[*MiIT}– Conveniencia y manejo de cuentas POP

Mayo de 2007

Carlos M. Padrón

Sé de varias personas —conocidos, amigos y hasta parientes— que hacen lo que, basándolo en un amigo hipotético, describo a continuación.

Seguro estoy de que muchos de mis lectores dirán: “¡También conozco a alguien como ese amigo hipotético de CMP!”.

Allá voy con mi “parábola”.

Mi amigo,

1. Tiene un apartado postal en varias oficinas de correo de la ciudad donde vive. Todos los días, y a fin de recoger la correspondencia que eventualmente le haya llegado a tales apartados,

B) Se va en su automóvil a cada una de esas oficinas de correo,

C) Escoge de entre un buen manojo de llaves la correspondiente al apartado que ahí tiene, y lo abre.

D) Lee la correspondencia, si es que hay alguna, y a veces suele dejar parte de ella en el apartado, o una vez leída o para lectura posterior.

E) Desde esa oficina postal despacha hacia el exterior la correspondencia que quiera que de ahí salga, si tiene alguna, y debe recurrir a su memoria o a alguna chuleta para recordar, no sólo cómo es la llave de cada apartado sino cómo funciona cada uno internamente, pues ocurre que aunque por fuera parecen todos iguales, no lo son por dentro, ni en aspecto ni en comandos de operación; cada uno es diferente, tiene su propio “look” y propia forma de uso. Así, lo que uno está a la derecha y visible, en otro podría estar a la izquierda, abajo, a un lado,… o invisible. Lo que en uno está en azul, en otro podría estar en verde, rojo, gris, negro, etc. La función que en uno tiene cierto nombre, en otro, aunque hace lo mismo, podría tener nombre diferente. E igual con todo lo que interesa al usuario.

F) Cierra y se va a otra oficina de correos, y repite la misma operación hasta que las haya visitado todas,… si es que puede llegar a todas, porque,

1. Por supuesto, si su automóvil se estropea, tendrá que optar por no ir, o por ir en taxi, bus o Metro, lo cual le resultará más costoso en términos de tiempo o de dinero.

2. Y si el acceso hacia alguna de esas oficinas está interrumpido, pues mientras lo esté no podrá llegar a ella.

3. Sin embargo, mi amigo sabe que algunas —no todas— de esas oficinas de correo donde él tiene apartados cuentan con carteros propios que, si él quiere y sin que tenga que pagar, pueden venir hasta su casa, entregarle en propia mano la correspondencia que haya llegado para él y, de camino, pueden recoger la que mi amigo quiera despachar desde la oficina postal para la que cada cartero trabaja. Éste se la llevará y la despachará desde allí,… todo sin que mi amigo se mueva de su casa.
Pero, por motivos que no logro entender, salvo el masoquismo, mi amigo no quiere aceptar el servicio de los carteros, y sigue atado a los inconvenientes descritos en el paso 1.

Esto significa, traducido al mundo del e-mail, que mi amigo,

1. Tiene cuentas de correo en varios dominios diferentes, como Hotmail, Yahoo, Gmail, AOL, Telefónica, CANTV, Terra, etc. Y que todos los días, y a fin de ver la correspondencia que le haya llegado y trabajar con ella,

A) Vía Internet, y con ADSL, entra al servidor de cada uno de esos dominios.

B) Busca el password (contraseña) correspondiente, y abre con él el buzón de su cuenta.

C) Previo uso de su memoria o de la chuleta que tiene consigo, se las arregla para leer los mensajes que en el Inbox (bandeja de entrada) de esa cuenta haya, y los borra, o, a veces, deja algunos guardados allí mismo, para uso posterior

D) Despacha los mensajes que desde esa cuenta quiera enviar, también con previo uso de su memoria o de la chuleta que tiene consigo, y,

E) Cierra y, repitiendo el mismo procedimiento, se va a explorar sus cuentas en cada uno de los otros dominios, hasta que las haya revisado todas

2. Por supuesto, si se cae Internet-ADSL, tendrá o que no acceder a sus cuentas o tratar de hacerlo por dialup (llamada por discado), que podría costarle dinero extra y que es mucho más lento que ADSL

3. Y si alguno de estos dominios tiene problemas con sus servidores, mientras los problemas persistan no podrá mi amigo entrar en su cuenta o revisar lo que en ella dejó, una vez leído o incluso sin haberlo leído, en una visita anterior.

4. Pero mi amigo sabe todo lo que sigue.

• Sabe que existen dominios que ofrecen cuentas POP (Post-Office-Protocol = protocolo de correo), o sea, que no obligan a entrar en el servidor del dominio correspondiente porque dan la opción de que la cuenta se deje manejar desde la propia PC usando un buen programa de manejo de correo.

• Sabe que uno de esos programas, tal vez el menos malo, es Outlook, componente —al igual que Word, Excel, Power Point, etc.— del paquete Microsoft Office, paquete que él tiene instalado en su PC.

• Sabe que si Outlook se configura debidamente, permite que el contenido de todas las cuentas POP —que también hay que configurar— baje automáticamente vía Internet al Inbox del Outlook apenas arranque éste, y envía, a través de la cuenta POP que mi amigo desee usar en cada ocasión, los mensajes que él quiera enviar. Todo sin tener que entrar al servidor de los dominios donde tiene sus cuentas, sin tener que memorizar cómo funcionan éstas —sólo tiene que aprender cómo funciona Outlook—, y todo “sin moverse de su casa”.

• Sabe que al lograr que todos los mensajes lleguen a su Outlook, puede guardar en carpetas de ese programa los que desee conservar, y así podrá acceder a ellos rápidamente y en cualquier momento, sin depender de que haya línea o de la velocidad de ésta, cosa que no podría hacer si los hubiera guardado en el servidor de un dominio y se cayera Internet.

CONCLUSIÓN

Mi amigo debería,

5. Ver que sus cuentas sean todas POP (como Gmail), y cerrar o dejar de lado las que no lo sean.

6. Evitar las que, como Hotmail, lo son pero enredan el Outlook con innecesarias carpetas adicionales.

7. Pasar a usar Outlook (OJO: ¡no Outlook Express, que es una versión descafeinada!) como programa para manejo de su correo, configurándolo, además, para que trabaje con Word como editor, y con HTML (Hyper Text Markup Language = lenguaje de marcación de hipertexto), pero nunca con el horrible Plain Text (Texto plano). Pues, como ya he dicho en otros artículos de este blog, trabajar con Plain Text es un anacronismo equivalente a comprar un televisor a color para ver televisión en blanco y negro.

Pero mi amigo no lo hace. ¿Masoquismo?

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