Llega un gran jefe indio a la oficina de la Seguridad Social, en EE.UU., y dice que quiere cambiarse el nombre.
La empleada que lo atiende pregunta por qué, ya que los nombres indígenas useños son propios de su pueblo y muy tradicionales, así que ella quiere saber el motivo del cambio.
El jefe indio le responde que él piensa que esas tradiciones son ya muy complicadas y anticuadas.
—Bien— le dice la empleada, —¿cómo se llama usted?
—Me llamo «Viento de las montañas que lleva mensajes de lugar a lugar a mis tribus¨.
—¿Y cómo quiere llamarse de ahora en adelante?
—E-Mail.
Cortesía de Esteban Zajía
