[*Opino}– España. La banca, el fraude fiscal, y el New York Times

08-05-12

Carlos M. Padrón

Como no leo el New York Times, ignoro si lo que sigue es o no cierto, pero no me extraña que lo sea porque encaja muy bien dentro del cuadro que acerca de España describe César Vidal en su serie de artículos titulados «España. Las razones de una diferencia», especialmente en los titulados así:

  • (24) ¿Hay salida? (XII): El nepotismo, entre la familia y la ‘famiglia’
  • (25) ¿Hay salida? (XIII): Sagrado localismo
  • (26) ¿Hay salida? (XIV): La secta
  • (27) ¿Hay salida? (XV): La secta II o el imperio del monopolio

En ellos se habla de algo que puede explicar lo que cuenta el artículo que copio abajo y que me hizo recordar lo que una vez escuché decir a un personaje político y exguerrillero. Cuando un periodista le preguntó su opinión sobre una fuga de presos ocurrida el día anterior, este personaje contestó. «El deber de todo preso es fugarse».

Si aplicamos esto a la materia impositiva, el deber de todo ciudadano es no pagar impuestos. Como esto es algo que hoy día resulta casi irrealizable, entonces los ciudadanos se las arreglan para pagar la menor cantidad posible, cosa que, hasta donde sé, hace todo el mundo.

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21-10-2011

La banca, el fraude fiscal, y el New York Times

El New York Times ha ido publicando una serie de artículos sobre Emilio Botín, presentado por tal rotativo como el banquero más influyente de España, y Presidente del Banco de Santander, que tienen inversiones financieras de gran peso en Brasil, en Gran Bretaña y en Estados Unidos, además de en España.

En EEUU, el Banco de Santander es propietario de Sovereign Bank.

Lo que le interesa al rotativo estadounidense no es, sin embargo, el comportamiento bancario del Santander, sino el de su presidente y el de su familia, así como su enorme influencia política y mediática en España.

Un indicador de esto último es que ninguno de los cinco rotativos más importantes de España ha citado o hecho comentarios sobre esta serie de artículos publicados en el diario más influyente de EEUU, y uno de los más influyentes del mundo. Es de suponer que, si se escribieran artículos semejantes, por ejemplo, sobre el Presidente Zapatero, tales reportajes serían noticia. No así en el caso de Emilio Botín.

Una discusión importante de tales artículos es el ocultamiento, por parte de Emilio Botín y de su familia, de unas cuentas secretas establecidas desde la Guerra Civil en la Banca suiza HSBC.

Por lo visto, en las cuentas de tal Banco había 2.000 millones de euros que nunca se habían declarado a las autoridades tributarias del Estado español. Pero, un empleado del HSBC, despechado por el maltrato recibido por ese Banco, decidió publicar los nombres de las personas que depositaban allí su dinero sin nunca declararlo en sus propios países. Entre esas personas había nada menos que 569 españoles, incluyendo a Emilio Botín y su familia, más grandes nombres de la vida política y empresarial.

Según el New York Times, esta práctica es muy común entre las grandes familias, las grandes empresas y la gran Banca. El fraude fiscal en estos sectores es enorme. Según la propia Agencia Tributaria española, el 74% del fraude fiscal se centra en estos grupos, con un total de 44.000 millones de euros que el Estado español (incluido el central y los autonómicos) no ingresa.

Esta cantidad, por cierto, casi alcanza la cifra del déficit de gasto público social de España respecto la media de la UE-15 (66.000 millones de euros), es decir, lo que España debería gastarse en su Estado del Bienestar (sanidad, educación, escuelas de infancia, servicios a personas con dependencia, y otros) por el nivel de desarrollo económico que tiene, y que no se gasta porque el Estado no recoge tales fondos.

Y una de las causas de que no se recojan es precisamente el fraude fiscal realizado por estos colectivos citados en el New York Times. El resultado de su influencia es que el Estado no se atreve a recogerlos. En realidad, la gran mayoría de investigaciones de fraude fiscal de la Agencia Tributaria se centra en los autónomos y profesionales liberales, cuyo fraude fiscal representa —según los técnicos de la Agencia Tributaria del Estado español— sólo el 8% del total.

Es también conocida la intervención de autoridades públicas para proteger al Sr. Emilio Botín de las pesquisas de la propia Agencia Tributaria.

