Después de hacer el amor, los dos quedaron absortos en sus pensamientos. De pronto él preguntó:
—Querida, ¿nunca has querido saber qué se siente cuando se es hombre?
Ella respondió:
—Yo no, tesoro, ¿y tú?
Después de hacer el amor, los dos quedaron absortos en sus pensamientos. De pronto él preguntó:
—Querida, ¿nunca has querido saber qué se siente cuando se es hombre?
Ella respondió:
—Yo no, tesoro, ¿y tú?