[*Otros}– Teletransporte cuántico, entre Tenerife y La Palma, a través de 143 kilómetros

06/09/2012

Un equipo internacional de científicos ha logrado un nuevo récord mundial en teletransportación cuántica, al reproducir las características de un fotón a otro, a través de 143 kilómetros al aire libre.

Este logro se ha conseguido en las instalaciones que la Agencia Espacial Europea (ESA), que ha financiado el proyecto, tiene en las Islas Canarias.

 

El estudio, publicado en ‘Nature’, indica que los autores transfirieron las propiedades físicas de un fotón a través de la teletransportación cuántica entre la Estación Óptica Terrestre (La Palma) y el observatorio de la ESA en Tenerife.

«Este logro abre un nuevo camino para comunicaciones de larga distancia cuánticas», ha explicado un experto de la ESA, Eric Wille. En este sentido, ha señalado que la primera teletransportación cuántica se llevó a cabo en condiciones de laboratorio. «Pero, ahora, el desafío era mantener el entrelazamiento entre dos fotones separados por 143 kilómetros, a pesar de las perturbaciones por las condiciones atmosféricas».

En la Ciencia se habla de la teletransportación cuántica desde hace aproximadamente 20 años, y a raíz de que los físicos comenzaran a hablar de energía y de estructuras para definir la realidad. Gracias al avance en conocimientos de mecánica cuántica, fue posible un marco teórico en el que la teletransportación era concebible.

Así, se descubrió que el estado cuántico de un objeto, es decir, su estructura más elemental, podía en teoría ser teletransportada, y los científicos se imaginaron que una entidad muy pequeña podía ser transportada de un lugar a otro sin moverse de su posición original.

Se trata de transportar su estructura, es decir, su esencia última, y no la materia del objeto, que permanece inamovible tanto en el punto de partida como de llegada.

De hecho, este trabajo ya se intentó, con resultado negativo, en 2011. En esa ocasión, las condiciones climatológicas fueron desfavorables al logro, y los científicos han tenido que esperar un año para volver a intentarlo.

Los expertos han explicado que las dos estaciones Canarias, situadas a 2.400 metros por encima del nivel del mar, hacen frente a duras condiciones meteorológicas, incluyendo lluvias, niebla o tormentas de arena.

El nuevo récord mundial se obtuvo el pasado mes de mayo, aunque no se ha hecho público hasta ahora. Para los científicos, ahora llega el siguiente paso que «sería lograr la teletransportación cuántica a un satélite en órbita, para demostrar la comunicación cuántica a escala mundial».

Fuente: El Mundo

[*Otros}– Almáciga, Tenerife (Canarias)

Esta foto la extraje de un PPS titulado «Pantallazos de Tenerife (3)» que también publicaré en este blog, en la Sección Otros, como corresponde.

Pero fue esta foto, del pequeño pueblecito llamado Almáciga, la que, de todas las que componen ese PPS, más me impactó.

No me canso de mirarla y disfrutarla.

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Cortesía de Juan Antonio Pino Capote

[*FP}– Del turismo en Canarias y su aporte a mi inglés

13-02-12

Carlos M. Padrón

En algún lugar de este blog escribí que, cuando yo estudiaba bachillerato, dejé de lado el francés y opté por el inglés.

Fue a comienzos de la década de los ’50s, y muchos calificaron de locura esa mi decisión  por cuanto no había disponibles en El Paso profesores de inglés, pero me las arreglé con sólo libros.

Los tales libros no eran realmente de texto escolar, sino dos que mis dos hermanos —un libro cada uno— me habían enviado desde Venezuela.

Uno era de Berlitz, que no me gustó, y el otro, cuyo autor no recuerdo, tenía formato apaisado, tapas duras de color rojo oscuro, muy buen papel, y nítida impresión.

Comoquiera que desde siempre he reparado más en el fondo que en las formas, no creo que este libro me gustara por esas características físicas —que en algo ayudaron— sino más bien creo que me enganchó por las excelentes explicaciones y los muy buenos ejemplos ilustrados que contenía.

