[Col}> Nombres en la vulcanología palmera / Carlos Valentín Lorenzo Hernández

NOMBRES EN LA VULCANOLOGÍA PALMERA

Colaboración de Carlos Valentín Lorenzo Hernández, en forma de pequeño artículo, para el número extraordinario de la Revista Atlántica del Derecho, la Historia y la Cultura, que lleva por título «El Volcán». El trabajo versa sobre la conferencia que el científico Juan María Bonelli Rubió impartió en el Teatro Monterrey de El Paso durante la erupción del Volcán de San Juan en 1949.

18-09-2023

Carlos Valentín Lorenzo Hernández

JUAN MARÍA BONELLI (1904-1981)

Aún estamos sobrecogidos por el episodio telúrico, vivido en el último tercio del pasado año en La Palma, que se inició el 19 de septiembre de 2021, tras una semana con una intensa sucesión de movimientos sísmicos localizados en la joven, geológicamente hablando, dorsal de Cumbre Vieja.

Aquella tarde la tierra se abrió en la zona del secular pago de Cabeza de Vaca, otrora lugar de pastos y cultivos de medianías, en el municipio de El Paso. Este proceso volcánico, con casi 86 días, ha sido el de más larga duración y de mayor efecto devastador de cuantos han tenido lugar en la isla, al menos, en la etapa histórica.

Este acontecimiento geológico supuso el momento propicio para aproximarnos a una personalidad vinculada con la erupción volcánica acaecida, también en Cumbre Vieja, en el año 1949: el Volcán de San Juan.

Nos referimos a Juan María Bonelli Rubio, capitán de fragata de la Armada. Su padre, Emilio Bonelli, fue un militar y explorador de la costa africana del Sahara occidental, en la península de Río de Oro. Quizás imbuido por ese mismo espíritu inició una carrera política que lo llevó a desempeñar el cargo de gobernador general de los territorios españoles del Golfo de Guinea entre los años 1943 y 1949. Durante su estancia en esa posesión española se documentó sobre la geografía, vida y costumbre de aquellos territorios.

1 Juan María Bonelli Rubio durante su etapa de gobernador general de los territorios españoles del Golfo de Guinea.

Una vez cesó en el cargo de gobernador, en febrero de 1949, desarrolló una intensa carrera científica, como ingeniero geógrafo y geólogo, en la jefatura del Servicio Sismológico Nacional, dependiente del Instituto Geográfico y Catastral de España. Demostró sus vastos conocimientos de geología en concienzudos trabajos que se convirtieron en referentes en universidades y centros de investigación.

El proceso del Volcán de San Juan se inició el 24 de junio de 1949 (onomástica del Bautista del que tomó el nombre) y se prolongó hasta el 4 de agosto. Tres cráteres se abrieron durante la manifestación geológica: el inicial del Duraznero, con más de una boca; Hoyo Negro, y la fisura del Llano del Banco, que fue la que, a partir del día 8 de julio, arrojó la lava hacia la vertiente occidental y llegó hasta el mar por la zona de Las Hoyas. Las dos primeras semanas el volcán emitió cenizas, polvo fino, arenas calcinadas, lapilli, piedras y gases.

Bonelli Rubio llegó el 5 de julio, comisionado por la Presidencia del Gobierno y el propio Instituto Geográfico y Catastral, con objeto de realizar un detenido estudio del suceso y sus posibles consecuencias. Cabe mencionar que el ministro de la Gobernación de la época, Blas Pérez González (1898-1978), natural de La Palma, contribuyó con su gestión a destinar recursos, tanto personales como materiales, para hacer frente a esta crisis.

Tan pronto llegó, Bonelli Rubio se dirigió a la zona afectada para comenzar sus observaciones. Consultado por la prensa, se negó a hacer afirmaciones rotundas sobre el tipo de erupción y avanzó que, según las informaciones que habían llegado a su poder hasta ese momento, “sus características coinciden con los volcanes de tipo estromboliano”.

