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Cortesía de Jaime Tejeiro
Acerca de Canarias, pero no de origen pasense. Y escrito por otros para este blog canario
1947 – Inauguración del Monumento a los Caídos
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Finales de los años ’40s – Playa de San Antonio. Litoral de Rivera
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1950 – Camino del litoral (Anaga), y playa de San Antonio
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1952 – Construcción del edificio de Correos
Cortesía de Eleuterio Sicilia
1936 – Tomada desde el hueco destinado al reloj de la torre del cabildo. De izq. a derecha: Hotel Orotava, Plaza Candelaria (al centro), y Casino (a la derecha de la plaza). El toldo en la parte baja del casino es del Bar Atlántico.
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1940 – Construcción del parque García Sanabria
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1943 – Muelle. La marquesina y la farola
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1944 – Cuevas de la carretera de San Andrés
Cortesía de Eleuterio Sicilia
1928 – Tobal
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1930 – La ciudad y el muelle
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1932 – Construcción del casino actual
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1936 – Prolongación del muelle
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Cortesía de Eluterio Sicilia
19-09-13
Ajuste de pensiones
Como tantas otras muchas cosas, en este mundo desquiciado la eutanasia también se ha pervertido.
La deseada “buena muerte” se ha convertido en un objeto de deseo para los gobiernos y su oportunismo de parcheo inmediato de los males que nos afligen. Una inmediatez que no va más allá del tiempo que dura una legislatura.
Puede que los sucesores hagan un cambio radical hacia el extremo opuesto, pero el mundo no puede progresar con cambios de rumbo bruscos, desorientados y especulativos.
Tras la máscara de la deseable “buena muerte” se esconden intereses espurios y perversos. Tras el respetabilísimo derecho a morir en paz se esconde la intención de acabar con la vida inútil y liquidar el derecho a vivir en paz.
El hombre se encuentra reducido a una máquina de producción y consumo, y sólo revive como persona cuando tiene que firmar el cheque en blanco de la votación. Y cuando no es productivo no le queda más que esta última alternativa, al tiempo que contempla cómo, de las concepciones socioeconómicas en vigor, van desapareciendo los valores éticos y humanísticos.
El 11 de abril de 2012, en Nueva York, Sandro Pozzi publicó el siguiente titular: «El FMI pide bajar pensiones por «el riesgo de que la gente viva más de lo esperado»». La recomendación nos viene de afuera, lo cual es más penoso porque el problema tiende a la globalización, y es más evidente y acuciante en los países que padecen la actual crisis económica.
Por otra parte, el pasado 17 de septiembre, el periódico ABC publicó el artículo «Estilo de vida saludable mejora nuestro ADN», en el que se dice que “Llevar un estilo de vida más saludable puede modificar nuestra genética. Por vez primera, un trabajo que se publica en The Lancet Oncology demuestra que los cambios positivos que hacemos en nuestro estilo de vida —comer sano, hacer ejercicio, no fumar, etc.— tienen una repercusión en la longitud de nuestros telómeros, pequeños complejos de ADN localizados en el extremo de los cromosomas que afectan directamente al envejecimiento celular”.
Si se recortan las pensiones se acortaran también nuestros telómeros y viviremos menos, como una forma sutil de eutanasia anticipada. Salvo dejar de fumar y hacer ejercicio, con el empobrecimiento, nuestra vida no será más saludable ya que la alimentación, los cuidados sanitarios y la calidad de vida dependen mucho de los factores económicos.
Con estos postulados existe también la posibilidad de que algunos prefieran no vivir después de su etapa de servicio útil a la comunidad a causa de sus estrecheces. También cabria la tentación de asignar las pensiones en proporción a la longitud de los telómeros de cada uno.
Si en el pasado el alargamiento de la esperanza de vida era considerada como un logro de la sociedad del bienestar, ahora es todo lo contrario por el gran aumento de seres improductivos a los que hay que asfixiar para que la rueda infernal de producción y consumo siga funcionando y acabe con el clima y con las reservas del planeta Tierra.
Soy la voz de uno que clama en el desierto. ¿Hay alguien ahí?
En la actualidad existen sobre la Tierra suficientes conocimientos, tecnología, medios y capacidad para encauzar el rumbo de la Humanidad y del planeta en el sentido de la paz y el bienestar de los hombres, de todos los hombres, y no sólo de los pocos que nos dirigen y de los grandes capitalistas. Falta lo que tendría que sobrar: voluntad de los que tendrían en sus manos la posibilidad de proyectarlo y hacerlo.
