[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare VI: Tedote

01-08-2025

Felipe Jorge Pais Pais

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare VI: Tedote

Tedote, según Ignacio Reyes García, tiene el significado de “…cima de una montaña, de una colina”. (2011: 394). Es posible que este nombre haga referencia al impresionante cono volcánico de La Caldereta, en cuyo lado norte, junto al barrio de Calsinas, se conserva el topónimo Timibúcar

 Según las fuentes etnohistóricas “El sexto señorío era Tedote y Tenibucar, que es donde al presente está fundada la ciudad, hasta Tenagua; y de éste término y tierra eran señores tres hermanos llamados Tinisuaga y Agacensie, el otro Ventacayçe, Estos tres hermanos estando en las faldas de un barranco que era en este término de Tedote está, que al presente llaman el Barranco de Agacencio, holgándose con muchas mozas que pretendían casar con ellos, armóse arriba en la cumbre gran cerrazón de aguaceros y vino el barranco tan crecido, que se llevó todos aquellos palmeros y perecieron; y por muerte de Agacencio se llama el Barranco de Agacencio. Y de todos nos escapó sino sólo Ventacayçe, que, como el agua lo llevó, dió con él en un árbol, donde quedó colgado por un muslo que se le hincó un garrancho del árbol; y, pasada la furia del agua, los fueron a buscar y lo hallaron a Ventacayçe bien asido con las manos; y, aunque vivió, quedó cojo de aquella pierna, por donde quedó trabado del árbol.” (J. Abreu Galindo, 1977: 267-268).

Panorámica del cantón de Tedote desde la Montaña de Tenagua (Foto: Jorge Pais

Tedote, según Ignacio Reyes García, tiene el significado de “…cima de una montaña, de una colina.” (2011: 394). Es posible que este nombre haga referencia al impresionante cono volcánico de La Caldereta, en cuyo lado norte, junto al Barrio de Calsinas, se conserva el topónimo Timibúcar, que en las crónicas de la conquista de Benahoare aparece como Tenibúcar y que, según el mismo investigador, se puede traducir como “…una de los depósitos subterráneos.” (I. Reyes García: 2011: 405). Asimismo, podemos encontrarnos las expresiones Tinibúcar, Timinibúcar, etc.

En el capítulo anterior vimos cómo el primer enfrentamiento sangriento entre los conquistadores castellanos y la población benahoarita tuvo lugar en el cantón de Tigalate, donde vencieron los primeros y los sobrevivientes indígenas se desplazaron hacia el norte, refugiándose en Tinibúcar: “Viendo Alonso de Lugo que no aprovechaban halagos ni promesas, hizo apercebir toda su gente, para dar sobre ellos. Como los enemigos vieron el rostro que los cristianos hacían, temiendo el encuentro, fuéronse retrayendo hacia Tinibucar (La Caldereta. Cantón de Tedote); pero los cristianos fueron en su seguimiento y alcance, donde mataron algunos palmeros que se ponían en defensa, y cautivaron muchos…” (J. Abreu Galindo, 1977: 282).

Panorámica de La Caldereta y la actual zona conocida como Timibúcar en el lado derecho (Foto: Jorge Pais Pais)

La cita textual de J. Abreu Galindo sobre este bando prehispánico es sumamente interesante, ya que aporta una gran cantidad de datos, susceptibles de un análisis más profundo. Así nos habla de una riada provocada por grandes lluvias que se llevó por delante a un buen número de benahoaritas, entre ellos a los tres hermanos que eran los capitanes de este cantón: Tinisuaga, Agacensie y Ventacayçe.

Se trata de la primera y única referencia sobre este tipo de catástrofe natural acontecida durante la época prehispánica canaria. Estos acontecimientos tuvieron lugar en el Barranco de Agacensio-Aguacensio que, actualmente atraviesa San Pedro (Breña Alta), y al que dio nombre uno de los señores (Agacensie) de este bando prehispánico.

En la toponimia histórica se conservaron los nombres de Barranco de Aguasensio, Fuente de Aguasensio (hoy perdido) y hasta una zona (en torno los Viveros Las Breñas) que se sigue conociendo como Aguasensio. Sólo sobrevivió, de los tres hermanos, Bentacaize, que significa “…el que ha sido arrastrado.” (I. Reyes García, 2011: 125), tal y como muy bien apuntaron las fuentes etnohistóricas.

La peligrosidad de los barrancos de la comarca de Las Breñas se volvió a poner trágicamente de manifiesto el 16 de enero de 1957 durante un episodio de lluvias muy intensas, que ha pasado a denominarse “Riada del Llanito” (Breña Alta), puesto que los daños más graves se produjeron tras la crecida del Barranco de Aduares, a muy corta distancia, hacia el sur, del Barranco de Aguasensio.

La pérdida de vidas humanas se estima entre 22 y 34 personas, especialmente en este lugar, aunque también afectó duramente a la zona del Barranco de Amargavinos (Breña Baja) e, igualmente, Tirimaga y Montes de Luna (Villa de Mazo). La clara advertencia de las crónicas de la conquista no sirvió para que tomásemos conciencia ante este tipo de desastres naturales y, más preocupante aún, rápidamente nos olvidamos de sus nefastas consecuencias y, por ejemplo, el tramo medio del Barranco de Aguasensio se ha convertido en una carretera llena de viviendas a ambos lados.

Riada en el Barranco del Llanito el 16 de enero de 1957

El cantón de Tedote estuvo densamente poblado porque contaba con uno de los tres arroyos permanentes que existían en Benahoare a finales del siglo: Barranco de Las Angustias, Barranco del Agua-Los Tilos y Barranco del Río. Este último: “…viene a la ciudad de Santa Cruz y puerto principal, para servicio de los molinos y otras cosas necesaria a los vecinos…” (J. Abreu Galindo, 1977: 263).