2 Fotografía publicada en el libro Volcán de San Juan, de Manuel Martel San Gil. En el grupo se encuentran Bonelli Rubio, Benítez Padilla, el doctor León Santanach y otros visitantes acompañados por los guardas forestales (entre ellos el de El Paso, Antonio Padrón Díaz).

El día 29 de junio corrió el rumor, recogido por la prensa, que se trataba de un volcán de tipo peleano. Posiblemente quien lanzó la noticia infundada lo hizo al enterarse del taponamiento del cráter localizado en la base de la Montaña del Duraznero.

Para tranquilidad de la población, Juan María Bonelli anunció su propósito de “recabar la máxima información macrosísmica en la que se recojan todos sus pormenores: la intensidad y duración de los movimientos, la clase de humo y piedras arrojadas por el cráter, la forma en la que se representan las bocas del cráter y otras circunstancias que concurren en la erupción”.

Manifestó también que, aquel momento “se podría determinar, por lo menos, la profundidad, teniéndose en cuenta las distancias alcanzadas por los movimientos sísmicos”. Por las noticias reunidas hasta entonces por el Servicio Sismológico “no se estima como de graves caracteres la presente erupción. Para tener un conocimiento profundo es necesario que la lava salga a la superficie y, tras los análisis pertinentes, se determinará con precisión el tipo del volcán y su desarrollo”.

Añadió que “la formación geológica de Canarias se encuadra en el período terciario y que, por ello, no se espera una convulsión subterránea de mayor importancia”.

Por mandato expreso de Pérez González, el geólogo viajó también con el cometido de estudiar el emplazamiento de un posible Observatorio Geofísico, radicado en La Palma y con un área de estudio en este cuadrante del Atlántico Occidental.

En la memoria colectiva de los palmeros y vinculada a la efeméride del Volcán de San Juan, quedó como recuerdo imperecedero la conferencia impartida por Bonelli Rubio, ingeniero jefe del Instituto Nacional de Sismología, en el Teatro Monterrey de la ciudad de El Paso, el jueves 7 de julio de 1949. Fue un paradigma del papel del científico que, con la verdad y con la razón, debe transmitir tranquilidad a una población inquieta y temerosa ante un suceso grave, cuyo último antecedente se situaba en 1712. Una brillante lección magistral, rigurosa y documentada, utilizando términos claros y sencillos para su comprensión por un numerosísimo público, con personas de todas las clases sociales y con distinta preparación que se dieron cita en la ciudad pasense.

A las cinco de la tarde, conforme se había anunciado, comenzó el acto. El local y las terrazas que lo circundan se encontraban totalmente ocupadas por vecinos del Valle de Aridane, ansiosos por escuchar su autorizada palabra. La docta y amena disertación cumplió todos sus objetivos y logró que renaciera la tranquilidad después de unos días de expectación e inquietud.

El escenario estaba ocupado por las primeras autoridades insulares de todos los órdenes; entre ellas el delegado del Gobierno y el comandante militar; los alcaldes del Valle y el geólogo canario Simón Benítez Padilla (1890-1976). Previamente hizo uso de la palabra Antonio Pino Pérez (1904-1970), que se refirió a la prestigiosa personalidad del conferenciante, que ya había adquirido extraordinaria popularidad entre los palmeros por su sabiduría y sencillez.

“Hoy, más que nunca, siento el orgullo y la emoción de ser alcalde de El Paso, al ver como todo el vecindario del Valle, incansablemente laborioso, sobre todo los campesinos, enraizados a la tierra donde ellos y sus mayores han dejado pedazos de sus vidas, hacen frente a las fuerzas incontenibles de la Naturaleza y se niegan, con lágrimas en los ojos, a abandonar sus hogares y sus campos”. Las palabras del señor Pino Pérez fueron premiadas con cálidos aplausos.

Por su gran valor documental reproducimos literalmente fragmentos y afirmaciones del señor Bonelli Rubio durante su intervención: “Quiero comenzar refiriéndome a un refrán conocido de todos ustedes: nadie se acuerda de Santa Bárbara hasta que truena. De la misma manera podemos decir que nadie se acuerda de los geólogos y sismólogos hasta que los ruidos que arrancan de la corteza de la tierra sobrecogen nuestros ánimos”. Prometió usar pocos tecnicismos a fin de que todos entendieran su charla o conferencia de divulgación.

