30-04-14
Carlos de Hita
Tras el día del libro, unas palabras dedicadas a las palabras.
Los animales no se limitan a gritar, trinar, silbar y gorjear. En la Naturaleza también se escuchan otros verbos: una variedad de términos, a menudo expresivos, que demuestran la antigua finura y la capacidad de observación de la gente de campo a la hora de ponerle nombres a las cosas.
Por ejemplo:
- Ajear, o corechear de la perdiz roja.
- Pazpallear, de la codorniz.
- Crocitar, crascitar o croajar, que todo le vale al cuervo.
- Graznar de grajas y cornejas.
- Trisar, como dice la golondrina.
- Crotorar de cigüeñas.
- Arrullar de tórtolas, zurear de palomas zuritas.
- Relinchar del pito real, también llamado pito relincho.
- Parpar de patos.
- Bisbisear, como los bisbitas.
- Y, en las horas de calor, zumbar, bordonear y rumbar de moscardones y abejorros
Con la noche, el diccionario cambia de definiciones
Es en la oscuridad cuando se escucha el
- Estridular de grillos más estridentes
- Ulular de cárabos.
- Maullar, pero de mochuelos.
- Silbar, de autillos.
- Croar de ranas.
- Ronronear de chotacabras.
- Arruar, rebudiar, gruñir en general, de jabalíes.
- Tautear de zorro.
- Y ladrar, sí, pero a los corzos
Éstas son algunas de las voces que suenan en primavera.
Para el otoño y el invierno quedan
- El berrear de ciervos
- El roncar de gamos
- Los gangueos de gangas y gansos
- El gruir de grullas, otilares, bruares
- Y aullidos o ahullidos de lobos.
