[*Opino}– Más sobre la supuesta condición doméstica de los gatos

31-12-13

Carlos M. Padrón

En el artículo que copio abajo se cuenta cuán peligrosos son los que llaman gatos «asilvestrados», un adjetivo que para mí es sólo un eufemismo para no reconocer que esos felinos son, por naturaleza, fieras.

Los «no asilvestrados» serían los que nacieron en un ambiente doméstico, o sea, en una casa habitada por humanos, y mantuvieron constante contacto con éstos.

De no ser así, se comportarían como lo hicieron unos gatos que, si bien nacieron y se criaron a escasos metros de una casa de familia, en El Paso (isla de La Palma, Canarias), se comportaron como fieras, según ya conté en el artículo «No creo que a los gatos se les pueda considerar a priori animales domesticados«.

Este artículo recibió un comentario diciendo que los perros se comportarían igual de fieras si hubieran nacido y se hubieran criado en similares condiciones, pero discrepo porque, en el supuesto rarísimo caso de que una perra doméstica —como eran todas las que había en la isla— pariera dentro de unas tuneras tan próximas a una casa habitada, vendría a esa casa a solicitar comida, y traería con ella a sus cachorros en cuanto éstos pudieran caminar. La gata del cuento, aunque supuestamente «doméstica», no hizo nada de eso.

En el artículo que sigue se dice que el gato doméstico ha establecido poblaciones asilvestradas en islas de todo el mundo cuya extensión es inferior a los 290 km², y su población no supera los 900 habitantes.

Pues bien, la isla de La Palma tiene una extensión de 708,32 km², en sus montes no hay especies peligrosas para el hombre, y estoy convencido de que si alguien abandonara en ellos a una pareja —macho y hembra— de perros domésticos (en realidad, allá no hay de otros), éstos no tardarían en acercarse a la casa más próxima y quedarse en ella, si se lo permitieran, o seguir tras del primer humano que en el monte encontraran.

Sin embargo, los gatos del artículo que sigue fueron abandonados en islas mucho más pequeñas, se quedaron en los montes de éstas y vivieron allí como las fieritas que son.

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31/12/2013

Los gatos asilvestrados, el azote de las especies amenazadas en las islas

Un equipo internacional liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha examinado el papel de los gatos asilvestrados en el contexto de la crisis de biodiversidad que sufren las islas.

El equipo ha determinado que estos invasores han contribuido a la extinción de al menos 33 especies de vertebrados endémicos. Los resultados, publicados en la revista BioScience, recogen que 13 especies se encuentran en peligro crítico en 12 islas de dimensiones reducidas.

Los investigadores han identificado aquellas islas donde existe una gran probabilidad de que acontezcan las próximas extinciones causadas por esta especie invasora. Para ello han tenido en cuenta datos sobre la alimentación, los impactos sobre la conservación de especies amenazadas y la experiencia de las campañas de erradicación ya realizadas.

Según estos resultados, dos reptiles, nueve aves y dos mamíferos se encuentran en peligro crítico, de acuerdo con la catalogación de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

«Los datos que hemos obtenido pueden ser de gran utilidad a la hora de dedicar los escasos fondos de que disponen las agencias de conservación, a nivel nacional o internacional, a la vez que se priorizan la erradicación de gatos asilvestrados, además de otras especies invasoras, en un contexto global», destaca Manuel Nogales, investigador del CSIC en el Instituto de Productos Naturales y Agrobiología, ubicado en Tenerife.

La introducción de especies invasoras, particularmente de mamíferos depredadores, es uno de los principales factores que contribuyen a la extinción en las islas.

Desde la domesticación del gato salvaje africano, hace unos 9.000 años, el hombre ha dispersado ampliamente el gato doméstico, que ha establecido poblaciones asilvestradas en islas de todo el mundo, incluso en los archipiélagos más remotos.