“Ustedes se preguntarán por qué existen, por qué aparecen los volcanes. Pues sencillamente porque la Tierra está viva. Sencillamente porque, gracias a este calor y a esta vida que tiene la Tierra, vivimos los hombres, la Tierra recibe el calor del Sol, pero también la Luna lo recibe y, sin embargo, está muerta. Es que la Tierra no sólo vive gracias al calor del Sol, sino a su propio calor. En el interior de la Tierra, indudablemente, hay fuego, pero además existe otra materia que sin ser fuego puede llegar a serlo en cualquier momento. Se trata del llamado magma. Los sismólogos estamos para dedicar nuestro estudio al conocimiento de los movimientos del magma y todos los fenómenos que de ellos se deriven”.

“Estudiar un terremoto, por ejemplo, es investigar la generación y transmisión de ondas que se producen y propagan hasta el sitio en donde exista un observatorio. Estudiamos los sismólogos el llamado rayo sísmico, al que interpretamos y traducimos en las gráficas que nos entregan nuestros aparatos. Por estas gráficas sabemos que no todo en el interior de la Tierra es fuego. Por esto sabemos que también en el interior de la Tierra existen materias que no se encuentran en el estado de ignición. Pero ahora —dijo el conferenciante— no nos interesa tratar del interior de la Tierra, sino de su corteza; de esa corteza que, relativamente estrecha, se encuentra llena de arrugas y oquedades por todas partes; de esa corteza que no es homogénea, de la cual las arrugas son las cordilleras y montañas, y de la que esta isla es una arruga. La corteza terrestre tiene trozos jóvenes y trozos viejos. El tiempo es la lima que va haciendo desaparecer las arrugas, que son las montañas”.

3 Panorámica del Volcán desde Las Manchas, antes de abrirse la fisura del Llano del Banco.

“El tiempo es el que hace la llanura, el que fraguó Castilla como trozo viejo de la corteza terrestre. En Andalucía, por el contrario, el tiempo aún no ha consumado su labor y por eso Andalucía es joven y tiene montañas y en ella hay terremotos. Lo mismo puede decirse cuando tratamos de los volcanes. Los volcanes nacen del magma en estado incandescente por la producción de gases en el mismo magma. Pongamos un ejemplo: ideamos una habitación de fuertes paredes donde sólo por el techo se pueda salir. Dentro de la habitación supongamos que está un hombre fuerte encerrado, que después de tantear las paredes y ver y comprobar que son invulnerables, comprenda que sólo puede salir por el techo y le empuje violentamente hacia arriba para vencer su resistencia. Tenemos un hombre violento y un techo duro. Puede sobrevenir la catástrofe. Supongamos un hombre débil, pero con un techo más flojo. Éste es nuestro caso. Los volcanes de este archipiélago son así todos y, todos, lógicamente, deben seguir siendo iguales por imperativo de la historia, siempre débiles y por ello no debemos temer una catástrofe. Debo hacer una indicación: Más que el volcán, impresiona el terremoto que siempre le acompaña. Puede haber terremoto sin volcán, pero no puede haber volcán sin terremoto. Admitimos como lógico el temor que el hombre siente ante el terremoto. El raciocinio nos dice que el volcán ha originado el terremoto; la observación nos demuestra que el volcán ha perdido fuerza por haber roto la corteza terrestre, en nuestro caso con la ruptura del sábado, día 2 de julio, momento en el que se produjo la mayor sacudida”. (El temblor de tierra, que se produjo al atardecer del citado día, hizo que tocaran solas las campanas de la iglesia de El Paso y se pararan algunos relojes de péndulo).

