[*ElPaso}– Entrevista a Juan José Afonso, médico cirujano pasense, y director general de Centros de San Juan de Dios

06 julio, 2014

David Sanz

“Lo que ha hecho San Juan de Dios en el centro de Triana es abrir la puerta a usuarios y residentes con el mejor recibimiento del que somos capaces: el hospitalario”.

Juan José Afonso es el director general de Centros de San Juan de Dios en las comunidades autónomas de Canarias, Andalucía, Extremadura, Castilla La Mancha y Madrid.

Juan José Afonso, responsable de centros de San Juan de Dios, es natural de El Paso. | DA

Este palmero, de El Paso, es, por tanto, máximo responsable de la gestión que la Orden Hospitalaria está realizando en el centro de Triana, que esta semana ha cumplido un año desde que el Cabildo le encomendó su gestión.

—Estos días La Palma está conmemorando el 500 aniversario de una institución sanitaria como el Hospital de Dolores, cuya historia, simplificándola, simboliza el paso de una atención motivada por la beneficencia a ser un servicio público. ¿Qué reflexión hace usted en un contexto en que la sanidad pública está sufriendo graves recortes?

—Es cierto que nos encontramos en un momento de complejidad para la financiación de servicios públicos en general, y la sanidad, en particular. Es en estos momentos de crisis cuando se hace más necesario apoyarse en lo primordial: el bien de las personas que atendemos. Para ello los gestores y los responsables de la administración hemos de esforzarnos en soluciones imaginativas.

El Hospital de los Dolores es un ejemplo de ello. La dedicación debe ser decidida y está clara: queremos que los pacientes sigan recibiendo una atención sanitaria y una asistencia de calidad; que el enfermo sepa que estamos trabajando por él, como ocurría hace diez años, y como ocurrirá dentro de otros diez.

—En las jornadas que se celebran con motivo de este quinto centenario, usted ha presentado una disertación sobre los nuevos modelos de asistencia a la dependencia. ¿Podría concretar qué rasgos tiene ese nuevo sistema?

—Los rasgos de este sistema se concretan en premisas como visibilizar a la persona como centro de nuestro trabajo; la adaptación de los servicios y los programas a las necesidades de la gente; y la prestación del servicio con continuidad. Yo me pregunto: ¿por qué estar en una residencia y tener que acudir al ambulatorio o a urgencias para un problema sanitario? ¿No sería más lógico que el servicio se prestara de forma coordinada?

El futuro de la asistencia, o al menos de la que nosotros queremos prestar, pasa por la integración de servicios e instalaciones, frente a la descentralización con la que se ha estado funcionando hasta ahora. En definitiva, se trata de prestar servicio atendiendo a las necesidades, y no hacer que los usuarios se adapten a nuestros dispositivos o compartimentaciones. Éste es el modelo por el que abogamos en San Juan de Dios.

—¿Qué ha aportado en este nuevo enfoque la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios?

La Orden de San Juan de Dios es una institución que se creó, hace más de cinco siglos, con el único objetivo de atender a enfermos y a personas con necesidades. Hoy seguimos en la brecha con exactamente la misma base y la misma filosofía en nuestro trabajo diario. El enfoque de la Orden en la asistencia a la dependencia es el de la dignidad de la persona, donde todo empieza y todo acaba.

Hemos incorporado desde hace ya tiempo la Bioética como disciplina transversal a la hora de afrontar cualquier proceso asistencial o sanitario. Esto afecta de lleno a las personas con dependencia, a las que, además, la Orden se dedica en profundidad. Y no hablo sólo de mayores, que es la imagen que a la sociedad se le viene cuando se pronuncia la palabra “dependencia”, sino también de niños y jóvenes, como algunos de los que tenemos en el Centro de Atención a la Discapacidad de Triana.

Antes de plantearnos nada, está la persona, su dignidad, sus derechos, y, a partir de ahí y de esa conjunción entre la Medicina, la técnica asistencial y la ética, empieza lo demás, háblese de intervención, de tratamiento, de proceso, etc.

—¿Cree usted que nuestra  sociedad está suficientemente sensibilizada con los derechos de la personas dependientes, o nos queda todavía un largo camino por recorrer?

—Creo que no hay que obviar que los organismos públicos, las entidades y colectivos sociales y los ciudadanos en general hemos hecho un notable esfuerzo por trabajar para la integración de las personas dependientes. Pero, una vez reconocido este punto, por supuesto que es necesario continuar en el camino, porque no todo está conseguido.

Desde la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios trabajamos no sólo en el estudio, tratamiento, evolución y seguimiento de estos casos, sino que creemos en la necesidad de sensibilizar al entorno de las circunstancias que caracterizan a las personas dependientes y a sus familiares y cuidadores. Por ello intentamos hacerlos visibles, para que se tome conciencia de que el esfuerzo ha de ser común, y para fomentar su integración y participación social, que es fundamental para el progreso de estas personas.