Hace algún tiempo que el ensoñador Zapatero esbozó la famosa “alianza de civilizaciones”. No era el momento ni la forma de hacerlo; debió ir más allá. Debió pedir una alianza de todo el acervo cultural de las civilizaciones, la Ciencia, la tecnología, la filosofía y todas las capacidades del hombre con el PODER en las más altas instancias de las organizaciones mundiales para imponer la sensatez y la evidencia en las decisiones fundamentales de nuestra existencia.
Tú o usted, amable lector, sí que estás ahí. Otros que deberían estar no lo están, y desde su engreimiento dirán que esto son “majaderías”. Pero lo cierto es que necesitamos grandes cambios que no vendrán de otro planeta ni de un nuevo Mesías.
Sé que hay millones de seres que estarán de acuerdo en que el cambio es fundamental; que nuestros sistemas de organización, desmadrados y anárquicos, están periclitados; que el axioma de “vox populi vox Dei” (La voz del pueblo es la voz de Dios), por muy bonito que resulte sólo significa que, si nos equivocamos, lo hacemos entre todos, lo cual da un poder desmedido a nuestros representantes.
Sólo nos queda la esperanza de que la voz del pueblo se convierta en el gran clamor, y la oración, con su poder, transforme las cosas para el bien de todos y del planeta que habitamos.
Dr. Juan Antonio Pino Capote
jpincap@gmail.com

1900 – Construcción del muelle
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1910 – Hotel Quisisana
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1914 – Barrio Los Llanos
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1917 – Cuartel San Carlos
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Cortesía de Eleuterio Sicilia
01-08-13
Susana Tibaldi
¿Quién entiende a algunos humanos? Imponen como «salvador» un cierto régimen, atormentan con él a generaciones enteras sometiéndolas a los dictámenes de un loco perverso, y luego terminan aceptando que la esencia del ser humano es ser LIBRE,,,, y vuelven al sistema que descartaron y del que, sin duda, nunca debieron irse.
Ante hechos como los que ilustra el artículo que sigue, ¿qué dirán ahora quienes esos sistemas «salvadores»?
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1950. Todas las mujeres chinas vestidas de camisa y pantalón Mao. El afiche es el símbolo del comunismo maoísta que igualó a los seres humanos a la fuerza. Vestirse igual era lo menos, pero debían pensar igual y, si no, pasaban a los Campos de Reeducación.
18 de Julio de 2013
China coloca a su primera dama en la lista de las mejores vestidas del mundo
La esposa del presidente chino, nuevo aliado de EEUU, elegida una de las mejores vestidas del mundo, según Vanity Fair
01-08-2013
La esposa del presidente chino Xi Jinping, la soprano Peng Liyuan, ha sido incluida en la lista de las mujeres mejor vestidas del mundo que elabora anualmente la revista «Vanity Fair», un honor que China no tenía desde que en 1943 figurara en ella la mujer del general Chiang Kai-shek.
Peng, cuyo estilismo ha logrado en muchas ocasiones atraer la atención de los medios en los viajes oficiales de su marido, comparte espacio en la lista de este año con Victoria Beckham, Dita von Teese o Catalina de Cambridge, entre otras.
La lista es elaborada desde 1940 («Vanity Fair» la elabora desde 2004) y en una de sus primeras ediciones escogió a Soong May-ling, esposa del entonces máximo líder de la República de China, Chiang Kai-shek, con quien compartiría años más tarde exilio en Taiwán.
Junio 23, 2013
Susana Tibaldi
El artículo que sigue hace pensar si el nivel de riqueza de un ser humano se mide por lo que da y no por lo que tiene.
En realidad, la pregunta es si, analizándonos con serenidad, actuamos así nosotros o, sin darnos cuenta, medimos a las personas por parámetros sociales.
Se dice que nunca hay que guiarse por las apariencias, y la historia de este hombre es una muestra clara de ello. Su nombre es Dobri Dobrev, es búlgaro, tiene 98 años de edad, y a la vista de todos es un simple mendigo.
Sin embargo, este hombre, que luchó en la Segunda Guerra Mundial y que perdió la audición debido a ello, todos los días camina 25 kilómetros desde su aldea hasta la capital del país, Sofía, para pedir dinero.
Lo curioso del asunto es que este hombre ha donado todo el dinero recolectado en sus caminatas, tanto que ha llegado a donar un total de 40.000 euros, sobre todo para la restauración de monasterios búlgaros y para pagar los servicios de agua y luz de algunos orfanatos.
Sin embargo, si muchos piensan que Dobrev es un millonario vestido de mendigo, se equivocan, pues vive en una humilde vivienda, y sobrevive con la pensión mensual de 80 euros que le da el gobierno.
