> La Palma quiere volver a caminar: vidas, dolor y planes tras la pesadilla del volcán

La Palma quiere volver a caminar: vidas, dolor y planes tras la pesadilla del volcán

El exceso de turistas no afecta a esta isla que aún espera una recuperación total casi tres años después de la erupción del Tajogaite. En este reportaje volvemos a La Palma en compañía de algunos de los protagonistas del sector turístico que luchan por volver a empezar