[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare I: consideraciones generales, Aridane y Gazmira

04-04-2025

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare I: consideraciones generales, Aridane y Gazmira

A finales del siglo XV (1492), cuando arriban las huestes de Alonso Fernández de Lugo, Benahoare, actual isla de La Palma, estaba dividida en 12 bandos o cantones independientes que, excepto Aceró (Caldera de Taburiente) que no tenía salida al mar, iban desde la costa a las cumbres más elevadas

1.- Consideraciones generales

La actual Isla de La Palma fue conocida por sus primeros moradores, de origen amaziq, como Benahoare, cuyo significado es “…el lugar del ancestro…” que, en sentido figurado, se podría traducir como “patria” (I. Reyes García, 2011: 122). A finales del siglo XV (1492), cuando arriban las huestes de Alonso Fernández de Lugo, estaba dividida en 12 bandos o cantones independientes que, excepto Aceró (Caldera de Taburiente) que no tenía salida al mar, iban desde la costa a las cumbres más elevadas.

Cada demarcación territorial (Tixarafe, Tagalguen, Tagaragre, Adeyahamen, Tenagua, Tedote, Tigalate, Ahenguareme, Guehebey, Tihuya, Aridane y Aceró) estaba gobernada por uno, dos y hasta tres hermanos.

Cantones y capitanes de Benahoare (Dibujo: Juan Alberto Fernández Pérez)

En la mitad norte de Benahoare los primitivos cantones coinciden, prácticamente, con los actuales municipios palmeros. La única diferencia destacable es que Puntagorda estaba incluida dentro del bando de Tixarafe y que los topónimos de cada demarcación territorial han variado: Tixarafe-Tijarafe, Tagalguen-Garafía, Tagaragre-Barlovento, Adeyahamen-San Andrés y Sauces, y Tenagua-Puntallana.

Esta distribución se mantuvo así, con toda probabilidad, porque la accidentada orografía, con enormes barrancos que van de mar a cumbre, permitía establecer unas líneas territoriales claramente definidas. El cantón de Tedote, formado por los actuales municipios de Santa Cruz de La Palma, Breña Alta y Breña Baja, es una anomalía que participa de las dos mitades, puesto que la frontera norte está muy clara en Barranco Seco, pero no sucede lo mismo en el frente sur donde los barrancos apenas si han comenzado a formarse.

Las diferencias entre la etapa prehispánica y la época histórica sí son muy distintas en la mitad meridional o neopalma, especialmente en la vertiente occidental (Valle de Aridane) y suroccidental. Los territorios del lado oriental estaban ocupados por los cantones de Tedote (Santa Cruz de La Palma, Breña Alta y Breña Baja) y Tigalate, que se corresponde con el actual municipio de Villa de Mazo. El extremo sur (actual municipio de Fuencaliente) se denominaba Ahenguareme.

El oeste de Benahoare, por el contrario, estaba compartimentado en 4 cantones que, salvo Aceró (Caldera de Taburiente), tenían unos límites muy imprecisos (Guehebey, Tihuya y Aridane) derivado de la ausencia de marcadores topográficos destacables y, especialmente, la inexistencia de grandes barrancos con cauces claramente definidos ya que, dada su reciente formación geológica, el territorio apenas si había comenzado a erosionarse y los barrancos apenas si había comenzado a labrarse su curso. (N. Álvarez Rodríguez y J. Pais Pais, 2011: 19).

A ello hemos de añadir las auténticas catástrofes que supusieron las erupciones volcánicas que sepultaron y modificaron enormemente el relieve prexistente. Si en los últimos 500 años ha habido siete volcanes que han afectado a esta porción de la Isla y tenemos en cuenta que la población benahoarita ocupó este territorio durante 1.500 años, y mantenemos la misma proporción, estaríamos hablando, como mínimo, de una veintena de erupciones. Estas cuestiones las iremos abordando al referirnos a cada uno de los doce cantones.