23 de septiembre de 2013
Javier Mazorra
A pesar de la progresiva llegada de turistas, Fuerteventura sigue siendo todavía la isla más salvaje y misteriosa de todo el archipiélago Canario.
Una buena forma de descubrir su lado más secreto y sorprendente es seguir los pasos de Erika Simon, alias Herman, la protagonista de la novela «Fuerteventura» de Alberto Vázquez-Figueroa.
La historia de este personaje es pura ficción.
Transcurre durante la Segunda Guerra Mundial pero, directa o indirectamente, nos pone en contacto con algunos de los enigmas que sigue escondiendo esta isla que los aborígenes conocían como Erbani.
Un nombre tan olvidado hasta hace muy pocos años como el de la capital, Puerto del Rosario, que se llamaba Puerto Cabras. Y eso que la apelación la dio a conocer al mundo nada menos que Miguel de Unamuno en «De Fuerteventura a París», cuando el autor vivió allí unos meses en 1924 exiliado por el General Primo de Rivera.
El hotel donde se alojó Unamuno de ha convertido en casa museo, pero todavía, paseando por las calles y la zona del puerto, se pueden descubrir restos de aquella paupérrima capital de los majoreros, donde seguramente había más cabras que habitantes, pero que durante la Segunda Guerra Mundial pudo convertirse en nido de espías.
Aunque los personajes creados por Vázquez-Figueroa se mueven por todo el territorio, gran parte del relato transcurre en el sur, en la península de Jandía, cuya vertiente occidental conocida como Cofete, sigue prácticamente virgen gracias a un extraño personaje, Gustav Winter, que adquirió esta parte de la isla en la primera parte del siglo XX provocando desde entonces todo tipo de especulaciones y leyendas.
Durante años restringió su acceso, desconociéndose sus actividades que muchos relacionaron con el régimen nazi, aunque nunca se pudieron probar.
Acantilados vírgenes
La propiedad de la zona ha cambiado de manos, pero el paisaje sigue intacto.
Decenas de kilómetros de costa protegidos por descomunales acantilados sin ninguna construcción, salvo un pequeño bar con un minúsculo museo que cuenta la historia de la zona y las ruinas de la Casa Winter, donde aun vive Rosita con su hermano, que parecen salidos de un cuento de García Márquez.
Son quizás los únicos que sepan la verdadera historia de este lugar que Vázquez-Figueroa transforma en su novela en un burdel de lujo, donde los oficiales de los submarinos alemanes podían tomarse unos días de descanso y, al mismo tiempo, planear sus futuros ataques.
No es difícil imaginarse esta historia, u otras muchas aun más rocambolescas, en este paraje al que todavía no es fácil llegar a pesar de que Tripadvisor lo ha definido como uno de los tramos de costa más hermosos del planeta.
Pero los misterios de la península de Jandía no se acaban en Cofete. Siguiendo los pasos de Erika, pero también de Bruno Alvarado, alias Capitan Akab, Queequeg, Starbuck o de Justo Marrero, podemos encontrar los restos de un antiguo aeródromo que sólo utilizaba Winter, igual que una serie de minúsculas dársenas o puertos donde era supuestamente abastecido.
Naturaleza inusitada
Todo ello rodeado de un paisaje donde siguen vigentes la palabras de Unamuno:
«Estas soledades desnudas, esqueléticas, de esta descarnada isla de Fuerteventura!¡Este esqueleto de tierra, entrañas rocosas que surgieron del fondo de la mar, ruinas de volcanes; esta rojiza osamenta atormentada de sed! ¡Y qué hermosura! ¡Sí, hermosura!».
Siempre de la mano de estos personajes de ficción podemos seguir recorriendo la isla.
En nuestro camino encontraremos otros inusitados trozos de costa, como el que ha engullido al American Star, el que fuera mayor trasatlántico useño de su época, que encalló frente a la playa de Garcey, pero también el monte sagrado de Tindaya, que Chillida quiso convertir en una caverna de autor, o Tefia, donde también se construyó el primer aeropuerto civil de la isla y en cuyos barracones tuvo lugar uno de los episodios más oscuros de la historia de la isla en torno a uno de los últimos campos de concentración creados durante el franquismo desde 1954 a 1964.
Para luego terminar en ese aún misterioso estrecho que separa la isla de Lanzarote, donde la isla de Lobos parece dirigir las corrientes.
Allí Vázquez-Figueroa sitúa en su novela la base de submarinos alemanes, y uno de los momentos más trascendentes de la trama. ¿Ficción o realidad? Puede que las dos.