[*Drog}– ¿Por qué se va el (drog)amor?

Me satisface que una autoridad como Walter Rizo diga algo a lo que yo llegué por lectura, observación y escarmiento en carne propia.

No hay mucho que yo pueda comentar a tan sabias conclusiones, sólo puedo repetir que el drogamor pasa. Rizo dice que dura 6 meses, otros dicen que 18, otros que 48, … pero lo que cuenta es que dura poco; que se acaba. En mi caso, y como ya dije, uno de mis episodios de drogamor resistió incólume 31 meses de separación física, y, de haber sido necesario, yo habría resistido más. Sin embargo otro episodio en el que no hubo separación, lo sufrí por 24 meses, y me tomó casi otros 24 zafarme de él.

Hay que dar gracias a Dios de que el drogamor dure tan poco, a menos que bajo sus efectos alguien decida casarse, en cuyo caso, del desastre que esto supone viene el famoso consejo que tanto enfurece a la mayoría de los jóvenes y a muchos que ya no lo son: “No te cases enamorado”. Sabias palabras.

Rizo distingue entre amor y enamoramiento (drogamor), destaca el componente hormonal que hay en el segundo, y aclara que, al contrario que el drogamor, el amor sí puede durar mucho tiempo, pues se fundamenta en bases distintas a las del drogamor y, por ello, muy raras veces, por no decir que ninguna, va a causar que quien por la vía del genuino amor haya llegado a formalizar una relación se pregunte de pronto “¿Qué estoy haciendo aquí?”, “¿Qué es esto que tengo a mi lado?”.

La afirmación de que todo enamorado es idiota, estúpido o imbécil es ya factor común en los análisis sobre el drogamor, pero a pesar de todo esto y del alerta de voces autorizadas, nuestra sociedad se hace de oídos sordos y sigue alentando el drogamor, considerando que es maravilloso y que constituye la base más sólida, casi una sine qua non, para un matrimonio.

Lamentablemente, nuestro mundo occidental tratará de mantener siempre activo tal aliento porque si de pronto se prohibiera que salieran al mercado los libros, películas y canciones basados en el drogamor y que, de una u otra forma, lo promocionan, la mitad de las empresas quebrarían. Por tanto, parece que el problema deberá ser abordado, y espero que pronto, como de salud pública, algo así como el fumar, el vender bebida a menores de edad, etc.

Carlos M. Padrón

***

Respuestas dada por el psicólogo, escritor y conferencista internacional Walter Rizo a dos preguntas sobre el amor y sobre el enamoramiento, al que llamo drogamor.

¿Por qué se va el amor?

Depende de lo que entiendas por ‘amor’. Si entiendes por ‘amor’ solamente la parte emocional, las hormonas alborotadas, etc., a eso lo llamamos enamoramiento, y tiene un ciclo de seis meses y se acaba.

El amor, el que no es enamoramiento, puede durar mucho tiempo porque intervienen variables cognitivas, mentales y culturales. Por eso la gente cuando se casa bajo el estado de ‘embriaguez’ del enamoramiento, después de seis meses dice: “¿Qué estoy haciendo aquí?”, “¿Qué es esto que tengo a mi lado?”.

¿Cómo se comportan un hombre y una mujer cuando realmente se enamoran?

El hombre se ‘estupidiza’, la mujer se vuelve peligrosa.

El hombre se vuelve un idiota, un estúpido, como con un retardado leve. Un gesto bobalicón lo invade, los músculos faciales se aflojan, dice ’sí’ a todo lo de ella, como un cordero. Si tú dudas que está enamorado de ti, es que no está. Cuando a uno lo quieren, uno no duda.

Cuando la mujer se enamora, se vuelve peligrosa, perseguidora, como en la película “Atracción fatal”. Se vuelve demandante, pierde el control, pelea por el hombre que quiere.

***

El texto de la entrevista a Walter Rizo lo debo a una cortesía de Manuel Alberto Gutiérrez