[*Otros}– Canarias esconde un tesoro de 1.390 millones de barriles de petróleo

2013-01-29

RWE calcula que los yacimientos que va a prospectar con Repsol en el Atlántico, entre Canarias y la costa de Marruecos, tienen un potencial de producción de al menos 1.390 millones de barriles.

Esto, según explica la propia compañía alemana en un folleto dirigido a captar inversores.

Ese folleto, difundido a la prensa por el Cabildo de Fuerteventura, que se opone a la actividad petrolera, explica que la zona en la que se van a hacer los sondeos se puede considerar la prolongación norte de la misma placa submarina que ha deparado descubrimientos de petróleo en Mauritania (pozos de Chinguetti) y Liberia y Sierra Leona (pozos Mercury y Venus).

RWE confía en poder comenzar las prospecciones en 2014. En la actualidad, están pendientes de la estimación de impacto ambiental, y deposita sus mayores expectativas sobre varias zonas de fondos marinos procedentes de los periodos Cretácico y Terciario.

En este sentido, precisa que en los fondos que pretenden perforar hay «significativas» áreas de ambos periodos con unas reservas potenciales de 1.390 millones de barriles de crudo, en una estimación que considera conservadora.

Y añade que tienen identificadas tres áreas del Terciario «listas para perforar» con un potencial de 482 millones de barriles, que sitúan frente a la costa norte de Fuerteventura.

RWE da a conocer estos datos en un folleto dirigido a captar inversores para las prospecciones, en el que además destaca el «favorable» contexto fiscal en el que se van a desarrollar.

El Ministerio de Industria ya había adelantado que las estimaciones de las compañías que van a hacer las prospecciones (Repsol, la australiana Woodside, y la alemana RWE Dea) atribuían a esa zona un potencial de producción de 150.000 barriles de petróleo diarios, el equivalente al 10% del consumo total de España.

Los permisos concedidos por el Consejo de Ministros se han encontrado con la oposición del Gobierno de Canarias y de los Cabildos de Fuerteventura y Lanzarote, pero hasta el momento el Tribunal Supremo ha rechazado todos las demandas que estas instituciones han presentado para suspender cautelarmente su ejecución, hasta que se determine si cumplen o no la legislación.

El Cabildo de Fuerteventura ha hecho público este folleto de RWE, que la propia empresa califica de «estrictamente confidencial» y dirigido súlo a inversores, para expresar su rechazo a que se comercialice con estos permisos y a que se publicite, entre otros atractivos, el favorable marco fiscal con el que contarán.

Fuente: Libre Mercado

NotaCMP.- A estas alturas, exploren o no, si lo de este petróleo es cierto, ya es seguro que Canarias tendrá problemas por esto.

[*Opino}– Sidi Ifni: la guerra que España libró con Marruecos a sangre y fuego

20-01-13

Carlos M. Padrón

Tal parece que es cierto el dicho de que tarde o temprano aparece la verdad.

Cuando ocurrió la guerra a que se refiere el artículo que copio abajo estaba yo aún en Canarias y, como conté en este post, allá no sólo supimos de la tal guerra —y se nos dijo que era por petróleo, cosa que parece que no es cierta— sino que hasta conocí muy de cerca a uno de los soldados que en ella luchó: un paisano —hijo de El Paso, como yo— de quien escuchamos narraciones de ese conflicto que luego fueron confirmadas por otros también naturales de La Palma que en él combatieron.

Es más, ese pasense fue condecorado por un acto considerado de heroísmo, y, de ser ciertas las versiones que al respecto circulaban, recibía por ello una especie de pensión.

Por eso me extraña que, según el artículo que sigue, se diga ahora que no hubo tales reconocimientos.

Hay en todo esto algo que no encaja, pero sí encaja el peligro que para Canarias representa la proximidad a Marruecos y las ambiciones territoriales de este país.

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18/01/2013

Esteban Villarejo/Manuel Villatoro

Ifni sería sinónimo de «guerra olvidada» si no fuera porque en España hemos olvidado todas excepto la contienda Civil. De otras (como Afganistán) hasta hay reparo mentarla como tal.

Sin embargo, la guerra de Sidi Ifni está tan presente en la Historia reciente de España que hasta un diputado de CiU, Jordi Xuclà, defendió a finales del año pasado en el Congreso de los Diputados que el Ministerio de Defensa otorgue un reconocimiento a «estos viejos soldados» que combatieron en la última guerra colonial que afrontó España.