—Hace poco más de un año, el Cabildo de La Palma acudió a San Juan de Dios para solventar un grave problema que venía padeciendo en el Centro de Triana, y ustedes inmediatamente acudieron a esa llamada. ¿Cómo recuerda aquellos momentos?

—Desde el momento en que el Cabildo nos planteó la gestión de Triana, recuerdo muchas ganas de trabajar por parte de todo el equipo de profesionales que tenemos en San Juan de Dios en Tenerife para ofrecer a los usuarios y residentes del centro de La Palma un espacio que estuviera a su altura y con unos profesionales que colmaran sus expectativas. Y mucho trabajo.

Fue hace un año, y es ahora un momento ilusionante, porque si bien es cierto que el Centro ya estaba ahí, la labor de la Orden lo ha llenado de vida, de iniciativas, y de proyectos nuevos. Y eso pueden verlo fácilmente en la cara de los usuarios cuando están disfrutando de sus actividades y sus programas, y en las de los terapeutas que los asisten, cuando disfrutan de ellos. Además, yo nací en La Palma, así que la satisfacción para mí ha sido doble.

—Triana, a juicio del Cabildo y sus actuales gestores —es decir, San Juan de Dios—, ha dado un giro radical. ¿Qué han hecho para que se produjera ese cambio?

—Como le decía, trabajar para llenar ese centro de vida. Acabamos de celebrar el primer año de gestión de San Juan de Dios en Triana, y tengo el convencimiento de que hemos logrado trasladar los valores de la Orden hasta este centro palmero, comenzando por el valor troncal, ése que atraviesa cualquier acción que tenga que ver con nuestra manera de entender la asistencia y la sanidad: la hospitalidad.

Sabe bien que uno puede llegar a casa de un conocido y recibir un trato áspero, poco cuidado, incluso frío. Sin embargo, cuando llamamos a la puerta de un amigo y nos abre su casa con una sonrisa, nos recibe y acoge con alegría, y vemos que lo que nos ofrece es sincero, nuestra actitud es también cercana, abierta, y nuestra predisposición será también positiva.

Esto es simplemente lo que ha hecho San Juan de Dios en el centro de Triana: abrir la puerta a usuarios y residentes con el mejor recibimiento del que somos capaces, el hospitalario.

—¿Tienen intención de continuar estando al frente de este centro en La Palma cuando concluya la relación contractual que los une actualmente con el Cabildo?

—Nosotros estamos encantados de haber tenido la posibilidad que hace un año nos brindó el Cabildo palmero, al poner en nuestras manos un Centro tan especial como éste. Ante esto, sólo podemos mostrar nuestro agradecimiento al Cabildo por haber depositado su confianza en la Orden.

La intención de continuar aquí, por nuestra parte, es rotunda: sí, por supuesto. Tenga en cuenta que llevamos trabajando un año, que es mucho y muy poco al mismo tiempo. En este primer año hemos logrado reconvertir el Centro, lo hemos dotado de proyectos, profesionales, de usuarios con ganas de hacer cosas, de superarse a diario… Pero éste es sólo el principio, son resultados iniciales y nosotros conocemos nuestro potencial y el de las personas que son asistidas allí, y ni unos ni otros hemos tocado techo.

Por tanto, es obvio que queremos continuar desarrollando nuestro proyecto en la Isla, y, si el Cabildo decidiera seguir apoyándonos, ésta sería una noticia recibida con una enorme satisfacción.

—¿Cree usted que San Juan de Dios tiene posibilidades de seguir incrementando su presencia en la isla de La Palma a través de nuevos servicios?

—Durante sus 500 años de historia, la Orden de San  Juan de Dios siempre ha estado donde se la llama y se la necesita. Así vinimos a Triana, y así estaremos dispuestos a cubrir necesidades o a aportar nuestra forma de hacer si ello redunda en beneficio de las personas asistidas y de la sociedad en general.

Si continuamos con la gestión del centro, no nos vamos a parar aquí. Hay mucho por hacer, y las posibilidades de Triana como Centro, no diré que son infinitas, pero sí muchas. Desde este punto de vista, desde la opción de avanzar en lugar de conformarse con los primeros resultados, no hay que descartar que se puedan estudiar futuras ampliaciones en los servicios, instalaciones, plantilla, plazas, etc. Pero todo ha de venir propiciado por la urgencia de cubrir, desde la calidad y la excelencia, necesidades de los palmeros.

—Le pregunto, como palmero y como especialista en gestión sanitaria. ¿qué retos cree usted que tiene pendientes la Sanidad en su isla natal?

—Hace un tiempo que no vivo en nuestra isla, pero sigo desde la distancia lo que acontece aquí. En este sentido creo que los problemas son similares al resto de la comunidad autónoma y, en último lugar, del país.

Uno de los retos es la gestión de los profesionales, que son, en definitiva, los que prestan la atención y los que dan la cara y el servicio a la ciudadanía.

