[LE}— Claves de redacción sobre el mundo del libro

Con motivo de la celebración del Día del Libro, se expone a continuación un decálogo de expresiones y términos relacionados con el mundo del libro y la edición que suelen plantear algunas dudas:

1. Día del Libro, con mayúsculas iniciales en los sustantivos. El nombre oficial es Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor, con mayúsculas iniciales en las palabras significativas. También la denominación Día del Libro se escribe con mayúscula inicial en los dos sustantivos que la forman.

2. E-book e e-reader, en español, libro electrónico. Para aludir tanto al texto como al soporte en el que se lee, en español se ha impuesto la forma libro electrónico, aunque para el segundo también se usan las expresiones lector electrónico y lector de libros electrónicos. En cualquier caso, se desaconsejan los extranjerismos e-book e e-reader.

3. DRM. La sigla DRM, proveniente de digital rights management, se corresponde en español con las expresiones gestión de derechos de contenidos digitales y programa anticopias, dependiendo del contexto.

4. Regalía, canon o derechos, alternativas a royalty. Tal como queda recogido en el Diccionario panhispánico de dudas, el término royalty designa la ‘cantidad que se paga al propietario de un derecho a cambio del permiso para ejercerlo’, concepto para el que se pueden emplear en español términos como regalía, canon o derechos.

5. Copyright, anglicismo innecesario. El anglicismo copyright, que significa ‘derecho de explotación y reproducción de una obra intelectual, artística o científica’, puede traducirse al español por derechos de autor o derechos de edición.

6. Traducciones de stock. Formas genuinamente españolas como existencias, reservas o sobrantes pueden suplir a la voz inglesa stock.

7. Estand, caseta, expositor…, alternativas a stand. La palabra estand (plural, estands), adaptación hispanizada de stand, que se emplea con frecuencia en las noticias sobre las ferias y congresos relacionados con el libro y la edición, ya está recogida en el diccionario académico con el significado de ‘instalación dentro de un mercado o feria, para la exposición o venta de productos’. Otras alternativas a stand pueden ser caseta, puesto o expositor.

8. Paperback significa de tapa blanda. La voz inglesa paperback, que alude al material con el que se fabrican las tapas de los libros, equivale en español a edición en rústica o a libro de tapa blanda, aunque a veces también se traduce por edición de bolsillo, ya que este tipo de ediciones casi siempre presentan encuadernaciones de tapa blanda.

9. Superventas, mejor que best seller. Best seller (o sus variantes best-seller, con guion, y bestseller, todo junto) es un anglicismo del que se puede prescindir, pues el término español superventas significa exactamente lo mismo, tal como queda recogido en el diccionario académico: ‘Dicho de un libro, de un disco, etc.: Que ha alcanzado un extraordinario número de ejemplares vendidos’.

10. Bibliotráiler, opción válida para booktrailer. El término bibliotráiler es una alternativa adecuada en español al anglicismo booktrailer, que se utiliza para referirse a los vídeos promocionales de libros.

11. Exlibris, en una sola palabra y en redonda. El exlibris es la etiqueta o sello grabado que se estampa normalmente en las primeras páginas y en el que consta el nombre del dueño o el de la biblioteca a la que pertenece el libro. Según la última edición de la ortografía académica, al ser un latinismo plenamente asentado en español, se escribe sin resalte tipográfico y en una sola palabra: «exlibris».

12. Fe de erratas no es lo mismo que fe de errores. Fe de erratas hace referencia a la lista de errores tipográficos que aparecen en un libro, mientras que fe de errores suele aludir a las informaciones erróneas que aparecen en los periódicos.

13. Librerías de lance. Las librerías de lance, también conocidas como librerías de viejo, librerías de anticuario y librerías para bibliófilos, son los establecimientos que se dedican a la venta de libros usados o raros.

14. Incunable. El término incunable se aplica sólo a los libros que fueron imprimidos entre la fecha del nacimiento de la imprenta en Occidente, en 1453, y el 1 de enero de 1501.

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[LE}— Diferencias entre «botadura« y «puesta a flote»

Las expresiones botadura y puesta a flote no aluden al mismo procedimiento, por lo que se recomienda emplear la primera para los barcos y la segunda para los submarinos. 

Uso inadecuado

  • El rey Felipe VI presidirá el próximo 22 de abril en Cartagena la botadura del submarino Isaac Peral.
  • El nuevo submarino S-81 ultima su botadura.
  • En los próximos días será la botadura del submarino S-81.

