[*Otros}– Ojos submarinos para vigilar el volcán de El Hierro

10/11/2013

Araceli Costa

Dos años después de que se iniciara la erupción submarina al sur de la isla Canaria de El Hierro, la sismicidad en la zona sigue activa, lo que «implica que no tenemos que abandonar el estudio de esta área».

Quien así habla es Eugenio Fraile, científico titular del Centro Oceanográfico de Canarias, dependiente del Instituto Español de Oceanografía (IEO), e investigador principal del proyecto Vulcano, cuyo objetivo es evaluar el impacto del proceso eruptivo submarino sobre el ecosistema marino.

 

Desde el 26 de octubre, y hasta el 10 de noviembre, Fraile ha dirigido a un equipo multidisciplinar de científicos a bordo del buque oceanográfico Ángeles Alvariño para analizar in situ la intensidad de las anomalías físico-químicas del volcán submarino surgidas tras la erupción que se inició el 10 de octubre de 2011 y que se prolongó durante cinco meses.

Fraile reconoce que los seísmos están bajando, tanto en número como en magnitud, si bien esta misma semana la población herreña ha vuelto a sentir algunos, el mayor con una magnitud de 2,5 en la escala de Richter, que se produjo a 11 kilómetros de profundidad, según los datos del Instituto Geográfico Nacional (IGN).

Pero dice que «aunque la actividad sísmica continúa, eso no implica que vuelva a producirse una nueva erupción magmática» como ocurrió hace dos años.

Por ahora no ha ocurrido, y una de las pruebas es que el cono volcánico principal no ha seguido creciendo. Y es que, en los primeros días de expedición, los levantamientos batimétricos de alta resolución realizados permitieron concluir que la cima del volcán se encuentra a 87 metros con respecto a la superficie, igual que en marzo de 2013, tres metros más superficial que la anterior cartografía de diciembre de 2012.

Ocho conos secundarios

Asimismo, los conos secundarios contabilizados en la primera campaña del proyecto Vulcano (marzo de 2013), que fueron seis, ahora son ocho, «alineados a lo largo de una fisura eruptiva», explica el geólogo Juan Tomás Vázquez.

Estos conos son mucho más pequeños que el cono principal, que en la base tiene aproximadamente 1 kilómetro de diámetro. Todos estos datos y mediciones servirán para realizar una nueva y completa cartografía del volcán.

En esta segunda fase de la campaña se comprobó si el proceso de desgasificación del volcán submarino continúa activo. «En marzo de 2013 se terminó que el 100% del gas emitido era CO2», explica el responsable de Vulcano.

Para ello los investigadores colocaron una boya de grandes dimensiones que midió en tiempo real parámetros como temperatura, salinidad, pH, concentración de oxígeno disuelto y la presión parcial del CO2.

La boya satelital Vulcano es un instrumento flotante de unos cuatro metros de altura y dos de diámetro, con sensores de altísima precisión y resolución. Los datos fueron recogidos en intervalos de tres horas.

Además, en esta ocasión los investigadores de Vulcano contaron con un VOR (Vehículo de Obervación Remota), el cual lleva una cámara acuática de altísima resolución. El objetivo era observar si el proceso de desgasificación continuaba activo en el cono principal y en los distintos conos secundarios.

«Le pondremos cara a todo lo que ya hemos muestreado con los sensores del barco, esperando ver ese proceso de desgasificación que produce anomalías en las propiedades físico-químicas».

Asimismo, se realizaron extracciones de material sólido sobre el cráter y colada lateral para conocer la evolución de la colonización faunística del nuevo fondo marino.

«En todo ese nuevo sustrato la vida quedó aniquilada al cien por ciento —explica Fraile—, y ahora tiene que ser colonizado nuevamente. En el primer dragado que hicimos en marzo pasado vimos que las rocas empezaban ya a tener microorganismos colonizadores, y en el último dragado, que hemos hecho estos días, hemos visto que esos organismos son de mayor tamaño, y que el sistema se está recuperando, lo que es una muy buena noticia».

El futuro de la investigación

Los datos recogidos por el proyecto Vulcano —así como los del proyecto Bimbache, también liderado por Eugenio Fraile— son muy valiosos, y constituyen la serie temporal más larga de un evento de este tipo a nivel mundial.

«Somos unos privilegiados ya que pudimos medir este evento desde el momento cero, en el máximo auge del fenómeno, durante el proceso de desgasificación, y vamos a continuar con una nueva campaña en 2014. Nuestra intención es alargar el estudio lo máximo posible, no interrumpiendo así la evolución de la serie temporal»,

reclama el investigador principal del proyecto Vulcano, que forma parte del Plan Nacional y está financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad y fondos FEDER.

Fuente

[*Otros}– La deformación de la isla del Hierro confirma una reactivación sísmica

17/09/2012

Se ha informado este pasado lunes de que la deformación del terreno que tiene lugar en la isla de El Hierro confirma una nueva reactivación magmática.