Hacer conciliar la inmediatez del servicio con la viabilidad económica es un reto complejo. Tenemos que explicarlo, decirlo a los sanitarios y a la población. No todo es posible e inmediato, pero no se trata de recortar linealmente. Por encima de todo ha de prevalecer el servicio y la calidad que nuestro sistema tiene y que es un bien a preservar. La sanidad es un servicio y por tanto ha de ser prestada con esa vocación.

Fuente

Cortesía de Juan Antonio Pino Capote

[*Opino}– Alemania 7, Brasil 1: un partido para la historia del fútbol

09-07-14

Carlos M. Padrón

En el artículo que copio abajo se explica todo muy bien.

Quiero añadir que ni en ese artículo ni en la interminable lista de comentarios explicativos que escuché después en boca de diferentes expertos de este deporte, exjugadores de fútbol los más de ellos, he encontrado siquiera mención al factor psicológico.

Sin embargo, se sabe que los brasileños estaban convencidos de que Brasil era la selección favorita para ganar este Mundial, y tan era así que en las entrevistas que a las puertas del estadio, y antes de este memorable partido del 08 de junio, se hicieron a muchos brasileños, hubo una constante: la pregunta de qué pasaría si Brasil perdía frente a Alemania.

Todos los entrevistados reaccionaron tajantemente ante esa pregunta, negando de plano que pudiera existir tal posibilidad. Unos dijeron que Brasil ganaría 1-0, otros que 2-1, etc., pero ninguno consideró siquiera la posibilidad de que Brasil pudiera perder. A esto llamo fanatismo y triunfalismo, algo que, por lo visto, también compartían los jugadores de Brasil ya que, entre otras cosas, su selección había ganado a la alemana en el único partido que habían jugado antes.

¿Qué cabe esperar que le ocurra a un triunfalista convencido de que es Goliat cuando a las primeras de cambio David le gana por 2 a cero? Pues que su ánimo se viene abajo.

¿Qué cabe esperar que le ocurra a un triunfalista convencido de que es Goliat cuando David lo apabulla dando una demostración del fútbol que Goliat jugó muy bien por años, que fue su divisa, y que ahora no tiene? Pues que se viene abajo.

Y en cuanto el equipo se viene abajo, igual puede encajar 3 goles que 12; depende del interés que ponga el contrario. En este caso, creo que Alemania no metió más goles porque quiso reservar energías para la final del domingo 13 de junio.

Como dijo Jorge Valdano, el fútbol es un asunto de estado de ánimo, y este partido le da la razón, pues el triunfalismo es un estado de ánimo, y el derrotismo, el sentimiento de inferioridad, la impotencia y la vergüenza lo son también.

Como algunos comentaristas han señalado, un resultado tan abultado no puede explicarse ni por mal arbitraje ni por la ausencia de Neymar y Thiago. Alemania jugó mucho mejor y aplastó a un Brasil cuyo triunfalismo le hizo perder el ánimo a partir del segundo gol que Alemania le metió, o tal vez a partir del primero, pues no sólo cuentan los goles sino la forma que fueron logrados: bailando, o burlando, al contrario.

Cabe esperar que, a partir de ahora, en el fútbol se tenga más en cuenta el factor psicológico.

Y repito que este Mundial no para de darme satisfacciones, además de sorpresas, agradables unas (como el buen juego de las slecciones de Costa Rica, Chile, y Colombia) y desagradables otras (como los desastrosos arbitrajes).