¿El enemigo? El recién independizado Reino de Marruecos, que anhelaba controlar la zona norte del Sáhara Occidental. 23 de noviembre de 1957-30 de junio de 1958.

Antes de adentrarnos en la contienda, recordemos que aquellos territorios de Ifni fueron concedidos a España por el sultán de Marruecos Mohamed IV en 1860, en virtud del Tratado de Wad-Ras, para colmo francés.

No fue hasta el Gobierno de la II República cuando, entre abril y mayo de 1934, la fuerza expedicionaria española hizo efectiva esa presencia en la que era «la última aventura colonial española», tal y como relató el periodista sevillano Manuel Chaves Nogales cuando acompañó a las tropas en su entrada en aquellos territorios.

 

«¿Ves aquella montaña abrupta? Es de los españoles. ¿Ves aquel valle fértil? Es de los franceses», simplificaban los «moros del Norte» al periodista español su visión de la ocupación europea del norte de África, un relato que, a modo de crónicas, recoge el libro «Ifni, la última aventura colonial española» (Ed. Almuzara).

Aquéllos eran tiempos de paz.

Sin embargo, tras obtener Marruecos la independencia (1956) la relación balsámica se rompió, llegando los primeros sucesos graves y disturbios en la primavera de 1957 con asesinatos de leales locales a España.

Para adentrarnos en el foco de uno de los conflictos malditos de la Historia de España (Franco ya era jefe de Estado), acudimos al escritor y coronel retirado de artillería José María Manrique, autor del libro «Ifni, 1958. Sangriento combate en Edchera», de la editorial vallisoletana Galland Books.

Un relato que precisamente da cuenta del combate más sangriento que los legionarios españoles tuvieron que afrontar durante una jornada llegando a perder la vida 48 hombres (de los 198 totales durante la guerra olvidada), todos ellos de la I agrupación formada por la XIII Bandera de la Legión.

Por aquella batalla se concedieron las últimas Laureadas individuales. Precisamente el pasado 13 de enero se cumplió su 55º aniversario.

Pero, ¿por qué se originó la guerra de Sidi Ifni?

«Tras la Independencia de Marruecos, forzada por Francia, el reino alauita se lanzó a una campaña de recuperación de territorios dentro de la idea del mítico Gran Marruecos. Campaña, por otra parte, que a Mohamed V le venía muy bien para desviar hacia el exterior los ardores de las fuerzas comunistas que lideraban gran parte del «Ejército de Liberación»; estos combatientes se habían alzado, fundamentalmente, contra los franceses».

Dentro del Protectorado de Marruecos no estaba el territorio de Ifni (cedido por el tratado de 1860), aunque sí la franja norte de la denominada África Occidental Española: zona sur del Protectorado que incluía Tarfaya o Cabo Juby, al Norte del Sáhara y lindante con él por encima del paralelo 27º 40′ límite de la frontera Norte de España en aquellas tierras africanas.

«Es decir, Marruecos se lanzó a expansionarse a expensas de España (en Ifni y el Sáhara) y, luego, de Argelia, además de a neutralizar el veneno del socialismo inoculado en muchos de los que habían combatido contra Francia».

Por esto último también contó desde el principio con el apoyo de EE.UU. tanto en materiales supuestamente abandonados en las bases useñas, como en el campo diplomático.

Hay que recordar que «Mr. Marshall» no pasó finalmente por España, y el presidente Dwight D. Eisenhower no lo hizo hasta diciembre de 1959, precisamente un año después de la guerra de Sidi Ifni, tras la cual España comprendió que no podía mantenerse aislada.

En octubre de 1957 la situación estaba cada vez más tensa en Sidi Ifni. El día 23 las tropas marroquíes ocuparían dos pueblos en los alrededores: Goulimine y Bou Izarguem. El cerco a Ifni comenzó.

El 23 de noviembre Marruecos se decidió a lanzar un ataque sobre Sidi Ifni que fue rechazado por las tropas españolas, lo que obligó a Marruecos a centrarse en el asedio de las cercanas poblaciones de Tiliuin, Telata y Tagragra.

Hasta la primera semana de diciembre fuerzas paracaidistas españoles no rompen el cerco sobre estas poblaciones, y trasladan a su población civil y militar hacia Ifni.