Además, muy cerca de su desembocadura se encuentra una gigantesca cavidad natural, conocida como Cueva de Carías, con unas magníficas condiciones de habitabilidad en cuanto a dimensiones, luminosidad, exposición y protección contra las inclemencias del tiempo.

Por tanto, no debe extrañarnos, tal y como sostiene la leyenda, que fue la residencia de Bentacaize tras la riada que se llevó a sus hermanos Tinisuaga y Agacensie en el Barranco de Aguasensio (Breña Alta). Este lugar continuó teniendo una enorme importancia durante la etapa histórica de La Palma “Tras la conquista de la isla, esta oquedad natural sirvió de refugio a Lugo y sus seguidores y en ella tuvieron lugar las primeras reuniones del Cabildo palmero, hasta que se construyeron los oportunos edificios.” (C. Díaz Alayón, 1987: 87). Su intensiva reutilización durante cientos de años ha provocado la desaparición de su relleno arqueológico, tal y como se verificó en una serie de sondeos estratigráficos que se llevaron a cabo en septiembre-octubre de 2022.

Aguas arriba de la Cueva de Carías nos encontramos con otro lugar de especial relevancia para la población benahoarita y la nueva sociedad que se creó a finales del siglo XV. Nos referimos a la zona denominada Morro de Las Nieves, junto al cual apareció la imagen y se levantó el Real Santuario de Nuestra Señora de Las Nieves donde, según la leyenda, existía un cementerio aborigen.

Éste es un claro ejemplo de la continuidad en el uso, adaptado a las nuevas condiciones y creencias, entre lugares de una especial significación mágico-religiosa. En estos parajes abundaba uno de los recursos naturales esenciales (agua) para la supervivencia, tanto de la población benahoarita, como para la implantación de las nuevas actividades económicas que surgieron tras la conquista de la Isla (molinos).

La margen izquierda del Barranco del Río, también conocida como El Frontón, fue un gran poblado de cuevas naturales que contaba con yacimientos funerarios. A ello hemos de añadir la presencia de distintos grupos de canalillos y cazoletas, así como de grabados rupestres geométricos que constituyen un claro ejemplo de los rituales de fertilidad y fecundidad que se llevaban a cabo en estos parajes. (F. J. Pais Pais, 2010: 6).

En el cantón de Tedote existe una interesante zona en la que, nuevamente, el mundo aborigen y la época histórica parecen claramente interrelacionados. Nos referimos al conjunto arqueológico situado en las inmediaciones del Lomo Boyero (La Grama. Breña Alta), en el que destacan unos grabados rupestres cuya adscripción prehispánica, desde su hallazgo, ha provocado controversia. Sus petroglifos cruciformes se han interpretado, entre otras teorías, como que “…sirvieran para cristianizar antiguos lugares de brujería…” (M. Hernández Pérez, 1977: 53). En este sentido, hemos de reseñar que se sitúan sobre el mismo borde superior de la margen izquierda del Barranco del Cuervo, cuyas cavidades naturales solo fueron utilizadas por la población benahoarita como lugar de enterramiento de sus seres queridos.

Grabados cruciformes del Lomo Boyero (La Grama. Breña Alta) (Foto: Pedro Riverol)

En la orilla superior del antiguo acantilado de Los Cancajos (Breña Baja) sobresale una de las construcciones pétreas más bonitas, grandes e interesantes de la Isla de La Palma. Su construcción es histórica, sobre mediados del siglo XVI y, por tanto, no tiene nada que ver con el mundo benahoarita.

Fue levantada por los propietarios de los terrenos, una familia de comerciantes belgas, conocida como Van Damme que, popularmente, ha pasado a conocerse en la actualidad como Pirámide de Vandama. Su construcción obedece a la necesidad de despedregar el terreno volcánico y conseguir tierra fértil para poder cultivar. Por tanto, aunque no tiene interés arqueológico es de un enorme valor etnográfico dentro del que también podemos incluir sus gruesos muros de piedra seca que, en algunos casos, se convierten en estrechos y alargados “paredones” a medio hacer.

Pirámide de Bandama (Breña Baja) (Foto: Jorge Pais Pais)

Ya vimos en el capítulo anterior los posibles límites meridionales como el cantón de Tigalate. La línea de demarcación septentrional, con el bando de Tenagua, parece estar mucho más clara, ya que podría situarse en el Barranco Seco que, actualmente, marca la división entre los municipios de Santa Cruz de La Palma y Puntallana. La separación es muy clara y precisa entre la desembocadura y su cabecera en los bordes de la Caldera de Taburiente.

Bibliografía general

-ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.

-ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).

-DÍAZ ALAYÓN, C.: Materiales toponímicos de La Palma, (Santa Cruz de Tenerife) 1987.

-HERNÁNDEZ PÉREZ, M.: La Palma prehispánica, (Madrid), 1977.

-PAIS PAIS, Felipe Jorge: Huellas aborígenes en el entorno de la ermita de Las Nieves, Suplemento LXVII edición de las Fiestas Lustrales del Periódico DIARIO DE AVISOS, (Santa Cruz de Tenerife), domingo 8 de agosto de 2010, Pág. 6.

-REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

Fuente (Hay más fotos)

[Canarias}> Sorpresa en un yacimiento aborigen en Lanzarote

28-07-2025

Saúl García

Sorpresa en un yacimiento aborigen en Lanzarote

En los primeros días de la campaña arqueológica de este año ha aparecido el que podría ser el aljibe, cisterna o depósito de agua más antiguo de la isla encontrado hasta la fecha

Cuarenta años después de su primera excavación, el yacimiento de El Bebedero, en Lanzarote, sigue deparando sorpresas. En los primeros días de la campaña de este año ha aparecido el que podría ser el aljibe, cisterna o depósito de agua más antiguo de la isla encontrado hasta la fecha.

Los restos del aljibe, de forma circular y de cerca de un metro y medio de diámetro, han aparecido en la zona sur del asentamiento aborigen, entre los estratos III y V, datado a partir del siglo I antes de Cristo. El Bebedero, junto con Buenavista, ambos en Lanzarote, estarían entre los yacimientos más antiguos de Canarias.

La pared norte del aljibe tiene forma semicircular y se va cerrando, “lo que permite pensar que tendría una cubierta abovedada”, explica a EFE Pablo Atoche, catedrático de Prehistoria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y uno de los responsables de la investigación en el yacimiento, junto a la arqueóloga Ángeles Ramírez.

Ambos trabajan cada verano sobre el terreno con el apoyo económico del Ayuntamiento de Teguise a través de una subvención concedida a la Fundación Canaria Universitaria de Las Palmas. En el yacimiento también investigan Pedro Méndez y Elena Hernández, historiadores y arqueólogos.

También se puede ver una losa de piedra, que haría de alcogida, en un lateral “con los bloques de piedra trabados con barro para intentar tapar las grietas”, señala Ramírez.

  • El suelo es de tierra endurecida, sin losas. Señala Atoche que es la primera vez que se identifica un aljibe asociado a un poblado indígena.
  • En el interior se han encontrado una gran cantidad de restos de caracoles terrestres, lo que denota que era un espacio con mucha humedad.
  • Los habitáculos del asentamiento se sitúan a mayor altura. Ha aparecido además una estela trapezoidal de basalto con un grabado de altorrelieve.

El geógrafo Antonio Bueno, que está escaneando el asentamiento, señala que la estructura del depósito y su orientación al sur, que garantiza el mayor número de horas de sombra, hacen pensar que se trataba de agua para consumo humano, para no beber del mismo lugar que los animales.

El Bebedero es un asentamiento aborigen que acogería a varias familias, con habitáculos para dormir y para cocinar, que se asemejan a lo que se ha llamado las casas hondas.

El equipo de arqueólogos trabajando en el yacimiento, situado en el pueblo de Tiagua, en el municipio de Teguise. Efe

Sería un asentamiento original, buscado por su ubicación: en una zona protegida, con vegetación y agua, además de una gran visibilidad sobre El Río, el brazo de mar que separa Lanzarote y La Graciosa.

El asentamiento también fue el escenario de diversos intercambios entre los aborígenes y la población romana o romanizada que navegaba por esa zona entre los siglos I antes de Cristo y el siglo IV.

Los restos hallados y las dataciones confirman, según los investigadores, esa relación durante al menos cinco siglos. Los marinos necesitaban agua, comida, como cereales o carne y pieles y podían aportar vino, aceite o salazones, que transportaban en ánforas cuyos restos han aparecido en el yacimiento.

Respecto a las pieles, Atoche considera que hay una estancia que podría servir para trabajar la piel o para almacenarla, por el hallazgo en ella de distintos útiles de piedra pulimentada empleados para cortarla y para curtirla.

El catedrático de Prehistoria, Pablo Atoche (d), y la investigadora Ángeles Ramírez (i) en el yacimiento, situado en el pueblo de Tiagua, en el municipio de Teguise. Efe

La piel de cabra era importante tanto para abrigarse como para fabricar herramientas e, incluso, armas. A lo largo de estos 40 años se han encontrado numerosos objetos romanos, como útiles de metal de hierro, cobre o bronce, elementos vítreos como cuentas de collar y ánforas, que permiten una datación más exacta ya que cada tipo de esos objetos responde a una época determinada.

Hay, asimismo, restos de cerámica aborigen modelada a mano con huellas de carbón y de todo tipo de animales: de la almeja canaria (ya desparecida), lapas, vértebras de pescado, moluscos terrestres, algunas aves, perros, y sobre todo cabras, ovejas y cerdos.

El equipo de arqueólogos trabajando en el yacimiento. Efe

“Las dataciones de los elementos romanos coinciden con las fechas de carbono 14” dice Atoche. “No se trata de una fecha ni de dos, contamos con una serie de 40 dataciones diferentes”, añade.

Las fechas de las ánforas coinciden con las dataciones obtenidas de muestras de distinta naturaleza, como huesos, sedimentos, coprolitos o carbones y se han realizado en tres laboratorios distintos “proporcionando todas fechas muy similares, coherentes entre sí y situadas entre el siglo I antes de la Era y el siglo IV”, asegura.

Fuente

[Canarias}> Canarismos / Julio Albertos

30-07-2025

Hacia los peninsulares
que vienen a las Canarias,
traigo traducciones varias
pa’ que no hagan malabares.