Artículos relacionados:

~~~

09/07/2014

Enrique Yunta

Alemania destroza la historia de Brasil

Los germanos humillan a los anfitriones en la mayor goleada en una semifinal del Mundial (1-7), un partido para siempre.

El fútbol no recuerda semejante repaso. Destrozadas las ilusiones de un país que se creyó mucho más de lo que era, y que hoy se rebela desde la vergüenza que invade a su gente.

Brasil, que se atribuyó de por vida el concepto de juego bonito a partir de sus virtuosos futbolistas sin que ahora tenga ni una cosa ni otra, se presentó con el peso de las cinco estrellas que exhibe en el corazón, y sufrió una humillación histórica por parte de Alemania (1-7), más dolorosa incluso que el Maracanazo de 1950 porque esto lo ha visto todo el planeta y porque fueron siete disparos en el alma.

En el Mineirao de Belo Horizonte, Alemania puso patas arribas el Mundial con un partido para siempre, descomunal goleada que nadie podía imaginar, un golpe irreparable que supone un antes y un después en el país del fútbol.

Brasil llora sin consuelo mientras se agita el pueblo, al que le quedaba la ilusión de la pelota y que ahora se siente traicionado por ella. Una hecatombe de magnitudes desproporcionadas que, de seguro, tendrá consecuencias a todos los niveles. Es Brasil, rey del fútbol aniquilado en una sofocante tarde de julio por una Alemania soberbia.

Nunca una goleada fue tan difícil de explicar, porque nunca ha pasado algo tan brutal. En media hora, Alemania llevaba cinco tantos y sonrojó a una caricatura de equipo que perdió antes que empezara a rodar el balón, tan sobreexcitado ese grupo que no hay psicóloga o conjura que valga. Se recordó a Neymar en el himno, y ese fue el único momento de sonrisa y comunión. Brasil maldice el instante en el que comenzó el partido más triste de su vida.

Klose supera a Ronaldo

De ahí en adelante, fue un recital alemán pese al efervescente arranque del conjunto de Scolari, cuya carrera ha quedado marcada después de un puñado de bravuconadas que ahora le dejan en evidencia.

A su equipo aún le quedaba la adrenalina del cántico a capela hasta que llegó el primer tortazo, un gol que sirve para explicar la desconexión en bloque de Brasil: centró Kross un saque de esquina, y Muller, solísimo, remató —tan a placer que no se lo podía creer—, el primero de tantos, preludio de algo único. Fue algo tremendo.

Del 23 al 29 llegó la tormenta. En esos seis minutos de esquizofrenia, Alemania abusó de Brasil en un ejercicio de fútbol memorable. Klose

estiró su cuenta hasta las 16 dianas en los Mundiales

(uno más que Ronaldo), Kroos se consagró como el hombre de este torneo con su doblete, e incluso Khedira, que en su selección sí tiene gol y muchísimas más cosas, se sumó a la fiesta después de una jugada maravillosa, tan bonita como las otras. Brasil cero, Alemania cinco. Ver para creer.

Brasil se cayó con todo, y no encuentra excusas que le valgan ni le consuelen. Se le cruzó la tarde en Belo Horizonte, y fue un juguete en manos de un rival que hizo lo que quiso, un equipo del que siempre se hablará pase lo que pase en la final. Alemania, más allá de futbolistas, estilos y espíritus, tiene algo fundamental y que cualquier país envidia: nadie compite igual en una competición como ésta, aspirante al cuarto título en la octava final que disputará. Le espera Maracaná y se merece el aplauso de todos por su obra de arte.

El mayor castigo para Brasil fue seguir en el campo, abochornados los jugadores en una segunda parte que se les hizo eterna. Brasil quiso dignificar su nombre y esa camiseta tan prestigiosa, pero el daño ya era incurable. Tuvo alguna ocasión que Neuer desactivó para decir que también estuvo en ese 8 de julio de 2014, y en realidad Brasil suplicaba por que no fueran más de cinco.

Llegaron el sexto y el séptimo, los dos con la firma de Schurrle, y sólo quedaba esperar dónde iba a terminar el baile. En el vigésimo Mundial, globalizado el fútbol y cada día más equilibradas las fuerzas, Alemania logró la mayor goleada de una semifinal pese al postrero tanto de Oscar. Y, para colmo, fue en Brasil, pisoteada su leyenda en una cita más trágica que la del Maracanazo. Es algo inolvidable, el partido de la Historia.

Ficha del partido

  • Brasil: Julio César; Maicon, Dante, David Luiz, Marcelo; Luiz Gustavo, Fernandinho (Paulinho, m. 46); Oscar, Hulk (Ramires, m. 70), Bernard; y Fred (Wilian, m. 70)
  • Alemania: Neuer; Lahm, Boateng, Hummels (Mertesacker, m. 46), Höwedes; Schweinsteiger, Khedria (Draxler, m. 76), Kroos; Ozil, Klose (Schurrle, m. 57) y Muller.
  • Árbitro: Marco Rodríguez (México). Amonestó a Dante.
  • Goles: 0-1, m. 10: Muller; 0-2, m. 23: Klose; 0-3, m. 24: Kroos. 0-4, m. 25: Kroos; 0-5, m. 29: Khedira; 0-6, m. 68: Schurrle; 0-7, m. 78: Schurrle; 1-7, m. 90: Oscar.

Fuente

[*Opino}– Un derecho al olvido muy útil para esconder… en parte

19-05-14

Carlos M. Padrón

Muy de acuerdo con lo que expone el artículo que copio abajo.

Creo que esta sentencia europea del «Derecho a esconder» fue promulgada por políticos, movidos por dos motivos:

  1. Reducir la exposición pública de sus tropelías pasadas, presentes o futuras.
  2. Jactarse de haber impuesto su voluntad a una compañía gringa.

Pero, como bien dice doña Cristina, los datos no desaparecen de la Red, sólo han sido escondidos y, por tanto, son accesible desde cualquier otra parte del mundo, y hasta desde dentro de Europa, pues cada día son más las herramientas que permiten burlar la censura en internet.

Pero con razón se ha dicho que los políticos prefieren que se hable mal de ellos antes de que de ellos no se diga nada.

~~~

2014-05-15

Cristina Losada

¿Derecho al olvido o derecho a esconder?

Es incontestable que la vida privada ha de estar protegida de exposiciones no deseadas en internet. Cualquiera debe poder eliminar de la Red datos personales que no quiera que estén accesibles al público; cualquiera, salvo las figuras públicas, que ése es otro vidrioso asunto.

Sea como fuere, lo antes dicho parece de cajón, pero ahí se acaban las certezas y empiezan las dudas, dudas que no resuelve la sentencia del Tribunal Europeo que consagra el denominado Derecho al Olvido.