2.- El cantón de Aridane

A la hora de referirnos a los 12 cantones vamos a seguir el mismo orden que, en su momento, estableció J. Abreu Galindo. Por tanto, el primero al que haremos referencia es al de Aridane que, como veremos en la cita textual, se nombra como Adirane que, en principio, podría ser el topónimo aborigen y que, tras la conquista, se convirtió en el que ha pervivido hasta nuestros días: Aridane:

“Al tiempo que esta isla se conquistó, había los capitanes siguientes: Comenzando desde donde se ganó, que fue Tazacorte y Los Llanos, hasta donde dicen las Cuevas de Herrera, Amagar, Tijuya, todo este espacio y término de tierra llamaban antiguamente los palmeros en general Adirane, y era señor o capitán un palmero que se decía Mayantigo, por su gentileza y buena apostura; porque en su lenguaje llamaban al cielo Tigotan y, queriéndolo comparar al cielo, Mayantigo, que quiere decir ”pedazo de cielo“. Y, como en estas islas se ponían los nombres, por la mayor parte, según los hechos y sucesos que acaecían a los hombres, pusieron después a éste otro nombre, que fue llamarle Aganeye, que quiere decir ”brazo cortado“ …” (J. Abreu Galindo, 1977: 266-267).

El topónimo Adirane-Aridane tiene el significado de “lugar llano” o “los lugares llanos” (I. Reyes García, 2003: 40), lo cual cuadra perfectamente con la orografía del territorio, especialmente en las medianías de la mitad sur del cantón que, actualmente, forman parte de los municipios de Tazacorte, Los Llanos de Aridane y El Paso.

La cita textual de J. Abreu Galindo es muy imprecisa en cuanto a los límites de este cantón, ya que se limita a nombrar una serie de lugares (Cuevas de Herrera, Amagar y Tihuya) sin mayores datos. Sabemos que las huestes de Alonso Fernández de Lugo desembarcaron en El Puerto de Tazacorte, que pertenecía al cantón de Aridane, desconociendo totalmente cual era su línea divisoria con Aceró (Caldera de Taburiente).

Por otro lado, se indica que Amagar, actualmente en Tijarafe, formaba parte de este bando prehispánico. En algún lugar, que desconocemos, la frontera entre Aridane y Aceró cruzaba el Barranco de Las Angustias y luego, pensamos, seguiría el borde superior del Pico Bejenao, El Paso de Adamancasis (La Cumbrecita) y treparía hacia la Punta de Los Roques desde donde tiraría hacia el sur siguiendo el borde de Cumbre Nueva-La Hilera hasta su encuentro con Tihuya, de cuya línea divisoria no sabemos absolutamente nada, por cuanto buena parte de este territorio fue sepultado por las lavas de la erupción del Tacande-Montaña Quemada, que tuvo lugar poco antes de la conquista de Benahoare, en torno a 1470, aproximadamente. Seguramente, ese punto vendría marcado por un barranco o barranquera que desapareció bajo este cataclismo natural.

3.- Gazmira

En la cita de J. Abreu Galindo se indica que uno de sus límites estaba en las Cuevas de Herrera, cuyo topónimo se ha conservado hasta nuestros días, y se trata de un importante poblado de cuevas situados en las faldas del Pico Bejenao, que se aglutina en un amplio risco que forma la margen derecha del comienzo del Barranco del Riachuelo.

Esta zona también se conocía, en la etapa prehispánica, como Gazmira que, a tenor de algunos datos etnohistóricos, formaba una demarcación territorial independiente de Aridane o al menos con cierta entidad y autonomía, tal y como se refleja en esta cita:

“En junio de 1500 Francisco de Espino está obligado a dar información y poner remedio en los siguiente: Hace unos siete años tomó por cuenta propia unos treinta y tres vecinos de La Palma, del bando de Gazmira, donde dicen las cuevas de Herrera, y los redujo a esclavitud con sus mujeres y niños: los había cogido después de conquistada la Isla. Todas estas personas, unas doscientas en total, eran cristianas y de paces, aseguradas por los Monarcas y por sus capitanes, y pagaban tributos y diezmos de sus ganados.” (Manuela Marrero rodríguez, 1970: 363).

Tras la conquista de Gran Canaria, en 1483, los nuevos colonos y antiguos canarios llevaron a cabo una serie de razias en Benahoare, cuyo fin último era la posesión de este nuevo territorio, aunque en la mayoría de las ocasiones, se contentaban con la captura de esclavos, ganado, pieles, etc.

