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Cortesía de Ana María Padrón
Acerca de Canarias, pero no de origen pasense. Y escrito por otros para este blog canario
Poeta, escritor público y retratista aventajado, íntimo amigo y condiscípulo de Luis Benítez de Lugo, marqués de Villafuerte, y de Martín Nods.
Nació en la Villa de La Orotava y, con el fin de perfeccionarse en la pintura, pasó desde La Habana a Italia, donde falleció aún muy joven.
El mayor elogio que podemos hacer de este distinguido hijo de las Canarias es reproduciendo el articulo biográfico publicado en Las Afortunadas, y que hacemos nuestro:
Es el señor Padilla de una corrección exquisita y de cultísimo trato social.
Hasta en sus más mínimos detalles se revela al intachable caballero, y el carácter recto e inquebrantable que posee el amigo sincero de los canarios.
De grandes conocimientos científicos y literarios, su conversación es siempre amena e interesante.
Meciose su cuna en Santa Cruz de Tenerife, y a la edad de 13 años vino a esta isla de Cuba dedicándose con gran ahínco al trabajo y al estudio, logrando por sus propios esfuerzos terminar su carrera literaria.
Desde entonces consagró su vida a la enseñanza, y al periodismo cuando sus ocupaciones se lo permitían.
Es amante, como el que más, de la justicia y el progreso.
En 1871 marchó a Canarias donde fundó y dirigió, en Santa Cruz de Tenerife, una de las mejores publicaciones, la Revista de Canarias; un colegio para señoritas y otro para varones, y contribuyó mucho a la creación del Instituto de segunda enseñanza.
Era miembro de casi todas las corporaciones y sociedades que entonces existían en aquella ciudad, y presidia algunas en que figuraban personas tan prestigiosas como Villalba, Dugour, Costa, Calzadilla, Salas, Medina, Curbelo, etc.
Presidio, además, —y siempre lo recuerda nuestro distinguido compatriota con orgullo— el primer «Jurado» reunido en Canarias. Fue también vice-censor y bibliotecario de la Sociedad Económica de Santa Cruz de Tenerife.
Es el señor Parrilla de los que dejan huellas indelebles por donde pasa; sin desearlo, sin darse cuenta de ello, tal vez se hace sentir su poderosa iniciativa, y su nombre se recuerda siempre con respeto y cariño.
De vuelta a Cuba, estableció en San Juan de los Remedios —donde fue fiscal municipal— el primer colegio de segunda enseñanza, que tituló «El Mesías».
Ya en La Habana ha venido figurando desde 1886 como vocal de la Junta de Instrucción Pública, delegado para la Inspección de Escuelas, y presidente de casi todos los tribunales de oposición a las escuelas de esta provincia, que desde entonces han tenido efecto.
Es miembro de la Sociedad Geográfica de Francia y España, de la de Escritores y Artistas de Madrid, de la Antropológica de La Habana, etc., etc.
No le escasean at señor Parrilla honrosas condecoraciones.
Es autor de innumerables obras de texto para la primera y segunda enseñanza.
Y un detalle más para terminar en la culta sociedad habanera tiene nuestro respetable comprovinciano su envidiable asiento, y es muy solicitada la amistad del que rigió más de una vez los destinos del extinguido «Centro Canario» y del que en las últimas elecciones ha sido reelecto presidente de la Asociación Canaria de Beneficencia y Protección Agrícola de La Habana.
https://elpais.com/sociedad/2011/04/01/actualidad/1301608802_850215.html
01/04/2011
Sofía Menéndez
La organización conservacionista Oceana pide multiplicar por cien el área marina protegida en la actualidad en las islas para cumplir con la legislación europea y los compromisos de la ONU.
Corales espectaculares —negros pluma, y blandos bola—, campos de esponjas de cristal y otras denominadas chupa-chups azul, el pez armado, el pulpo blanco, la caracola pirámide y la ostra gigante son algunas de una veintena de especies vistas por primera vez en Canarias.
