12-06-2025
Sobre la navegación y los antiguos pobladores de Canarias
“Quizás hay que cambiar la pregunta que nos hacemos”. «Había contacto entre las poblaciones de Tenerife y Gran Canaria, alrededor del siglo XII»
Los antiguos pobladores de Canarias siguen despertando muchas dudas y misterios. Uno de ellos es el de la navegación. Su llegada al Archipiélago e, incluso, la posibilidad de desplazarse entre Islas sigue siendo una de las claves que muchos expertos tratan de desvelar.
“Para dar respuesta a determinadas preguntas, muchas veces es necesario cambiar la pregunta: ¿navegaban? Quizás lo que hay que preguntar es por qué dejaron de hacerlo”, asegura José Farruija, historiador y arqueólogo.
En el espacio Cometa Halley podcast, Farruija resalta una investigación de Jacob Morales, a partir del estudio de semillas. “Había contacto entre las poblaciones de Tenerife y Gran Canaria, alrededor del siglo XII. Vemos como Leonador Torriani habla de cómo los indígenas de Lanzarote y Fuerteventura, para robar ganado, usaban pequelas embarcaciones”, señala. “Hay argumentos para pensar que sabían navegar pero que, por motivos que desconocemos, es algo que abandonan”, finaliza.
El origen de los antiguos pobladores de Canarias
La colonización de las Islas Canarias por poblaciones bereberes comenzó en Lanzarote entre finales del siglo I y principios del III de nuestra era y se completó en el resto del Archipiélago unos dos siglos después, según un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States (PNAS).
La investigación, liderada por el arqueólogo Jonathan Santana, de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, ha utilizado por primera vez en Canarias un modelo estadístico bayesiano combinado con un protocolo de “higiene cronométrica” para analizar las dataciones de radiocarbono.
El trabajo, en el que también participan las universidades de La Laguna y Linköping (Suecia), defiende que los primeros pobladores bereberes llegaron a las Islas de forma independiente con sus propias embarcaciones, desechando así la hipótesis de un traslado forzoso por parte del Imperio romano. Antes de la llegada amazige, el primer asentamiento humano conocido en Canarias fue romano, localizado en el islote de Lobos en el siglo I a.C., donde establecieron una factoría para la extracción de púrpura.
El modelo aplicado por el equipo de Santana indica que mientras Lanzarote fue la primera isla colonizada, Gran Canaria fue la última, alrededor de los años 490-530. Sin embargo, los investigadores advierten de un posible sesgo en las dataciones de Gran Canaria debido a la escasez de muestras correspondientes a los primeros siglos de la era. En Tenerife, la ocupación inicial se sitúa entre los años 205 y 410.
Además de los hallazgos cronológicos, el estudio subraya la autonomía cultural y tecnológica de los colonos bereberes, quienes habrían desarrollado conocimientos de navegación que les permitieron trasladarse desde la costa norte de África —concretamente zonas como Agadir, Sidi Ifni o Massa— hacia las Islas. Los análisis genéticos y lingüísticos, junto con los restos arqueológicos, refuerzan este origen.
La investigación también confirma que, más allá de los casos de Lobos y Lanzarote, no existen pruebas de presencia romana o interacción cultural significativa con los bereberes en el resto del Archipiélago. Los primeros asentamientos amaziges, señala Santana, se establecieron siempre en zonas costeras, aprovechando los recursos marinos y demostrando habilidades de adaptación costera, recolección, pesca y agricultura.
Este trabajo forma parte del proyecto IsoCAN, financiado por el Consejo Europeo de Investigación con 1,4 millones de euros, y proporciona, según Santana, “un marco verificable para futuras investigaciones sobre el poblamiento inicial de Canarias”.