En una de esas intentonas desembarcaron en la cota de Aridane y llegaron, precisamente, hasta las Cuevas de Herrera donde capturaron, entre otras personas, a una joven que, tras su traslado a Gran Canaria, pasó a ser esclava, hasta su bautizo con el nombre de Francisca de Gazmira, llamada así, precisamente, porque su lugar de procedencia fue en el cantón de Gazmira.

Esta mujer, de un valor y una entereza extraordinarias, luchó denodadamente para conseguir la libertad de muchas personas aborígenes, como vimos en el párrafo anterior, que fueron injustamente convertidos en esclavos/as. Estos datos etnohistóricos nos dan pie a pensar que esta demarcación territorial también podría abarcar todo el Barranco del Riachuelo.

Bibliografía general

-ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).
-MARRERO RODRÍGUEZ, Manuela: Los procuradores de los naturales canarios, Homenaje a Elías Serra Ráfols I, (La Laguna), 1970, Págs. 351-367.
-REYES GARCÍA, Ignacio: El habla prehispánica de La Palma: Estudio histórico etimológico, (Islas Canarias), 2003.
-REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011

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[Canarias}> ¿Me podrían aclarar si se dice beletén, beleté o belete y tafor o tafós?

21-04-2025

¿Me podrían aclarar si se dice beletén, beleté o belete y tafor o tafós?

Los canarismos beletén, beleté o belete, todos ellos de origen prehispánico, aluden, en distintas zonas de las Islas, a la leche que da la hembra de ciertos animales, como las cabras o las vacas, los primeros días después de parir, aunque, según los lugares, presentan algunas particularidades.

En Tenerife, para hacer referencia a esta leche se utilizan, además, las formas tafor, tafós, tafosa o tafora, que muestran, asimismo, sentidos parcialmente distintos dependiendo de los lugares de la isla en que se usen. Estas voces tienen también procedencia guanche. Todas ellas, al igual que las que citamos en primer lugar, son variantes legítimas.

Palabras nuestras

dado, da
1. adj. Abierto, extravertido. Enseguida simpatizas con él porque es una persona muy dada.
2. adj. Generoso, espléndido. Era muy dado con las personas necesitadas.
desandado, da
1. adj. Lz., GC., Tf. y LP. Inquieto, excitado, bullicioso. Lleva unos días desandado, y no veo la hora de que vengan los padres y se hagan cargo de él.
2. adj. GC. Atolondrado, aturdido.

Información sobre la localización de voces y acepciones

Fv: Fuerteventura
GC: Gran Canaria
Go: La Gomera
Hi: El Hierro
LP: La Palma
Lz: Lanzarote
Tf: Tenerife
Occ: Islas occidentales (Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro)
Or: Islas orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria)

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[Canarias}> La identidad onomástica de los canarios (1)

13/04/2025

Francisco García-Talavera Casañas

La identidad onomástica de los canarios (1)

Este artículo es una sinopsis de mi último libro publicado recientemente: 1.100 apellidos arraigados en Canarias, en el que amplío y compendio mis anteriores trabajos sobre la temática de la onomástica canaria, titulados: 69 Apellidos canarios (2019), Apellidos portugueses en Canarias (2022) y Bethencourt y 66 variantes (2023). No se trata de un libro sobre genealogía ni de heráldica, es un trabajo en el que prima fundamentalmente la estadística, sin dejar de lado la historia y la demografía, pues pensamos que este tipo de investigación puede aportar datos y conclusiones importantes, que a veces se nos escapan, a futuros estudios históricos y culturales.

