El español cuenta con dos signos de puntuación exclusivos que no se encuentran en ninguna otra lengua del mundo, lo que añade un toque distintivo a nuestra escritura. Pocos idiomas pueden presumir de tener una puntuación propia tan característica.
El español cuenta con dos signos de puntuación exclusivos que no se encuentran en ninguna otra lengua del mundo, lo que añade un toque distintivo a nuestra escritura. Pocos idiomas pueden presumir de tener una puntuación propia tan característica.