Ya es discutible que la decisión del tribunal se limite a la protección de la vida privada de las personas. De hecho, el dictamen surge a raíz de un caso, el del abogado Mario Costeja, relacionado con su actividad profesional.

En los años noventa fue objeto de un embargo por deudas a la Seguridad Social, que se anunció, como suele hacerse, en un periódico: La Vanguardia. Cuando tecleaba en Google su nombre, aparecía de forma destacada aquel anuncio, y eso le perjudicaba profesionalmente. Consideró que, al ser un asunto antiguo y solventado, aquel fantasma del pasado no debía continuar reapareciendo y manchando su reputación.

Se entiende bien que uno desee borrar de su historial profesional viejos errores o incidentes, pero ¿forma parte de la esfera privada y ha de permanecer oculto que un abogado sufriera un embargo, que un médico hubiera de pagar una indemnización a un paciente, o que un promotor inmobiliario fuera condenado por fraude?

En el Financial Times, John Gapper, en un comentario muy crítico con la sentencia, ponía ese último caso como ejemplo. Tenía intención de comprarle una casa a un promotor y empezó a sentir desconfianza, así que lo buscó en Google y encontró que había sido condenado por fraude diez años antes. La sentencia europea ampararía al promotor a la hora de impedir que ese dato saliera en la búsqueda, y, de paso, le hurtaría una información relevante a la persona que va a firmar un contrato con él.

En el New York Times, Jonathan Zittrain, profesor en Harvard y autor de «The Future of the Internet. And How to Stop It», sostenía que la sentencia era, a la vez, demasiado amplia y extrañamente estrecha.

De un lado, permite vetar el acceso a datos que figuran en documentos públicos, lo que equivale a una forma de censura. Del otro, admite que esos datos no desaparezcan de la Red. Es decir — y éste es tal vez el punto más absurdo del dictamen—, que la información no deseada permanece en internet, pero el acceso a ella se dificulta. Información, subrayemos, es información: ni falsa ni incorrecta. Por eso no se requiere su borrado en origen o su rectificación.

En puridad, con esta sentencia europea no estamos ante un derecho al olvido sino ante un derecho a esconder mejor ciertos datos. Habrá que hilar muy fino, ¡caso por caso!, para establecer hasta qué punto esa protección es legítima y no desprotege a otros.

Fuente

Artículo relacionado:

[*ElPaso]– Homenaje a don Antonio Pino Pérez. Descubrimiento de placa y presentación de libro

El 25 del pasado junio tuvo lugar en El Paso la presentación del libro ‘Abarim, una biografía novelada de Antonio Pino Pérez, hijo ilustre de este pueblo, y el descubrimiento de la placa que da su nombre a la Biblioteca Municipal de El Paso.

Acerca de este acto conjunto pueden verse AQUÍ varias fotos, y AQUÍ un vídeo.

Cortesía de Juan Antonio y Rosario Pino Capote

[*Opino}– El fútbol y la psicología

06-07-14

Carlos M. Padrón

Me extraña que si bien el artículo que copio abajo analiza el origen de la sorprendente decisión de Van Gaal en el partido del 06 de junio entre Holanda y Costa Rica, se centra sólo —o tal vez tiene más, pero sea eso lo único que se menciona— en la forma en que los jugadores de fútbol disparan los tiros penales, pero no menciona para nada el factor psicológico creado por el portero de Holanda que con sus palabras y extraños movimientos no sólo desconcertó a los costarricenses sino que, por lógica, les creo zozobra y, por tanto, nerviosismo y miedo; algo natural ya que no lograban explicarse el motivo del cambio de portero… a menos —y he aquí el temor a lo desconocido— que fuera porque el recién entrado tenía algo muy especial. ¡Y vaya si lo tenía!

Esa extraña actitud del portero Tim Krul —diciéndole a sus contrarios (aunque no se sabe si ellos lo entendieron) «¡Sé por donde lo vas a tirar!», moviéndose lejos de la puerta, haciendo calistenia, etc.— fue deliberada y psicológicamente efectiva sobre el ánimo de los costarricenses, y por eso no entiendo cómo no se presta más atención a señales de ese tipo que son obvias, como, por ejemplo, la relación entre la expresión de Benzema cuando jugando con el Madrid sale al campo, y su rendimiento en el partido a jugar.

Se dice que padece de mamitis, y, tal vez por eso —por no tener cerca a su madre, o por la presión de los cargos legales que una vez pesaron sobre él—, a veces sale de los vestuarios con una expresión que hace pensar que comenzará a llorar en cualquier momento. Cuando eso ocurre es altamente probable que juegue mal.

Por qué sus entrenadores —en este caso, Mourinho y Ancelotti—, no han obrado en consecuencia, no lo sé.

El partido entre Holanda y Costa Rica fue el segundo de este Mundial que mayor satisfacción me ha deparado y, por supuesto, el partido que mayor suspense me ha creado de todos los que he visto en mi vida, y también un gran asombro ante la forma física de Robben, ¡algo increíble!; un partido que, sin duda, dejará mucha huella en la historia del fútbol y de los Mundiales.