  • Siete de las 12 islas que albergan especies de vertebrados en peligro crítico se encuentran en el océano Pacífico: Alejandro Selkirk (Chile), Guadalupe (Baja California), Floreana (Islas Galápagos), Socorro (Islas de Revillagigedo), Fatu Hiva (Polinesia francesa), Robinson Crusoe (Chile), y San Lorenzo Sur (Baja California)
  • Tres de ellas en el Caribe: Cayo Pine (Islas Caicos), Pequeña Caimán (Islas Caimán), y Anegada (Islas Vírgenes Británicas)
  • Una en el Índico, Ámsterdam (Tierras Australes y Antárticas Francesas), y
  • Una en el Mediterráneo (Baja California).
  • Todas ellas tienen una extensión inferior a los 290 kilómetros cuadrados y su población no supera los 900 habitantes.

Fuente

[*ElPaso}– Poemas de Antonio Pino Pérez: ‘Tú lo sabes, Capitana’

A la Santísima Virgen de Las Nieves, patrona de la Isla de La Palma.

Tú lo sabes, Madre santa, Madre buena, Madre mía
que estas naves que partieron por la ruta de Colón,
desafiando las tormentas, la resaca y el turbión,
con las velas desplegadas a la luz de un nuevo día,
y esperanzas gobernando las derrotas del timón,

son las mismas que ahora zarpan de los puertos escondidos
despreciando del naufragio los peligros inminentes,
y salvando, decididas, el fragor de las rompientes
con audacias indecibles y virajes atrevidos
que acreditan a estos hombres de esforzados y valientes.

Tú lo sabes, Capitana, de estas naves prodigiosas
que en los mares infinitos de infinitas soledades
sólo a Ti vuelven los ojos con febriles ansiedades
estos hombres poseídos de inquietudes laboriosas
que adorándote saciaron al calor de tus verdades
la cruel desgarradura de sus fiebres pasionales
con el beso de esperanza con que ungiste su alta frente.

Y atraídos por los mares se marcharon a Occidente
por la senda esclarecida de tus gracias maternales
que alumbraron la promesa de una tierra providente.

Son las mismas, las de siempre: son ‘La Fama’ y ‘La Verdad’,
son ‘El Triunfo’ que navega por un mar desconocido
arrancándole a las nieblas pertinaces del olvido
una «tierra prometida» a la eterna Cristiandad.

Son las mismas que riñeron con el mar embravecido
la batalla, sin testigos, desigual, del oleaje,
y vencieron, y llegaron con zozobras inquietantes
al refugio venturoso de los puertos más distantes
esquivando marineras acechanzas de abordaje.

Son las mismas, estas naves donde van los emigrantes
con el alma estremecida sobre sus frágiles quillas
a buscarle paliativos a sus ansias de aventura
en las tierras que añoramos con nostalgia de amargura
porque aún cantan las sirenas en la paz de sus orillas
las canciones engañosas de sus sueños de ventura.

Son las mismas, las de siempre… Tú lo sabes, Capitana,
porque Tú en la negra noche vas marcando el derrotero
con el fanal milagroso que alumbra desde un lucero
el camino —sin caminos— del gran puerto del mañana.
Tú, y sólo Tú, las pilotas hasta el final verdadero.

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Nota.– Este poema, publicado en la edición especial del Diario de Avisos con motivo de las Fiestas Lustrales de 1950, se refiere a embarcaciones y aventuras como las descritas en el artículo La Elvira» y las pateras, una desafortunada comparación, y coincide con la redacción del carro La Nave de La Esperanza, obra del mismo autor, que fue estrenada en 1951. 

Cortesía de Antonio Pino Capote

[*Otros}– Diez pueblos de Canarias que asombran tanto como las playas de ese archipiélago

16/12/2013

Guacimara Hernández

El archipiélago de las Afortunadas tiene algo más que sol y arena tentadora. Estos pueblos merecen un viaje.

1.- Betancuria (Fuerteventura)

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El convento, del que sólo se conservan los muros

Fue considerada la primera capital de Canarias, cuando no había acabado la Conquista, y su fundación data de 1405, obra del normando Jean de Bethencourt, del que deriva su particular nombre.

Con su escasa población de menos de mil habitantes, respira historia por sus cuatro costados, con el viejo convento franciscano, de 1423, del que se conservan sólo los muros como rincón preferido para los fotógrafos.

Pese a que su ubicación trataba de protegerla de los ataques, en 1593 el pirata Jaban penetró hasta Betancuria y la redujo a cenizas. Hoy luce reconstruida la iglesia de Santa María, foco de atracción junto con el museo arqueológico.