“Después de estos razonamientos y después de esta observación no es lógico esperar sacudidas mayores”, dijo. “Tratando ahora de las consecuencias que el seísmo ha acarreado, quiero hacer referencia a los daños materiales sufridos. Las casas que se han caído, pudiéramos decir que eran casas de poca solidez; la conmoción de los terremotos ha sido relativamente poco intensa y, por lo tanto, la causa principal de estos daños materiales está en la deficiente construcción de los edificios, aunque ello no aminore la tragedia de las pobres gentes que han perdido su hogar, herencia única de sus mayores, y para cuya situación debe buscarse el remedio. Es absurdo el pensar —manifestó— que los terrenos afectados o colindantes vayan a quedar baldíos y que las aguas destinadas a los riegos vayan a retirarse. El pronóstico aquí es igual que ante un enfermo: debe ser reservado. Pero hay que admitir como improbable que el fenómeno que nos ocupa ocasione daños mayores. Debe reanudarse la vida, y los hombres deben volver al trabajo; debemos pensar en el volcán a modo de curiosidad científica. Vuestro volcán, no lo olvidéis, es signo de vida, de juventud”.

“Estos terrenos que ahora os parece que podréis perder, yermos, serán en un futuro terrenos fértiles en los cuales seguirá el hombre caminando con la reja de su arado. Esta encantadora isla, que tanto me ha agradado y a la que pienso volver a ver, seguirá siendo la isla bella, deslumbrante en su espléndida gama de color”, concluyó.

Escuchado en absoluto silencio, Juan María Bonelli recibió una calurosa ovación. Su lección actuó como un bálsamo tranquilizador sobre el estado de ánimo del público asistente.

En una entrevista publicada en el momento de dejar La Palma el 13 de julio, resumió con precisión y sabiduría sus observaciones y apuntó que “la erupción tiene un interés extraordinario, aparte de lo espectacular de su desarrollo, desde el punto de vista científico, pues ha venido a confirmar todo cuanto habían establecido los geólogos en orden a la formación tectónica de la Isla”. Añadió que “el volcán actual, surgido en las inmediaciones del Duraznero y del Llano del Agua, que son dos antiguos volcanes, es una continuación de otros semejantes más antiguos. Tanto en aquéllos como en éste el aparato eruptivo es el mismo, diferenciándose únicamente de los anteriores por la apertura de nuevos cráteres que observan alineaciones definidas, acusadas por las líneas de dislocación del terreno. El cráter abierto últimamente ha hecho su aparición en las faldas del cerro o monte de la Barquilla, a unos mil cuatrocientos metros aproximadamente sobre el nivel del mar. El volcán, por lo demás, camina hacia su acabamiento, sin que hayan de preverse fuertes conmociones o catástrofes de ningún tipo. El volcán, como se ha dicho, de tipo estromboliano, puede clasificarse en rigor como un volcán canario, habiéndose seguido, en líneas generales, igual proceso que otros de estas islas, del que es ejemplo más reciente el Chinyero que hizo erupción en Tenerife en 1909”.

5 Columna de humo bocas del cráter del Duraznero. Autoría de Bonelli Rubio.

Prosiguió diciendo Bonelli Rubio que “las erupciones registradas en la isla de La Palma, principalmente en el siglo XVII, periodo de mayor actividad volcánica, están dentro de las características que ofrece la presente erupción. EI Volcán de San Juan tiene, sin que estos datos estén determinados por un valor científico absoluto, una profundidad de siete mil a diez mil metros, lo que ha podido establecerse por la información macrosísmica llevada a cabo. La lava, que ofrece un aspecto de mucha fluidez, y de origen superficial, está integrada por rocas cuya composición determinará el análisis que, de las mismas, se hará en Madrid, pudiendo afirmarse de antemano que no hay hidrocarburos ni otras materias que suelen integrar la lava. El volcán —dijo el entrevistado—exhala humo de color blanquecino y en pequeña cantidad, y pueden registrarse algunas explosiones, aunque muy ligeras. La proyección de la lava, en forma de río y espaciada expulsión, alcanza, aproximadamente, dos metros por minuto. Es probable, por otra parte, que la salida de lava se prolongue hasta mediados de esta semana, arrancando esta opinión únicamente del proceso de las anteriores erupciones volcánicas isleñas. El calor desarrollado por la lava es de seiscientos a ochocientos grados en el centro de la corriente. En las inmediaciones del volcán, los árboles han resultado materialmente destruidos y, en cuanto a los rastrojos y matorrales, son consumidos ante la sola proximidad de la lava, que desde el cráter del volcán pasa a una pequeña hondonada y, de allí, por el barranco de Tamanca, prosigue su curso en forma de deslizamiento”.

