[*ElPaso}– “Dándole vueltas al viento” / Poemas de Antonio Pino Pérez: Brisa en la cumbre

De nuevo es la brisa el tema de otro hermoso poema de este autor. A uno publicado antes, Mensajera la brisa, adjunté una fotos de nuestra muy típica brisa; a éste adjunto otra, cortesía de Roberto González, tomada desde lo alto del Bidigoyo en el momento en que la bruma corona la Cumbre Nueva, y antes de comenzar a “caer” hacia el Llano de las Cuevas, extremo Este y más alto del Valle de Aridane.

Carlos M. Padrón

***

BRISA EN LA CUMBRE

Para A. Gómez Felipe, cordialmente.

En la quieta molicie de la tarde infinita
me llamaron las rosas de las nubes volantes,
la cascada de bruma de los vientos reinantes
que regaron la tierra con la lluvia bendita.

Bidigoyo y Behenauno, los eternos puntales,
Limitaron el río de la brisa impetuosa,
Que por toda la cumbre —mar de nubes— rebosa,
Cual la comba de gloria de los arcos triunfales.

Va cayendo en vellones de blancura celeste
con la gracia increíble de promesas aladas.
Tiene todo el encanto de las cimas nevadas,
Trae todas las furias de los vientos del Este.

Va cayendo y no cae… en riada incesante,
llega en lenguas de nubes al Santuario del Pino,
y lo besa y lo envuelve en fugaz torbellino
que se eleva a los cielos en la tarde inquietante.

Cataratas de espuma de los mares del cielo
perfumadas de lluvia y alocadas al viento,
os lleváis el mensaje del mejor pensamiento
y pasáis como sombras en el triunfo del vuelo.

Alumbráis con ensueños de blancura indecible,
como rayos de luna de las fuentes astrales,
y caéis con fulgores de luces siderales
en sonrisa de brumas de belleza increíble.

En la brisa despierta, que amanece en las vidas,
—agitada, revuelta, cantarina, soñada—
la hemos visto en las flores del almendro cuajada
y en las blancas mejillas de rubor encendidas.

Yo la he visto en las noches de mi vida andariega
luminosa cayendo sobre el Valle dormido,
y cantar en los árboles el vibrante alarido
de una fuerza sin nombre que de lejos nos llega.

Bienhechora del Valle, curandera de alturas
que en los mares ahogas impurezas de males.
¡Yo quisiera embarcarme en tus fuerzas vitales
y embrujar en tus nieblas mis soñadas locuras!

Y sentir la caricia de tus plumas ligeras
y el concierto solemne de tus músicas rudas
que llevaron las hojas de tus ramas desnudas
y los pétalos muertos de las rosas postreras.

1949

[Otros}– Encuentran en La Palma (Canarias) una especie de lagarto gigante que se creía extinguida

19.12.07

SAN SEBASTIÁN DE LA GOMERA.- El lagarto gigante de La Palma —Gallotia auaritae— es una especie que se creía extinguida. Sin embargo, José Antonio Mateo, biólogo del Centro de Recuperación del lagarto gigante de La Gomera, ha obtenido fotografías de uno de esos ejemplares endémicos de la isla.

Con ser importante, no sería un descubrimiento demasiado original. Hace un cuarto de siglo se pensaba que la única especie de lagarto gigante que había sobrevivido a la llegada de los españoles era el de Gran Canaria. Pero desde entonces se han ido encontrando pequeñas colonias de lagartos de Tenerife, La Gomera y El Hierro. Ahora le ha tocado el turno a La Palma.

Según el relato de Mateo, el 13 de julio de este año Luis Enrique Mínguez, del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC), en un recorrido a pie por el noreste de La Palma, se topó con un lagarto de gran tamaño junto a una pista forestal a 45 metros sobre el nivel del mar. El reptil apenas se inquietó, y se limitó a caminar sin sobresaltos hacia la vegetación próxima al camino, de forma que le pudo hacer varias fotografías.

Las imágenes muestran a un macho de lagarto canario de coloración dorsal muy oscura y sin manchas de colores. Por las referencias visuales del lugar (piedras y plantas), Mateo y el equipo de expertos que se desplazaron a La Palma creen que el animal tendría entre 157 y 167 milímetros desde el hocico a la cloaca, con una longitud total de entre 301 y 312 milímetros. Por el tamaño podría tratarse de un animal de unos cuatro años, y de unos 170 gramos de peso.

Sin embargo, el equipo no pudo obtener nuevas evidencias de su presencia en la isla. En declaraciones a ELMUNDO.ES, Mateo afirmó que, por la edad y el lugar en el que fue avistado “lo más probable es que esté ‘en dispersión’»; es decir, buscando un nuevo lugar de asentamiento, que no estará a más de 500 ó 1.000 metros del sitio en el que se le hicieron las fotografías. En su opinión, ahora lo más importante es desarrollar un programa intensivo de búsqueda.

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