El caso más conocido es la gestión realizada por la exvicepresidenta del Gobierno español, la Sra. De la Vega, para interrumpir una de tales investigaciones.

Pero el Sr. Botín no es el único. Como señala el New York Times, hace dos años, César Alierta, presidente de Telefónica, que estaba siendo investigado, dejó de estarlo. Como escribe el New York Times con cierta ironía, “el Tribunal desistió de continuar estudiando el caso porque, según el juez, ya había pasado demasiado tiempo entre el momento de los hechos y su presentación al tribunal”.

Una medida que juega a favor de los fraudulentos es la ineficacia del Estado, así como su temor a realizar la investigación. Fue nada menos que el Presidente del Gobierno español, el Sr. José Mª Aznar, quien en un momento de franqueza admitió que “los ricos no pagan impuestos en España”.

Tal tolerancia por parte del Estado con el fraude fiscal de los súper ricos se justifica con el argumento de que, aún cuando no pagan impuestos, las consecuencias de ello son limitadas porque son pocos. El Presidente de la Generalitat de Catalunya, el Sr. Artur Mas, ha indicado que la subida de impuestos de los ricos y súper ricos tiene más un valor testimonial que práctico, pues su número es escaso.

La solidez de tal argumento, sin embargo, es nula; en realidad, alcanza niveles de frivolidad, pues ignora la enorme concentración de las rentas y de la propiedad existente en España (y en Cataluña), uno de los países donde las desigualdades sociales son mayores y el impacto redistributivo del Estado es menor.

Los 44.000 millones de euros al año que no se recaudan de los súper ricos por parte del Estado hubieran evitado los enormes recortes de gasto público social que el Estado español está hoy realizando.

Pero otra observación que hace el New York Times sobre el fraude fiscal y la Banca es el silencio que sobre ello existe en los medios de información.

Tal rotativo cita a Salvador Arancibia, un periodista de temas financieros en Madrid, que trabajó para el Banco Santander, que señala como causas de este silencio el hecho de que el Banco Santander gasta mucho dinero en anuncios comerciales, siendo la Banca uno de los sectores más importantes en la financiación de los medios, no sólo comprando espacio de anuncios comerciales, sino también proveyendo créditos. Aclara el Sr. Salvador Arancibia que éstas son “….medidas de enorme importancia en un momento como el actual, donde los medios están en una situación financiera muy delicada”.

De ahí que tenga que agradecer al diario que se atreva a publicarlo, porque hoy, artículos como los que publica el New York Times y el mío propio, no tienen fácil publicación en nuestro país. Es lo que llaman “libertad de prensa”.

Fuente: Sott.net

Cortesía de Mary Carmen Barbuzano

[*Opino}– España. El colmo de las comisiones bancarias: 1,50 euros por escribir el concepto en un ingreso

09-05-12

Carlos M. Padrón

Definitivamente, ¡el colmo!

¿Cómo es posible que se permita que los Bancos hagan eso? Ante algo así, y dada la coyuntura actual, mejor sería volver al uso del colchón como alcancía.

Ya he dicho varias veces que carece de toda lógica financiera que si yo le doy dinero a alguien para que ese alguien, además de guardarme el dinero, lo use para hacer negocios —que, como la concesión de créditos, son la razón de su existencia—, tenga yo que, encima, pagarle por esa gracia.

¿Acaso ese alguien estaría dispuesto a compartir conmigo los beneficios que obtenga de los negocios que haga con mi dinero? Por supuesto que no. Entonces, ¿por qué darle mi dinero para que me exprima a punta de comisiones?

Si yo deposito dinero en un Banco, es el Banco quien debe pagarme a mí, y no al revés, pues le estoy dando la materia prima con la que el Banco funciona y gana dinero. Si lo que cobra por intereses de créditos, hipotecas y demás, no le resulta suficiente, pues que suba esos intereses pero que no me trate de sacarme dinero con argumentos tan estúpidos, por no decir sinvergüenzas, como «liquidación de cuenta», «mantenimiento de cuenta», «concepto del ingreso», etc.

Durante 30 de mis 43 años de vida laboral trabajé con Bancos, y nunca vi supe de ninguno que hiciera tales cobros, que habrían sido considerados poco menos que como un atraco.

Me pregunto si en Islandia pueden hacer los Bancos, ahora, esta tropelía.