Manifestó finalmente Bonelli Rubio que “aún puede que se abra algún cráter más, lo cual no modificaría, en manera alguna, el curso normal de la presente erupción, de la que hay que decir que representa el fin de un largo proceso de vulcanización en las Islas Canarias. Posiblemente, podrán producirse movimientos sísmicos al final de la erupción, pero sin importancia”.

Recordamos que la fisura del Llano del Banco dejó de emitir lava el 26 de julio y, días después, el cráter de Hoyo Negro vertió lava hacia la vertiente este de la isla sobre la Villa de Mazo, sin que alcanzase el mar. A finales de julio la actividad decrece, hasta que el 4 de agosto se da por concluida la erupción.

Tras la finalización de la erupción volcánica en la isla de La Palma, Bonelli Rubio realizó dos publicaciones que recogían sus observaciones y estudios del proceso de la erupción, sus características y los fenómenos a que dio lugar. La primera, “Erupción del volcán del Nambroque o San Juan (Isla de La Palma)” publicada en 1950. La segunda, junto al ingeniero de montes, José Romero Ortiz, que también estuvo en la erupción de La Palma, lleva por título “La Erupción del Nambroque (junio – agosto de 1949)” que vería la luz en 1951.

4 Grieta producida en el Llano del Agua. Fotografía A. Benítez. Publicada en el libro Erupción del volcán del Nambroque o San Juan (Isla de La Palma) de Bonelli Rubio.

La trayectoria profesional científica de Juan María Bonelli Rubio continuó durante muchos años. Recordamos que, en la década de cincuenta, participó en los incipientes estudios sobre cambio climático; asistió a congresos internacionales de sismología y ejerció, durante décadas, como secretario general de la Real Sociedad Geográfica, obteniendo una alta condecoración en 1975.

Cuando La Palma se ha convertido una vez más en objeto de la atención de la comunidad científica internacional, en epicentro del mundo, desde el punto de vista del vulcanismo, hemos querido recordar que hace setenta y tres años, en un tiempo que dista mucho de los avances tecnológicos de hoy, tuvimos en nuestra isla al pie del Volcán de San Juan a quien se consideraba la máxima autoridad nacional en las ciencias de la tierra.

FUENTES CONSULTADAS

BIBLIOGRAFÍA

  • MARTEL SAN GIL, Manuel. El Volcán de San Juan (La Palma. Canarias). Madrid. Talleres de Artes Gráficas.1960.
  • BONELLI RUBIO, Juan María. Erupción del volcán del Nambroque o San Juan (Isla de La Palma). Madrid. Talleres del Instituto Geográfico y Catastral. 1950.
  • ROMERO ORTIZ, José. BONELLI RUBIO, Juan María. La Erupción del Nambroque (junio – agosto de 1949). Madrid. Talleres del Instituto Geográfico y Catastral. 1951.

PRENSA

  • DIARIO DE AVISOS.

[LE}> «Incluido», «construido» y «huida», sin tilde

El grupo vocálico ‘-ui-‘ se escribe sin tilde en las palabras llanas.

Uso inadecuado

• Ya jugaban a ser nación, con servicio secreto incluído.

• Desmontan el tupido entramado de fundaciones, entes y empresas públicas construído en los noventa.

Uso adecuado

• Ya jugaban a ser nación, con servicio secreto incluido.

• Desmontan el tupido entramado de fundaciones, entes y empresas públicas construido en los noventa.

De acuerdo con las normas de acentuación de la Ortografía de la lengua española, el diptongo ‘-ui-‘ no se tilda en los participios de los verbos terminados en ‘-uir’.