También me gustó porque puso de manifiesto que si la FIFA implantara la regla que para offsides mencioné en el post ¿El declive de Europa ha llegado también al fútbol?, el partido habría terminado a los 90 minutos reglamentarios. Pero no, se prolongó hasta los penales porque, entre otras cosas, los jueces de línea se cansaron pitando offsides a los holandeses porque las más de las veces tenían adelantada la punta de un pie o un brazo.

Acerca del Brasil-Colombia no puedo opinar porque a la segunda marramucia que hizo el árbitro español, dejé de ver el encuentro. Sólo regresé ante el televisor para ver qué pasaba con el penal que James iba a disparar, y que corroboró la teoría mencionada abajo: James es zurdo y disparó por su lado natural.

Como también explicó muy bien Juan Manuel Rodríguez en los excelentes artículos «Impidamos otro Maracanazo» y «El legado de James«, la consigna de la FIFA es que Brasil ha de ganar si o si. Habida cuenta de que Argentina hizo el 06 de junio contra Bélgica un partido muy flojo, y el único gol que marcó, aunque magistralmente hecho por Higuaín, fue producto de un pase que llegó a sus pies por pura chiripa, me temo que tanto Argentina como Brasil la tendrán cruda para sus próximos encuentros, y que si al final Brasil se lleva la copa será con un arbitraje de mayúsculo escándalo.

