Excelente documental en HD sobre Canarias, sus volcanes, y la fauna, terrestre y marina, que vive a la sombra de éstos.
Para verlo, Clicar AQUÍ.
Cortesía de Juan Antonio Pino Capote
Hechos, imágenes o escritos acerca de Canarias, pero no de El Paso, y de autores no pasenses.
Excelente documental en HD sobre Canarias, sus volcanes, y la fauna, terrestre y marina, que vive a la sombra de éstos.
Para verlo, Clicar AQUÍ.
Cortesía de Juan Antonio Pino Capote
22/11/2013
B. Sagastume
Este hallazgo es de gran antigüedad, y permite descubrir fauna desconocida.
Abre nuevos escenarios para la investigación geológica, zoológica, botánica y vulcanológica, según aseguran los expertos, que cifran la edad de esta formación en 14 millones de años, lo que la sitúa como la de mayor antigüedad de Canarias y una de las más viejas del mundo.
La localización, debida a la información facilitada por unos senderistas, ha permitido descubrir dos nuevas especies de invertebrados cavernícolas, como un pequeño insecto por completo ciego (Symploce sp.n) y una cochinilla despigmentada, así como restos óseos de la ya extinta rata gigante de Las Palmas (Canariomys tamarani), junto con conejos, ratas comunes y lagartos gigantes de Las Palmas, e incluso trozos de cerámica de posible origen prehispánico.
Próximamente, una cámara robotizada intentará llegar a rincones a los que aún no ha sido posible acceder.
«Localizamos la boca de acceso. Se trataba de un verdadero tubo volcánico, pudimos acceder a la sala central donde ya la sensación de bochorno es bastante elevada, pues estamos hablando de 24ºC y un 94% de humedad relativa. Condiciones muy buenas para la vida que necesite esos altos niveles de humedad y oscuridad absoluta, que también se alcanzaba ya»,
explicó este jueves el biólogo de la Sociedad Entomológica Canaria Melansis Manuel Naranjo.
Además, indicó que la datación que se otorga a este tubo lo sitúa en los momentos en los que se formó el escudo volcánico que dio origen a la isla de Las Palmas, durante el Mioceno. Apenas se conocen otros tubos volcánicos de más antigüedad en todo el mundo, con la salvedad de algunas formaciones en Australia a las que se calculan 30 millones de años.
Asimismo, la arcilla acumulada en algunos sectores de la cavidad podría contener polen de la flora que pobló la isla hace miles o millones de años, cuando sólo era un proyecto sobre el océano, lo que pone de manifiesto «el enorme potencial que para la investigación y el medio ambiente tiene no sólo esta cueva, que ha dejado muy sorprendidos a los expertos, sino la Reserva de la Biosfera de Las Palmas en su conjunto»,
según José Miguel Bravo de Laguna, presidente del Cabildo Insular, que ha financiado el proyecto para la prospección de la cueva y la búsqueda en su interior de formas de vida adaptadas a la oscuridad absoluta, proyecto que lleva el nombre de «Un mundo escondido: fauna hipogea de la Reserva de La Biosfera de Las Palmas».
Para ver/bajar el archivo, clicar AQUÍ y luego en Download.
Cortesía de Mary Carmen Barbuzano
Punta del Hidalgo, y la playa del Arenal
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Punta del Hidalgo
Fotos tomadas por Juan Manuel Viera que me han llegado por cortesía de Roberto González Rodríguez.
Fotos, cortesía de Roberto González Rodríguez, tomadas desde el risco, o acantilado, de Bajamar (Tenerife).
Vista de Bajamar
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Playa entre Bajamar y Punta del Hidalgo
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Punta del Hidalgo
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Punta del Hidalgo
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Punta del Hidalgo
28/10/2013
Dos años después del inicio de la erupción, sigue existiendo actividad.
Los investigadores del proyecto VULCANO serán los encargados de colocar esa boya desde el buque oceanográfico Ángeles Alvariño, perteneciente al Instituto Español de Oceanografía, que vuelve a la isla para realizar la segunda de las campañas del citado proyecto.
La boya satelital Vulcano es un instrumento flotante que alberga sensores de altísima precisión y resolución para la medición de parámetros como la temperatura superficial del océano, la salinidad, la concentración de oxígeno disuelto, el pH y la presión parcial del CO2.
Estos datos serán recogidos en intervalos de tres horas y enviados vía satélite a una central receptora en tierra ubicada en el Centro Oceanográfico de Canarias del IEO. Además, los datos estarán disponibles en tiempo real para toda la sociedad, a partir del 10 de noviembre y a través de la página web del proyecto http://www.vulcanoelhierro.es
Durante la presente campaña, además se realizará un estudio exhaustivo de 15 días de duración alrededor de la isla de El Hierro.
Se analizarán en torno a 40 parámetros físico-químicos y biológicos, como temperatura, salinidad, concentración de oxígeno, nutrientes, pH, CO2, alcalinidad, carbono inorgánico total, clorofila, zooplancton, fitoplancton y bacterias, etc., en 47 puntos estratégicos, desde la superficie hasta el fondo del océano.
Estos análisis permitirán determinar la evolución de las anomalías físico-químicas registradas hace ya dos años y que aún perduran muy localizadas en el cono primario y conos secundarios del volcán submarino.