Comienzan a producirse las primeras bajas, y nombres como el del soldado Joaquín Fandos Martínez, el teniente Ortiz de Zárate o el capitán Niceto Llorente Sanz actúan con valentía. Sidi Ifni se convierte en el fortín español. El asedio final espera.

«La guerra, apenas encubierta, sorprendió al mando militar español en general. Y aún peor fue que los useños negaron el empleo del Material de Ayuda (AYAN), por lo que la mayor parte de los materiales de la Aviación, la Marina y el Ejército de Tierra quedaban inutilizados de un plumazo. El veto dejó maniatado a los Ejércitos Españoles»,

esgrime el escritor José María Manrique.

Sidi Ifni es abastecida por mar por tres buques de la Marina, y rápidamente los marroquíes también comprenden que será un fortín inexpugnable protegido por posiciones defensivas en un perímetro de unos 30 kilómetros y a unos diez kilómetros del centro de la capital.

7.500 defensores españoles resistieron a las fuerzas marroquíes. El asedio duraría hasta junio de 1958, pero antes los escenarios de la guerra se centrarían en Edchera y el Sáhara español.

«Hasta la acumulación de los necesarios refuerzos, las guarniciones en la zona lo pasaron bastante mal. Posteriormente, con gran esfuerzo, se barrió al enemigo (en el Sáhara con la colaboración francesa). No se le pudo destruir porque, tanto Francia como EE.UU. se opusieron a que nuestras fuerzas entraran en Marruecos»,

explica el autor del libro «Ifni 1958. Sangriento combate en Edchera».

«El apresurado tratado de paz supuso un mal precedente con Marruecos, además de la ignominia de no obligar a esta nación a que devolviera los prisioneros españoles que las «bandas» habían hecho, liberación que tuvo que esperar su tiempo», recuerda el coronel retirado. La paz está firmada, no obstante volvamos a la guerra… ¿Y Edchera?

En Edchera se pagó la supresión del escuadrón de caballería de Tiradores de Ifni, consecuencia de la desmovilización de la mayoría del personal nativo tras la independencia de Marruecos. Aquel escuadrón, incluso dotado de achacosas autoametralladoras cañón («Chevrolet» del Ejército Popular) hubiera hecho, con mejores resultados, las misiones de exploración que hizo la Bandera de la Legión y que le costaron aquella derrota. También hubo falta de información y, sobre todo, exceso de confianza y desprecio del enemigo. Se tuvo prisa por lograr una victoria sin esperar a que terminaran de desembarcar los refuerzos expedicionarios. Incluso se inició la operación sin prever el apoyo aéreo», sentencia el experto en ese desastre militar olvidado de nuestra Historia».

¿Qué sucedió aquel 13 de enero de 1958? ¿Por qué?

El día antes una columna de las fuerzas irregulares del autodenominado Ejército de Liberación Sahariano, muy leal al futuro rey Hassan II, atacó sin éxito el El Aaiún español. Retirados se centraron en el cercano paso de Edchera donde dos compañías de la XIII Bandera de la Legión llevaban a cabo una misión de reconocimiento.

La emboscada aconteció el día siguiente. El primer pelotón aguantó lo indecible hasta que las numerosas bajas mermaron su fuerza, aunque esa brava acción evitó una masacre mayor. Cayeron en tal acción el vallisoletano brigada caballero legionario Fadrique Castromonte, y el vizcaíno caballero legionario Maderal Oleaga. Los últimos caballeros laureados del Ejército español.

En 1969, y acorde a la resolución 2072 de Naciones Unidas, España descolonizó Sidi Ifni y el Sáhara Occidental, este último territorio en poder español hasta la «Marcha Verde» de 1975.

«La entrega de Sidi Ifni a Marruecos fue un acto de realismo político. Sin el apoyo useño y francés, aquel enclave era antieconómico defenderlo, salvo que se fuera a la guerra abierta con Marruecos. Y ya se había visto que ello sería sin el material useño. Puede que por ello se lanzara nuestra Patria a continuar y ampliar la política de ser lo más autárquicos en medios militares de todo tipo, incluidos los nucleares y sus vectores de lanzamiento. Y, hablando de enclaves antieconómicos, Ifni lo era y Gibraltar lo fue, como bien saben los ingleses, mientras estuvo cerrada la Verja»,

apunta el escritor.

Volvemos al maestro periodista Chaves Nogales y su paso por el Ifni del 34:

«Aquí en Ifni, como en el norte, también nos ha tocado el hueso. Los moros, sin temor a equivocarse, podrán seguir atribuyendo a España las inhospitalarias montañas, y a Francia las fértiles campiñas».

