01-08-12
Carlos M. Padrón
Esta canción, de Anne Murray, la escuché por primera vez en 1978, cuando vivíamos en New York, y me fascinó.
Cuando en la década de los ’80s comencé a grabar las canciones que ya he publicado en esta sección, nunca pude encontrar para ella, como sí encontré para esas otras, un instrumental que reuniera las condiciones que yo necesita para poder grabarla con la misma letra original, como hicimos con Something stupid.
Fue en septiembre de 1996 cuando, en un viaje a New York, descubrí una tienda que se especializaba en pistas —sólo instrumentales— de canciones famosas o populares; pistas como para ser usadas en karaokes y que la gente cantara sobre ellas. Y ahí encontré la de «You needed me», aunque no muy adecuada para mi tono.
De vuelta a casa, en Caracas —y a pesar de que mi voz estaba ya tan dañada que en enero de 1997 me operaron de la sinusitis crónica responsable de ese daño, que ha resultado irreversible— el 07 de noviembre de 1996 grabé esa canción, y no la he publicado porque, por el motivo ya mencionado, no me gustó como quedó, pues tiene gallos, fallas en volumen de voz y, en consecuencia, palabras que no se entienden o resultan mal pronunciadas, etc.
Sin embargo, en marzo de 1997 mi hija Elena vino a Caracas y, como también es cantante además de psicóloga, insistió en que, usando esa misma pista, hiciéramos varias grabaciones. Así que, siempre en casa pero en un lugar menos apropiado que el que en los ’80s usé para estos menesteres, y que ya había yo desmantelado, grabamos dos versiones más.
Por enésima vez, y durante la visita que el pasado junio le hice en San Francisco, Elena me pidió que publicara estas canciones, así que aquí van los correspondientes enlaces para bajarlas.
- Sólo yo. Noviembre/1996:
- Alicia y Elena, mis dos hijas. Marzo/1997:
- Elena y yo, en un arreglo un tanto raro, para ver de mitigar los problemas de mi voz. Marzo/1997:
Más adelante publicaré —acogiéndome al y otras del título de esta sección, «Mis (pocas) canciones, y otras»— algunas canciones de Elena.
Aquí va la letra de “You needed me” (Tú me necesitabas); la original en inglés, y una traducción al español como cantada por una mujer.
“You needed me”,
by Anne Murray
I cried a tear,
you wiped it dry.
I was confused,
you cleared my mind.
I sold my soul,
you bought it back for me
and helped me up,
and gave me dignity.
Somehow you needed me.
You gave me strength
to stand alone again,
to face the world
out of my own again.
You put me high
upon a pedestal,
so high that I could almost
see eternity.
You needed me.
And I can’t believe it’s you,
I can’t believe it’s true:
I needed you
and you were there.
And I’ll never leave,
why should I leave?,
I’d be a fool
‘cause I finally found someone
who really cares.
You held my hand
when it was cold.
When I was lost
you took me home.
You gave me hope
when I was at the end
and turned my lies
back into truth again.
You even called me friend.
You gave me strength
to stand alone again,
to face the world
out of my own again.
You put me high
upon a pedestal,
so high that I could almost
see eternity.
You needed me,
you needed me.
You needed me,
you needed me.
~~~
Solté una lágrima
y tú la enjugaste.
Estaba confusa
y aclaraste mi mente.
Vendí mi alma
y la compraste de nuevo para mí.
Me levantaste y me diste dignidad .
De alguna manera, tú me necesitabas.
Me diste fuerzas
para seguir por mí misma,
para encarar el mundo
otra vez por mi cuenta.
Me pusiste muy alto en un pedestal,
tan alto que casi podía ver la eternidad.
Tú me necesitabas.
Tú me necesitabas.
No puedo creer que seas tú,
no puedo creer que sea verdad:
Yo te necesitaba,
y allí estabas tú.
Y nunca me iré, ¿por qué habría de irme?
Sería una tonta
porque al fin he encontrado a alguien
a quien realmente le importo.
Sostuviste mi mano
cuando estaba fría.
Cuando yo estaba perdida
me llevaste a casa.
Me diste esperanza
cuando yo estaba al límite.
Convertiste mis mentiras
otra vez en verdades,
e incluso me llamaste amiga.
Me diste fuerzas
para seguir por mí misma,
para encarar el mundo
otra vez por mi cuenta.
Me pusiste muy alto en un pedestal,
tan alto que casi podía ver la eternidad.
Tú me necesitabas,
tú me necesitabas.
Tú me necesitabas,
tú me necesitabas.