También pretendo contribuir con ello, como lo he venido haciendo en anteriores publicaciones, a la puesta en valor de tres hechos que considero esenciales en el devenir histórico y cultural de este archipiélago:
1) La clara y mayoritaria pervivencia de los guanches después de la conquista, como lo ha demostrado, fundamentalmente, la genética en los últimos tiempos,
2) La enorme influencia demográfica y cultural de los portugueses al mestizaje y conformación de la nueva sociedad isleña, a cuyo conocimiento también han contribuido los recientes estudios genéticos. Y
3) La gran aportación, ignorada, minusvalorada, y hasta silenciada en gran parte, de los canarios a la colonización, al mestizaje y a la evolución histórico-cultural y lingüística de las nuevas naciones americanas. Y para este propósito acudimos a uno de los principales sellos identitarios de las personas: el apellido, con toda la carga genealógica e histórica que lleva implícita. Tras su estudio hemos visto que Canarias cuenta con una serie de apellidos que se pueden considerar como propios.

Metodología

Los cuadros estadísticos de cada apellido que se plasman en el libro han sido elaborados a partir de los datos actualizados del INE (2023), según la provincia de nacimiento, y su distribución en el Estado español. Y, debido a la imperante limitación de espacio, hemos omitido todas las provincias excepto Madrid porque, en nuestra opinión, se puede considerar como un compendio demográfico de España y, por supuesto, incluimos las dos provincias canarias.

En ellos se puede observar el número de portadores de cada apellido, tanto si figura como primero o como segundo. También se detalla el caso en que un apellido se repite en una misma persona, así como el de los nacidos en el extranjero, muchos de ellos descendientes de canarios que emigraron a América y que ahora han retornado. Estos datos fueron completados con su prevalencia a nivel mundial, en este caso por país de residencia, y adaptados a este estudio con las cifras aproximadas (las hemos redondeado) ofrecidas por el portal Forebears (Surnames).

Incluimos los 10 países en los que el número de portadores es más abundante. Todo ello nos ha permitido constatar la ingente presencia de los canarios, a través de sus apellidos, en todos los países americanos, en especial los del Caribe, a los que llegaron masivamente. Y también vemos con sorpresa cómo muchos de esos apellidos, incluso algunos de origen guanche, han llegado hasta Filipinas. Así mismo, en su caso, presentamos una breve biografía de personajes canarios destacados, portadores de algunos de los apellidos reseñados.

Además, encabezamos cada apellido con una breve síntesis sobre su origen, siempre que ha sido posible —pues en algunos casos figuran como de origen incierto o desconocido— así como de su evolución histórica en el archipiélago. Para ello nos basamos y tomamos como referencia dos obras que creemos son fundamentales para este cometido: ‘Los apellidos en Canarias’, de Carlos Platero Fernández (1992), y ‘Heráldica de los apellidos canarios’, de Lino Chaparro d´Acosta (1980), las cuales, a su vez, se han basado, en parte, en el ‘Nobiliario y Blasón de Canarias’ (1878-1886), de Francisco Fernández Bethencourt. Datos que hemos complementado con los de la obra del genealogista portugués Manuel de Sousa (2002) ‘As origens dos Apelidos das Familias Portuguesas’, editado en Portugal. De igual manera fueron consultados los valiosos trabajos, que nos ayudaron en gran manera, publicados sobre esta temática (genealogía, onomástica, antroponimia, etc.) de muy diversos autores. Y también fueron de gran ayuda los listines telefónicos de las islas, de Lisboa y de los archipiélagos macaronésicos portugueses.

Origen de los apellidos canarios

Todos sabemos que la nueva sociedad canaria se fue conformando desde el mismo momento en que comenzaba su conquista, a principios del siglo XV. Pero es durante el último cuarto de ese siglo —años en los que acabaron de someterse las islas más pobladas (Gran Canaria, Tenerife y La Palma), llamadas de realengo— hasta las primeras décadas del XVI, cuando se produce un ingente aporte poblacional procedente del exterior: Algunos conquistadores y muchos colonos europeos, fundamentalmente portugueses, como lo mostramos aquí, y castellanos “sensu lato”, además de un gran número de esclavos africanos, y, en menor medida, normandos, genoveses, flamencos, judíos conversos, etc., muchos de ellos reconocidos mercaderes y traficantes. Y fue el mestizaje de estos colectivos con los guanches (en gran parte bautizados con apellidos foráneos), lo que dio origen a la nueva sociedad canaria. Y así se fueron conformando y arraigando los apellidos en el archipiélago.