Un hecho orográfico que no fue excusa para que los soldados españoles defendieran aquel trozo de España en el hoy Marruecos.

P.D.- He aquí el Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados (ver página 14) de la Comisión de Defensa, del 27-12-2012, en la que el diputado de CiU, Jordi Xuclà, reivindicó el reconocimiento para aquellos militares españoles. A continuación el extracto de interés:

«Termino ahora sí, señor presidente, con una muy breve referencia. Hemos hablado de los soldados en el extranjero, y quiero pedirle, señor ministro, que preste atención a unos soldados que casi todos tienen ya más de ochenta años: los soldados españoles que participaron en la guerra de Sidi Ifni, 1957-1958. Existe una asociación de expedicionarios de la guerra de Sidi Ifni, presidida por el señor Josep Riatós, que pide un mínimo reconocimiento moral o económico. Han sido varias las resoluciones de este Parlamento, e incluso los compromisos presupuestarios de este Parlamento…

El señor PRESIDENTE: Debe terminar, señor Xuclà.

El señor XUCLÀ I COSTA: Termino, señor presidente.

…y creo que sería el momento oportuno del reconocimiento para estos viejos soldados».

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¿Qué valor estratégico tenía Sidi Ifni para España?

Lo tenía y lo sigue teniendo. Las Islas Canarias está muy amenazada sin una nación amiga en la cercanísima costa. Y no sólo militarmente, porque quien la posea extenderá sus aguas jurisdiccionales hasta casi las playas canarias, con lo que supone eso para la pesca, las explotaciones petrolíferas e incluso el turismo.

Y es eso lo que está haciendo Marruecos, contra todo derecho internacional, pero con el apoyo franco-anglosajón, a pesar de no ser siquiera «potencia administradora» del Sáhara (legalmente lo sigue siendo España). Por supuesto, la explotación de los recursos saharauis, y nuestras inversiones allí, se perdieron también.

¿Por qué cree que hoy se desconocen los hechos de la guerra de Ifni?

Porque desde la Transición, y mucho más desde la ley de la Memoria Histórica, se ha trabajado mucho para hacer que las nuevas generaciones desconozcan la verdadera historia de España, sea la de la Reconquista, el Siglo de Oro o la más reciente.

Fuente: ABC

[*Opino}– El Gobierno español, Marruecos, y el petróleo que podría haber en aguas de Canarias

17-03-12

Carlos M. Padrón

Mis temores van tomando cuerpo.

Y son tantos y tan viejos que llegan hasta a suponer que si Marruecos invadiera Canarias, España no haría lo que tendría que hacer para evitar la pérdida total o parcial del Archipiélago o de sus riquezas, como el turismo y la pesca, lo cual me trae a la memoria la sabia sentencia que se atribuye al profesor Domingo Pérez Minik:

«Los dos principales errores históricos de la historia de Canarias fueron no dejar entrar a Nelson [1797], y dejar salir a Franco [1936]».

¿Que por qué traigo esto a colación? Porque tengo por seguro, como lo tuvo ese profesor cuando dijo lo que dijo, que si Canarias fuera inglesa no se estaría hablando ahora de la delicada situación limítrofe de que trata el artículo que copio más abajo.

No habría que temer que, al igual que ocurrió en 1958 en Sidi Ifni, se desatara una guerra —que el régimen de Franco ocultó, pero que los muchos Canarios que, heridos o muertos, regresaron de ella y durante ella, nos la hicieron saber— cuando, según se dijo, España encontró petróleo en un lugar en el que Marruecos nunca se había interesado pero que, al saberse de ese hallazgo, dijo de inmediato «¡Eso es mío!».

De la lapidaria reflexión de Pérez Mink, y de otros problemas que, desde hace siglos, aquejan a Canarias y también a los Canarios, habla el artículo Cuidado con Canarias que fue de los primeros que publiqué en este blog, allá por mayo de 2006.