Porque en todos los bazares
en donde comprar se pueda
te aceptarán la moneda,
pero usando sus palabras
más simpatía te labras
y entrarás como la seda.

~~~

Al maíz, lo llaman millo,
la manta es una cobija,
el inodoro, vasija
y la escoba es el cepillo.

Se cierra con el fechillo,
el globo es la sopladera,
un sol fuerte, solajera,
el autobús es la guagua,
tristeza viene a ser magua,
y el pleito, fogalera.

Rápido es enfolinado,
barbacoa es asadero,
un armario es un ropero,
elegante es lo emperchado.

Lo torcido está cambado,
trago largo es tanganazo,
un gran golpe es un gajazo,
pero una copa es golpito,
ser pequeño, menudito
y colleja, cogotazo.

Atragantarse, añurgarse,
al que destaca, un puntal
prado de algas, sebadal,
atascarse, entaliscarse.

Moverse dice arrecharse,
molida enuncia majada,
tontería, machangada,
porque un tonto es un machango.
pero la maña es el jango,
sin control, desarretada.

Un bastón es un garrote,
a lo mucho llaman fleje,
niño travieso es hereje
y también es iscariote.

El bravucón es rufote,
a la chancla dicen chola,
un vientre gordo, bandola,
hacer aire es abanar,
columpiarse es el remar,
si algo rueda, más bien tola.

~~~

No quiero ser exhaustivo,
porque hay muchos canarismos,
mejor por ustedes mismos
planten su propio cultivo.

Así tendrán un motivo
para a Canarias volver
si se pueden aprender
los términos coloquiales
y voces tradicionales
como ropa del traer.

Cortesía de Oswaldo Izquierdo

 

[Canarias}> Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare V: Tigalate

15/07/2025

Felipe Jorge Pais Pais*

Los cantones o bandos prehispánicos de Benahoare V: Tigalate

El topónimo Tigalate, que ha pervivido hasta la actualidad, hace referencia a uno de los barrios más grandes y populosos de Villa de Mazo

7.- El cantón de Tigalate

«“El quinto señorío, Tigalate y Mazo hasta Tedote … Y de esta tierra eran señores Juguiro y Garehagua, hermanos, y a éste le llamaron de este nombre, porque al tiempo que nacía, dicen que cercaron a su madre muchos perros; y porque haguayan quiere decir en su lengua ”perro“, por eso le pusieron el nombre, el cual era mal acondicionado y muy belicoso(J. Abreu Galindo, 1977: 267)».

El topónimo Tigalate, que ha pervivido hasta la actualidad, hace referencia a uno de los barrios más grandes y populosos de Villa de Mazo. Según Ignacio Reyes García, se podría traducir como “…corral de cría…” (2011: 416). Muy cerca de allí, hacia el este y a una cota algo más baja, también se conserva el caserío de Tiguerorte-Tigorte-Tiguerote-Tiguirorte, con el significado de “…aprisco, cercado (circular)”, (I. Reyes García, 2011: 417), siendo una variante de tagoror.

Ambos nombres están muy vinculados al aprovechamiento pastoril de estos parajes, el cual se mantuvo tras la conquista de Benahoare. También podría hacer referencia a las numerosas cabañas que están desperdigadas por todo el territorio, siendo la forma de hábitat más característica de este cantón, si bien también aprovecharon las cavidades naturales que se abren en las márgenes de barrancos, barranqueras, acantilados costeros y laderas de volcanes.

Respecto a su relación con el topónimo tagoror (recinto circular para celebrar reuniones) es interesante destacar que en este primitivo bando se conserva una enorme construcción, de planta oval, situado en la zona de la desembocadura de Barranco Hondo (Porís de Tigalate. Villa de Mazo), junto aun poblado de cabañas y cuevas sepultados, en parte por las lavas de la erupción del Volcán Tigalate-Martín en 1646, que muy bien pudo tener esa funcionalidad.

Posible tagoror en la desembocadura de Barranco Hondo (Porís de Tigalate. Villa de Mazo) (Foto: Jorge Pais Pais).

El cantón de Tedote sufrió la devastación de distintas erupciones volcánicas. Sin duda, una de las más virulentas y perfectamente datada es la de la Montaña de Los Valentines en Monte Pueblo, que se produjo en torno al año 300 después de Cristo. Sus coladas lávicas, de gran anchura y espesor, sepultaron, con toda probabilidad, un buen número de asentamientos benahoaritas de cabañas, si bien en medio de las manchas y manchones (kipukas), aún es posible rastrear la presencia indígena como, por ejemplo, en las inmediaciones de la Pista de Los Callejones. Y, de hecho, como veremos más adelante, no tuvieron inconveniente en ocupar los tubos volcánicos que se formaron en los nuevos malpaíses una vez que las rocas se enfriaron.

Montaña de Los Valentines desde Los Callejones (Foto: Jorge Pais Pais)

Las lavas de la Montaña de Los Valentines rodearon completamente el conjunto arqueológico del Roque de Los Guerras, un gigantesco pitón de granzón compactado en torno al cual vivía una gran cantidad de aborígenes en cuevas y cabañas de las que sólo se salvaron las del frente oriental.

En esta zona se llevaron a cabo, en 1984, unas catas estratigráficas (É. Martín Rodríguez, 1988: 97-101). Entre el 6 y el 29 de octubre de 1995 se realizaron otros tres sondeos, entre los que destaca un paquete sedimentológico, de unos dos metros de espesor, que quedó aprisionado por un enorme bloque desprendido de la parte superior del risco durante los “temblores” de la erupción de Los Valentines (F. J. Pais Pais, 1997: 78-82).

Evidentemente, la población benahoarita que vivía en estos parajes y realizaba rituales mágico-religiosos en torno a los conjuntos de canalillos-cazoletas y petroglifos dispersos por distintas zonas del roque, se vio obligada a abandonar la zona ante la marcha imparable de la lava que rodeó y sepultó buena parte del afloramiento rocoso. A pesar de todo, regresaron al lugar una vez que pasó el peligro y se establecieron de forma permanente durante más de 1.000 años, hasta que las huestes de Alonso Fernández de Lugo conquistaron Benahoare en 1493.