Todo ello ha quedado corroborado en un reciente estudio (2023) del ADN mitocondrial de la población canaria, llevado a cabo por investigadores del ITER (Cabildo de Tenerife), el CSIC, las Universidades de La Laguna y Fernando Pessoa, y el Instituto Carlos III, publicado en la revista iScience —el más amplio que se ha realizado hasta el momento sobre la actual población canaria de varias generaciones (896 personas de todo el archipiélago)— los resultados confirman que la herencia materna es entre el 50 y el 60 % norteafricana (guanche-bereber). Y de la otra mitad, no aborigen, el 40% es de origen ibérico. De esa huella ibérica, el peso más importante se lo llevan los linajes identificados como portugueses y gallegos (nosotros los denominamos portugalaicos), que representan el 49.8 % de esa otra mitad no aborigen.

Apellidos distintivos de los canarios

En este grupo hemos seleccionado aquéllos que consideramos como más representativos porque, o son originarios de las islas (es el caso de los de origen guanche), o bien fueron introducidos por los conquistadores normandos y castellanos, o por los colonizadores y comerciantes europeos (portugueses, genoveses, flamencos…) desde las primeras décadas después de la conquista del archipiélago, muchos de los cuales fueron castellanizados o transformados, para adaptarlos a una mejor lectura y comprensión por parte de los nuevos administradores.

Con los datos que tenemos sobre la bibliografía y documentos consultados, creemos que el total de apellidos que había arraigados en Canarias (guanches, normandos, portugalaicos, castellanos y otros españoles, flamencos y genoveses, fundamentalmente), a mediados del siglo XVII, no sobrepasaba los 400. Además, pocas décadas después de la conquista ya dominaban los Hernández, González y Rodríguez, al igual que en la actualidad, y ello debido —en gran parte, como hemos visto— a la aportación guanche y portuguesa.

También incluimos en este apartado aquellos apellidos que llegaron a las islas en los siglos XVIII y XIX, se asentaron en el archipiélago, e incluso sufrieron alteraciones en la grafía, y con el paso del tiempo son más abundantes en Canarias que en el resto del Estado. Y así, estos apellidos, ya arraigados en las islas, se expandieron por todo el orbe, especialmente en América, a través de la incesante y numerosa emigración “isleña” hacia el Nuevo Mundo. También incluimos como canarios los que, aun teniendo su origen fuera de las islas, o que tienen un origen incierto, son muy prevalentes en Canarias con respecto al resto del Estado español.

Además, se da el caso curioso de que apellidos cuyo origen claramente hace referencia a este archipiélago, como es el de los gentilicios Canario y Canarias, que no se encuentran actualmente en estas islas y, sin embargo, hay casi cuatro mil portadores (3.883) en la República Dominicana y casi dos mil (1.974) en Brasil del primero, y 770 en Filipinas, portadores del segundo.

Otro hecho resaltable, resultado de la evolución de los apellidos en Canarias, es la clara diferencia que, fundamentalmente por las razones históricas y culturales que comentamos, existe en la onomástica antropológica entre Canarias y la del Estado español. La podemos observar en el orden de prevalencia de los diez apellidos más abundantes.

1º Rodríguez García
2º González González
3º Hernández Rodríguez
4º Pérez Fernández
5º García López
6º Martín Martínez
7º Santana Sánchez
8º Díaz Pérez
9º Suárez Gómez
10º Cabrera Martín

La gran diferencia la podemos apreciar, aparte de en el orden, en algunos apellidos como Hernández, tercero en Canarias, mientras que en España ocupa el décimo tercer lugar; Santana, séptimo en Canarias, aparece en el lejano puesto 72 en el ránking español; Suárez, noveno en Canarias, está en el puesto 32 de España y Cabrera en el 58. Aquí ya se deja entrever la gran influencia portuguesa, pues esta diferencia en el orden es debida fundamentalmente a que en los guanches bautizados predominaban los apellidos Hernández (sobre todo), González y Rodríguez, y al gran aporte portugués, como ya comentamos, a través de muchos apellidos homónimos que fueron castellanizados, sustituyendo la ‘s’ final portuguesa por la ‘z’ castellana.