En él se dice que,

  • El Canario se siente un «español raro», expresión que me parece un eufemismo para no decir que, en su sentir hacia España, el Canario no puede ocultar los efectos del trato colonial, más despectivo que indiferente, que por siglos ha recibido de España, y que en Canarias le ha ganado a no pocos españoles el epíteto de godos que es una «forma despectiva de denominar a los españoles de la península y Baleares que llegan, sobrados o prepotentes, y que no respetan las costumbres y formas del ser Canario».
  • Los Canarios somos de muchos lugares a la vez, de esos lugares a los que hemos ido y de los que hemos vuelto, una y otra vez, en nuestra pequeña historia. Lo cual tal vez explica mi lamentable sentimiento apátrida.
  • En Canarias existe un «fragmentarismo interior». Sí, pero no se dice que fue fomentado por España por aquello de «divide y vencerás«, y que tiene una de sus más evidentes pruebas en que en Canarias existen dos provincias, y que se llega al extremo de pugnas entre las islas, y hasta entre pueblos de una misma isla.
  • Parte de la culpa de la avalancha de inmigrantes ilegales que llegan a Canarias en las llamadas pateras la tiene ese «efecto llamada» divulgado por la televisión en programas como «Destino España» que, además de peligroso, me parece altamente hipócrita.

Espero que, para al menos alejar temores, lo de las prospecciones de hidrocarburos quede en agua de borrajas.

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17-03-2012

¿Qué hará el Gobierno español cuando Marruecos reclame el petróleo que hay en aguas Canarias?

El Gobierno de Rajoy dio vía libre este 16 de marzo de 2012 para realizar prospecciones de hidrocarburos en aguas de Canarias, y autorizó a Repsol YPF a realizar prospecciones que, si tienen éxito, se comenzará a extraer crudo en 10 años.

Gran noticia, pero los planes de Repsol no son nuevos. Aznar ya había dado en enero de 2002 los permisos necesarios para que la petrolera iniciara las prospecciones en nueve campos de exploración al este de Fuerteventura y Lanzarote.

Una iniciativa en la que Repsol controlaba un 50% del proyecto, y a la que acudía de la mano de dos socios, la australiana Woodside (30%) y la alemana RWE DEA (20%).

El Tribunal Supremo paralizó el proyecto en 2004 por un defecto de forma en la Ley de Hidrocarburos, que no respetaba suficientemente la legislación medioambiental. Y Zapatero, que se apuntaba a un ‘bombardeo’ con tal de quedar bien con los progres, dejó en barbecho el plan.

El efecto José Manuel Soria

Perdió el PSOE las elecciones, llegó Rajoy a Moncloa y nombró ministro de Industria a José Manuel Soria, quien ve con buenos ojos retomar aquellos planes y reactivar los estudios para determinar si frente a las costas Canarias existen yacimientos de hidrocarburos.

Soria, Canario hasta la médula, está obsesionado por el déficit energético español, y ve con ilusión el proyecto.

LAS CLAVES DEL CRUDO

¿Dónde se busca?

Las zonas de prospección en las que Repsol ha realizado estudios iniciales se encuentran en aguas atlánticas a 61 kilómetros al este de las costas de Fuerteventura y Lanzarote.

Una distancia equiparable a la existente en otras zonas petrolíferas entre la costa y las zonas de explotación de hidrocarburos: a apenas 70 kilómetros de las playas de Rio de Janeiro, centenares de plataformas petrolíferas buscan, y ya extraen crudo desde hace tiempo. Los eventuales yacimientos en aguas Canarias se encontrarían a entre 2.000 y 3.000 metros de profundidad.

El proyecto en cifras

Según los cálculos de Repsol, en aguas Canarias podrían llegar a producirse alrededor de 38 millones de barriles cada año, lo que equivaldría nada menos que a un 10% del consumo actual total de crudo de España.

Eso, con una explotación efectiva de los posibles pozos de entre 20 y 30 años, 13.000 millones de dólares en inversiones, y la creación de 5.000 empleos.

¿Por qué lo rechaza el PSOE?

El proyecto cuenta con el rechazo inicial del PSOE y del Gobierno Canario, de la oposición regional de izquierdas, de los grupos ecologistas, y de una parte sustancial de la población de las islas (el 60% se mostrarían contrarios, según una reciente encuesta).

Argumentan que si se produjeran vertidos procedentes de las zonas de prospección y explotación, pondrían en jaque toda la economía regional, basada en el turismo, lo cual tendría graves consecuencias medioambientales.

Por qué la tensión con Marruecos

En las aguas en que Repsol se dispone a hacer prospecciones, no existe una línea divisoria de las zonas de explotación económica exclusiva aceptada oficialmente por Madrid y Rabat.

