[LE}— Navidad: claves para una buena redacción

21-12-2018

Con motivo de las fiestas navideñas, se ofrecen algunas claves para una redacción más cuidadosa de las noticias en las que aparecen términos relacionados con estas celebraciones.

1. Navidad, Nochebuena…, mayúsculas. Navidad, Navidades, Nochebuena, Nochevieja, Año Nuevo y Reyes se escriben con mayúscula inicial por tratarse de nombres propios de festividades, según indica la Ortografía Académica. Cuando Navidades y Navidad se refieren al periodo, se admite también su escritura con minúscula: «Cerca de 2,4 millones de pasajeros pasarán estas navidades por los aeropuertos canarios». Además, y aunque ambas son correctas, se prefieren las formas Nochebuena y Nochevieja a las escritas en dos palabras Noche Buena y Noche Vieja.

2. Las palabras feliz, próspero, paz…, en minúscula. Términos como feliz, próspero, amor, paz o felicidad, que suelen verse con inicial mayúscula («El presidente del Gobierno deseó una Feliz Navidad a los periodistas»), se escriben, al tratarse de adjetivos y nombres comunes, con minúscula inicial: «El presidente del Gobierno deseó una feliz Navidad a los periodistas».

3. Tarjeta de Navidad, mejor que christmas. Las expresiones tarjeta de Navidad o tarjeta navideña son preferibles a la voz inglesa Christmas y su hispanización crismas, cuyo empleo se da especialmente en España.

4. El belén, en minúsculas. La representación de la escena del nacimiento de Jesús se escribe con minúsculas, el belén, ya que, aunque proviene del nombre de la localidad donde la Biblia sitúa el nacimiento, se usa en este sentido como nombre común. Sólo se escribe con mayúscula inicial si se refiere a la ciudad: «Jesús nació en Belén». También se escriben en minúscula sus sinónimos nacimiento, portal y pesebre.

5. Niños Jesús, Papás Noel y papanoeles. Se recomienda escribir Niños Jesús y Papás Noel como plurales de Niño Jesús y Papá Noel. Sin embargo, Papá Noel ha dado también origen al sustantivo común papanoel, referido, más que al propio san Nicolás, a las personas disfrazadas de este personaje y a los muñecos y adornos con su forma, que tiene menor uso y cuya forma plural es papanoeles.

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[LE}— ‘Con tal de’, no ‘por tal de’

21-11-2018

La secuencia con tal de + infinitivo, y no por tal de + infinitivo, es la adecuada para indicar una condición necesaria para algo («Iré al concierto con tal de estar de vuelta pronto») o la finalidad con la que se realiza una acción: «Le dieron la razón con tal de dejar de oírlo».

En los medios de comunicación pueden verse frases como

  • «Los aficionados pasaron toda la noche ante las taquillas por tal de conseguir entradas»,
  • «La empresa percibirá una compensación superior a los 12 millones de dólares por tal de poner punto final a esta batalla legal» o
  • «La cantidad se repartirá entre todos los demandantes por tal de que ninguno se quede sin ayudas».

De acuerdo con el Diccionario de la Lengua Española, con tal de significa ‘con la condición de’: «Iré, con tal de estar de vuelta a las tres». 

Por su parte, el Diccionario Feneral de VOX señala que la locución con tal de, seguida de infinitivo, no por tal de, puede indicar la finalidad con la que se realiza una acción —esto es, puede equivaler a para o a fin de que—, lo que se ilustra con el siguiente ejemplo: «Es capaz de lo que sea con tal de ir al concierto».

Si, en lugar de un infinitivo, sigue una subordinada introducida con que, el Diccionario Panhispánico de Dudas afirma que resultan igualmente válidas las locuciones con tal que y con tal de que: «Prometió que lo apoyaría en la votación con tal (de) que le garantizase un puesto en la directiva».

Así pues, en los ejemplos iniciales lo adecuado correcto habría sido escribir

  • «Los aficionados pasaron toda la noche ante las taquillas con tal de conseguir entradas»,
  • «La empresa percibirá una compensación superior a los 12 millones de dólares con tal de poner punto final a esta batalla legal» y
  • «La cantidad se repartirá entre todos los demandantes con tal de que ninguno se quede sin ayudas».