Uso adecuado

  • El rey Felipe VI presidirá el próximo 22 de abril en Cartagena la puesta a flote del submarino Isaac Peral.
  • El nuevo submarino S-81 ultima su puesta a flote.
  • En los próximos días será la puesta a flote del submarino S-81.

La botadura es, según el diccionario académico, ‘el acto de botar’, es decir, de ‘echar al agua un buque haciéndolo resbalar por la grada después de construido o carenado’.

Fuentes de la Armada confirman que, en el caso específico de los submarinos, la expresión más precisa es puesta a flote, ya que este tipo de buques no se botan, esto es, no son deslizados por los raíles que conducen a los barcos al mar, normalmente después de romper contra ellos una botella, sino que se llevan a un dique que se va llenando de agua de forma progresiva. La botadura sucede en un tiempo relativamente rápido, el llenado del dique inundable, por su parte, es un proceso que llega a durar unas 24 horas.

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[LE}— XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, claves de redacción

Con motivo de la celebración en Andorra la Vieja (Andorra) de la XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, se ofrecen algunas recomendaciones sobre términos que pueden plantear dudas.

1. XXVII, 27, vigesimoséptima y vigésima séptima. XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno se escribe con mayúsculas iniciales. También es correcto emplear el número cardinal y denominarla 27 (veintisiete) Cumbre Iberoamericana, así como el ordinal, escrito preferiblemente en una palabra (vigesimoséptima), aunque es posible asimismo hacerlo en dos (vigésima séptima), en este caso con vigésima en femenino y con tilde.

2. Los cargos, en minúscula. Los sustantivos que designan los cargos o empleos se escriben en español con inicial minúscula: presidente del Gobierno, ministro de Asuntos Exteriores, secretario general iberoamericano…

3. Las palabras sesión, reunión, encuentro…, en minúscula. Lo apropiado es escribir en minúscula, excepto si forman parte de un nombre propio, palabras como reunión, encuentro, sesión, etc.: reunión ministerial de trabajo, encuentro de embajadores, sesión plenaria, grupo de reflexión…

4. Mandatario, término adecuado. En las informaciones sobre la cumbre a menudo se hace referencia a quienes participan en ella (jefes de Estado y de Gobierno) como dignatarios (‘persona investida de una dignidad’). Aunque se trata de un uso correcto, el término mandatario (persona que ocupa ‘un cargo muy relevante en la gobernación y representación del Estado’) encaja mejor con el perfil de los participantes en este encuentro.

5. Siglas y acrónimos. Se recomienda escribir con todas las letras en mayúscula las siglas de los organismos relacionados: BID (Banco Interamericano de Desarrollo), SELA (Sistema Económico Latinoamericano y del Caribe), OECO (Organización de Estados del Caribe Oriental). En cambio, es preferible escribir sólo con inicial mayúscula los acrónimos compuestos por cinco letras o más, como Segib (Secretaría General Iberoamericana).

6. Bienal no es lo mismo que bianual. Desde el 2014, las cumbres iberoamericanas pasaron de celebrarse cada año a hacerlo cada dos, es decir, a ser bienales. Bienal es ‘lo que sucede o se repite cada dos años’, según el diccionario académico, mientras que bianual es ‘lo que ocurre dos veces al año’.

7. La expresión pro tempore, sin tilde y en cursiva. La expresión latina pro tempore, que significa ‘temporal o transitorio’, se escribe sin tilde y en cursiva, o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra, por tratarse de una locución latina: «La República Dominicana asumirá la secretaría general pro tempore de la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno».

8. Financiación y financiamiento. Tanto financiación como financiamiento son sustantivos válidos para referirse a la ‘acción y efecto de financiar’. La primera es más habitual en España y la segunda en América.

9. Sostenible y sustentable. El desarrollo sostenible o sustentable es otro de los asuntos que se tratarán en la Cumbre. Ambas formas son válidas (la primera más utilizada en España y la segunda más común en América) para referirse al modelo de desarrollo que trata de no comprometer a las próximas generaciones con un consumo excesivo de recursos.

10. Medioambiente y medioambiental, mejor que medio ambiente o medio ambiental. A propósito de que el cambio climático será uno de los temas que tratará la cumbre, se recuerda que se aconseja la grafía simple medioambiente, aunque está aceptada también la forma medio ambiente, mientras que el adjetivo medioambiental se escribe siempre en una sola palabra.