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09/05/2012

Banco Popular introduce una comisión de 1,50 € por indicar el concepto en un ingreso

Teresa Sánchez Vicente

Los Bancos recurren cada vez más al aumento e introducción de nuevas tarifas en plena reestructuración del sistema financiero.

La organización de consumidores OCU ya advertía, a finales de 2011, de esta tendencia, y denunciaba que las operaciones que más habían subido eran las transferencias de una entidad bancaria a otra, un 44,2% respecto a principios de año.

Así, el valor medio de una transferencia en plaza distinta se situaba, en marzo de 2012, en 4,53 €, según datos del Banco de España. En el caso de BBVA, tiene un costo mínimo de 3,25 €, con un complemento de 3 € por pago en efectivo, según las tarifas actualizadas ayer.

En otras entidades, como el Santander, las comisiones son de 3,50 € por operación a un Banco diferente; y en Bankia, de 3,25 €.

Pero no sólo de transferencias viven los Bancos, algunos, como el Banco Popular, incorporaron a mediados de febrero nuevos sobrecostos como el cobro de un 1,5 € por indicar el concepto al realizar un ingreso bancario.

La entidad, presidida por Ángel Ron, también ha introducido como novedad el cargo de 0,50 € cada vez que se retira efectivo en la ventanilla de cualquier oficina. Otros, como BBVA, aplican una tarifa de 1,50 € por pagos en efectivo en plazas distintas a donde esté domiciliada la cuenta.

Las entidades financieras también recurren a cobros por cada apunte o movimiento, siempre y cuando no se tenga domiciliada la nómina. Barclays y Santander cargan 0,60 € y, por su parte, BBVA y Popular, 0,50 €.

Desde la organización de consumidores Facua advierten de que las entidades sí pueden modificar de forma unilateral las comisiones de mantenimiento y administración, pero siempre y cuando se comunique al cliente y se exponga en el tablón de anuncios de las entidades.

Fuente: ABC

[*Opino}– La mitad de los españoles no recuerdan el nombre de ningún personaje científico

08-05-12

Carlos M. Padrón

¿No lo recuerdan o no lo saben?

Tal parece que tenía razón Pérez Reverte cuando dijo que «España es un país gozosamente inculto, deliberadamente inculto, que incluso alardea de ser inculto….».

Y en su ya larga serie de 27 artículos sobre España, las razones de una diferencia —especie de alusión sarcástica a lo de Spain is different—, lo ha explicado muy bien César Vidal.

Pero, claro, si me dan estado de bienestar, ¿para qué voy a esforzarme en estudiar, en superarme, en saber más? Lo que cuenta es vivir bien y trabajando lo menos posible. Eso de buscar la excelencia es cosa de enfermos que requieren terapia urgente.

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08/05/2012

Álvaro Calleja

La mitad de los españoles no recuerdan el nombre de ningún personaje científico

«¿Podría usted decirme el nombre de los tres científicos que, en su opinión, han sido los más importantes de toda la historia?».

La respuesta de los españoles encuestados resultan reveladoras. Casi la mitad de ellos no son capaces de recordar ningún nombre.

Según un estudio presentado hoy por la Fundación BBVA, España se sitúa a la cola de conocimientos científicos de Europa. De los once países encuestados (Italia, Austria, República Checa, Polonia, Alemania, Países Bajos, Francia, Reino Unido, Dinamarca, España, y también Estados Unidos), nuestro país cosecha el último lugar de la tabla, con 11,2 de media —sobre 22— en cuanto a erudición científica objetiva.

El análisis, compuesto por 16.500 entrevistas (1.500 por país) realizadas a una población mayor de 18 años, refleja una desigualdad de España respecto a la media de la Unión Europea (UE).

Aunque, sin embargo, el nivel de interés de los españoles hacia los asuntos de la Ciencia es mayor que en otros países, con una nota de un 5,7 nuestro país se encuentra en el cuarto lugar de esta tabla (por detrás de Países Bajos, Dinamarca y Francia); un 0,1 por encima de la media europea (5,6).

El asunto cambia cuando se observa el grado de información que el español percibe en relación a este campo. Sobre dicho aspecto, España suspende con un 4,7 de nota, que la relega al penúltimo lugar de la clasificación, sólo por delante de República Checa.