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[LE}— Feminismo no es lo contrario de machismo

23-11-2018

El término feminismo no es antónimo de machismo.

En los medios de comunicación no es infrecuente encontrar frases en las que estas dos voces se usan como opuestas: «Afirma que no es machista ni feminista, sino que busca el equilibrio».

Según el Diccionario Académico, feminismo es el ‘principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre’ y el ‘movimiento que lucha por la realización’ de esa igualdad.

Por su parte, la misma obra define machismo como ‘actitud de prepotencia de los varones respecto a las mujeres’ y ‘forma de sexismo caracterizada por la prevalencia del varón’.

Como puede apreciarse en las definiciones, no se trata de dos términos equiparables, ya que, mientras que el feminismo es la búsqueda de la igualdad entre sexos, el machismo supone una preponderancia del varón.

Para cubrir ese hueco semántico, el de una palabra que aluda a una defensa de la superioridad de la mujer sobre el varón, se emplea en ocasiones el término hembrismo. Se trata de una voz correctamente formada y que se emplea en ocasiones como par lingüístico de machismo.

Sin embargo, mientras que machismo designa tanto una actitud como una estructura social históricamente asentada, el hembrismo no se define como un sistema con existencia real, sino meramente como la actitud particular de algunas personas que abogan por la prevalencia de las mujeres sobre los hombres.

No obstante, muchos colectivos rechazan el término, pues entienden que se emplea de forma peyorativa para atacar los postulados feministas y que designa una realidad que no existe.

Conviene subrayar que la voz hembrismo, que está adquiriendo ese significado en los últimos tiempos, tiene otro menos usual y restringido a los campos de la psicología y la sociología. En concreto, algunos especialistas emplean esa voz para aludir a una exagerada actitud de sumisión, pasividad y resignación de la mujer frente al hombre.

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[LE}— ‘Advertir’ y ‘advertir de’, uso adecuado

28-11-2018

Siempre es adecuado construir el verbo advertir sin preposición, pero cuando significa ‘informar’ o ‘anunciar’ también es posible utilizarlo seguido de la preposición de.

Como explica la Gramática Académica, el verbo advertir se construye adecuadamente sin preposición con cualquiera de sus significados: 

‘percibir’ o ‘darse cuenta de algo’: «Al abrir el manuscrito, advirtieron que las páginas no estaban numeradas».

• ‘aconsejar’: «Le advirtió que no se llevara el móvil a la feria».

• ‘informar’: «En las noticias han advertido que la carretera está cortada».

• ‘informar en tono amenazante’: «Te advierto que no te lo repito más».

La misma obra describe que, con estos dos últimos sentidos,  alternan las construcciones con y sin la preposición: «En las noticias han advertido (de) que la carretera está cortada». No obstante El buen uso del español (de la Asociación de Academias de la Lengua Española) considera que, cuando esa advertencia lleva implícita una amenaza, la forma adecuada es advertir que: «Te advierto que no te lo voy a repetir más», y no «Te advierto de que no te lo voy a repetir más».

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[LE}— ‘Peñón de Gibraltar’, pero ‘el Peñón’

20-11-2018

El sustantivo peñón se escribe con minúscula en peñón de Gibraltar, mientras que puede escribirse con mayúscula si aparece de forma aislada, el Peñón, de acuerdo con las normas sobre mayúsculas y minúsculas de la Ortografía de la lengua española.

Con motivo del anuncio de que España no apoyará el acuerdo sobre el brexit si no hay cambios en la situación de Gibraltar, algunos medios están escribiendo peñón de Gibraltar con pe mayúscula:

  • «El Gobierno no firmará el acuerdo de salida de Reino Unido del bloque comunitario si no se aclaran ciertos aspectos sobre el estatus del Peñón de Gibraltar».