También es el caso de la raya noriega, reencontrada para la ciencia en un área cercana a Fuerteventura —Amanay—, consideraba ya extinguida.
Asimismo, ha sorprendido encontrar un tipo de pez de profundidad muy longevo, el pez reloj —70 años de vida—, y, por tanto, vulnerable por tardar mucho en reproducirse.
La investigación, realizada por Oceana, la organización internacional dedicada a la conservación de los océanos, fue presentada ayer en la sede de la Fundación Biodiversidad en Madrid.
El relato de las 32 inmersiones hechas por buceadores y otras 49 hechas con robots, en profundidades de entre 40 y 700 metros, lo hizo el coordinador del proyecto, Ricardo Aguilar, que mostró su asombro por haber encontrado tanta biodiversidad: «Hemos llegado a catalogar hasta 500 especies diferentes», apuntó.
A bordo del catamarán Oceana Ranger, la organización realizó en 2009 una expedición de dos meses de duración por aguas de Canarias, cuyos resultados se han presentado en un informe que pide la protección de 74.000 kilómetros cuadrados marinos.
Esta extensión, sumada a las reservas marinas existentes en Canarias —en La Graciosa, El Hierro y La Palma—, supondría proteger un área 100 veces mayor que el 0,15% actual, y permitiría cumplir lo establecido por la legislación internacional, destacó Aguilar.
Mientras el científico abogó por mantener los sebadales (Cymodosea nodosa) en el polémico Catálogo Canario de Especies Protegidas, la secretaria de Estado para el Cambio Climático, Teresa Ribera, presente en la rueda de prensa, se excusaba de que, al recoger linealmente aquellas especies que estaban incluidas en el inventario autonómico en vigor, ésta haya sido excluida del Catálogo Nacional, y no otras similares del Mediterráneo, como las praderas de posidonias.
También precisó que el actual Catálogo Nacional articula un sistema que permite actualizar en cada momento la situación de las especies en peligro, y que cualquiera puede hacer la petición para que se incremente o disminuya la protección, dependiendo la decisión de un prestigioso comité científico.
A la pregunta de cuándo se va a primar la ciencia por encima de la política, Ribero consideró que la ciencia y la política cumplen funciones distintas y complementarias.
No obstante, el coordinador de Oceana y la propia secretaria de Estado defendieron que se cumplan los convenios internacionales que protegen los sebadales.
Por otra parte, Aguilar precisó la cantidad de rayas y tiburones que se han encontrado —unas 84 especies—, lo que hace de Canarias un santuario de esta especie muy importante para la Unión Europea.
Ribera declaró que el Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, a través de la Fundación Biodiversidad, ha apoyado esta investigación, a la que se han aportado tres millones de euros.
Se mostró convencida de que hay que conocer previamente las condiciones de biodiversidad en la región Macaronésica para tomar las decisiones oportunas de protección y poder gestionar su riqueza marina.
Oceana propone además en su informe medidas enfocadas a la gestión adecuada de los recursos marinos, así como la conservación de los ecosistemas: proteger especies y hábitats de gran importancia ecológica pero amenazado, como los sebadales, y desarrollar medidas específicas de gestión que eviten su continua regresión.
Aguilar enumeró las graves amenazas para la biodiversidad que existen en las Islas Canarias, como son el incremento de puertos y la construcción de infraestructuras costeras. Propuso que se reduzca la presión pesquera sobre recursos sobreexplotados, y pidió el control de esta actividad.
Oceana instó a prohibir en las costas canarias cualquier tipo de sondeo para explotar petróleo o gas natural, opinión no compartida por Ribera. Compartieron, no obstante, la idea de favorecer el cambio de modelo hacia las energías renovables.
Aguilar hizo hincapié en la incidencia del cambio climático en el archipiélago, al estar apareciendo especies tropicales hasta ahora desconocidas allí.