2.- Artenara (Las Palmas)

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Excavada en la montaña, la ermita de la Virgen es lugar de peregrinación

En la cumbre de Las Palmas se puede viajar en el tiempo y tener una idea de cómo vivían los aborígenes isleños.

Artenara da la posibilidad de apreciar los yacimientos arqueológicos de Acusa, constituido por cuevas habitacionales y funerarias, o visitar las cuevas de Caballero, zona de refugio de pastores prehispánicos.

La particular ermita de la Virgen de La Cuevita es también visita ineludible, ya que está excavada en un risco a 400 metros del casco del pueblo. Data del siglo XVIII, y posee todos los componentes necesarios para el culto religioso: altar, púlpito, confesionario y coro; todos labrados en la misma roca.

Si tiene la suerte de estar allí a mediados de agosto, podrá disfrutar de la fiesta patronal, en la que toda la isla parece desplazarse a este pueblo cumbrero.

3.- Tazacorte (La Palma)

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La Plaza de la Vica, lugar de reunión del pueblo

Por sus casonas solariegas de los siglos XVI y XVII, sus callejuelas rebosantes de macetas con flores y su buen clima, de 3.500 horas de sol anuales, Tazacorte brilla con luz propia en la isla de La Palma.

Situado en la costa oeste, ha sido durante largos años un municipio cuyo color dominante ha sido el verde de sus plataneras, aunque en los últimos años ha reorientado su actividad hacia el turismo.

El museo del plátano y del mojo dan cuenta de este interés por exhibir al visitante lo mejor de la tierra bagañete, que tal es el gentilicio de sus habitantes.

Su barrio pesquero trae aromas a aguas saladas del mar, frente al Barranco de las Angustias, que las trae de tierra adentro, de la impresionante Caldera de Taburiente, parque nacional desde 1954 y corazón natural de La Palma.

A la hora de comer, no se pierda los polines: plátanos (cambures) verdes guisados, generalmente acompañados de pescado salado con mojo.

4.- Tegueste (Tenerife)

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Casco de Tegueste, con la iglesia de San Marcos al fondo

La villa de Tegueste se extiende dentro de una amplia cuenca hidrográfica junto a la Cordillera de Anaga, característica que sustentó su consolidación como un lugar de gran tradición agrícola.

Tegueste debe su nombre a uno de los nueve menceyatos aborígenes, y su casco es una buena muestra de arquitectura tradicional canaria, conservada en muy buen estado.

La iglesia de San Marcos es el eje cada año de una de las grandes romerías de Canarias, celebración que se une a la Danza de las Flores, con más de cinco siglos de historia, o la representación de La Librea, que convierten a esta villa en la auténtica capital de las tradiciones de las Islas Canarias.

Además, es un cautivador escenario para los amantes del enogastroturismo, con viñedos y bodegas donde conocer el proceso desde sus orígenes, a la vez que disfrutar de su gastronomía típica.

5.- Moya (Las Palmas)

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Panorámica del casco de Moya visto desde el barranco

Entre palmerales y plataneras, entre los reductos de laurisilva o entre la medianía verde, Moya reúne en pocos kilómetros cuadrados una gran variedad de paisajes para atraer al visitante.

En su pintoresco casco, destaca el museo dedicado a Tomás Morales, el poeta que cantó «al sonoro Atlántico», que recoge objetos estrechamente vinculados al autor en sus diferentes salas.

Situada a pocos minutos de la ciudad de Las Palmas, Moya es asimismo lugar de peregrinación de los amantes de la buena mesa, en la que destaca el cherne Canario o la vieja, siempre con papas arrugadas.

6.- La Restinga (El Hierro)

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Los barcos pesqueros y el muelle, una postal de La Restinga

El pueblo costero de La Restinga se ha vuelto famoso desde que hace dos años erupcionase frente a sus costas un volcán submarino, que tuvo en vilo a toda España ya que se hablaba incluso de que podría surgir una nueva isla.

Sin embargo, todo se mantuvo bajo el agua, y hoy sus habitantes han vuelto a la calma tradicional que recorre sus calles, con sus restaurantes donde se puede comer el mejor pescado de toda Canarias (así lo aseguran).

Pueblo marinero, el espectáculo de su muelle es disfrutable desde las terrazas donde se puede acompañar con una caña el lento atardecer herreño.