 

La información fue dada por los científicos del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) —dependiente del Cabildo de Tenerife, y que forman parte del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan)— a través de una red de GPS situadas en diferentes Ayuntamientos del Cabildo se han detectado desplazamientos horizontales y verticales.

Por ejemplo desde el 13 hasta el 16 septiembre se ha registrado un desplazamiento horizontal hacia el norte de 1.62 centímetros, y una elevación de 2,9 centímetros en la estación GPS que se ubica en el Ayuntamiento de Frontera.

Estos datos de deformación, «no perceptibles para las personas», confirman el proceso de reactivación magmática, que muy probablemente tuvo su inicio en la mitad de 2010 y que ha sido responsable de la segunda mayor erupción histórica de Canarias con 146 días de duración, se añade en el comunicado.

Agrega que los desplazamientos anómalos registrados por la red de GPS desde el pasado 13 de septiembre son «reales y mucho más rápidos» que los observados durante la crisis sismico-deformacional de 2011, y similares a los de la del 24 de junio al 9 de julio de 2012.

Involcan comenta que se desconoce cuál es la cantidad de dióxido de carbono y los niveles de emisión de helio-3 que la parte emergida del edificio volcánico insular de El Hierro emite a la atmósfera, y explica que esos parámetros geoquímicos son de interés para evaluar el repunte de la reactivación magmática.

La emisión de dióxido de carbono que se está registrando en la estación geoquímica localizada en la intersección de los tres ejes volcano-estructurales de El Hierro no refleja registros anómalos, con valores de media móvil diaria de 2,4 gramos de dióxido de carbono por metro cuadrado durante los últimos siete días.

Mensaje de tranquilidad

Por su parte, la consejera de Seguridad del Cabildo de El Hierro, María del Carmen Morales, ha insistido este lunes en mandar un mensaje de «tranquilidad» tras la reactivación sísmica de este fin de semana, pero ha mostrado su preocupación por la «imagen exterior» de la isla, y por que ello pueda generar cancelaciones turísticas.

En declaraciones a Europa Press ha señalado que Canarias es una «tierra volcánica» y que hay que «aprender a vivir» con su naturaleza, y, aunque ha reconocido que «no es normal» que haya tantos movimientos sísmicos, ha insistido en que la mayor parte de la población no los siente.

Morales ha recordado que los científicos han advertido de que el proceso sismovolcánico va a ser largo, y que ahora se vive un proceso de adaptación. También ha destacado que para los herreños y sus autoridades estos repuntes «no tienen ningún interés» frente a lo que describen algunos medios de comunicación.

«Hemos aprendido, y no hay ningún riesgo. El Hierro tiene este proceso y no sabemos si va a haber erupción y si se puede producir otro volcán, pero los herreños estamos cansados de que se etiquete a la isla como un lugar peligroso», ha explicado.

Fuente: El Mundo

[*Otros}– La base del Teide se formó en sólo 40.000 años

12/04/2012

Hasta ahora existían varias hipótesis sobre la formación de la depresión de la caldera de Las Cañadas en la que surgieron los volcanes del Teide (3.718 metros) y Pico Viejo (3.135 metros) de la isla de Tenerife.

Un nuevo estudio confirma que la caldera se formó como respuesta a un deslizamiento geológico, y que el grueso del relleno del valle de Icod, que sirve de base al estratovolcán, se produjo en un periodo de 40.000 años.

 

«A escala geológica se trata de un intervalo de tiempo muy corto», dice a SINC Vicente Soler, investigador de la Estación Volcanológica de Canarias y coordinador del estudio publicado en Geomorphology.

Esta nueva datación ha sido posible porque, por primera vez, los científicos han tenido acceso subterráneo a las primeras lavas emitidas tras el deslizamiento.

En total, el equipo de científicos recogió un centenar de muestras para conocer el momento en que se produjo el deslizamiento, hace 180.000 años. Según los resultados, el sistema respondió hace 160.000 años, y el nuevo volcán se empezó a formar hace 120.000 años.

El ‘hueco’ en el que nació el Teide

El deslizamiento produjo «un hueco» que formó la gran depresión de la caldera. En la misma zona del archipiélago Canario «creció el volcán del Teide como respuesta geológica», comenta el investigador.

Durante las últimas décadas, el origen geológico de esta depresión había sido motivo de controversia científica. Hasta ahora había dos respuestas plausibles al origen de estas depresiones, tanto la de las Cañadas del Teide, como los valles de Güímar y la Orotava.

La primera hipótesis atribuía su formación a un hundimiento posterior a una erupción, que vació la cámara magmática y creó el hueco de la caldera. Después de varias investigaciones, se confirma la segunda hipótesis, que apuntaba a un deslizamiento desde el norte de la isla hacia el mar. La zona está ahora rodeada por paredes verticales, a excepción de la parte superior, que «serían la cicatriz provocada por aquel gran deslizamiento», confirma Soler.

Con el paso del tiempo, la gran depresión se fue rellenando hasta formar el Teide, que se convirtió en el pico más alto de España por «un caprichoso azar de la Naturaleza», una erupción que «se pudo producir en el siglo XIV», pronostica el geofísico.

