La genética tiene más de 70 años, es más vieja que internet, que el primer satélite y que el PC. En ese tiempo ha permitido diagnósticos imposibles o ha reescrito el pronóstico de enfermedades que antes eran sentencias de muerte para el paciente
La genética tiene más de 70 años, es más vieja que internet, que el primer satélite y que el PC. En ese tiempo ha permitido diagnósticos imposibles o ha reescrito el pronóstico de enfermedades que antes eran sentencias de muerte para el paciente