Roque de Los Guerra rodeado por las coladas de Los Valentines (Foto Jorge Pais Pais)

Al oeste del Roque de Los Guerra, en medio de las coladas de la Montaña de Los Valentines, existe un gran tubo volcánico, conocido como Cueva de Lázaro, que es un claro ejemplo, al igual que el Roque de Los Guerras, de que la población indígena aprendió a vivir con el peligro constante que suponían las erupciones volcánicas.

Esta cavidad, que se creó en medio de las coladas del volcán, en el año 300, fue ocupada como vivienda permanente durante cientos de años, a pesar de las dificultades para caminar sobre ella y la imposibilidad de hacer un uso agrícola o ganadero de estos parajes. Pero constituía un excelente refugio contra las inclemencias del tiempo. (F. J. Pais Pais, 1997: 70-73).

Parte superior de la Cueva de Lázaro en medio de las lavas de la Montaña de Los Valentines (Foto Jorge Pais Pais)

La población benahoarita de Tigalate vio como otra erupción volcánica, aunque desconocemos fecha y lugar, afectó a una de las necrópolis más interesantes de la antigua Benahoare: La Cucaracha (Montaña de Las Tabaibas) cuya primera excavación, en septiembre de 1963, fue llevada a cabo por Miriam Cabrera Medina, Ramón Rodríguez Martín, Antonio Soler, etc.

Entre los materiales rescatados sobresalen unos bloques de lava con restos humanos incrustados (F. J. Pais Pais, 2001:19), cuyo origen ha suscitado numerosas hipótesis. Las primeras teorías apuntaban a que se formaron durante una erupción volcánica que afectó al yacimiento funerario.

Las investigaciones de un grupo de vulcanólogos plantearon que se trataba de unos huesos humanos que fueron cubiertos por las lavas de La Malforada-Nambroque, en la dorsal de Cumbre Vieja, que tuvo lugar en torno al año 1090, y desde ahí se trasladaron a La Cucaracha (J. C. Carracedo, F. J. Pérez Torrado, H. Guiiou y F. Calvé, 2001: 18).

Finalmente, las nuevas excavaciones, realizadas a partir de 2014 por Nuria Álvarez Rodríguez y Jorge Pais Pais, parecen apuntar a que los bloques de lava con restos humanos se produjeron en la zona donde se encontraron. Esta hipótesis parece corroborarse tras la erupción del Volcán Tajogaite, en 2021, y lo sucedido en el Cementerio de Los Llanos de Aridane, junto a la Montaña de Cogote, que nos han aportado una serie de indicios para desentrañar este misterio.

Bloque de lava con restos humanos en la necrópolis de La Cucaracha (Montaña de Las Tabaibas) (Foto: Jorge Pais Pais)

El cantón de Tigalate, al igual que sucedió en Aridane y Tihuya, sufrió las razias de los señores feudales de El Hierro que venían a Benahoare a buscar sebo, cueros, ganados y, sobre todo, esclavos. En una de esas incursiones arribaron «“…en el término y señorío de Juguiro y Garehagua, que fue en Tigalate. Donde, puesto que hallaron gente, les huyeron; y los cristianos que fueron en su alcance prendieron un palmero y una palmera, hermana del capitán Garehagua. La cual, como se vió presa, volvióse contra el cristiano herreño, que se decía Jacomar, y púsolo en tanto aprieto, que le convino favorecerse de las armas; y así le dio de puñaladas y la mató.

Pero no se difirió mucho la venganza; que, de allí a algunos días, los palmeros hicieron treguas con los herreños y, debajo de estas paces, venían los cristianos a La Palma, a contratar; entre los cuales vino Jacomar, el que había muerto a la hermana de Garehagua, y, no sabiendo quién era la que había muerto, se dio por amigo de este Garehagua, y en conversación le contó el suceso que le había acontecido con la palmera. Garehagua pregúntole por las señas de la palmera; y, entendiendo por ellas ser su hermana, le dijo que, pues su ventura lo había traído allí, era para que su hermana no quedase sin venganza; y así, volvió una asta, que tenía puesto por hierro un cuerno de cabra, y dióle por la barriga y matólo, sin poder ser socorrido; por lo cual se vinieron a romper las treguas hechas (J. Abre Galindo, 1976: 278-279)».

La conquista de Benahoare fue un episodio traumático y duro para la población indígena, a pesar de la capitulación pacífica que algunos intentan promover. Y no lo decimos nosotros, sino que aparece claramente reflejado en las fuentes etnohistóricas, en las que se habla de muertes y esclavitud cuya magnitud, sin duda, fue mucho mayor de la que se indica en los documentos escritos.

La primera escaramuza sangrienta entre conquistadores y aborígenes tuvo lugar en el cantón de Tigalate:

«“…hasta que llegó a Tigalate y Mazo, territorio y término del capitán Jaguiro y Garehagua, donde halló la gente toda alterada y puesta en arma; porque, como no tenían hechas amistades…”

“Viendo Alonso de Lugo que no aprovechaban halagos ni promesas, hizo apercebir toda su gente, para dar sobre ellos. Como los enemigos vieron el rostro que los cristianos hacían, temiendo el encuentro, fuéronse retrayendo hacia Tinibucar (Risco de La Concepción. Cantón de Tedote); pero los cristianos fueron en su seguimiento y alcance, donde mataron algunos palmeros que se ponían en defensa, y cautivaron muchos…”» (J. Abreu Galindo, 1977: 282-283)».

La leyenda dice que la Cueva de Belmaco era el lugar donde vivían los capitanes del cantón de Tigalate, los hermanos Juguiro y Garehagua. Por tanto, cabe suponer, que este enfrentamiento tendría lugar en esta zona.