11. El prefijo inter-, unido a la palabra a la que afecta. Es habitual encontrar en noticias y documentos sobre cumbres o encuentros de este tipo palabras que aparecen con el prefijo inter-. Al igual que ocurre con el resto de los prefijos, se escribe unido a la palabra que acompaña (interinstitucional, intersectorial); por tanto, no son adecuadas las grafías en las que el prefijo aparece unido con un guion (inter-institucional, inter-sectorial) o separado por un espacio en blanco (inter institucional, inter sectorial).

12. Principado, mayúsculas y minúsculas. Como sustantivo genérico, la palabra principado se escribe en minúscula: Andorra es un principado; si se usa el nombre oficial del país europeo donde se celebrará la cumbre, con inicial mayúscula: Principado de Andorra.

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[LE}— La expresión «estado de alarma» se escribe con minúsculas

La expresión estado de alarma, que alude a una situación en la que se otorgan al Gobierno poderes especiales, se escribe con iniciales minúsculas.

Uso inadecuado

  • Cuándo acaba el Estado de alarma y qué cosas podremos hacer a partir de su fin.
  • Desarrollo del Estado de Alarma en las comunidades autónomas.
  • El fin del estado de alerta acabará con el confinamiento nocturno que rige desde octubre.

Uso adecuado

  • Cuándo acaba el estado de alarma y qué cosas podremos hacer a partir de su fin.
  • Desarrollo del estado de alarma en las comunidades autónomas.
  • El fin del estado de alarma acabará con el confinamiento nocturno que rige desde octubre.

Sin perjuicio de las definiciones específicas que esa figura tenga en la legislación de cada país, el Diccionario de la lengua española recoge esa expresión y la define como ‘situación en la que se otorgan poderes especiales y temporales al Gobierno para combatir una grave alteración de la normalidad, por causa de catástrofes, crisis sanitarias, paralización de los servicios públicos esenciales, etc.’.

La palabra estado se escribe con inicial mayúscula cuando se alude a una forma de organización política o al conjunto de los órganos de gobierno de un país, pero en minúscula si, como en este caso, equivale a ‘situación’, de modo que construcciones como estado de alarma, estado de emergencia, estado de excepción, estado de sitio o estado de guerra se escriben con minúscula.

En el caso específico de España, la Constitución recoge las declaraciones de estado de alarma, estado de excepción y estado de sitio. En la situación actual de expansión del coronavirus, el Gobierno ha decretado el primero, por lo que no es adecuado usar otras fórmulas como estado de alerta, como en ocasiones se ve en los medios.

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[LE}— «Verificación», mejor que «fact-checking»

Verificación de datos, o simplemente verificación, es una alternativa a fact-checking o fact-check.

Uso inadecuado

• Fact Checking: ¿Usar mascarilla durante dos horas produce acidez en la sangre?

• Divulgar las técnicas de fact-checking para detectar la información falsa sobre las vacunas y la COVID-19.

• El fact-check de la primera rueda de prensa de Joe Biden como presidente.

Uso adecuado

• Verificación de datos: ¿Usar mascarilla durante dos horas produce acidez en la sangre?

• Divulgar las técnicas de verificación para detectar la información falsa sobre las vacunas y la COVID-19.

• La verificación de datos de la primera rueda de prensa de Joe Biden como presidente.

Aunque contrastar la información y la veracidad de los hechos y las declaraciones de alguien, especialmente un político, forma parte consustancial de la profesión periodística, en la segunda década del siglo XXI se dispone de medios tecnológicos que permiten comprobaciones más amplias y veloces.

Para aludir a esta práctica más especializada, a la que se destinan equipos y recursos específicos en los medios de comunicación, es habitual recurrir a los anglicismos fact-check y fact-checking, frecuentes en las noticias en español tanto para referirse a las unidades que llevan a cabo esta tarea como al resultado final.

Sin embargo, no hay necesidad de emplear tales voces, pues las expresiones verificación de datos o sistema de verificación de datos reflejan con fidelidad lo que pretende expresarse.

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[LE}— «Quimera», ampliación del significado

El término quimera es adecuado para aludir, en biología, a un organismo con tejidos genéticamente diferentes.

Uso adecuado

• Científicos españoles crean en China embriones quimera con mezcla de mono y humano.

• La supervivencia pronto empezó a disminuir y 19 días después solo tres quimeras seguían vivas.

• Japón da nuevos pasos en la investigación con quimeras humano-animales.

