A fin de atraer más fieles a la iglesia, el Padre colocó este cartel en la puerta del templo:
«SI ESTÁS CANSADO DE PECAR, ¡ENTRA!»
Y alguien escribió debajo:
«SI NO LO ESTÁS, ¡LLÁMAME!
A fin de atraer más fieles a la iglesia, el Padre colocó este cartel en la puerta del templo:
«SI ESTÁS CANSADO DE PECAR, ¡ENTRA!»
Y alguien escribió debajo:
«SI NO LO ESTÁS, ¡LLÁMAME!
Obediencia debida, en dos palabras, es la expresión que significa ‘obediencia que un funcionario presta a su superior jerárquico y que, en ciertas circunstancias, exime al funcionario subordinado de responsabilidad penal en los hechos ilícitos o delitos que pudieran cometerse al obedecer debidamente una orden obligatoria de la autoridad’.
Uso incorrecto
• Inició un proceso que permitió la anulación de las leyes de obediencia de vida y punto final.
• Pidió la absolución y solicitó el amparo de las leyes de obediencia de vida y punto final.
• Los tiempos en los cuales se podía alegar obediencia de vida se acabaron.
Uso correcto
• Inició un proceso que permitió la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final.
• Pidió la absolución y solicitó el amparo de las leyes de obediencia debida y punto final.
• Los tiempos en los cuales se podía alegar obediencia debida se acabaron.
La expresión recogida en el Diccionario del español jurídico es obediencia debida, la misma que el Diccionario de la lengua española define como ‘obediencia que se rinde al superior jerárquico y es circunstancia eximente de responsabilidad en los delitos’. No es adecuado sustituirla por la secuencia de igual pronunciación obediencia de vida.
En Argentina se conoce popularmente con el nombre de ley de obediencia debida a la Ley 23521, sancionada en 1987 y declarada nula en 2003.
—¿Cómo se sentiría usted si su jefe fuera una mujer y, además, exigente
—Me sentiría como en casa
Desglobalización es un término válido para aludir al fenómeno inverso al de la globalización, es decir, a aquél en el que en especial la economía (pero también la sociedad, la política o la cultura), tras una etapa de interacción e interdependencia mundiales, se vuelve de nuevo más local o regional. Se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion intermedios.
En los medios de comunicación se ve cada vez con más frecuencia esta palabra:
• Hemos entrado ya en una fase de desglobalización, de vuelta al marco del Estado nación.
• Entre el brexit, el aumento de las fuerzas centrífugas y la tentación de desglobalización, la historia contradice la dirección de la integración.
El diccionario académico recoge desde 2001 la voz globalización, que designa, entre otras cosas, el proceso por el que las economías y mercados adquieren una dimensión mundial ‘de modo que dependen cada vez más de los mercados externos y menos de la acción reguladora de los Gobiernos’, así como la ‘difusión mundial de modos, valores o tendencias que fomenta la uniformidad de gustos y costumbres’.
Las políticas desarrolladas por algunos estados y las guerras comerciales desatadas en los últimos tiempos han hecho que muchos analistas empiecen a hablar de la existencia de un proceso inverso, al que se ha bautizado en inglés como deglobalization y en español desglobalización. Se trata de una voz bien formada, en la que el prefijo des- denota negación o inversión del significado de la palabra a la que va antepuesto.
Como sucede por norma general con las voces que incluyen un prefijo, se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion (desglobalización, no des globalización ni des-globalización). Al tratarse de una voz adecuadamente formada, no es preciso destacarla en cursiva ni entre comillas.
En rojo, lo que escribieron; en azul, un ejemplo de lo que debieron escribir.
En el confesionario:
– Padre, me acuso de ser pirómano.
– ¡Tú lo que eres es un hijo de puta! (grita el cura sacudiéndose las faldas de la sotana)
Cuando se cita el año 2000 y los sucesivos, es válido tanto emplear el artículo delante como prescindir de él: del 2020 o de 2020.
No obstante, respecto a la expresión de los años, el Diccionario panhispánico de dudas indica que hay que tener en cuenta lo siguiente:
1. Desde el año 1 (y los anteriores a Cristo) hasta el año 1100. Es más frecuente el empleo del artículo el y, por tanto, de la forma contraída de la preposición y el artículo, del: «Los árabes llegaron a España en el 711» o «El 14 de marzo del 413 a. C. hubo un terremoto en Asia Menor».