Cueva de Belmaco (Foto: Jorge Pais Pais)

En el cantón de Tigalate se localiza el yacimiento arqueológico más antiguo de la arqueología de Canarias, siendo dado a conocer en 1752 por Domingo Van de Walle de Cervellón. Sus grabados rupestres de tipo geométrico ejecutados con la técnica del picado estuvieron, durante mucho tiempo, en el centro de la polémica sobre el origen y procedencia de la población indígena, así como el posible significado de estas enigmáticas inscripciones pétreas.

Por tanto, no debe sorprendernos que sea uno de los yacimientos más estudiados con numerosas campañas de excavación que han demostrado que esta cavidad fue utilizada como lugar de habitación, como enterramiento y como encerradero de ganado menor. En 1999 se convirtió en Parque Arqueológico (F. J. Pais Pais, 2017) y será uno de los yacimientos estrellas en todo el proceso para que los petroglifos benahoaritas puedan ser declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Grabados rupestres en la Cueva de Belmaco (Foto: Jorge Pais Pais).

En las fuentes etnohistóricas no aparece ni la más mínima referencia sobre sus límites territoriales con los cantones vecinos. La frontera sur, con el cantón de Ahenguareme, podría situarse, aproximadamente, en la misma zona de Montes de Luna donde confluyen los actuales municipios de Fuencaliente y Villa de Mazo.

Es probable que la erupción volcánica de Tigalate-Martín, en 1646, cuyas lavas discurren por estos parajes, sepultase alguna barranquera que permitiera establecer esa separación. Mucho más impreciso sería el límite septentrional con el cantón de Tedote, que podríamos establecerlo siguiendo el criterio de los municipios de Villa de Mazo y Breña Baja que viene marcado por el trazado de antiguos caminos, de posible tradición prehispánica que parten desde la Montaña de La Breña, Camino de Las Mesitas, Camino del gato Negro y Camino de la Higuera Negra hasta llegar a la Caleta del Palo. Otra posibilidad es situarlo algo más al norte, siguiendo el trazado del Barranco de Amargavinos que desemboca en Los Canajos.

Bibliografía general

  • -ABREU GALINDO, J.: Historia de la conquista de las siete islas de Canaria, (Santa Cruz de Tenerife), 1977.
  • -ÁLVAREZ RODRÍGUEZ, Nuria y PAIS PAIS, Felipe Jorge: Los yacimientos funerarios benahoaritas en las antiguas demarcaciones territoriales de La Palma, Actas de las IV Jornadas Prebendado Pacheco de Investigación Histórica, (Tegueste), 2011, Págs. 17-42, ISBN 978-84-938791-0-5 (Publicación digital).
  • -CARRACEDO, J. C.; PÉREZ TORRADO, F. J.; GUIIOU, H. y F. CALVÉ: Identificación de la erupción volcánica asociada con la necrópolis prehistórica de La Cucaracha, Revista El Municipio (Villa de Mazo), Nº 5, (Tenerife), abril 2001, Pág. 18.
  • -MARTÍN RODRÍGUEZ, E.: Excavación de urgencia en El Roque (Mazo. La Palma), Investigaciones Arqueológicas en Canarias I, (Santa Cruz de Tenerife), 1988, Págs. 97-101.
  • -PAIS PAIS, F. J.: El bando prehispánico de Tigalate-Mazo, (Tenerife), 1997.
  • -PAIS PAIS, F. J.: La necrópolis de La Cucaracha, Revista El Municipio (Villa de Mazo), Nº 5, (Tenerife), abril 2001, Pág. 19.
  • -PAIS PAIS, F. J.: Belmaco, (La Orotava), 2017.
  • -REYES GARCÍA, Ignacio: Diccionario ínsuloamaziq, (Islas Canarias), 2011.

*Felipe Jorge Pais Pais es doctor en Arqueología

Fuente

[Canarias}> El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico

08/07/2025

 El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico

Las antiguas curanderas canarias utilizaban la savia de color rojo en sus curas, rezos y ungüento

El ‘árbol de sangre de dragón’, símbolo milenario que une a Canarias con una isla remota del Índico.

El perfil de divulgación Cultura Inquieta ha compartido recientemente una publicación en la que describe al árbol de sangre de dragón como “uno de los árboles más singulares y fascinantes del mundo”. En ella se detalla su origen, propiedades y usos tradicionales, así como su presencia tanto en la isla de Socotra como en las Islas Canarias.

El texto compartido en redes destaca que este árbol crece de forma natural en Socotra, un archipiélago del océano Índico que pertenece a Yemen y que se desprendió del continente africano hace aproximadamente 10 millones de años.

 La especie que se encuentra en esta región es la Dracaena cinnabari, cuya savia de color rojo le da el nombre común de “árbol de sangre de dragón”. Puede vivir una media de 600 años y se encuentra en los restos del antiguo bosque prehistórico Dragonsblood, sobre montañas de granito y mesetas de piedra caliza. La especie está considerada en peligro de extinción.

En el caso del archipiélago canario, la especie que se encuentra es la Dracaena draco, conocida popularmente como drago. Cultura Inquieta indica que “las antiguas curanderas canarias utilizaban la savia color rojo en sus curas, rezos y ungüentos”, y añade que esta resina se ha empleado tradicionalmente como medicina para “la disentería, diarrea, los cortes en la piel, las úlceras y la fiebre”, además de utilizarse como colorante y para elaborar incienso.

También recoge que esta sustancia se cosecha una vez al año, lo que explica su valor. A partir del siglo XVIII comenzó a utilizarse como barniz para violines y actualmente sigue presente en distintos sectores como pigmento rojo para madera, adhesivo, ingrediente en pintalabios y pasta de dientes.