Sí que existe una limitación oficiosa respetada de facto por ambos países hasta el momento. Sin embargo, expertos en seguridad y defensa advierten de la posibilidad de que, en caso de que Repsol encuentre petróleo, Marruecos se vea tentado a reactivar la vieja disputa sobre la titularidad de esas aguas.

Se reinicia la búsqueda

El Ejecutivo convalida los permisos que en 2001 le otorgó a Repsol YPF para llevar a cabo exploraciones petrolíferas frente a las costas de Fuerteventura y Lanzarote, y que el Tribunal Supremo suspendió en 2004 por defectos de forma respecto a consideraciones medioambientales.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, explicó este 16 de marzo de 2012, al término de la reunión del Consejo de Ministros, que se dan las «garantías medioambientales» requeridas por el Alto Tribunal.

Añadió Soraya que «no hay argumentos para dilatar más» la reanudación de un proyecto que, de resultar positivos los sondeos exploratorios, situaría la hoy deficitaria balanza comercial de España en números negros, según fuentes conocedoras de la materia.

 

Como explica Javier Mesones en ‘La Gaceta’, las estimaciones para todo el área, que abarca más de 6.100 kilómetros cuadrados entre la costa marroquí y las Islas Canarias (ver mapa), apuntan a unas posibles reservas de más de 100.000 barriles de petróleo diarios, lo que significaría reducir en un 10% las importaciones de hidrocarburos en España, que hasta la fecha tan sólo produce alrededor de 2.000 barriles al día.

De esta forma, nuestro país pasaría de importar el 99% de los hidrocarburos a aproximadamente el 90%, según las mismas fuentes.

En todo caso, tras la aprobación de la autorización por parte del Gobierno, aún dista un largo camino.

A partir de ahora, Ripsa (Repsol YPF), la australiana Woodside y la alemana RWE, las tres compañías que conforman —con una participación respectiva del 50%, 30% y 20%— el consorcio al que el Gobierno otorgó en 2001 el permiso para explorar en aguas Canarias, tendrán que elaborar un estudio de impacto medioambiental.

Este proceso se prolongará durante dos años.

Superado este trámite, los operadores tendrán que realizar el sondeo exploratorio, que durará «entre dos y tres meses», y requerirá de una inversión de alrededor de 100 millones de euros.

Esta fase determinará la presencia de hidrocarburos y su rentabilidad, en función de la cual el proyecto seguirá adelante o no.

Las compañías calculan que la probabilidad de éxito se sitúa «en la parte alta» de la franja que oscila entre el 10% y el 25%.

Finalmente, en el supuesto de que la investigación resulte positiva, «en ocho o diez años —es decir, 2022 a 2024—» comenzarían a extraerse los primeros barriles de petróleo.

Las reservas estimadas indican que la explotación de este área, que se sitúa a más de 50 kilómetros de la costa Canaria, podría alargarse entre 20 y 25 años.

En este tiempo, se reduciría el déficit comercial de España en 28.400 millones, se generarían unos ingresos adicionales derivados del Impuesto de Sociedades de 700 millones al año, y se crearían 5.000 empleos.

Las empresas, por su parte, tendrían que acometer inversiones por 9.000 millones.

El anuncio de la vicepresidenta provocó un aluvión de críticas por parte del Gobierno Canario y de organizaciones ecologistas.

De hecho, el presidente del Ejecutivo autonómico, Paulino Rivero, dio instrucciones ayer a los servicios jurídicos de la comunidad para que emprendan las actuaciones que sean precisas, e impidan que se hagan prospecciones petrolíferas en aguas del archipiélago.

Por su interés para el debate, reproducimos fragmentos de un artículo publicado en el blog ‘Mi Equipaje’ donde se pone sobre el tapete lo que puede ocurrir si aparece crudo, es rentable extraerlo, y Marruecos actúa como acostumbra.

¿Petróleo Canario o marroquí?

El dilema de qué hacer con los mil millones de barriles de petróleo que tenemos ahí abajo, bajo la suela de los zapatos de las islas, presuntamente alojado en las profundidades de un mar discutible, en aguas que podrían ser de titularidad nuestra si nos espabilamos, no ha sido aún resuelto ni parece tener fácil solución.

El contencioso no se limita al petróleo. Está íntimamente ligado a la declaración de las 200 millas de las aguas Canarias respecto de Marruecos.