2. Desde el año 1100 hasta el año 1999. La omisión del artículo que evita la cacofonía /del-mil/ es mayoritaria: «27 de febrero de 1995» o «En 1783».
3. A partir del año 2000. La tendencia mayoritaria es usar de nuevo el artículo el y, por consiguiente, la contracción del en la escritura de los años: «Cinco videojuegos esperados por los que se ansía la llegada del 2020» o «Las conclusiones del Consejo Asesor se harán públicas el 18 de enero del 2021», pero también se considera válido prescindir de él: «El precio de la vivienda crecerá un 9 % en 2021» y «En marzo de 2015 el Congreso de los Diputados aprobó la ley».
Específicamente, en la datación de cartas y documentos, estas diferencias no han sido tan acusadas y el uso sin artículo ha tendido a mantenerse. En cualquier caso, ninguna de las dos opciones se considera incorrecta.
Una monja iba caminando por la calle con rumbo a su convento cuando, de repente, una rubia se ofreció a llevarla en su coche.
Muy agradecida, la monja aceptó y se subió al coche, un reluciente Ferrari rojo con asientos de cuero, equipo de sonido Alpine y como 10 mil extras más.
“¡Qué bello coche tiene usted!”, comentó la monja. “Debe haber trabajado mucho para poder comprarlo, ¿verdad?”
“No, no fue así, hermana”, respondió la rubia. “En verdad este coche me lo regaló un empresario que durmió conmigo durante algunos meses”
La monja no dijo nada.
Al mirar luego hacia el asiento trasero vio un bellísimo abrigo de visón, y otra vez le dijo a la rubia:
“Su abrigo de piel es muy bonito. Debe haberle costado una fortuna, ¿verdad?”
“Pues no, no me costó mucho. Fue un regalo por unas cuantas noches que pasé con un jugador de fútbol”
La monja no dijo nada, y guardó silencio por el resto del viaje.
Al llegar al convento se fue a su cuarto. Al rato tocaron en la puerta.
“¿Quién es?”
“Soy yo, el Padre Martín”
“¿Quiere saber una cosa, Padre? Se puede ir a la mierda ahora mismo, ¡¡usted y sus chocolatitos!!
La voz española paladín (de alto nivel) es una alternativa válida al anglicismo (high level) champion en el contexto de la COP para referirse a la figura que en estas cumbres actúa en nombre del presidente de la conferencia y facilita el éxito de esta a través de diversas gestiones.
Uso no recomendado
• El Champion de alto nivel para el clima ha publicado una carta en la que hace un llamamiento para unirse a la Alianza de Ambición Climática.
• El champion de la COP 25, el chileno Gonzalo Muñoz Abogabir, está dedicado a involucrar a todos los actores no estatales.
Uso recomendado
• El paladín de alto nivel para el clima ha publicado una carta en la que hace un llamamiento para unirse a la Alianza de Ambición Climática.
• El paladín de la COP 25, el chileno Gonzalo Muñoz Abogabir, está dedicado a involucrar a todos los actores no estatales.
Paladín de alto nivel es el término empleado en el texto en español de la Convención Marco sobre el Cambio Climático (CMNUCC) que acompaña al Acuerdo de París de diciembre de 2015 para referirse a la figura a la que, en ese mismo documento en inglés, se da el nombre de high level champion.
Conforme a este texto, tiene como misión «facilitar (…) la conclusión satisfactoria de la labor que se está llevando a cabo y la introducción y el aumento de iniciativas, coaliciones y esfuerzos voluntarios nuevos o reforzados» en relación con la lucha contra la crisis climática. Es, además, la forma que emplea en español la página web de la CMNUCC.
En inglés, la palabra champion, además de aludir a la persona que gana un campeonato o competición, se aplica a quien defiende a una persona o una causa. Para designar este concepto, el español cuenta con alternativas como las siguientes:
• campeón: ‘persona que defiende esforzadamente una causa o doctrina’,
• adalid: ‘guía y cabeza, o individuo muy señalado de algún partido, grupo o escuela o de un movimiento en defensa de algo’
• defensor: ‘que defiende o protege’ o
• paladín: ‘defensor denodado de alguien o algo’, que resulta preferible por contar ya con uso en documentos oficiales en este mismo contexto.
La existencia de esas alternativas hace innecesario el uso del anglicismo champion, que, de utilizarse, ha de escribirse en cursiva (o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra).
De cualquier modo, tanto las formas españolas como la inglesa se escriben con inicial minúscula, como todos los cargos.