Datar rocas Canarias

El estudio también permitió saber cuánto tardaron los magmas, originalmente basálticos, en evolucionar hacia otro tipo de material.

«La edad de las rocas se ha deducido por la relación de su contenido en potasio y en argón, ya que la cantidad de los dos elementos químicos es proporcional al tiempo transcurrido desde su enfriamiento», explica Soler.

Desde hace 120.000 años, los magmas se han diferenciado hasta conferir las características actuales al entorno del Teide. La máxima diferenciación se encuentra en Montaña Blanca, donde hay piedra pómez de una erupción ocurrida hace 2.000 años.

Pero hay otras rocas típicas de la zona, como las rocas traquitas y las fonolitas, que dejaron de ser basalto cuando se empobrecieron de hierro y ganaron en dióxido de silicio.

Soler comenta que el análisis geoquímico de las rocas permite conocer el estado del sistema magmático, saber en qué punto se encuentra y cómo evoluciona.

Fuente: El Mundo

[*Otros}– El Hierro (Canarias) en alerta por riesgo de erupción volcánica

25/09/2011

Araceli Acosta

La isla canaria de El Hierro se encuentra en situación de alerta por riesgo de erupción volcánica.

Esto significa que el semáforo volcánico (verde, amarillo o rojo) que avisa a la población se encuentra en color amarillo, esto es, normalidad pero con atención a la información de las autoridades y a la recomendación de tomar ciertas medidas de autoprotección.

 

Desde el pasado martes, científicos del Instituto Geográfico Nacional (IGN), organismo responsable de vigilar y monitorear la actividad volcánica, se están reuniendo en sesiones informativas con los habitantes de la isla para contarles de primera mano cómo evoluciona la situación, al tiempo que técnicos del centro de coordinación de emergencias del Cabildo herreño les instruyen sobre cómo deben actuar ante los temblores que se están produciendo, en caso de que aumenten en intensidad o en caso de que el semáforo pasara a color rojo, lo que significaría que la erupción es inminente e implicaría la evacuación de las zonas más cercanas al lugar donde ocurriera.

Las autoridades herreñas han tomado esta decisión después de que los temblores hayan empezado a ser sentidos por la población, aunque los seísmos empezaron a producirse el pasado 19 de julio, cuando los sismógrafos del IGN comenzaron a registrar una actividad inusual bajo El Hierro.

Desde entonces se han producido más de 7.500 seísmos, aunque sólo algunos de ellos han alcanzado los 3 grados de magnitud; el último ocurrió en la madrugada del pasado viernes.

Una situación anómala —opina Carmen Romero, vulcanóloga y profesora titular de Geografía en la Universidad de La Laguna— pero que no necesariamente tiene que llevar a una erupción ahora, opinión que comparte Ramón Ortiz, vulcanólogo del CSIC y coordinador del comité científico que en estos momentos asesora al IGN sobre la actividad sísmica en El Hierro.

Para Ortiz «en estos momentos hay una probabilidad del orden del 20% de que se produzca una erupción». Pero, como matiza Jesús Ibáñez, director del Instituto Andaluz de Geofísica, «no hay un árbol de probabilidad para Canarias, de tal forma que cualquier cambio puede hacer que esta probabilidad valga hoy pero no dentro de dos días».

Sistema inestable

Todo depende de cómo se comporte el magma; si la presión aumenta llegará a la superficie y generará un proceso eruptivo.

En estos momentos la mayoría de los seísmos bajo la isla se están produciendo a una profundidad de entre 8 y 18 kilómetros, aunque algunos han sido más cercanos a la superficie.

«Lo que está claro es que el sistema está empezando a ser inestable, pero puede producirse una erupción, o puede que esa erupción no llegue a término», explica Carmen Romero.

Hasta el momento, además de los registros sísmicos, se ha podido constatar también un desplazamiento en horizontal de 2 centímetros del complejo insular, y un abombamiento en la vertical, según los datos del IGN.

El problema es que todos estos datos de diferentes parámetros no hay con qué compararlos para poder así predecir ahora una posible erupción, pues en Canarias los sistemas de vigilancia no se instalaron hasta los años ’80s, y la última erupción en el archipiélago fue en 1971.

Lo que sí se sabe —por otros episodios volcánicos en las islas, tal y como recogen crónicas históricas estudiadas por la profesora Romero—, es que, por lo común, todas las etapas previas a las erupciones pueden comenzar hasta diez años antes, siendo el año anterior a la erupción cuando los terremotos son de mayor intensidad y más frecuentes.

Los datos del IGN apuntan a que hubo otra crisis sísmica importante en la zona en 2009, y una anterior en 2004. Por tanto, «en este momento no sabemos cuál es el escenario».

Ibáñez apunta que la erupción del volcán islandés que colapsó el tráfico aéreo de Europa vino precedida de ocho años de seísmos como los que se están produciendo ahora en El Hierro.

Fuente: ABC

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