Hasta me permito sospechar que la tan cacareada lesión de Neymar sea un montaje que sirva para justificar un fracaso de Brasil.

~~~

06 de Julio de 2014

Juan Manuel Rodríguez

Del bolsillo de Van Marwijk a la libreta de Van Gaal

En el bolsillo de su chaqueta guardaba como oro en paño Bert Van Marwijk el informe de un matemático español, Natxo Palacios-Huerta, profesor de la London School of Economics, gran aficionado al fútbol, seguidor del Athletic y experto en la teoría de John Forbes Nash Jr, premio Nobel de Economía en 1994, especialista en Teoría de Juegos, geometría diferencial y ecuaciones en derivadas parciales cuya vida se hizo muy popular a raíz de la película Una mente maravillosa, dirigida por Ron Howard y protagonizada por Russell Crowe.

El estudio de los penaltis de Palacios-Huerta fue sacado a la luz por el periodista Simon Kuper en su libro Soccernomics y fue por ahí dando tumbos y más tumbos sin que ningún club se mostrara en absoluto interesado.

«Lo que es óptimo para mí, depende de lo que es óptimo para mis competidores». En 1950 Nash escribió un artículo muy breve en el que demuestra que toda situación estratégica, por muy compleja que sea, tiene al menos un equilibrio.

En «Moneyball:rompiendo las reglas» se cuenta cómo Billy Beane, director general de los Atléticos de Oakland, consiguió darle literalmente la vuelta a la Liga Americana haciendo acopio de datos estadísticos y montando un equipo nuevo más competitivo y con menos recursos que el resto. Beane fue en cierto modo un visionario que extendió su forma de trabajo al resto de equipos de béisbol, luego a la NFL y más tarde a la NBA. Era cuestión de tiempo que la teoría de Nash llegara también al fútbol.

Volvamos al bolsillo de Van Marwijk, que después nos llevará directos a la libreta de Van Gaal.

Una semana antes de que empezara el Mundial de 2010, Kuper ofreció los servicios de Palacios-Huerta a las federaciones de Inglaterra y Argentina, y ambas dijeron que no. Pero a una semana de la final lo intentó con Holanda, y ésta dijo que sí. En poder del seleccionador orange obraba un informe, fruto del estudio de todos y cada uno de los penaltis que le habían lanzado a Iker Casillas a lo largo de su carrera y, por ejemplo, cada penalti lanzado por David Villa.

Lo que allí se decía era que Casillas se tira casi siempre al lado natural del lanzador, y que si un jugador holandés optaba por su lado no natural tenía más del 90% de posibilidades de marcar.

Michel Vorm, el portero suplente de Holanda, tenía también en su poder un papel con los nombres de los lanzadores de España, todo estaba escrito, y todo saltó afortunadamente por los aires gracias al gol de Iniesta.

Uno tiene que tenerlos muy bien puestos para hacer lo que hizo Van Gaal. Dentro de muchos años se hablará de su cambio de portero como de una de las grandes innovaciones de este deporte.

Hoy Van Gaal es un héroe, pero nadie duda de que si Tim Krul no hubiera tenido su noche habría pasado a ser un villano. Lo mejor de todo no es que Van Gaal tomara una decisión de mucho riesgo y en un momento crucial del campeonato; tampoco que dicha decisión le saliera bien y fuera decisiva; lo mejor de todo es que Van Gaal no dedicó ni medio segundo a considerar las consecuencias que podría acarrearle a él personalmente dicha decisión, sino que la estudió, la trabajó y la puso en práctica por simple coherencia ideológica. Nash en estado puro.

Fuente

[*Opino}– ¿El declive de Europa ha llegado también al fútbol ?

01-07-14

Carlos M. Padrón

Hace poco leí que Guianluigi Buffon, veterano portero de la selección de fútbol de Italia, dijo que en la eliminación que del Mundial 2014 habían sufrido España, Inglaterra e Italia había algo raro.

Desde entonces, a estas tres selecciones se han sumado, hasta hoy, Uruguay, Grecia, Rusia y Portugal, todas eliminadas por selecciones que antes de comenzar el mundial no aparecían sobre el papel ni como lejanas favoritas, pero que han dejado en el camino a algunas que pintaban como tales o como más fuertes.

Como en la lista de las eliminadas hay mayoría absoluta de europeas, sospecho que lo «raro» visto por Buffon es culpa del facilismo, esa lacra que nace del tan cacareado Estado de Bienestar y de lo que esto acarrea: para una de las selecciones eliminadas, engreimiento y arrogancia, y para otras, falta del entusiasmo, de las ganas de ganar y del amor a la camiseta, virtudes que debilita el facilismo que no quiere saber de sacrificios.

Hasta Brasil parece un remedo de lo que antes fue, y tal vez por eso Tostão ha dicho que «Si la Copa no se jugara aquí, Brasil ya estaría eliminada». Opino lo mismo, y por eso Holanda no ganó el Mundial de 1974: porque se jugó en Alemania. Estoy convencido de esto porque estuve en el estadio durante el partido final de eseMundia.

Las selecciones eliminadas me han dejado la impresión de que han jugado para cumplir un trámite, mientras que las «cenicientas», como Colombia, Ecuador y Costa Rica, han puesto en ello alma, corazón y vida. Ante esto, sospecho que el éxito que en Europa han tenido muchos clubes se debe a que en ellos militan muchos jugadores no europeos, o sea, de países donde el facilismo y el Estado de Bienestar no han hecho estragos todavía.

Éste ha sido, hasta ahora, el Mundial más raro que he visto, el que más satisfacciones intensas me ha deparado —entre ellas que Holanda aún sigue con vida—, y también el que más disgustos me ha proporcionado gracias a la FIFA cuyos árbitros parecen empeñados en destruir el espectáculo (¿por su cuenta o por mandato?) por la vía de inventarse faltas inexistentes, e ignorando descaradamente algunas que a todas luces lo han sido. Como ejemplos, la primera y la última: el penal de Brasil a Croacia, y el primer penal de México a Holanda.

Y ya que hablo de la FIFA debo mencionar, aunque no soy experto en la materia, lo de una regla que rige actualmente en el fútbol.

Si mal no recuerdo, y creo que fue allá por 1994 cuando el Mundial se celebró en USA, para que en ese país se intentara dar al fútbol la relevancia que el béisbol le ha sacado, los useños pidieron como condición que la FIFA eliminara el offside. En favor de esto alegaron los useños que en USA no gustan los deportes que, como el fútbol, tienen resultados escuálidos, como 1-0, 0-0, 1-1, 2-1 etc. La FIFA se negó de plano.

Sin embargo, actualmente para que se considere que existe saque de banda, el balón debe rebasar totalmente la línea que demarca el límite del campo. Para que se considere que hay gol, el balón debe rebasar totalmente la línea de meta. Por tanto, ¿no sería lógico, y consistente con esto, que para que haya offside el jugador que esté adelantado debe rebasar totalmente la línea imaginaria que lo separa de sus contrarios? ¿Acaso no es más fácil —y, por tanto, sujeto a menor posibilidad de error— que un juez de línea vea que lo que está adelantado es todo un cuerpo y no apenas parte de un pie, de una mano o de una cabeza?

Sin ir más lejos, en el Alemania-Argelia jugado ayer, a escasos minutos de comenzar el partido le pitaron a Özil un offside que no lo fue, y que posiblemente abortó la posibilidad de que Alemania marcara un gol tempranero.

Si en vez de negarse de plano a eliminar el offside, la FIFA hubiera propuesto a los useños esta solución intermedia, tal vez hoy el fútbol tendría en USA mucha más relevancia de la que tiene.

En resumen, que, al momento, tal parece que el deterioro social de Europa ha afectado también al fútbol, y que en ese continente sigue mandando Alemania… y Merkel, que es aficionada a esos dos «deportes»: al fútbol y a mandar.

[*ElPaso}– Presentación de ‘Abarim’, biografía novelada de Antonio Pino Pérez

23 de junio de 2014

Está escrita por su hija, Rosario Pino Capote.

El Miércoles 25, en El Paso, y jueves 26, en Santa Cruz de La Palma, tendrá lugar la presentación del libro ABARIM —biografía novelada de Antonio Pino Pérez, palmero de El Paso, que durante su vida (1904-1970) fue poeta, político y dentista— del que es autora Rosario Pino Capote, hija del biografiado profesora (jubilada) de Filosofía.

Antonio Pino Pérez

El libro narra la vida de Pino desde la infancia, adolescencia y primera juventud, transcurridas entre El Paso y La Laguna (Tenerife), hasta los últimos casi cuarenta años de su vida con residencia estable en La Palma.

Entre ambos periodos, dibuja lo esencial de lo vivido por el personaje durante seis años como estudiante universitario en Madrid y Santiago de Compostela, y tres intensos años en Cuba donde publicó numerosos artículos relacionados con la identidad canaria, que el libro recoge en un anexo.

Relata la intensa vida del poeta —Abarim es su pseudónimo— con la inclusión de algunos poemas suyos, insertados al hilo de la historia, y, en un anexo, la transcripción de uno de los seis poemas alegóricos de su autoría que se representaron en El Paso entre los años 1947 y 1968.

Da cuenta, la biografía, de la dedicación de Pino a la actividad política, tanto en Santa Cruz de La Palma, como en El Paso.

La narración intercala la vida familiar, profesional, poética y política, incluyendo muestras de crónicas —era corresponsal de Diario de Avisos, y Cronista Oficial de El Paso— y artículos, relatando, con abundante apoyo documental, la larga lucha sostenida en defensa de la propiedad pública de La Caldera de Taburiente, en un pleito, asumido a título personal, que duró 24 años.

La presentación del libro estará a cargo del Doctor en Veterinaria y Académico de la Real Academia de Medicina Juan Francisco Capote Álvarez, y tendrá lugar en la Casa de La Cultura Braulio Martín, de El Paso, el miércoles, día 25, a las 20 horas y, en Santa Cruz de La Palma, en la Casa Salazar a las 19.30 horas del jueves, día 26.

Fuentes: El Diario, El Apurón, Diario de Avisos, El Alisio, La Revista de La Palma, El Digital de Canarias

Artículos relacionados:

Cortesía de Juan Antonio Pino Capote

[*Opino}– Acerca de las redundancias

19-06-14

Carlos M. Padrón

Del artículo que copio abajo discrepo en lo siguiente:

3.-  Es una manera de evitar suspechas, pues hay ofertas engañosas que hablan de regalos que luego no son gratis.

5.- Como metáfora, se habla también de una constelación de celebridades, o de errores.

7.- Eso puede decirse para enfatizar.

8.- No. Al comenzar un acto puede sarse un saludo de bienvenida, pero también puede saludarse a mitad del acto.

9.- Hay errores intencionales.