Desde La Restinga, además, se desarrolla una intensa actividad de submarinismo, con un certamen anual de fotografía que lleva hasta los fondos del Mar de las Calmas a visitantes del mundo entero.

7.- Teguise (Lanzarote)

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El blanco de sus casas, signo distintivo de Teguise

Antigua capital de la isla conejera, la villa de Teguise es uno de los pocos entramados urbanos de esta isla que conservan su estructura arquitectónica. Su casco peatonal empedrado le confiere un aire rústico que coincide con su parsimonioso día a día.

Desde su nacimiento, en 1418, Teguise fue villa noble y señorial bajo la dinastía Bethencourt y Herrera, períodos en los que se construyó un rico conjunto arquitectónico.

De obligada visita son la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe, el Palacio Spínola, y el Convento de Santo Domingo. En la cúspide de la montaña Guanapay, que cobija a La Villa, se encuentra la fortaleza más antigua de Lanzarote, el Castillo de Santa Bárbara, construida por Sancho Herrera en la primera mitad del siglo XVI.

Refugio de los frecuentes ataques de piratas de la época, desde 1991 se constituyó en la sede del interesante Museo del Emigrante, que cuenta con una importante colección documental sobre la emigración canaria de los siglos XVIII y XIX.

8.- Chipude (La Gomera)

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La iglesia de la Virgen de Candelaria

Chipude es un encantador caserío situado junto a la iglesia parroquial de La Candelaria y su conjunto de viviendas tradicionales, donde destaca la hacienda de los Ayala, uno de los pocos grupos hacendísticos conservados en la isla de La Gomera.

La Fortaleza de Chipude, un roque con forma de meseta y 1.240 metros de altura, era considerado espacio sagrado por los antiguos isleños, y estaba dedicado a rituales religiosos, pero también ha sido utilizado posteriormente como refugio de pastores, y son innumerables los yacimientos arqueológicos hallados en su entorno.

Actualmente, el camino para alcanzar su cima es un estrecho paraje que en ocasiones puede verse interrumpido por desprendimientos o cúmulos de piedras.

Para disfrutar de la actividad con mayor seguridad, es importante informarse en el Centro de Visitantes o en las Oficinas de Turismo, acerca del estado en que se encuentra el camino y de las posibles visitas guiadas que se ofrecen.

9.- Antigua (Fuerteventura)

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La iglesia de Nuestra Señora, en Antigua

Antigua, uno de los primeros pueblos que se formaron en Fuerteventura, recuerda a la Mancha Castellana, con su suave llanura interrumpida por los molinos de viento. Su pintoresca iglesia fue construida en 1785 y se alza entre árboles y arbustos.

Tierra de viento y sol, no extraña, pues, que uno de sus viejos molinos haya sido totalmente restaurado y convertido actualmente en centro cultural y de atracción turística donde se exhiben y venden artesanías típicas majoreras, como se les llama a los originarios de Fuerteventura.

Los amantes de las películas de terror se interesarán por «La luz de Mafasca», un extraño fenómeno que con frecuencia se produce en esta zona, entre los meses de noviembre y febrero, especialmente en los años lluviosos.

Esta luz, que ha inspirado ya películas, aparece tanto en las noches despejadas como en las nubladas, y las descripciones acerca de la misma difieren algo, pero todos destacan su luminosidad, que pasa del azul al rojo y luego desaparece.

10.- La Esperanza (Tenerife)

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El magnífico lagar que se conserva en la exuberante plaza de La Esperanza

Olvídese del tradicional clima templado Canario, pues en La Esperanza suele hacer frío. Pero ésta es la mejor excusa para visitar este bonito pueblo rodeado por el verdor del cinturón forestal del interior de Tenerife, ya que el frío se puede combatir con unas caminatas por su casco, o hacer de él el punto de partida y llegada para las muchas rutas senderistas que de allí salen.

Merece una visita la Ermita de Nuestra Señora del Rosario, de estilo Canario, que nació de la necesidad de buscar un lugar para que los peregrinos que realizaban el camino hasta Candelaria se protegieran de las inclemencias del tiempo.

Muy cerca de allí se conserva la «Casa del Pirata», donde se dice que vivió el corsario Amaro Pargo.

