[*Otros}– Los Canarios en América / José Antonio Pérez Carrión: Manuel Martínez González

Nació D. Manuel Martínez en Santa Cruz de Tenerife en el año de 1865.

Hijo del antiguo v conocido marino D. Manuel, y de D Filomena, dueñs del Dorado, La Nivaria y el paquebote Carmen, buques que recuerdan con agradecimiento los canarios porque en ellos vinieron a Cuba muchos centenares de paisanos, debido a los sentimientos altamente caritativos del señor Martínez.

Nuestro biografiado vino a La Habana a la edad de tres años, en unión de sus respetables padres. Fue educado en esta ciudad y a los dieciséis años ya prestaba sus servicios a la patria.

A los dieciocho ingresó en el ilustrado cuerpo de telegrafistas del que fue oficial, después de haber recorrido las escalas por riguroso escalafón, y desempeñado toda clase de servicios en el ramo.

Su retrato aparece con el uniforme de capitán, porque lo es del muy benéfico batallón de bomberos de La Habana; empleo que le fue concedido por sus buenos servicios en el cuerpo como jefe del material de incendios y servicio telefónico, habiendo pasado a la situación de excedente cuando dejó de mandar el batallón el coronel D. Juan Antonio Castillo.

Es escritor correcto, y firma sus artículos con el pseudónimo de San Marcial. Redactor y Corresponsal de La Correspondencia Militar de Madrid, en cuya redacción se le aprecia notablemente por su actividad y grandes conocimientos de la materia que trata.

Ha sido también el iniciador y organizador de la sección de bomberos de Casa Blanca que manda el teniente D. Emilio Lavala, persona que propuso al coronel Castillo para el mando de dicha sanidad.

Nuestro estimado compatricio fundó en esta ciudad La Correspondencia Militar, de gran aceptación, cuya ilustrada publicación dejó de ver la luz porque las ocupaciones no le permitían a nuestro respetable compatriota seguir al frente de la dirección del referido periódico.

El Sr. Martínez era persona ilustrada, de grandes esperanzas para el país que lo vio nacer. ¡Quiera el Cielo que así sea, y que nuestros vaticinios se cumplan!

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