Los sustantivos comunes que forman parte de los nombres de accidentes geográficos se escriben generalmente con minúscula: el cabo de Gata o el río Orinoco; no obstante, el sustantivo común puede escribirse con mayúscula si se emplea por sí solo y la referencia resulta inequívoca para los hablantes: el Peñón es el peñón de Gibraltar para los españoles, igual que el Estrecho es el estrecho de Gibraltar, tal como indica la Ortografía. Esto mismo se puede aplicar a la Verja (para referirse a la verja de Gibraltar).

Así pues, en el ejemplo anterior lo apropiado habría sido escribir

  • «El Gobierno no firmará el acuerdo de salida de Reino Unido del bloque comunitario si no se aclaran ciertos aspectos sobre el estatus del peñón de Gibraltar».

Se recuerda además que el nombre del municipio de La Línea de la Concepción, denominado a menudo simplemente La Línea, se escribe con ele mayúscula en el artículo, por lo que, en lugar de

  • «Pescadores de la Línea denuncian que Gibraltar lanza bloques de hormigón en los caladeros»,

lo apropiado habría sido escribir

  • «Pescadores de La Línea denuncian que Gibraltar lanza bloques de hormigón en los caladeros».

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[LE}— Procrastinar, no procastinar

19-11-2018

Procrastinar, y no procastinar ni procastrinar, es la forma adecuada de este verbo, que significa ‘diferir o aplazar’.

En los medios de comunicación es frecuente leer y sobre todo escuchar variantes inadecuadas de esta palabra, como en

  • «Los mejores consejos para ser más productivo y dejar de procastinar» o
  • «Era una pésima estudiante, más preocupada por procastrinary divertirse que por estudiar».

La complejidad fonética ha dado lugar a diversas formas tanto para el verbo como para el sustantivo procrastinación, que se ve con frecuencia escrito o pronunciado como procastinación o procastrinación.

La forma procrastinar —que aparece ya en diccionarios de español del siglo XVIII—, recogida en el Diccionario Académico, proviene del latín procrastināre, término que incluye la voz latina cras, ‘mañana’. Al tratarse de una voz asentada en el español, no es preciso destacarla en cursiva ni entre comillas.

Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado correcto habría sido escribir 

  • «Los mejores consejos para ser más productivo y dejar de procrastinar» y
  • «Era una pésima estudiante, más preocupada por procrastinar y divertirse que por estudiar».

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[LE}— Pesas y medidas, claves de redacción

16-11-2018

Con motivo de la votación que se celebra hoy en Versalles para redefinir cuatro de las siete unidades básicas de la Conferencia General de Pesas y Medidas, se ofrece a continuación una serie de claves:

1. Nombre del organismo. A la entidad responsable de normalizar las mediciones físicas se la conoce también como Conferencia General de Pesos y Medidas (es decir, con Pesos en lugar de Pesas), forma igualmente válida. Su sigla en español es, como en francés, CGPM.

2. Nombres de unidades. Los nombres de unidades físicas se escriben en minúscula, incluso si derivan de nombres propios: el amperio, el kilogramo, el mol, el julio… Cuando existe forma española del nombre, es preferible ésta a la inglesa o francesa: voltio mejor que volt, vatio mejor que watt, ohmio mejor que ohm. En el caso del amperio, el Diccionario Académico admite también la variante ampere, escrita sin acento (no ampère) y en redonda.

La unidad de temperatura se llama kelvin, no grado kelvin, y su símbolo es K, no °K.

La constante universal que servirá para la medida del kilogramo se llama constante de Planck, con constante en minúscula y con el nombre del físico acabado en ck (no Plank). El instrumento para la medición es la balanza de Watt, con balanza en minúscula.

3. Símbolos de unidades. El símbolo del kilogramo es kg, sin punto y siempre en minúscula, incluso si se emplea en contextos escritos íntegramente en mayúscula, como en los titulares. Tampoco es adecuada la grafía Kg, con la letra k en mayúscula.

4. Nombres de isótopos y otros conceptos. Según las normas internacionales de nomenclatura química, los isótopos se nombran con la denominación del elemento seguido inmediatamente de un guion y su masa atómica: silicio-28 puro y no silicio puro-28 ni silicio puro 28.

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