La bien ganada fama gastronómica de La Esperanza hace que el visitante precavido reserve su mejor apetito para alguno de los muy buenos restaurantes de la zona, donde la carne de cabra, el conejo y las garbanzas aportan las calorías necesarias para enfrentarse al fresco.

Fuente

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COMENTARIOS

CMP
En respuesta a Roberto.

Me too, Roberto.

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Roberto
Para gustos hay colores. A mí me asombran otros.

[*Otros}– Playas y gastronomía de Las Canarias. El Hierro y La Palma

20/07/2013

Este archipiélago de Las Canarias está localizado en el Atlántico, y es la Comunidad Autónoma más alejada de la Península.

Está formada por varias islas y territorios insulares, que tienen en común su envidiable clima primaveral durante todo el año.

Su gastronomía, es reflejo de su origen volcánico, sus tradiciones y la influencia de otras culturas. Todos conocemos sus plátanos (cambures), pero estas paradisíacas islas tienen muchos más sabores que ofrecer.

Rincones naturales impensables, y una mezcla de colores única: el azul del mar, el verde de sus palmeras y el negro de su tierra

Las mejores playas Canarias

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Las islas Canarias cuentan durante todo el año con temperaturas suaves que permiten disfrutar de un paisaje volcánico original y de playas o calas sorprendentes.

Llega el buen tiempo y no podemos dejar de pensar en nuestra escapada perfecta: ir a la playa..

La Playa del Inglés está considerada por muchos como la mejor de La Gomera, tanto para sus habitantes como para los turistas. Se encuentra en el municipio de Valle Gran Rey y servirá de base de operaciones para conocer mejor la isla.

El Golfo es el nombre que recibe la costa de la isla de El Hierro, orientada hacia el Atlántico abierto. El Charco Azul se encuentra situado en medio del mismo. Es una playa única porque acoge una fantástica piscina natural formada por el propio oleaje del mar, algo que se puede ver en muy pocos lugares de Europa.

En el extremo sur de la isla, Playa del Papagayo es quizás la preferida en Lanzarote. Son siete kilómetros de calas situadas entre roquedales y peñascos. Playa Grande, en el animado Puerto del Carmen se ha convertido, con el paso de los años, en una de las zonas turísticas más importantes de Lanzarote. Para muchos viajeros, Puerto del Carmen y sus playas, entre las que destaca Playa Grande, son el primer contacto con la isla.

La playa de Maspalomas parece una porción del Sáhara que haya cruzado el Atlántico hasta Las Palmas. Esta zona, con dunas de arena que rompen en el horizonte, es uno de los destinos turísticos con más fama de Canarias. Todo está pensado para disfrutar del sol, del relax y del ocio en cualquier época del año.

Playa Blanca es la más famosa de Fuerteventura y es el lugar que escogen muchos de sus habitantes para disfrutar del mar y del sol. Pero, sobre todo, les encantará a los surferos. Sus condiciones meteorológicas —sopla bastante viento— hacen de ella un lugar ideal para la práctica de deportes acuáticos como el windsurf.

Fuerteventura, la primera isla Canaria en superficie de litoral, presume de tener las mejores playas del Atlántico. Un ejemplo es la zona de El Charcón, en El Cotillo, rodeada de un paisaje prácticamente virgen. Tiene más de trescientos metros de longitud y es una playa abierta, sin obstáculos.

El Puertito no es exactamente una playa; en realidad, es un conjunto de pequeñas calas al amparo de un diminuto embarcadero de pescadores que lo hace pintoresco y especial. Al ser un puerto natural protegido por rocas y arrecifes, sus aguas son muy tranquilas. Uno de los grandes atractivos de El Puertito, además, es que está enmarcado en el Parque Natural de la Isla de Lobos.

Las Canteras marca como ningún otro lugar la personalidad de Las Palmas, las 24 horas del día, todos los días del año. Por eso es el sitio perfecto para planificar una visita a la capital de esa isla. Debe buena parte de su encanto a la Barra de las Canteras, unos arrecifes que frenan el oleaje del Atlántico y permiten un baño tranquilo, incluso cuando, tras esa barrera, se observa un mar enrabietado.