El caso es que con este libro aprendí lo básico de la gramática y el vocabulario inglés, pero, por supuesto, no su pronunciación, lo cual, como también dije en este blog, es un problema que arrastro hasta hoy y que se manifiesta en mi dificultad para entender el inglés hablado cuando no estoy frente a quien lo habla.

Con el inglés escrito no tengo mayor problema.

Cuando durante esa época iba yo a Tenerife a presentar exámenes, estaba ya aumentado la afluencia de turismo a esa isla.

Venía masivamente en barcos que atracaban en el puerto de Santa Cruz, y luego los turistas, que para entonces eran ingleses en su mayoría, se trasladaban por carretera hasta Puerto de la Cruz, en el norte de la isla, que fue el primer centro turístico de Tenerife, tal vez porque entre esa ciudad y su muy cercana vecina La Orotava reunían una mezcla única de excepcionales paisajes de montaña y mar, y clima frío, templado y cálido.

Mucho me habría gustado tener la oportunidad de entablar conversación con esos turistas, pero, por motivos de edad y de falta de recursos, no podía yo ir a Puerto de La Cruz.

Sin embargo, sí pude cuando a finales de 1957 me fui a vivir y a trabajar en Santa Cruz de Tenerife.

Entonces pude pagarme un viaje en guagua (autobús) hasta Puerto de La Cruz, y buscar la forma de hablar allá con cualquier turista, de cualquier sexo o edad, que aceptará cruzar conmigo algunas palabras.

Y digo que con cualquier turista porque todos, ya fueran ingleses, alemanes, daneses, etc., hablaban inglés.

San telmo

(Paseo de San Telmo)

Los lugares más fáciles para conseguir lo que yo buscaba eran el paseo de San Telmo, las terrazas de algunos bares, y la playa Martiánez, una playa que, al igual que las de La Palma, mi isla natal, es de arena negra dado su origen volcánico.

El Puerto de La Cruz de entonces muy poco se parecía al de ahora.

En 1958 eran pocos, y no muy buenos, los hoteles que allí había, pero desde hace varios años son muchos, y muy variados, los hoteles que hay en Puerto de La Cruz; algunos con las mejores calificaciones en estrellas.

Hot. varios

(Puerto de La Cruz. Hoteles al borde del mar. Foto cortesía de Lucy de Armas Padrón)

Tal vez para recordar viejos tiempos, o para disfrutar de los excelentes paisajes, cada una de las muchas veces que, después de vivir en América, he ido a Tenerife, mi paisano y buen amigo de la infancia, Gilberto Cruz —a quien en El Paso llamábamos Bero—, me lleva, en su auto —o mejor digo que nos lleva, pues últimamente he ido con Chepina, mi mujer—, bien a algún lugar específico de la isla o bien a darle la vuelta a toda ella.

El 90% de las veces toma la ruta del norte, e infaliblemente nos detenemos en Cuesta de La Villa en el llamado Mirador Humboldt, y desde allí disfrutamos del impresionante paisaje del Valle de La Orotava, que cubre desde el Teide hasta el mar

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 (Valle de La Orotava, con el pico Teide, nevado, al fondo. Foto cortesía de Ramón López)

Desde ese mirador contemplamos alelados lo que admiró Humboldt en 1799, aunque entonces no estaba en ese paisaje el núcleo urbano del hoy espectacular Puerto de La Cruz.

De noche es frecuente ir también a «El Puerto», que es como en Tenerife se le llama a Puerto de La Cruz, a disfrutar de lo que ofrecen muchos de esos hoteles, como discoteca, restaurante, bar interno, o servicio en terraza externa.

El turismo creció mucho en Tenerife desde entonces y se expandió por el sur de la Isla, pero ésa es un área distinta, pues, a diferencia de la parte norte —o sea, del Valle de La Orotava— no cuenta con diferentes climas entre los que escoger; no es verde sino más bien seca; y no tiene los paisajes de montaña que abundan en el norte.