Asimismo, señaló la necesidad de proteger la zona sur de Canarias por estar todavía virgen; la zona norte de Lanzarote; y la reserva entre La Gomera y Tenerife, por ser un importante hábitat de cetáceos; así como ampliar las reservas ya existentes.
Fuente: El País
Los Llanos, como lo llamamos todos, es el más cercano vecino de El Paso, mi pueblo natal, el segundo en importancia en la La Palma después de la capital, Santa Cruz de La Palma, y el que más visito cuando, como ahora, ando por estos lares.
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Cortesía de Álvaro Padrón
Ya que al momento, y por un día más, me encuentro en Las Palmas, aquí van fotos de cómo lucían, hace muchos años, algunos lugares de esta isla Canaria.
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Cortesía de Antonio Rocha
Era natural de la isla de Tenerife, y vino a Venezuela después de haber desempeñado en su país varios curatos.
Ya en Caracas, fue nombrado igualmente cura de una de las parroquias de esa populosa y rica ciudad, en que los hijos de las Afortunadas gozan de grandes simpatías y de las más altas influencias en los destinos del país, lo mismo en lo civil que en la milicia, en lo eclesiástico, como en la agricultura y en el comercio.
La historia general de Colombia lo testifica con letras de oro en sus páginas diamantinas. Los hijos de las Atlánticas tuvieron la suerte de colocar la primera piedra, donde, andando el tiempo, había de levantarse la hermosa capital de la República venezolana.
El Dr. Currás, orador elocuentísimo, en sus primeros años dio pruebas inequívocas de su inteligencia. Fue profundo teólogo. Tuvo que trasladarse más tarde a La Habana con su familia, siendo nombrado teniente cura de la iglesia de San Nicolás, destino que desempeñó durante algunos años.
Este ilustrado sacerdote falleció a una edad avanzada, dejando en buen lugar el nombre canario.
Juana Martín era natural de las Islas Canarias. Vivía en La Habana, en la calle Galiano número 47, y sus padres se llamaban Isidoro y Aquilina.
Cuentan de Juana —y en eso coinciden hasta sus propios hijos— que a ella le gustaba mucho el juego de dominó, del que era verdadera experta, y alcanzó a tener fama local hasta entre sus rivales, cuando les ganaba partida tras partida.
Se cuenta que en el dominó ella daba rienda suelta a su goce, como cualquier deportista lo hace con su deporte favorito.
La sempiterna preocupación de su esposo y de sus hijos no era tanto esa gran afición cuanto lo brava que Juana se ponía en las pocas ocasiones en que perdía una partida.
Una noche del año 1925, Juana Martín jugaría su última partida.
El juego se inició con el doble ocho. Como siempre, Juana estaba muy atenta mirando a través de sus gruesos lentes, mientras las fichas eran depositadas, una a una, sobre la mesa.
Al aproximarse la partida a su final, la siguiente jugada resultaba evidente, pues sólo quedaban dos fichas por poner y Juana estaba segura de que ganaría la partida, una seguridad en la nadie la aventajaba y, por eso, ella era casi siempre la campeona.
Se suponía que Pedro, su cuñado, que también jugaba, pasaría, pero no fue así, y… Juana no pudo gritar “¡Gané, gané!” como le gustaba hacer.
Ante esto, Juana montó en cólera y, maldiciendo su mala suerte, tomó fuertemente en sus manos la ficha del doble tres… ¡y murió de un infarto!
En homenaje a Juana, sus hijos depositaron —en la parte superior de su tumba del cementerio de Colón, en la capital cubana— una lápida de mármol blanco y negro en la que, en relieve, de manera simbólica y en alusión a la partida que perdió Juana aquella triste noche, aparece el doble tres, que también sirve como florero para cuando la visitan en el cementerio.
De esa forma y desde entonces, Juana Martín mantiene a su lado la ficha que le llevó a la muerte el 12 de marzo de 1925.
Al morir tenía 77 años.
Estela Hernández Rodríguez
La Habana (Cuba). Marzo/2011