El Arenal, esta playa de arena negra y poco frecuentada permite conocer una de las zonas más interesantes del litoral de Tenerife y acercarse hasta San Cristóbal de La Laguna, una de las trece ciudades españolas Patrimonio de la Humanidad. No es una playa masificada, y aún menos en invierno. En esta época, su arena negra sirve de base de operaciones a decenas de amantes del surf.

El Hierro y La Palma, la cara oculta del paraíso isleño

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El Hierro y La Palma conforman la cara más oculta del paraíso isleño. El archipiélago Canario se compone de una serie de islas con un profundo y marcado carácter individual.

En contraposición a las que cuentan con importantes núcleos urbano,s como Tenerife o Las Palmas, el Hierro y la Palma son la alternativa más salvaje e inexplorada del territorio Canario: la cara oculta que muestra la Naturaleza en su estado más esplendoroso y apenas alterado por la acción del hombre.

El Hierro, naturaleza sostenible

Conocida como la isla del Meridiano, es la más pequeña de sus hermanas, con tan sólo 269 kilómetros cuadrados.

No obstante esta isla del extremo occidental Canario es una fiel muestra de diversos paisajes y ecosistemas —lo que la valió en 2000 ser declarada Reserva de la Biosfera por la Unesco—, y de buenos vinos.

Son menos de 50 kilómetros, de un extremo al otro, que encierran una enorme riqueza paisajística y biológica. Su conservación está muy ligada al modo de vida de unos habitantes que han perpetuado labores tradicionales, como agricultura, ganadería y pesca, no agresivas con el entorno.

Se trata de la única capital Canaria no costera y rodeada de naturaleza, muestra con encanto sus empinadas callejuelas, sus jardines y las muestras de arquitectura local. La mayor parte de los 8.000 habitantes de la isla residen en la capital, Valverde, una tranquila ciudad asentada sobre una montaña a 700 metros sobre el nivel del mar.

La Palma, refugio de endemismos

La Palma muestra, por su parte, un paisaje escarpado y montañoso ilustrado en su Parque Nacional de Caldera de Taburiente.

Es un espacio agreste de profundos desniveles y barrancos, revestido de bosques de pino canario y múltiples riachuelos y cascadas.

Se halla en una inmensa depresión rodeada de cumbres con picos, como El Roque de Los Muchachos, Pico de la Cruz, Piedra Llana, Pico de la Nieve, Punta de los Roques, etc., superiores todas a los 2.000 metros.

Gracias a este aislamiento, en su suelo volcánico se conservan reliquias del Terciario y numerosos endemismos canarios.

El plátano, la joya gastronómica

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En América del Sur, justo frente al Mar Caribe, es muy frecuente comer un pescado frito con tostones (plátano verde cortado en finas rodajas y frito en aceite de girasol o maíz).

Lo que hoy se degusta en América es el resultado de un proceso de ida y vuelta de alimentos que se inició en el siglo XV.

La historia del plátano, se remonta a las comarcas más templadas del Oriente asiático, hace más de 500 años. Pasó a África a través de Madagascar; y en el siglo VI se estableció en las costas del Mediterráneo, llegando a Canarias procedente de Guinea (después de las conquistas africanas de los portugueses), y fue desde allí desde donde los españoles lo llevaron a América.

Desde ese entonces el plátano de Canarias ha adquirido fama y prestigio por su excelente calidad. Por su Denominación de Origen —impulsada por la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias, con sede en Santa Cruz de Tenerife—, siempre ha exhibido mayor grado de madurez y permanencia en la planta.

También ofrece una mayor cantidad de agua, por lo que es mucho más sabroso, e incluso nutricionalmente, contiene vitaminas A, B y C, además de muchas sales minerales.

La rica gastronomía Canaria

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El eslogan de Tenerife es «disfruta de todo». Y, si bien es cierto que la totalidad depende de cómo se mire, la isla de la eterna primavera nos demuestra que en temas gastronómicos tiene productos de la tierra que la hacen abanderada.

El plátano, las papas, los mojos, el gofio, los pescados y vinos, son productos propios de la tierra que uno no puede dejar de probar en Las Canarias.

Fuente: ABC

[*Otros}– La Palma, la Canarias más verde

03-05-2013

Si algo son las Islas Canarias es heterogéneas. Cada una de las islas del archipiélago Canario tiene un marcado carácter individual.