El sur de Tenerife es más una zona residencial en la que han proliferado urbanizaciones cuyas casas están habitadas mayormente por extranjeros que una vez llegaron a Tenerife como turistas.

Para pasar una o dos semanas, el lugar es El Puerto. Y desde allí se puede dar vuelta completa a la isla, visitar el pico Teide —o al menos el Valle de Ucanca— y, si se quiere, detenerse a conocer las playas del sur y, por supuesto, la capital de la isla: Santa Cruz de Tenerife.

Las vías para completar este periplo son todas muy buenas, y es aconsejable llevar algo de ropa de abrigo porque los cambios de clima podrían ser bruscos y pronunciados.

Por mi parte, cada vez que voy a El Puerto, o lo contemplo desde lejos, recuerdo mis «peninos» con el idioma inglés, ése que luego me fue de gran utilidad en mi vida profesional, y que lo sigue siendo en la social, familiar y cibernética.

COMENTRARIOS

CMP
En respuesta a Juan Antonio Pino Capote.

Entonces, Juan Antonio, somos dos los que no hemos vuelto a ver a Olguita (Perera es su apellido) desde que dejamos El Paso.

Ella fue mi compañera de infortunio frente al sádico Moncada, de quienes ambos éramos víctimas preferidas para humillación, burla y escarnio.

Según escuché en el seno de mi familia, el padre de Olguita, conocido como Mazo Perera, fue un hombre muy querido que murió a edad temprana. Yo no lo recuerdo.

Juan Antonio Pino Capote
Yo era un poco mayor que el grupo de D. Santiago, grupo al que le tenía envidia por la calidez de este buen hombre y también por una alumna que yo admiraba. A Olguita la tuve por una niña siempre sonriente y entrañable. Gracias, Carlos, por recordarme esa foto.

Roberto, creo que después que me fui de El Paso no he vuelto a ver a Olguita. Por las anteriores característica se tiene muy merecido lo de Olguita, mucho mejor que Olga. En El Paso no hacía falta decir su apellido, todo el mundo sabía quién era Olguita.

CMP
En respuesta a Roberto.

¡Vaya, vaya! Eres más joven de lo que pensé. Olguita, a quien siempre tuve mucho aprecio, estudió conmigo varios años de bachillerato; una prueba es la foto que puedes ver AQUÍ.

Todas las veces que, estando yo ya en América, he vuelto a El Paso, la he buscado “como palito de romero”, pero sin éxito, lo cual me ha puesto de muy mal humor, pero sólo logro explicármelo con lo que también me ocurrió buscando a Carmensa durante 26 años. ¡Es increíble!

Si aún tienes contacto con ella, dile esto, por favor (pues tal vez nadie se lo haya dicho, y dale un abrazo de mi parte. Y dale mi dirección por si acaso quier escribirme.

Gracias.

Roberto
¡Es una maravilla lo que cuentan los dos!

Por cierto, ¿alguno de ustedes estudió con “Olguita”? Ella fue quién me inició a mi en el camino del inglés.

CMP
En respuesta a Juan Antonio Pino Capote.

No sabía, Juan Antonio, que tus inicios con el inglés habían sido en El Paso. Tal vez mi ignorancia en esto se deba a que cuando Moncada se autoproclamó profesor de inglés, ya hacía tiempo que yo me había librado de ese sádico, y más de un año que me había dedicado al inglés por mi cuenta. Sí recuerdo que impartía las clases en los altos de donde estuvo la farmacia de Don Miguel Jurado, lugar al que nunca entré.

Mi principal punto de aversión al inglés, aparte de que me lo “enseñaba” Moncada, no fueron, ni son, los verbos, sino la oscura y machacona fonética de ese idioma, y hasta la forma en que hay que pronunciar ciertas sílabas.

Lo de la turista de Monterrey me ha hecho gracia, pues puedo imaginar el caso y el alcance de tu reacción.