Tampoco se tilda este diptongo en adjetivos o sustantivos llanos terminados en vocal o en la consonante ‘-s’. Así pues, en lugar de «Todas las actividades son gratuítas» o «Su huída hacia delante choca con la opinión de la mayoría de los lectores que han participado en la encuesta publicada por este diario», lo adecuado habría sido escribir gratuitas y huida.

El diptongo ‘-ui-‘ sí se tilda, en cambio, cuando recae en él el acento de palabras esdrújulas (cuídalo, construírsela) o agudas terminadas en vocal o en la consonante ‘-s’ (influí, incluí, derruís, excluís).

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[LE}> «Ultrarrico», en una sola palabra y con erre

La voz ultrarrico se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion, y con doble erre.

Uso inadecuado

• Qué hacen los ultraricos para mantener su fortuna y qué se puede aprender de ellos.

• Los ultra-ricos son aquellos que han declarado un patrimonio de más de 30 millones de euros.

• Alemania e Italia defienden que los coches de los ultra ricos puedan seguir contaminando después de 2035.

Uso adecuado

• Qué hacen los ultrarricos para mantener su fortuna y qué se puede aprender de ellos.

• Los ultrarricos son aquéllos que han declarado un patrimonio de más de 30 millones de euros.

• Alemania e Italia defienden que los coches de los ultrarricos puedan seguir contaminando después de 2035.

Ultrarrico es una palabra válida, correctamente formada a partir del adjetivo rico, que significa ‘adinerado, hacendado o acaudalado’, y el elemento compositivo ‘ultra-‘, que añade el sentido de ‘en grado extremo’, y no necesita resalte, comillas ni cursiva.

Según indica la ortografía académica, el elemento compositivo debe escribirse unido a la palabra a la que se refiere (ultrarrico, y no ultra rico). Además, en aquellas voces prefijadas o compuestas en las que el primer elemento termina en vocal, como en ‘ultra-‘, y el segundo empieza por erre ere, como en rico, es preciso duplicar esta letra para mantener el sonido fuerte (ultrarrico, y no ultrarico).

NotaCMP.- Efectivamente: al duplicar la ere se obtiene la erre. Así me lo enseñaron en la escuela y así sigo usándolo

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[LE}> «SOCIMI» o «socimi», pero no «Socimi»

El acrónimo de ‘sociedad anónima cotizada de inversión en el mercado inmobiliario’ se puede escribir SOCIMI, como sigla, o socimi, como nombre común íntegramente en minúsculas, pero no es apropiada la grafía Socimi.

Uso inadecuado

• Las SOCIMIS que se están creando en España buscan las ventajas fiscales.

• Las Socimi nacieron en el 2009 con la finalidad de dinamizar y profesionalizar el mercado inmobiliario.

• Afirmó que las SOCIMIs han contribuido positivamente a mantener y reordenar el peso y valor de las actividades inmobiliarias en la economía española.

Uso adecuado

• Las socimis que se están creando en España buscan las ventajas fiscales.

• Las socimis nacieron en el 2009 con la finalidad de dinamizar y profesionalizar el mercado inmobiliario.

• Afirmó que las SOCIMI han contribuido positivamente a mantener y reordenar el peso y valor de las actividades inmobiliarias en la economía española.

De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, los acrónimos que no se deletrean, sino que permiten su lectura como cualquier otra palabra pueden lexicalizarse. En tales casos, se escriben sólo con inicial mayúscula si se trata de un nombre propio (por lo general, si tienen más de cuatro letras, como Fundéu) y totalmente en minúsculas si es un nombre común (como opa).

Dado que una SOCIMI designa de modo genérico a un tipo de sociedad, la grafía Socimi (como si se estuviera mencionando el nombre propio de una entidad específica) no es adecuada. Por este mismo motivo, lo adecuado es escribir su desarrollo en minúsculas: sociedad anónima cotizada de inversión en el mercado inmobiliario.

Respecto al plural, si se opta por mantener la sigla, el número lo marca el artículo que la antecede: las SOCIMI, no las SOCIMIS; mientras que, si se escribe enteramente en minúscula, sí se añade una ese: socimis.