De igual manera, apellidos portugueses que tienen una ‘i’ intermedia, como es el caso de Pereira, Moreira, Oliveira, Ferreira y Medeiros, los castellanizaron al suprimirles esa ‘i’, transformándolos en Perera, Morera, Olivera, Ferrera y Mederos. Y ya el colmo de la castellanización lo tenemos en la pintoresca transformación del Velho portugués (que significa viejo), por Bello (de guapo). También existen otros como Torres, Ramos, Guerra, Moreno, Delgado…que se escriben exactamente igual en portugués que en castellano, y que únicamente podemos diferenciarlos a partir de las fuentes documentales.

Trasplante de apellidos isleños en América y Filipinas

Curiosamente, “isleño” es un término acuñado en los países insulares del Caribe para identificar a los canarios que emigraron a América y sus descendientes, y con ellos llegaron los apellidos. Así, para los cubanos los únicos isleños son los canarios, al igual que sucede en Puerto Rico, en la República Dominicana y en otros países americanos.

Es sabido que la llegada de canarios al Nuevo Continente comenzó desde el mismo momento de su descubrimiento y conquista. Y luego, en los siglos XVII y XVIII, ya en una emigración eminentemente familiar (familias enteras, con mujeres y niños), sobre todo con ánimo repoblador, para cubrir el vacío demográfico que había provocado la cruenta conquista española.

Esto ocurrió especialmente en los países insulares del Caribe (Cuba, Santo Domingo, Puerto Rico), con la gran mortandad de las etnias taino, caribes y otras, a consecuencia de la guerra, las enfermedades, esclavitud, etc. Y es así cómo aquellas decenas de miles de valientes, honrados y humildes emigrantes y colonos isleños (hombres, mujeres y niños) sembraron América de ciudades y pueblos fundados por ellos, donde dejaron bien patente su honestidad, y capacidad de trabajo, así como su original impronta y cultura isleña. Y también, como es lógico, aportaron su herencia genética. Un ejemplo: Según un estudio (2016) de las Universidades de Puerto Rico, Ponce Health Sciences y Arizona State, publicado en Human Biology, casi el 40% de los puertorriqueños con genes europeos y norteafricanos (bereberes), descienden de Canarias. Y lo mismo sucederá cuando se investigue en la genética de poblaciones de países del Caribe con gran influencia canaria como Cuba, Venezuela, República Dominicana y otros.

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[Canarias}> ¿Es la palabra ‘cambado’ un canarismo que se puede utilizar o constituye un vulgarismo?

08-04-2025

¿Es la palabra ‘cambado’ un canarismo que se puede utilizar o constituye un vulgarismo?

Cambado es el participio del verbo cambar, canarismo que presenta los sentidos siguientes:
1. Torcer y doblar una cosa poniéndola corva;
2. Perder una cosa su dirección vertical;
3. Torcerse, no seguir las cosas la evolución deseada.

Además, el adjetivo cambado ha desarrollado los valores siguientes:
1. De piernas torcidas;
2. Jorobado, encorvado.

Esta palabra, procedente del portugués, aparece ampliamente documentada en la lengua hablada y escrita de las Islas Canarias, y goza de gran vitalidad. Distintos estudios dialectales registran también su uso en el español hablado en Luisiana (en EE. UU.), Venezuela, Uruguay y Argentina. Se trata, por tanto, de un canarismo léxico que en ningún caso puede considerarse un vulgarismo.

Palabras nuestras

fogalera
1. f. Montón de materias combustibles encendidas que levantan mucha llama. En las fogaleras que se hacen por San Juan se queman los trastos viejos de las casas.
2. f. GC. Calor muy sofocante. Con la fogalera que hace no se puede salir a la calle.
3. f. GC., Tf. y LP. Pendencia, pelea. Cada vez que había verbena, se armaba una fogalera.
4. f. GC. y Tf. Epidemia.
5. f. Tf. y Go. Parranda, juerga.
6. f. Tf. Persona parrandera o farrista.
7. com. Persona que se enfada fácilmente. Nadie quería jugar con él porque era un fogalera.