~~~

27 de julio de 2009

¿Valga la redundancia?

¡Qué mal se escucha cuando alguien dice:  «Subí para arriba» o «Salí para afuera»! 

La redundancia en la expresión implica un defecto de demasía: el uso de ideas o palabras inútiles por estar implicadas en el significado de otras.  Es un mal lingüístico que debe evitarse.

Hay redundancia en las siguientes oraciones:

  1. En mi opinión personal, el discurso fue aburrido.  Redundancia:  «En mi opinión personal».  Todas tus opiniones son personales; si no lo fueran, no serían TUS opiniones…
  2. La víctima tuvo una hemorragia de sangre.  Redundancia: «…hemorragia de sangre».  ¿De qué van a ser las hemorragias si no son de sangre?  Al menos que la víctima tuviese en las venas más alcohol que sangre.
  3. Con la compra de este enser recibirás, completamente gratis, un regalo de Elizabeth Arden.  Redundancia: «…completamente gratis, un regalo…».  Aquí tenemos dos en una: (1) si es un regalo, debe ser gratis; (2) si es gratis, debe serlo completamente. 
  4. Haz tus reservaciones por adelantado.  Redundancia: «…reservaciones por adelantado».  ¿Alguna vez has hecho tus reservaciones después del viaje? Si conoces a alguien que lo haya hecho, por favor, avisa.
  5. La Osa Mayor es una constelación de estrellas.  Redundancia: «…constelación de estrellas».  Todas las constelaciones son de estrellas; no hay de otras.  Con decir «constelación» es suficiente.
  6. El teatro estaba lleno a capacidad.  Redundancia: «…lleno a capacidad».  ¿Podría haber un teatro un poco lleno?  Si está lleno es que no cabe más nadie, ya que sus butacas están todas ocupadas.  Si sobran butacas, el teatro aún no está lleno. 
  7. Le reitero de nuevo mi agradecimiento.  Redundancia: «Le reitero de nuevo…».  Reiterar significa volver a decir o hacer algo.  Por lo tanto, si vuelves a decir algo, lo estás diciendo de nuevo.  Es innecesario reiterarlo… de nuevo.
  8. Quiero darles un saludo de bienvenida.  Redundancia: «…saludo de bienvenida».  ¿Y de qué iba a ser el saludo? ¿De despedida?  Todos los saludos son de bienvenida.
  9. Cometí un error no intencional.  Redundancia:  «…un error no intencional».  El Chavo del 8 decía «Fue sin querer queriendo», pero él tenía licencia poética para decir cualquier disparate que quisiera. Los errores, por definición, nunca son intencionales.

Fuente

Cortesía de Esteban Zajía