También se realizará una nueva y completa cartografía del volcán para determinar cuál es su tendencia evolutiva, ya que, desde marzo del 2013, la cima se encuentra a 87 metros con respecto a la superficie, tres metros más superficial que la última cartografía publicada con datos de diciembre de 2012.
En esta ocasión, los investigadores de VULCANO contarán además con un VOR (Vehículo de Observación Remota), el cual lleva alojada una cámara acuática de altísima resolución. El objetivo será la obtención de imágenes del proceso de desgasificación que aún continua activo en el cono principal y en los distintos conos secundarios.
Finalmente, se realizarán extracciones de material sólido del fondo en el cráter y colada lateral para conocer la evolución de la colonización faunística del nuevo fondo marino.
(*) NotaCMP.- Yo apostaría a que si la boya hubiera sido hecha en España, en el artículo lo dirían.
Para ver/bajar el archivo, clicar AQUÍ y luego en Download.
Cortesía de Roberto González Rodríguez
23 de septiembre de 2013
Javier Mazorra
A pesar de la progresiva llegada de turistas, Fuerteventura sigue siendo todavía la isla más salvaje y misteriosa de todo el archipiélago Canario.
Una buena forma de descubrir su lado más secreto y sorprendente es seguir los pasos de Erika Simon, alias Herman, la protagonista de la novela «Fuerteventura» de Alberto Vázquez-Figueroa.
La historia de este personaje es pura ficción.
Transcurre durante la Segunda Guerra Mundial pero, directa o indirectamente, nos pone en contacto con algunos de los enigmas que sigue escondiendo esta isla que los aborígenes conocían como Erbani.
Un nombre tan olvidado hasta hace muy pocos años como el de la capital, Puerto del Rosario, que se llamaba Puerto Cabras. Y eso que la apelación la dio a conocer al mundo nada menos que Miguel de Unamuno en «De Fuerteventura a París», cuando el autor vivió allí unos meses en 1924 exiliado por el General Primo de Rivera.
El hotel donde se alojó Unamuno de ha convertido en casa museo, pero todavía, paseando por las calles y la zona del puerto, se pueden descubrir restos de aquella paupérrima capital de los majoreros, donde seguramente había más cabras que habitantes, pero que durante la Segunda Guerra Mundial pudo convertirse en nido de espías.
Aunque los personajes creados por Vázquez-Figueroa se mueven por todo el territorio, gran parte del relato transcurre en el sur, en la península de Jandía, cuya vertiente occidental conocida como Cofete, sigue prácticamente virgen gracias a un extraño personaje, Gustav Winter, que adquirió esta parte de la isla en la primera parte del siglo XX provocando desde entonces todo tipo de especulaciones y leyendas.
Durante años restringió su acceso, desconociéndose sus actividades que muchos relacionaron con el régimen nazi, aunque nunca se pudieron probar.
Acantilados vírgenes
La propiedad de la zona ha cambiado de manos, pero el paisaje sigue intacto.
Decenas de kilómetros de costa protegidos por descomunales acantilados sin ninguna construcción, salvo un pequeño bar con un minúsculo museo que cuenta la historia de la zona y las ruinas de la Casa Winter, donde aun vive Rosita con su hermano, que parecen salidos de un cuento de García Márquez.
Son quizás los únicos que sepan la verdadera historia de este lugar que Vázquez-Figueroa transforma en su novela en un burdel de lujo, donde los oficiales de los submarinos alemanes podían tomarse unos días de descanso y, al mismo tiempo, planear sus futuros ataques.
No es difícil imaginarse esta historia, u otras muchas aun más rocambolescas, en este paraje al que todavía no es fácil llegar a pesar de que Tripadvisor lo ha definido como uno de los tramos de costa más hermosos del planeta.
Pero los misterios de la península de Jandía no se acaban en Cofete. Siguiendo los pasos de Erika, pero también de Bruno Alvarado, alias Capitan Akab, Queequeg, Starbuck o de Justo Marrero, podemos encontrar los restos de un antiguo aeródromo que sólo utilizaba Winter, igual que una serie de minúsculas dársenas o puertos donde era supuestamente abastecido.
Naturaleza inusitada
Todo ello rodeado de un paisaje donde siguen vigentes la palabras de Unamuno:
«Estas soledades desnudas, esqueléticas, de esta descarnada isla de Fuerteventura!¡Este esqueleto de tierra, entrañas rocosas que surgieron del fondo de la mar, ruinas de volcanes; esta rojiza osamenta atormentada de sed! ¡Y qué hermosura! ¡Sí, hermosura!».
Siempre de la mano de estos personajes de ficción podemos seguir recorriendo la isla.
En nuestro camino encontraremos otros inusitados trozos de costa, como el que ha engullido al American Star, el que fuera mayor trasatlántico useño de su época, que encalló frente a la playa de Garcey, pero también el monte sagrado de Tindaya, que Chillida quiso convertir en una caverna de autor, o Tefia, donde también se construyó el primer aeropuerto civil de la isla y en cuyos barracones tuvo lugar uno de los episodios más oscuros de la historia de la isla en torno a uno de los últimos campos de concentración creados durante el franquismo desde 1954 a 1964.
Para luego terminar en ese aún misterioso estrecho que separa la isla de Lanzarote, donde la isla de Lobos parece dirigir las corrientes.
Allí Vázquez-Figueroa sitúa en su novela la base de submarinos alemanes, y uno de los momentos más trascendentes de la trama. ¿Ficción o realidad? Puede que las dos.