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[LE}> «Incautarse de algo» o «incautar algo», pero no «incautarse algo»

El verbo incautar puede construirse como intransitivo pronominal (incautarse de algo) o transitivo (incautar algo), pero no es apropiado incautarse algo.

Uso inadecuado

• La Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) se incautó más de 110 millones de dólares en narcóticos y dinero ilegal.

• Canadá se incauta un avión de carga ruso en el aeropuerto de Toronto.

• La Guardia Civil se incauta un botín de 2 millones de euros en tabaco.

Uso adecuado

• La Patrulla de Carreteras de Florida (FHP) se incautó de más de 110 millones de dólares en narcóticos y dinero ilegal.

• Canadá se incauta de un avión de carga ruso en el aeropuerto de Toronto.

• La Guardia Civil incauta un botín de 2 millones de euros en tabaco.

Según explica el Diccionario panhispánico de dudas, ‘incautar’ se aplica a las autoridades con el sentido de ‘apoderarse de bienes relacionados con actividades delictivas’. La construcción más recomendable de este verbo es como intransitivo pronominal, con un complemento introducido por ‘de’ (alguien se incauta de algo). Sin embargo, es frecuente, y también se considera válido, emplearlo como transitivo (alguien incauta algo). Así pues, la fórmula alguien se incauta, con el verbo en forma pronominal y sin la preposición ‘de’, no resulta apropiada.

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[LE}> «Petrodólar», junto, pero «petro-Estado»

El elemento ‘petro-‘, que aparece en voces como petroprecios, petrodólares o petrofortunas, se escribe unido a la palabra a la que afecta, pero sí se inserta un guion cuando ésta comienza con mayúscula, como en petro-Estado.

Uso no adecuado

• Rusia es un petroestado en declive demográfico con débiles infraestructuras.

• La nación islámica busca seducir a la industria petro química.

• La AIE señaló que los petro-precios se resentirán el año próximo.

Uso adecuado

• Rusia es un petro-Estado en declive demográfico con débiles infraestructuras.

• La nación islámica busca seducir a la industria petroquímica.

• La AIE señaló que los petroprecios se resentirán el año próximo.

Estas palabras están formadas con el elemento compositivo ‘petro-‘, recogido en diccionarios como el General de Vox para significar lo relacionado con el petróleo. Tal como explica la ortografía académica, la partícula que funciona como prefijo se escribe unida a la palabra que le sigue, por lo que no resulta apropiado escribirla separada con un guion o un espacio.

No obstante, señala como una excepción la unión de los elementos de este tipo a voces que tienen la inicial mayúscula, como ocurre con Estado cuando se emplea para un país soberano o al conjunto de sus órganos de gobierno. En estos casos, se añade un guion: petro-Estado.

Por otra parte, ‘petro-‘ aparece también en cierto número de términos en los que significa ‘piedra’, como petrología, petroglifo o la propia petróleo (que por su formación es ‘aceite de piedra’).

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[LE}> «En/de conformidad con», pero no «en/de conformidad a»

La construcción apropiada con el sentido de ‘conforme a’ es en conformidad con o de conformidad con, pero no en conformidad a ni de conformidad a.

Uso no recomendado

• «El incumplimiento de lo anterior será sancionado de conformidad a la legislación ambiental vigente», según la resolución.

• Esto atenta contra los límites nacionales establecidos de conformidad al derecho internacional.

• Se aprobó el proyecto de ley que regula el voto en el exterior en conformidad a la reforma constitucional.

Uso recomendado

• «El incumplimiento de lo anterior será sancionado de conformidad con la legislación ambiental vigente», según la resolución.

• Esto atenta contra los límites nacionales establecidos en conformidad con el derecho internacional.

• Se aprobó el proyecto de ley que regula el voto en el exterior en conformidad con la reforma constitucional.