Nuestra nación es el lugar donde se da la mayor diferencia entre interés (demanda) e información (oferta) sobre Ciencia, con una disimilitud de un punto. El Estado que se siente más informado es, de nuevo, los Países Bajos.

Según Rafael Pardo, director de la Fundación BBVA, «la variable que más influye» en la información científica de cara al ciudadano y en el grado de conocimiento de una sociedad es, por encima de los medios de comunicación, «el sistema educativo de un país». Además, según añadió, el saber de una sociedad está ligado «a sus indicadores de riqueza».

Mejorar la educación

Queda mucho camino por recorrer. En España, tan sólo un 20,5 de los encuestados visitaron un museo o exposición de Ciencia o tecnología durante el último año (quedando desplazada al séptimo lugar, con casi cinco puntos por debajo de la media europea) y solo un 5,7 han asistido a alguna charla sobre temas científicos o tecnológicos durante el mismo periodo de tiempo.

En este punto, de nuevo, España ocupa el último lugar de la tabla.

En cuanto a la presencia de la Ciencia en el día a día de los españoles, el estudio además se pregunta: ¿qué grado de penetración obtiene esta materia en las conversaciones cotidianas entre familiares y amigos?

La respuesta nos deja exclusivamente por delante de la República Checa: tan sólo un 2,1% de los encuestados hablan «con mucha frecuencia» sobre asuntos científicos.

El perfil de la persona que visita museos, según demuestra el análisis, se asemeja al retrato del ciudadano que presenta mayor conocimientos científicos: hombre de 25 a 34 años, con estudios. Mientras que los jóvenes de nuestra nación acortan distancias con los del resto de Europa, nuestros ancianos presentan un alejamiento pronunciado de estos temas. Casi un 57% de los mayores de 65 años no poseen ninguna clase de bagaje científico.

¿Cuánto sabemos sobre Ciencia?

«¿Entiende por completo esta serie de términos?». Con el objetivo de averiguar el saber «percibido» por los ciudadanos, el estudio de la Fundación BBVA lanza varias expresiones o palabras que aparecen habitualmente en los medios de comunicación, para comprobar si realmente son comprendidos por la sociedad.

Un 51,9% de los españoles dicen saber por completo en qué consiste la fuerza de la gravedad, por un 55,7% de los países europeos. De igual modo, un 36,6% de ciudadanos de nuestro país dicen comprender el significado completo de «átomo», por un 44,7% del resto de países entrevistados. En cuanto a las células madre, el término menos conocido por los europeos, un 38,3% de los españoles aseguran saber qué son.

Mientras que la media de conocimiento percibido es mayor en Dinamarca, Alemania y Países Bajos (por encima de Estados Unidos), España se sitúa en la parte baja de la tabla con un suspenso de 5 sobre 12.

Después de analizar las percepciones científicas de los ciudadanos, el estudio pasa a valorar el conocimiento objetivo de los mismos. «Casi todos los microorganismos son perjudiciales para los seres humanos. ¿Verdadero o falso?». Un 44,9% de los españoles responde bien, por un 63,2% de los europeos.

Lógicamente, tal afirmación es falsa. Pero aún hay más. «¿Cuál de estas afirmaciones es cierta?: el Sol se mueve alrededor de la Tierra. La Tierra se mueve alrededor del Sol. Ni el Sol ni la Tierra se mueven».

Un 10,3% de nuestros ciudadanos afirman que el Sol se mueve alrededor de la Tierra, por un 22,4% de los franceses. Y, de forma sorprendente, un 21,8% de los entrevistados en los Países Bajos, y un 14,8% de los daneses (los dos países con más conocimientos objetivos sobre Ciencia) responden que el Sol orbita alrededor de nuestro planeta.

Grandes maestros

En la mayoría de los países encuestados, los ciudadanos demuestran reconocer el talento nacional. Sin embargo, en el ránking español sólo aparecen dos científicos de nuestro país: Santiago Ramón y Cajal (con un 5% de las menciones) y Severo Ochoa (con un 2,5%).

El primero de nuestra tabla es Albert Einstein (que lidera nueve de las diez clasificaciones foráneas), seguido de Isaac Newton y Alexander Fleming. En Europa, un 27% no pudieron decir ningún nombre de ningún científico de toda la historia. En España, casi un 46%.