Información sobre la localización de voces y acepciones

Fv: Fuerteventura
GC: Gran Canaria
Go: La Gomera
Hi: El Hierro
LP: La Palma
Lz: Lanzarote
Tf: Tenerife
Occ: Islas occidentales (Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro)
Or: Islas orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria)

[SE}> Contra el odio de Gran Bretaña: así humilló el pueblo de Tenerife al todopoderoso Nelson

Contra el odio de Gran Bretaña: así humilló el pueblo de Tenerife al todopoderoso Nelson

El célebre almirante inglés quiso conquistar Canarias hace doscientos años y mandó a más de mil soldados a arrasar las islas por sorpresa, aunque jamás se imaginó que estaba a punto de sufrir la peor derrota de su historia ni que iba a perder su brazo en el intento

[Canarias}> ¿Qué palabra canaria se usa para hacer referencia a la canica?

18-03-2025

¿Qué palabra canaria se usa para hacer referencia a la canica?

Dudas más frecuentes sobre el español de Canarias

En la modalidad de español que se habla en Canarias se usa boliche, en lugar de canica, para aludir a la bolita de barro cocido, vidrio u otra materia con que suelen jugar los niños haciéndola rodar por el suelo, con el fin de intentar golpear las de los otros participantes.

Ese mismo nombre recibe también el juego en que se utilizan dichas bolitas. Existen, además, otros vocablos en el español de las Islas que hacen referencia a distintos tipos de boliches en función de su tamaño o del material de que están hechos. Así, al boliche más pequeño que el normal, pero más apreciado por los niños, se le conoce como bonitura, en Lanzarote; chinchina, en La Palma; y chinchorra, chindela o pimpa, en Tenerife.

Al que es de mayor tamaño que el normal, se le denomina tarra en Lanzarote, y vacota y vacuna, en Tenerife. Al que procedía de la bolita que traían las antiguas botellas de gaseosa, se le llamaba gasea en Gran Canaria y gaseosa en Lanzarote. Si el boliche tiene adornos interiores, se llama vidrianza en Gran Canaria; y en Lanzarote y Fuerteventura, llaman virula al boliche de vidrio.

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[Canarias}> Un estudio inédito en Canarias podría cambiar lo que se sabía sobre su pasado

17-03-2025

Un estudio inédito en Canarias podría cambiar lo que se sabía sobre su pasado

El análisis de antiguos topónimos canarios revela conexiones inesperadas

La Dirección General de Cultura y Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias ha impulsado una investigación comparativa entre las antiguas lenguas canarias, desaparecidas tras la conquista, y las lenguas amazig del continente africano. El estudio se centra en la toponimia de estas últimas y en su relación con el léxico anatómico humano.

El objetivo es esclarecer el origen del primer poblamiento del Archipiélago, las relaciones interinsulares en la época aborigen y los vínculos históricos con las comunidades amazig del norte de África, según ha informado el Ejecutivo regional en un comunicado.

Las antiguas lenguas canarias, extinguidas entre los siglos XVI y XVII, han sido objeto de numerosos estudios, aunque existen pocos análisis sistemáticos que comparen su legado con veinte lenguas amazig habladas en Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Malí, Níger, Mauritania y Egipto.

El estudio, dirigido por el lingüista Massinissa Garaoun, ha analizado más de 1.000 nombres de lugares de origen amazig en Canarias, de los cuales trece están relacionados con la cabeza y el rostro. Estos términos anatómicos se encuentran documentados en crónicas de la conquista, archivos históricos, cartografía antigua y tradición oral.

Según Garaoun, la investigación se ha centrado en términos relacionados con la estructura anatómica humana debido a su estabilidad en el tiempo y menor probabilidad de ser préstamos de otras lenguas. El objetivo es no sólo confirmar la filiación genética de las lenguas insulares con el amazig, sino también establecer clasificaciones entre las variedades insulares y continentales.

El director general de Cultura y Patrimonio Cultural, Miguel Ángel Clavijo, ha destacado que este trabajo amplía el conocimiento sobre el patrimonio lingüístico de Canarias y promueve la sensibilización sobre la historia común entre el archipiélago y el norte de África.