Entre las expresiones formadas por la pauta ‘preposición + sustantivo + preposición’, la Nueva gramática de la lengua española sÓlo recoge ‘de conformidad con’. A su vez, el Diccionario de la lengua española registra, con el sentido de ‘conforme a’, tanto la opción ‘con e’n como ‘con de’ (en/de conformidad con), pero en ambos casos la preposición final es ‘con’, no ‘a’. Esta confusión puede deberse a un cruce con otras locuciones que sí pueden construirse con ‘a’, como ‘de acuerdo con/a’ o ‘conforme a’.

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[LE}> Cumbre del G20, claves de redacción

Con motivo de la cumbre del G20, que se celebra en la India los días 9 y 10 de septiembre, a continuación se ofrecen una serie de claves para redactar adecuadamente las noticias relacionadas.

1. G20, mejor que G-20. Aunque ambas grafías son válidas, en la actualidad se tiende a prescindir del guion en esta clase de combinaciones formadas por letras mayúsculas y cifras: «La cumbre del G20 evidencia las tensiones entre las grandes potencias».

2. Nueva Deli, mejor que Nueva Delhi. La forma recomendada y recogida en la lista de países y capitales de la Ortografía de la lengua española es Nueva Deli, sin hache.

3. India o la India, formas válidas. El uso del artículo es opcional en los nombres de muchos países y algunos continentes, como es el caso de (la) India.

4. Barat, adaptación de Bharat. Tal como señala la Real Academia Española en su cuenta de X, aunque se recomienda emplear el nombre tradicional en español para la India, si se emplea el cooficial de este país, la grafía adecuada es Barat, sin hache intercalada.

5. PIB, con mayúsculas, pero producto interior bruto, con minúsculas. Aunque la sigla PIB se escriba con mayúsculas, lo adecuado es escribir el desarrollo con minúsculas, pues se trata de un nombre común.

6. El símbolo %, separado. Lo recomendable es separar el símbolo del porcentaje con un espacio de la cifra a la que acompaña: «Las economías del G20 agrupan el 90 % del producto interior bruto y suman además el 80 % de las emisiones globales». NotaCMP.- Nada de eso: seguiré escribiéndolo pegado al número.

7. Los miles, sin punto y con un espacio. Los números de más de cuatro dígitos que expresan cifras económicas, distancias, datos de población… no se separan con un punto o una coma, sino con un espacio: «En total, China reclama unos 90 000 kilómetros cuadrados (35 000 millas cuadradas) de territorio en el noreste de la India». NotaCMP.- Nada de eso: seguiré escribiéndolos con punto o coma como se ha hecho siempre. No hay que confundir al lector.

8. Las expresiones norte global y sur global, con minúsculas. Estas construcciones, que se usan para referirse a los países más ricos y a los países en vías de desarrollo, respectivamente, se escriben con minúscula en ambos términos, según indica la Real Academia Española en su cuenta de X.

9. Pekín, mejor que Beijing. El topónimo recomendado para la capital de China es Pekín, no Beijing, tal como se indica en la Ortografía de la lengua española.

10. Representante, alternativa a sherpa. Sustantivos como representante, asesor o negociador son alternativas al extranjerismo sherpa, voz que, si se emplea, necesita cursiva, tal como aparece registrada en el Diccionario de la lengua española: «El funcionamiento del G20 prevé que durante el año se trabaje mediante dos canales: el de finanzas y el de sherpas o representantes».

11. Homólogo no es homónimo. Para referirse a que alguien cumple una función similar a la de otro, lo apropiado es referirse a éste como su homólogo, no su homónimo: «No estarán presentes ni el presidente de Rusia, Vladímir Putin, ni su homólogo chino, Xi Jinping».

12. Viceministro, mejor que deputy. La expresión deputy (de Hacienda) hace referencia a los segundos en la jerarquía de los ministerios de Finanzas o Bancos Centrales. Puede sustituirse en español por formas como viceministro (de Hacienda).

13. Troika, significado. En el contexto de esta cumbre, el término troika, escrito en redonda, hace referencia al trío de países conformado por el anfitrión, el último que presidió la cumbre y el que presidirá la siguiente: «La troika estará integrada por Indonesia, la India y Brasil».

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