A este respecto, la conclusión del director de la Fundación BBVA es clara: «Necesitamos más ocasiones, como programas o becas, para que la gente conozca a nuestras figuras más emblemáticas». Pardo anunció que seguirán realizando este estudio cada dos años.

Fuente: ABC

[*Opino}– España a ojos de los extranjeros

17-04-12

Carlos M. Padrón

Entre junio de 1993 y hasta diciembre de 1995, trabajando yo aún en IBM, tuve mi base de operaciones en España. y desde allí visitaba otros países Europeos, principalmente los nórdicos, para buscar aplicaciones que pudieran servir a la Banca de América Latina y para, al mismo tiempo, promocionar otras hechas en esa región o en España.

Cuando en uno de esos países nórdicos me dijeron «Carlos, de España, háblanos de fútbol y de algunas cosas de comer y beber; de tecnología, nada» lo tomé como algo anecdótico, pero cuando, con ligeras variantes, me lo dijeron en los demás, caí en cuenta de que era en serio: al menos de informática, no querían nada made in Spain.

Cuando, interesado por el asunto, sacaba yo adrede el tema de España, un par de veces me dijeron que «científico y español son términos excluyentes».

Hoy, casi 20 años después, la encuesta de que trata el artículo que copio más abajo revela que ese criterio no sólo no ha cambiado sino que ahora esgrime nuevos argumentos en la misma dirección, y me pregunto si será por eso que el gobierno español ha visto que no vale la pena y ha recortado el presupuesto destinado a la Ciencia.

En España, algo hay de «barato» en torno a ésta, pues me parece casi patético que los medios digitales de ese país destaquen con bombos y platillos —y siempre en titulares de artículos que incluyen un «Científicos españoles….»—, logros que, bien mirados, no ameritan tal fanfarria. Como ejemplo doy sólo los tres últimos titulares que recuerdo por el mucho tiempo que los vi:

El último de estos titulares lleva ya once días en los primeros lugares de esa prensa digital española, como si se tratara del descubrimiento de la cura contra el cáncer, el alzhéimer, o algo de similar importancia.

Y eso contrasta con la forma en que esos mismos medios reportan otras noticias, como ésta, que apareció el 17/04/12: «Un equipo internacional de científicos ha dado el primer paso para la construcción de un ordenador computador cuántico dentro de un diamante». De haber en ese equipo un miembro español, seguro que habrían escrito «Un equipo internacional de científicos, del forma parte un español, ha dado el primer paso para la construcción de un ordenador computador cuántico dentro de un diamante.

El tachado de ordenador lo he hecho yo, por lo que ya he explicado.

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16/04/2012

J. F. A.

La marca España se queda en los tópicos

Desde que los países salen a los mercados reconvertidos en lo que los expertos llaman «Estado-marca» o «marca país», argumentos como imagen o reputación son determinantes, exactamente igual que ocurre con cualquier marca comercial.

¿Cómo se ve a España fuera de nuestras fronteras? ¿Qué piensan de nuestro país, qué les sugiera, con qué términos lo identifican?

El Instituto DYM le ha hecho esas preguntas a los responsables en 48 países de WIN, una red internacional e independiente de institutos de investigación de mercado, unidos para crear una plataforma global.

«Dígame, por favor, las tres palabras que le vienen a la mente espontáneamente cuando usted escucha la palabra España», se pidió a los directivos.

El resultado de la investigación no parece muy alentador.

Entre los cuarenta y ocho responsables de investigación social y de mercados consultados, las dos menciones más concretas y extendidas fueron fútbol (27%) y corridas de toros (25%). Y bastante por detrás, «un amplio y variado junto de menciones» entre las que destaca el sol (16,7%), el flamenco (8,3%), las vacaciones (10,4%) o la paella (8,3%).

Cabe subrayar, además, la notoriedad de Barcelona, ciudad que mencionan el 20,8% de los encuestados.

Sol y playa, y fútbol y toros forman el cuadrado más tópico entre los previsibles.

Si se mira más en profundidad la lista de las menciones, los investigadores consultados citan también —en mucho menor medida— el Guernica, Gaudí, el Camino de Santiago, El Quijote, la Sagrada Familia o Picasso, en el apartado cultural.

Y el carácter español, del que, sorprendentemente, utilizan las expresiones pasión y libertinaje. Sin embargo, no hay ni una sola cita relacionada con la investigación, la industria o la tecnología.

Fuente: ABC