[LE}— «Cota de nieve», y no «cuota», para referirse a la altitud mínima a la que empieza a nevar

Cota de nieve (no cuota de nieve) es la expresión adecuada para referirse a la altitud mínima a partir de la cual nieva.

Las palabras cuota y cota provienen de una misma voz latina (quota, femenino de quotus, ‘cuánto’) y ambas pueden emplearse para aludir a la parte o porción de algo (cuota de audiencia, cuota tributaria…), aunque la más frecuente con este sentido es cuota. 

Sin embargo, cota tiene otro significado que no comparte con cuota: ‘altura o nivel de una escala’, que es la aplicable en la expresión cota de nieve, pues cuota de nieve vendría a significar la parte de la nevada que corresponde a algo o a alguien. 

Uso inadecuado

• La cuota de nieve se situará mañana entre los 1800 y los 2000 metros.

• Las acumulaciones llegaron a los 10 centímetros a primeras horas con una cuota de nieve en torno a los 800 metros.

Uso adecuado

• La cota de nieve se situará mañana entre los 1800 y los 2000 metros.

• Las acumulaciones llegaron a los 10 centímetros a primeras horas con una cota de nieve en torno a los 800 metros.

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[LE}— El término «neonegacionismo» es válido

Neonegacionismo es un término válido formado por el prefijo neo-, ‘nuevo’, y el sustantivo negacionismo

En la prensa, en las noticias relacionadas con el cambio climático, se está empezando a emplear la voz neonegacionismo para aludir a una nueva actitud que no niega la existencia del problema como hacía el negacionismo clásico, pero que en la práctica no trabaja para combatirlo.

Uso correcto

• Tras la oleada de conciencia colectiva surgida del Acuerdo de París, el neonegacionismo toma nuevas formas a la hora de retrasar la puesta en marcha de lo acordado hace solo cuatro años.

• ¿Estamos a salvo del neonegacionismo climático?

Formalmente, neonegacionismo es un sustantivo válido, construido sobre la base del término negacionismo, que alude a las doctrinas que rechazan algún hecho importante generalmente aceptado, en especial hechos históricos o evidencias avaladas por la ciencia o por los datos, y el prefijo neo-, que significa ‘nuevo’.

En cuanto a su significado, viene a aludir a una nueva fase respecto del negacionismo clásico. Si éste negaba, primero, la existencia del cambio climático, luego no negaba su existencia, pero lo atribuía a causas naturales y no a la acción humana y, finalmente, admitía el problema, pero aducía que la humanidad era incapaz de solucionarlo, el neonegacionismo admite el problema, pero, en la práctica, no hace nada por solucionarlo o retrasa todo lo posible la toma de decisiones al respecto. Una especie de inacción que no puede negar los datos ante su evidencia, pero que no da un paso por intentar solucionarlos.

Adecuada desde el punto de vista formal y semántico, su empleo en los ejemplos anteriores es plenamente válido. Nada impide, además, que este neologismo se emplee en otros contextos en los que ya se venía usando negacionismo, como, por ejemplo, la violencia de género, y que forme derivados como neonegacionista, en paralelo al también válido negacionista.

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[*Opino}— Lo que debieron escribir. «Perlas» del 13/01/20 al 19/01/20

En rojo, lo que escribieron; en azul, un ejemplo de lo que debieron escribir.

[Hum}— IRREVERENTE: Nuevos miembros

Después de la misa en el convento, los jóvenes y nuevos miembros de la congregación se reúnen a la salida y empiezan a presentarse entre ellos:

“Me llamo Pablo”, dice el primero, “pero no soy apóstol”

”Me llamo Pedro”, dice el segundo, “pero no soy santo”

”Bueno, mi nombre es María”, dice la tercera, “y no sé qué decir…”

[LE}— La contundente respuesta de la RAE a Carmen Calvo sobre el lenguaje inclusivo

La contundente respuesta de la RAE a Carmen Calvo sobre el lenguaje inclusivo

«Resultaría escasamente democrático sostener que los hablantes nativos desconocen si esos sustantivos son o no inclusivos —o, lo que sería aún peor, negarles la capacidad de determinarlo— , y entender que han de ser los poderes públicos quienes lo decidan», afirma el informe de la Academia

[LE}— La voz «sinhogarismo» es un neologismo válido

Sinhogarismo es un neologismo válido que significa ‘condición de la persona sin hogar’.

Uso correcto

• Una noche al raso para concienciar sobre el sinhogarismo.

• El fenómeno del sinhogarismo tiene muchas caras.

• El sinhogarismo es un fenómeno complejo; tiene su raíz en la desigualdad económica, la exclusión social, la falta de acceso a derechos básicos y la invisibilidad de las personas que lo sufren.

El sustantivo utilizado habitualmente para designar a aquella ‘persona que carece de vivienda y, generalmente, de cualquier medio de vida’ es sintecho, que, a diferencia de sin hogar, acepta una grafía unitaria. 

Sin embargo, para referirse a la condición de la persona sin hogar, no se ha partido del sustantivo sintecho, sino de hogar, al que se le han añadido el prefijo sin– y el sufijo –ismo.

La voz sinhogarismo está bien formada en español y no es necesario resaltarla ni con cursiva ni con comillas.

Con este sentido, también puede utilizarse el término sintechismo, en este caso formado a partir del sustantivo sintecho y el sufijo -ismo, pero no cuenta con un uso tan extendido como sinhogarismo.

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