21-04-10
Carlos M. Padrón
Como he dicho ya varias veces y repito hoy, son plaga en la Red los PPS y similares —basados en relatos viejos y muy conocidos, los más de origen gringo y mal traducido, que por años circularon en formato de texto puro y simple— a cuyos autores, si supiera yo cómo llegar a ellos, les pediría que me dijeran qué valor agrega al tal relato el que algún ocioso lo haya puesto en un PPS plagado de efectos móviles, obligando así al incauto lector a clicar 20 veces sólo para, después de soportar las mariconerías móviles, enterarse de algo que bien pudo haber entendido, mejor y en menos tiempo, si se lo presentan en texto puro y simple.
A esto llamo robar tiempo, el recurso menos renovable que tenemos. Por tanto, apenas abro uno de esos PPS, ¡¡lo mando a la papelera sin más!!
Pero hoy recibí uno que no es de relatos sino de reflexiones supuestamente muy profundas que alguien con ciertas habilidades cibertécnicas, pero con poca lógica y menor cultura, montó en Power Point y le puso el ridículo título de “Palabras con fondos”.
Tal vez “con fondo”, en singular, tendría algo de sentido, aunque dado el contenido de las tales palabras parece que las hubiese sacado del fondo del barril del bla-bla, o tal vez de algún número de Selecciones, revista que se caracterizaba por su “filosofía” cursi.
Pero a lo mejor eso de “fondos” se refiere a la prenda que las mujeres usan debajo de los vestidos para evitar la transparencia (así al menos llamaban en Canarias a esa prenda), y lo que en este caso se busca, es que, al no haber transparencia, el lector no pueda ver la ridiculez de las tales palabras.
Salvo algunas reflexiones —muy pocas— debidas a mentes preclaras, éstas son las nueve “perlas” con las que el técnico del PPS adornó su “gran” creación, a la que, por cierto, le puso contraseña por si acaso alguien intentara alterar tan insigne “obra de arte”:
1.- La historia de todo hombre está escrita en el corazón de su madre.
¿Y de qué sirve? Aún si las madres fueran objetivas en cuanto a sus hijos, tal vez serviría de algo. Pero no lo son.
2.- Si quieres ver el arco iris tienes que soportar la lluvia.
Falso; puedo verlo sin mojarme. Además, para que haya arco iris no es indispensable la lluvia,
3.- El que ama es como el árbol que cubre de flores la mano que lo sacude.
¿Y? ¿Qué diablos significa esta cursilería? ¿Qué hay que sacudir duro al que ama? Ya de eso se encarga el drogamor.
4.- El hombre no muere cuando deja de vivir, pero sí cuando deja de amar.
No creo que especímenes como Hitler hayan amado mucho, pero sí vivieron demasiado.
5.- El dolor es inevitable, el sufrimiento es opcional.
¿Se sabe de alguien que sufra sin sentir dolor?
6.- Una persona alegre es bálsamo para los demás.
He conocido muchas personas que no soportan la proximidad de sus congéneres alegres.
7.- Sabe que cuando uno es amigo de sí mismo lo es también de todo el mundo.
¿Y cómo es eso de “ser amigo de uno mismo”? Puedo cuidar de mí mismo hasta casi el egoísmo, pero cuanto más haga eso, más me alejo de los demás. Aparte que ser amigo de todo el mundo no está muy bien visto.
8.- El bosque sería muy triste si sólo cantasen los pájaros que mejor lo hacen.
¿Ha visto alguien un bosque en el que no se escuchen los sonidos que emiten los pájaros que cantan mal? Y si sólo se escuchan cantos lindos, ¿le ha entristecido eso a alguien?
9.- Si admiras el vuelo de los pájaros, acabarás teniendo alas.
¡Qué estupidez! Ni en metáfora tiene esto sentido,… aunque creo que fue lo que le faltó al Cojo de las Lirias, un personaje de mi pueblo que estaba obsesionado con volar, y que con ese fin diseñó un artefacto que le ocasionó un disgusto en su primer “vuelo”.