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Foto tomada desde el Roque de los Muchachos hacia el sur de la isla. Bajo el primero y mayor mar de nuebes, La Caldera; bajo el segundo, después de la pequeña cordillera que emerge de las nubes —con Bejenado como punto sobresaliente—, el Paso.

Frente a las grandes islas, más habitadas y más turísticas, La Palma es la alternativa más salvaje e inexplorada del territorio Canario. Aquí la Naturaleza se muestra esplendorosa gracias a la menor y más discreta acción del hombre.

La isla se distingue de las demás por el verdor de sus montes y la abundancia de agua, siendo La Palma la única isla Canaria que tiene arroyos o pequeños ríos, muestra de ello son los manantiales donde existen los únicos arroyos de aguas transparentes.

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El Paso. Llano de los Jables

De su paisaje escarpado destaca el Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, donde contrastan sus desniveles y barrancos con los bosques de pino canario y múltiples riachuelos y cascadas. Lo rodean elevadas cimas que superan los 2.000 metros.

Nos deslumbran el Roque de los Muchachos, el Pico de la Cruz, el Pico de la Nieve, o la Punta de los Roques. En los miradores de las cumbres entre cedros canarios, retama y tomillo, las vistas son tan extraordinarias que las nubes parecen quedar a los pies del visitante.

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El Paso. Foto tomada desde La Cumbrecita, una de las dos entradas naturales a La Caldera. En primer plano, el bosque de El Riachuelo, o Adamancasis, con la Fuente del Pino, y al fondo, la famosa brisa cabalgando sobre la Cumbre Nueva.

El suelo volcánico de La Palma conserva reliquias del Terciario y numerosos endemismos canarios. En los barrancos se encuentran, por ejemplo, la rara violeta de La Palma, la jara y los bejeques, de los que existen varias clases.

La isla conserva importantes vestigios de vegetación, como los bosques de laurisilva del norte: El Cubo de La Galga, y El Canal.

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El Paso. Interior de la Caldera de Taburiente

Los Tilos están declarados como reserva de biosfera y protegidos por la Unesco. También el pino Canario puebla gran parte de la isla y, desde hace años, está prohibida su explotación.

La flora endémica de esta isla está compuesta por 70 especies; otras 104 son endemismos canarios y 33 macaronésicos.

La isla conserva importantes vestigios de vegetación, como los bosques de laurisilva del norte: El Cubo de La Galga, y El Canal.

Fuente: 20 Minutos

Cortesía de Leonardo Masina

[*Otros}– Volcán Teneguía (Fuencaliente, La Palma)

28-04-13

Carlos M. Padrón

En julio de 2006, a pocas semanas de haber comenzado yo este blog, publiqué el artículo El volcán Cumbre Vieja: trágico pero espectacular (1) en el que narré los detalles de las diferentes etapas de esa erupción —explosión, columna de humo «sólido», lanzamiento explosivo de rocas incandescentes, emanación de polvo, y fluir de la lava— tal y como los viví cuando yo tenía apenas 9 años de edad.

Entonces no se hacían videos ni se tomaban fotos a color; no al menos en La Palma de 1949. Sin embargo, volcán es volcán, y para ilustrar alguna de las etapas por las que el Cumbre Vieja pasó, adjunto un vídeo —cortesía de Mary Carmen Barbuzano— tomado al que fuera el siguiente volcán palmero: el Teneguía, que hizo erupción en 1971.

Se le llamó el «volcán del turismo» porque su cráter, ubicado en el municipio de Fuencaliente, atrajo mucho turismo porque estaba entre la costa y el tramo de la carretera de circunvalación que pasa por ese municipio, y más cerca de ésta que de aquélla, por lo cual desde esa carretera se tenía una vista privilegiada del cráter y de todo lo que en él pasaba.

Para ver/bajar el archivo, clicar AQUÍ y luego en Download. Todo lo que puede verse en este archivo podría ser aplicado al Cumbre Vieja.

(1) NotaCMP.- De forma para mi sorpresiva, y por demás desagradable, este artículo ha cobrado actualidad siete años después de publicado porque alguien entendió que en él ofendí la memoria de un pasense a quien admiro y cuyo nombre ni siquiera mencioné en el tal artículo.