La publicación está acompañada por una imagen del fotógrafo naturalista Daniel Kordan, en la que se muestra un ejemplar de esta especie en su entorno natural.

En los comentarios, algunos usuarios relataron experiencias personales relacionadas con esta especie. Una usuaria canaria afirmó: “Me extrañó muchísimo ver uno gigante en Sídney, en el jardín botánico muy cerca de la casa de la ópera”, y explicó que, al comprobar la cartela, confirmaba que era un drago que, pese a haberse inclinado tras caer, seguía creciendo. También aseguró haber visto más ejemplares de dragos en otros lugares de Australia.

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[Canarias}> Leyenda de la Virgen de los Remedios / María Victoria Hernández

03-07-2025

María Victoria Hernández*

Leyenda de la Virgen de los Remedios

Virgen de Los Remedios, La Patrona. Archivo: DOMINGO CABRERA

La imagen, datada en el segundo tercio del siglo XVI, es una talla de Flandes traída por los primeros colonos, portadores del arte de sus tierras de origen

Sobre la advocación de la Virgen de los Remedios, Los Llanos de Aridane, existe una bella leyenda recogida por el que fuera cronista oficial de la ciudad, Pedro Hernández y Hernández (1910-2001).

Se cuenta que el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, después de la derrota que sufrió en el lugar de Adamancasis (El Paso), se retiró al lugar de Los Llanos de Aridane.

Allí, en el campamento de invierno, estudió con sus capitanes el definitivo asalto al jefe aborigen Tanausú; en su desesperación, exclamó: «—¡No encuentro fácil el remedio para acabar con la dureza y poderío del príncipe de Aceró!». Una joven mujer que escuchaba dijo con voz clara y dulce: «—La Señora del Cielo tiene remedio para todo».

Castellanos y aborígenes cristiani­zados no olvidaron la oración de aquella mujer y, terminada la conquista, erigieron una pequeña ermita dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, hoy parroquia Matriz del Valle de Aridane. El 2 de julio se celebra la festividad.

La imagen de la Virgen de Los Remedios, datada en el segundo tercio del siglo XVI, es una talla de Flandes traída por los primeros colonos, portadores del arte de sus tierras de origen.

Talla de Flandes, siglo XVI, de Nuestra Señora de Los Remedios. Archivo: DOMINGO CABRERA

La Virgen porta sobre el brazo derecho, cubierto con el manto, al Niño Jesús desnudo y con ojos azules iguales a los de su madre; éste acaricia el mentón de su madre y muestra su rostro al pueblo y ella, a su vez, le ofrece una pera, símbolo de la Encarna­ción.

La imagen emana majestuosidad, elegancia, ternura, sereno mirar. La profesora Constanza Negrín Delgado (1956-2011) apunta que bien pudo ser el acaudalado benefactor del templo, el flamenco Jacques Groenemberg —nacido en la ciudad alemana de Colonia—, quien trajese a Los Llanos de Aridane esta imagen de “connotaciones renanas y rasgos estilísticos de innegables origen brabanzón —y más concretamente, bruselenses y antuerpienses— advertidas en la talla de Nuestra Señora de los Remedios”.

La Virgen de los Remedios es nombrada en toda la isla como La Patrona. No hay que especificar su advocación, los palmeros así la han reconocido y la han llamado desde hace siglo.

Pedro Hernández, poeta y cronista oficial. Foto: Archivo MVH

 *María Victoria Hernández es cronista oficial de la ciudad de Los Llanos de Aridane (2002), miembro de la Academia Canaria de la Lengua (2009) y de la Real Academia Canaria de Bellas Artes San Miguel Arcángel (2009)

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[Canarias}> Estas cinco expresiones canarias deberían estar en tu vocabulario si vives en la Península

08-07-2025

Jorge Siverio

Estas cinco expresiones canarias deberían estar en tu vocabulario si vives en la Península

Desde 1999, la riqueza del habla canaria está registrada en la Academia Canaria de la Lengua

Cuando se piensa en Canarias, es habitual imaginar paisajes increíbles, aguas cristalinas y un clima que parece vivir en primavera todo el año, aunque ya la realidad es bien distinta. Sin embargo, estas islas en medio del Atlántico son mucho más que un destino turístico. Su gente, tradiciones y cultura conforman un espacio propio en el que incluso el lenguaje adquiere matices diferentes.

Aquí recogemos cinco de estas curiosidades del lenguaje canario que, si visitas el Archipiélago —o incluso si no lo haces—, te serán útiles y seguramente te arrancarán una sonrisa.

Agüita

Es una interjección que denota asombro, sorpresa o incluso admiración, dependiendo del contexto y del tono. Por ejemplo: “¡Agüita lo que cobró ese restaurante por un café!”. Es tan expresiva porque evoca emociones de forma gráfica y sonora, como ese escalofrío cuando te cae agua fría.

Choso

Es una forma coloquial de referirse a una casa o vivienda, sin importar su tamaño o estilo. Por ejemplo: “Vamos a mi choso a jugar». Nos encanta porque es directa, cercana y tiene un aire desenfadado, mucho más divertida que decir simplemente «casa».

Tolete

Aunque su significado literal es más bien anatómico (órgano reproductor masculino), en el uso cotidiano se convierte en un insulto leve, casi cariñoso, para llamar a alguien torpe o ingenuo. Por ejemplo: “¡No seas tolete y presta atención!”. Lo curioso es que puede ser ofensivo en otros lugares, pero en Canarias tiene un tono mucho más familiar y desenfadado, como parte del humor isleño.

