[*IBM †}– Carlos Pérez Requejo

Carlos Pérez Requejo     

  • Fecha: 12-05-2013
  • Lugar: Policlínica Metopolitana, Caracas
  • Causa: Neumonía
  • Edad: 77
  • Última posición en IBM: Cobranzas de Sucursal Finanzas
  • Nació en: Pontevedra (Galicia, España) el 01/09/1935
  • Reposa en: Cementerio del Este, Caracas

Información adicional

NotasCMP.- El miércoles 01/08/2012 me entregó la foto que incluyo arriba, junto con un papelito escrito a mano, y me dijo: «Para que cuando yo muera, que será el año que viene, lo pongas en Necrología IBM».

El texto, escrito en gallego, y cuyo original reproduzco más abajo, dice así: «Morreu un galego mais, mais non un galego calqueira: foi un galego fino. O mondo xa non será o mesmo» (= Murió un gallego más, pero no un gallego cualquiera: fue un gallego fino. El mundo ya no será el mismo).

Conocí a Carlos cuando en 1962 entré a trabajar en Olivetti. Él se fue a IBM un par de años después, y estando ya allí se convirtió en una de esas personas que, como ya dije al comienzo de este post, cuentan mucho para mí porque se cruzaron en mi vida para cambiarla, pues fue él quien me dio el aviso que me llevó a tocar de nuevo a las puertas de IBM y poder entrar esta vez.

Cuando dejó IBM tenía conmigo un vínculo laboral, y desde hace años nos hablábamos por teléfono casi a diario.

Fue un consumado artista, sobre todo en serigrafía y grabado en metal. Creo que todos los que en 1988 éramos empleados activos de IBM de Venezuela recibimos, como regalo conmemorativo de la compañía por su 50° aniversario, una serigrafía como ésta, pero con diferentes motivos criollos, obra de Carperre.

A título de regalo personal, Chepina y yo recibimos de él este otro, titulado «La dama»:

 

Por todo esto, la marcha de Carperre —como cariñosamente lo llamábamos, ya que ése fue el nombre de usuario que para sí escogió cuando en IBM de Venezuela se implantó la intranet— me ha resultado particularmente dolorosa.

Si es cierto que la inmortalidad es la condición mediante la cual perduramos en el recuerdo de otras personas, el amigo Carperre será inmortal por mucho tiempo. Y valga la contradicción.

Nuestra relación de amistad duró más de medio siglo. ¡Descansa en paz, amigo!

4 comentarios sobre “[*IBM †}– Carlos Pérez Requejo

  1. Mi querido Carlos, recibe un abrazo y mis sentidas condolencias por la pérdida (temporal) de tan querido amigo.
    De tus palabras se trasluce claramente tu sentimiento y profundo afecto por Carlos. Lo siento mucho.
    Mientras escribo estoy mirando su bella serigrafía que en mi oficina de casa está siempre sobre mi cabeza.
    Que Dios bendiga su alma y le acompañe en su nuevo camino. Y a ti, resignación.
    Con cariño,
    Leo
    18/05/2013