Trece términos documentados y conexiones lingüísticas

En esta primera fase, se han identificado trece términos anatómicos relacionados con cuello, garganta, barbilla, barba, nariz, ojos, ceja, frente, mandíbula, mejilla y cabeza, pertenecientes a once raíces amazig diferentes.

El análisis concluye que la mayoría de los topónimos están presentes en al menos dos islas y algunos son idénticos en todo el archipiélago. Uno de los ejemplos es ‘amar, tamart’, que significa ‘barbilla, barba’. Otro caso llamativo es el nombre panamazig ‘allen’, que se traduce como ‘ojo’ y se utiliza para designar ‘fuente’. Este término, presente en lenguas amazig saharianas, aparece en La Palma, Tenerife y El Hierro en zonas con manantiales.

Vínculos con comunidades del sur de Marruecos

Los resultados muestran que las lenguas amazig insulares presentan una notable homogeneidad entre islas, pero no guardan afinidad con las lenguas amazig occidentales (Mauritania y Níger) ni orientales (Libia y Egipto), ni con las lenguas zenetas.

En cambio, existen indicios que apuntan a una proximidad con las lenguas de los Masmudas, un grupo amazig representado actualmente por comunidades del sur de Marruecos, como los Chleuhs y los Ghomaras. Esta conexión sugiere que los primeros habitantes de Canarias podrían haber migrado desde esta región de la costa atlántica marroquí.

El estudio, financiado por el Gobierno de Canarias, ha sido desarrollado por la empresa Arqueometra con la participación de los lingüistas Rumén Sosa y Martín Dorta, la traductora Julie Campagne y los arqueólogos José de León y Juan Francisco.

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[Canarias}> ¿Es correcto decir ‘habían muchos coches’ o ‘hubieron numerosos atascos’?

10-03-2025

¿Es correcto decir habían muchos coches o hubieron numerosos atascos?

Dudas más frecuentes sobre el español de Canarias

El uso del verbo haber como personal (Habían muchos coches; Hubieron numerosos atascos, etc.), en que se hace concordar el verbo con su complemento directo, no supone una particularidad del español de Canarias, aunque es cierto que en nuestra variedad regional tiene una alta frecuencia.

La Nueva gramática de la lengua española, de la Real Academia Española y la Asociación de Academias de la Lengua Española, señala sobre esta cuestión que «se atestiguan numerosos casos de concordancia tanto en el español europeo (especialmente en el hablado en el este y el sureste de España) como en el americano.

Se observa que el fenómeno está hoy en expansión, con intensidad algo mayor en América que en España» (tomo II, p. 3063). La Real Academia Española recomienda, no obstante, el uso impersonal, no concordado, del verbo en la lengua culta, de acuerdo con el uso mayoritario de los escritores de prestigio (Había muchos coches; Hubo muchos atascos).

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[Canarias}> ¿Es correcta la sustitución en algunos verbos, tales como estábamos o íbamos, por estábanos o íbanos?

18-02-2025

¿Es correcta la sustitución en algunos verbos, tales como estábamos o íbamos, por estábanos o íbanos?

Dudas más frecuentes sobre el español de Canarias

La utilización de -nos en lugar de -mos en algunos tiempos del verbo es un fenómeno que se ha registrado en el habla popular de algunas regiones de España, sobre todo del occidente peninsular y Canarias, y de Hispanoamérica.

Según la Real Academia Española, la mayoría de los usos de –nos por –mos, pertenecientes, en general, a contextos de baja formalidad en que el hablante y el oyente mantienen una conversación cara a cara, son venezolanos. No obstante, su distribución en el continente es más amplia, su uso se ha constatado en México, Guatemala, Santo Domingo y Perú.

T. Navarro Tomás, en El español en Puerto Rico (1948), registró el fenómeno en la isla, tanto en las formas del imperfecto de indicativo (íbanos, cantábanos), como en las de subjuntivo (fuéranos, compráranos). Otros testimonios indican que también está presente en Cuba y Paraguay.

En Canarias, su uso es muy frecuente en la isla de La Palma. También se ha registrado en algunas zonas de Tenerife.

En cuanto al criterio de corrección, la forma normativa para la primera persona del plural es -mos.

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