Tenderete

Es mucho más que una fiesta. Se trata de una celebración improvisada, generalmente entre amigos o familia, con abundante comida, bebida y, a menudo, música. Por ejemplo: “Vaya tenderete el del viernes». Enamora porque en Canarias saben que la buena mesa y la buena compañía merecen su propio término.

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[Canarias}> La impresionante resurrección de La Palma bajo el mar: así están, cuatro años después, las fajanas creadas por el volcán

07-07-2025

 Laura Bautista

La impresionante resurrección de La Palma bajo el mar: así están, cuatro años después, las fajanas creadas por el volcán

Las imágenes submarinas de ‘I Love The World’ muestran cómo la fauna va conquistando este nuevo hábitat, en medio de impresionantes formaciones geológicas

La vida se abre paso. Casi cuatro años después de la destrucción del volcán de Cumbre Vieja, La Palma renace bajo el mar, con una explosión de vida en la costa de las dos nuevas fajanas o deltas lávicos de Tajogaite, la tierra más joven de España.

En un planeta cuya edad alcanza la friolera de 4.500 millones de años, el paisaje y el ecosistema submarinos creados por la erupción del Tajogaite tienen menos de cuatro años de edad. La productora audiovisual I Love The World ha realizado inmersiones en un viaje al fondo del mar encargado por la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) en el marco del proyecto Delta, con el fin de estudiar la evolución de este nuevo ecosistema, tanto terrestre como subacuático, surgido donde antes solo había mar y que constituye, además, un laboratorio natural para documentar cómo renace la vida desde cero.

«Estamos realizando todo tipo de estudios sobre este medio marino: la biodiversidad, la estructura geológica, las emisiones de gases… porque se trata de un patrimonio natural que representa un nuevo valor para la isla, del que además puede beneficiarse la economía de La Palma», afirma el director de PLOCAN, José Joaquín Hernández, entrevistado por ElValledeAridane.com, la web editada por la asociación Tierra Bonita gracias al libro ‘Las otras historias del volcán’.

Fotos cedidas por ‘I LOVE THE WORLD’

Para este doctor en Ciencias Químicas, que desde 2019 está al frente de PLOCAN, «el volcán ha sido una desgracia» por todos los daños materiales que ha causado, «aunque no será la primera ni la última vez en un archipiélago volcánico«.

Hernández considera que «debemos adaptarnos» con el objetivo de «generar actividad económica sostenible mediante un turismo científico, basado en la observación de los nuevos ecosistemas, que puede contribuir a crear empleo en La Palma». Para hacerlo posible, ha dicho, «es necesario llevar a cabo un seguimiento de esta joya natural que son las nuevas fajanas, donde la crispada naturaleza de las rocas volcánicas se ven sometidas a la fuerza del oleaje y a su propio proceso de asentamiento».

Los ojos del volcán

La productora ‘I Love The World’, que se convirtió durante los meses de erupción y en la etapa postvolcán en los ojos de la sociedad palmera en las zonas de exclusión, han ido más allá para bajar de los cielos para adentrarse en las profundidades. Las imágenes submarinas muestran cómo la fauna va conquistando este nuevo hábitat, en medio de impresionantes formaciones geológicas.

Alfonso Escalero, ya conocido en La Palma por su ayuda altruista a los afectados del volcán, ha estado al frente de esta expedición, junto a Alejandro Gil Roldán, y han contado con un equipo del que formaron parte especialistas en distintas ramas de la imagen y la exploración.

Entre ellos destacan el fotógrafo submarino Francis Pérez, ganador del World Press Photo y colaborador habitual de National Geographic, o el videógrafo submarino Juan Raya, reconocido por su talento para capturar la belleza de los océanos, entre otros.

El equipo cuenta también con expertos en imagen aérea, operadores de drones, técnicos en exploración marina profunda mediante ROVs capaces de descender hasta los 200 metros de profundidad, y narradores visuales. Han tomado 1.500 fotografías, tanto aéreas como submarinas, utilizando drones adaptados a cada uno de estos medios.

«Para nosotros, que hemos documentado esta catástrofe desde el principio y hemos estado al lado de los afectados, ver cómo se recupera la vida en estos fondos marinos es un subidón de adrenalina, y de algún modo es una metáfora de lo que nos gustaría que pasara con la población damnificada: que más pronto que tarde pudiera recuperar sus proyectos de vida en esta isla maravillosa que ha sufrido tanto con esta catástrofe», afirma Escalero.

Este material audiovisual será divulgado en un reportaje, en su mayor parte con imágenes submarinas, que contará con locución en español e inglés.

Sobre la situación actual de estos nuevos fondos marinos, el director de PLOCAN detalla que se han encontrado zonas donde la vida se ha recuperado más rápidamente de lo que se pensaba, con muchas especies ya habitando ese entorno.

También se han detectado otra áreas aún sin vegetación, «lo que nos da idea de que ahí las condiciones no son aún apropiadas para la vida», debido a emisiones de CO₂ que acidifican el agua. Sin embargo esos lugares, añade, son también «pequeños laboratorios, pequeñas ventanas en el tiempo, para estudiar lo que pasará en 50 o 100 años en el planeta por el incremento del CO₂ en el medio marino de todo el mundo«.

Por ejemplo, en ese ambiente corrosivo no se desarrollan las conchas de los organismos marinos, que son de carbonato cálcico, aunque otras especies sí se adaptarán mejor». En tierra, concretamente en Tazacorte, PLOCAN está comenzando a construir un laboratorio de 200 metros cuadrados que permitirá a los científicos llevar a cabo sus investigaciones.

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