El derecho internacional (la Convención del Mar de Montego May, Jamaica, suscrita en 1982) plantea algunas dificultades, no insalvables, para que a un archipiélago no Estado (sino dependiente de un Estado, como es nuestro caso), le sean reconocidas las pertinentes 200 millas de mar propio, como sí corresponde de facto a todo territorio costero soberano.

La apatía de los gobiernos centrales —éste y los anteriores se han pasado la pelota— para solventar esa laguna de consecuencias imprevisibles tiene que ver con la política de no tentar los demonios de las relaciones hispano-marroquíes (Ceuta y Melilla).

Pero pocos saben que, desde 1981, prácticamente toda Canarias figura en algunos croquis, o pseudomapas, dentro de la presumible Zona Económica Exclusiva de Marruecos, lo que daría alas a una hipotética pretensión anexionista de Rabat, escenario que en las Islas y en España nadie quiere imaginarse ni en broma, pese al precedente saharaui, porque preferimos seguir instalados en una inercia de mutismo y ceguera a todas luces más temeraria que el miedo al fantasma expansionista alauí.

No obstante, hay expertos en Derecho Marítimo Internacional, como el veterano profesor José Manuel Lacleta, que sostienen que España ya negocia desde 2003 con Marruecos las 200 millas entre Canarias y el Estado ribereño vecino, a sabiendas de la parsimonia consustancial a la diplomacia de Rabat, que se toma el asunto con infinita paciencia. Y al oeste hay gas.

A su vez, desde Madrid se estaría discutiendo con Portugal los límites de las aguas a partir de Canarias hacia el N y NO, sin acuerdo por el momento, no tanto a causa de Madeira como de las Islas Salvajes, más cercanas a nuestro archipiélago que al portugués.

Hacia el Oeste y SO no habría obstáculo, y recientes informaciones desvelan que España ha solicitado, ante Naciones Unidas —y tiene de plazo hasta mayo de 2014 para fundamentarlo científicamente—, la ampliación en 200.000 km2 de la plataforma continental hacia el oeste de Canarias, con el fin de poder explotar sus recursos mineros marinos, como un importante yacimiento de gas que los expertos aseguran haber localizado, además de hierro y manganeso.

Para no perder sus derechos sobre el petróleo, amén de otras suposiciones, Rabat se opondría a fijar la mediana en el brazo de océano que nos separa, dado que las 200 millas abarcan de orilla a orilla, y habría que establecer un límite intermedio.

Algunas voces ya avisan que, de hacerse la tarea pendiente históricamente, dejando las cosas, y las costas, claras —o sea,, qué mar corresponde a cada cual, con sus hábitats marinos y recursos respectivos—, el petróleo, o la mayor parte de él, caería del lado Canario, y nuestro archipiélago, con competencias en minería, podría explotarlo y beneficiarse sustancialmente de una auténtica ‘mina’.

¿Acaso, de ser así, semejante hipótesis sea la causa de que el petróleo se empantane: ni para ti ni para mí?

Más de uno sospecha que Marruecos no se andará con chiquitas (¿quién espera lo contrario a estas alturas?) y procederá a las perforaciones cuando le venga en gana, ante la apatía española, si ésta persistiera, como ya proyecta hacer en el litoral saharaui, que usurpó y gestiona contra la voluntad de Naciones Unidas.

Además de…

Sí, además del petróleo y las 200 millas, está la vergüenza de la indefinición, o delimitación incompleta, de las aguas interiores de nuestras Islas, unas aguas que permanecen en el limbo, sin amo ni señor.

Los barcos que atraviesan los pasillos intermedios entre las Islas lo hacen por el caudal de don nadie. Canarias flota, más allá de las 24 millas territoriales y contiguas, sobre aguas internacionales, como si fueran islas extranjeras en su propia casa.

Un despropósito por muchas lecturas y relecturas que se me hagan de la citada Convención del Mar sobre los archipiélagos.

Que se me expliquen las excepciones de:

  • las islas Feroe pertenecientes a Dinamarca
  • las Spitzberg, de Noruega
  • las Houtman, de Australia
  • las Galápagos, de Ecuador, y
  • las portuguesas Azores y Madeira,

todas ellas con sus aguas en regla, y que,  como añagaza jurídica, no se me justifique el vacío existente en Canarias, apelando a las dimensiones y distancia entre nuestras islas.

El Mar de Canarias es una demanda de sentido común. O ésta sí que es una buena esquizofrenia que nos deja hablando solos como el Quijote de Castilla.

Fuente: Periodista Digital