Sí recuerdo a Manolito Julián, pero de él no sé tanto como para poder escribir algo.

En mi caos, el inglés me fue útil desde un trabajo que tuve en Santa Criz de Tenerife, y luego, por supuesto, en todos los que tuve en Venezuela, en espeical e IBM, empresa en la que, como useña que es, poco futuro tienes si no hablas inglés. Así que mi decisión de dar la espalda al francés y dedicarme al inglés fue una de las buenas que tomé en mi vida.

Juan Antonio Pino Capote
Bonito y, para mí, evocador relato. Ya somos tres de El Paso los que elegimos el idioma inglés, que yo sepa.

Yo lo elegí para librarme de los antipáticos verbos y gramática francesa. El inglés lo estudié con el bachiller Adolfo Moncada, de triste recuerdo. No sé cuál era su nivel real de conocimiento del inglés ni de otras materias, pero nos hizo aprender vocabulario en cantidad.

No sé si por sus conocimientos o por mi gran afición al inglés, pero me dieron tres sobresalientes en los exámenes, en el Instituto de Santa Cruz de La Palma. Los otros tres alumnos de la clase no obtuvieron el sobresaliente. Algo había en mi interés particular.

Yo también buscaba el contacto con los turistas, y hasta serví de camarero en Monterrey cuando comían allí muchos de ellos. La verdad es que esto era sólo ocasional, pero era mucho para El Paso. No tuve ocasión de intercambiar muchas palabras con ellos pero sí aluciné con una turista joven que llevaba un enorme escote, como nunca había yo visto. Casi le derramo la sopa.
Se veía desde arriba, al estar yo de pie y ella sentada. Y ésta también era mucho para El Paso.

El tercer pasense, que yo recuerde, era Manolito Julián. El peculiar hermano de las “Adolias”, también peculiares ellas, Adolia y Carmen Dora.

Manolito Julián, que presumía de tener un libro de inglés, nos decía palabras sueltas con una pronunciación especial como ‘ru-moni’ (por good morning) y ‘a litle’ (por a little). No sé si lo incluiste en los bobos de El Paso en tu blog, pero no era tonto del todo.

A mí me fue muy útil el inglés para especializarme en Inglaterra, y luego para seguir leyendo las revistas especializadas del más alto nivel científico.

[*Otros]– El telescopio solar más grande de Europa, está en Tenerife (Canarias)

17/05/2012

Elena Sanz

Se llama GREGOR y se acaba de instalar en el Observatorio del Teide del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC).

Además de ser el telescopio solar más grande de Europa, se trata del tercero en dimensiones del mundo.

Tiene una apertura de 1,5 metros, lo que, unido al novedoso sistema de óptica adaptativa, que compensa las turbulencias atmosféricas, logra una calidad de imagen que, hasta el momento, ningún telescopio solar terrestre había obtenido, tanto en el rango visible como en el infrarrojo.

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La resolución espacial, espectral y temporal resultante permite que los investigadores puedan seguir los procesos físicos en la superficie del Sol en escalas tan pequeñas como 70 km.

Su avanzada tecnología permitirá a la comunidad científica estudiar el Sol con un nivel de detalle sin precedentes hasta la fecha.

No sólo se podrán comprender mejor los procesos físicos que acontecen en la mayoría de estrellas del universo, sino también resolver cuestiones terrenales: la actividad solar afecta, e incluso daña, los satélites y las redes de energía de diferentes regiones de la Tierra. Profundizar en su conocimiento puede ayudar a mitigar estos problemas de alto impacto económico.

El telescopio ha sido diseñado para realizar observaciones de la fotosfera solar —la capa de la que procede la mayor parte de la luz y el calor que se reciben en la Tierra—, y la cromosfera, capa de la atmósfera solar que se sitúa justo encima de la anterior.

Pero también podrá utilizarse durante la noche: se monitorearán ‘soles distantes’ para averiguar si tienen el mismo comportamiento cíclico que nuestra estrella.

Fuente: MUY