Una señora de buen ver, aunque gallega, va a consulta con el médico de su pueblo, también gallego.
—Doctor, ¡mire qué mancha me ha salido en este brazo!
—Sí, ya veo. ¿Tiene alguna otra por el resto del cuerpo?
—¡Ah, pues no lo sé!
—Desnúdese y veamos. A ver, a ver….Pues no, no se ve ninguna más, pero… ¡ya está!: soriasis. ¡Eso es soriasis!
—No puede ser, doctor.
—¿Por qué no puede ser?
—Porque yo no he estado nunca en Soria.
—Eso no significada nada, señora, yo no he estado nunca en Canarias ¡y no vea cómo tengo el plátano!
