Llega corriendo el marido a la cocina, donde se encuentra su esposa, y le dice:
—¡Mi amor, mi amor, hace media hora que tu mamá se cayó de la azotea!
La esposa, muy alarmada, le recrimina:
—¿¡Y ahora me lo dices!?
—Es que a causa de la risa, ahora es que pude hablar.