    Me gusta

  2. Muy especial el paisano Carlos Pérez Requejo (Profs ID: carperre). Me dijo su hijo que cada año repetía la historia de que ese año partiría.
    Bueno, se fue y avisó con tiempo, y nos dejó algo adicional a lo que ya todos tenemos en algún lugar de nuestras casas, aparte del manuscrito de despedida, pues entiendo que pidió que pusieran en su velatorio dos escritos muy hermosos: uno de su gran poetisa y paisana, Rosalía de Castro, y otro que, si mal no recuerdo, es de César Vallejo.
    Aquí les dejo (en gallego y en castellano) el de Rosalía de Castro, para los que no pudieron ir a darle a Carlos la despedida al viaje con tanto tiempo programado.
    Rosalía de Castro, “Cantares gallegos”.
    Adiós, ríos; adiós, fontes
    adiós, regatos pequenos
    adiós, vista dos meus ollos
    non sei cándo nos veremos.
    Adiós, ríos; adiós, fuentes;
    adiós, arroyos pequeños;
    adiós, vista de mis ojos:
    no sé cuándo nos veremos.
    Miña terra, miña terra
    terra donde me eu criéi,
    hortiña que quero tanto,
    figueiriñas que prantéi,
    Tierra mía, tierra mía,
    tierra donde me crié,
    huertica que tanto quiero,
    higueritas que planté,
    prados, ríos, arboredas,
    pinares que move o vento,
    paxariños piadores,
    casiña do meu contento,
    prados, ríos, arboledas,
    pinares que mueve el viento,
    parajicos piadores,
    casita de mi contento,
    muíño dos castañares,
    noites craras de luar,
    campaniñas trimbadoras
    da igrexiña do lugar,
    molino de castañedas,
    noches de luna llena,
    campanitas que redoblan
    de la iglesia de la aldea,
    amoriñas das silveiras
    que eu lle daba ó meu amor,
    camiñiños antre o millo,
    ¡adiós, para sempre adiós!
    bayas de zarzamora
    que yo le daba a mi amor,
    caminicos por el panizo,
    ¡adiós, para siempre adiós!
    ¡Adiós, groria! ¡Adiós, contento!
    ¡Deixo a casa onde nacín,
    deixo a aldea que conoso
    por un mundo que non vin!
    ¡Adiós, gloria! ¡Adiós, contento!
    ¡La casa dejo en que nací,
    la aldea que conozco dejo
    por un mundo que no vi!
    Deixo amigos por estraños,
    deixo a veiga polo mar,
    deixo, en fin, canto ben quero…
    ¡Quén pudera non deixar!…
    Dejo amigos por extraños,
    la vega dejo por el mar,
    dejo, en fin, cuanto bien quiero…
    ¡Quien pudiera no dejar!
    Mais son probe e, ¡mal pecado!,
    a miña terra n’é miña,
    que hastra lle dan de prestado
    a beira por que camiña
    ó que naceu desdichado.
    Pero pobre soy y, ay, mal fario!,
    la tierra mía no es mía,
    que hasta le dan de prestado
    la senda por que camina
    a quien nació desdichado.
    Téñovos, pois, que deixar,
    hortiña que tanto améi,
    fogueiriña do meu lar,
    arboriños que prantéi,
    fontiña do cabañar.
    Os tengo, pues, que dejar,
    huertica que tanto amé,
    hoguerita del hogar,
    arbolicos que planté,
    fuentecica del cabañar.
    Adiós, adiós, que me vou,
    herbiñas do camposanto,
    donde meu pai se enterróu,
    herbiñas que biquéi tanto,
    terriña que nos crióu.
    Adiós, adiós, que me voy,
    hierbecicas del camposanto,
    donde mi padre reposó,
    hierbecicas que besé tanto,
    tierra que nos crió.
    Adiós, Virxe da Asunción,
    branca como un serafín:
    lévovos no corasón;
    pedídelle a Dios por min,
    miña Virxe da Asunción.
    Adiós, Virgen de la Asunción,
    blanca como un serafín:
    os llevo en el corazón;
    pedidle a Dios por mí,
    Virgen mía de la Asunción.
    Xa se oien lonxe, moi lonxe,
    as campanas do Pomar;
    para min, ¡ai!, coitadiño,
    nunca máis han de tocar.
    Ya se oyen lejos, muy lejos,
    las campanas de O Pomar;
    para mí, ¡ay!, pobrecito,
    nunca más han de tocar.
    Xa se oien lonxe, máis lonxe…
    Cada balada é un dolor;
    voume soio, sin arrimo…
    Miña terra, ¡adios!, ¡adios!
    Ya se oyen lejos, más lejos…
    Cada redoble, un dolor;
    solo me voy, sin cariño…
    Tierra mía, ¡adiós! ¡adiós!
    ¡Adios tamén, queridiña…!
    ¡Adios por sempre quizais…!
    Dígoche este adiós chorando
    desde a beiriña do mar.
    ¡Adiós también, amor mío…!
    ¡Adiós por siempre quizás…!
    Te digo este adiós llorando
    a la orillita del mar.
    Non me olvides, queridiña,
    si morro de soidás…
    tantas légoas mar adentro…
    ¡Miña casiña!, ¡meu lar!
    No me olvides, amor mío,
    si de añoranza me muero…
    tantas leguas mar adentro…
    ¡Ay, mi casica y mi hogar!
    Amigo, claro que sin ti, ya este mundo no será igual para los que te apreciamos en esos momentos vividos en IBM-V.
    QEPD.
    18/05/2013

    Me gusta

  3. Hola, Carlos.
    De verdad que va a ser imposible olvidar a Carlos Pérez Requejo, por quien era y por dos serigrafías suyas que tengo en la sala de mi casa.
    Saludos.
    18-05-2013

    Me gusta

  4. Gracias, Leonor. Espero que se cumplan tus buenos deseos.
    Mientras veía yo ayer el partido del Real Madrid en al final de la Copa del Rey no pude sacar a Carperre de mi cabeza ni un solo instante. Y cuando el partido terminó me sorprendí esperando la llamada telefónica que siempre me hacía en casos así.

    Me gusta

Deja un comentario