Aunque quimera suele referirse a un ‘ser mitológico con cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón’, así como, por extensión, a ‘aquello que se cree posible sin serlo’, en biología, zoología y, más especialmente en botánica, se emplea desde hace tiempo con el significado de ‘organismo simple que se ha desarrollado de individuos diferentes, o compuesto de tejidos de dos genotipos distintos’, tal como indica el Diccionario de términos biológicos de Sandra Holmes.

Aunque no esté recogido en los diccionarios generales por ser un término técnico, se puede usar sin problemas en estos contextos, por lo que los ejemplos anteriores son adecuados.

Un término relacionado, pero no propio de la lengua científica, es humanimal, que designa las quimeras de humano y otro animal, como en «Japón aprueba el plan de un equipo de científicos para crear los primeros “humanimales”». Se trata de un acrónimo de uso válido formado a partir de humano y animal, que, no obstante, conviene restringir a contextos más informales.

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[LE}— «Por ciento» y «porciento» no significan lo mismo

Se recomienda distinguir entre la locución adverbial por ciento, ‘de cada ciento’, y el sustantivo porciento, ‘porcentaje’.

Uso inadecuado

• Los casos de covid-19 en EE. UU. crecen un doce porciento en una semana.

• El por ciento de ocupación en espacios cerrados como restaurantes y centros comerciales se mantendrá operando sin cambios.

Uso adecuado

• Los casos de covid-19 en EE. UU. crecen un doce por ciento en una semana.

El porciento de ocupación en espacios cerrados como restaurantes y centros comerciales se mantendrá operando sin cambios.

Porciento, sin espacio, es un sustantivo que significa ‘porcentaje o tanto por ciento’, tal como se recoge en el Diccionario de la lengua española. Por otro lado, el Diccionario panhispánico de dudas señala que se usa principalmente en el área caribeña y que la forma mayoritaria en todo el ámbito hispánico es porcentaje.

Por su parte, la locución por ciento se escribe en dos palabras y se emplea tras un elemento numérico en casos como «La pandemia aumenta un treinta por ciento los trastornos alimenticios». Si se desea expresar totalidad, se aconsejan las formas cien por cien, ciento por ciento y cien por ciento.

Se recuerda que, tal y como se explica en el Diccionario panhispánico de dudas, cuando el sujeto es un porcentaje que lleva su complemento en plural, la concordancia con el verbo es válida tanto en singular como en plural: «El diez por ciento de los encuestados contestó/contestaron».

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[LE}— «Segunda República española», escritura adecuada

Para referirse al periodo histórico que tuvo lugar en España entre 1931 y 1936 es posible escribir Segunda República o Segunda República española, con el adjetivo que especifica la nacionalidad en minúscula. 

Uso inadecuado

• Así comenzó la Segunda República Española.

• Un equipo inglés homenajea la segunda república española con su camiseta.

• León se une al homenaje a la segunda República.

Uso adecuado

• Así comenzó la Segunda República española.

• Un equipo inglés homenajea la Segunda República española con su camiseta.

• León se une al homenaje a la Segunda República.

De acuerdo con la Ortografía de la lengua española, los sustantivos que designan formas de Estado o de gobierno son nombres comunes, por lo que, en sus usos genéricos, deben escribirse con minúscula. Sin embargo, cuando se emplea república para designar un periodo concreto de la historia de un país, es adecuada la mayúscula inicial por ser un uso antonomástico: la República, Primera República, Segunda República… Esta mayúscula no afecta al adjetivo gentilicio especificador, que se escribe con minúscula: Segunda República española.

Por otro lado, también es indicado el uso de los números romanos, ampliamente asentado, para aludir a este periodo histórico: II República.

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[LE}— «Laboralizar», formación correcta

Laboralizar y laboralización son voces bien formadas que aluden a la conversión en contratos laborales de determinadas relaciones.

Uso adecuado

• Trabajo, sindicatos y patronal alcanzan un acuerdo para laboralizar a los repartidores.

• Desde febrero se ha laboralizado a seis mil personas.

• En el reglamento no aparece ninguna referencia a la laboralización de los colegiados.

El primer sentido de laboralización en el Diccionario panhispánico del español jurídico, de las Academias de la Lengua, es ‘transformación de la relación jurídica de los empleados públicos de derecho público en relación regida por el derecho laboral’. Es el caso, por ejemplo, de «Austria ha iniciado un cambio hacia la laboralización de los funcionarios».

Aunque esta definición alude al personal de la Administración, se ha extendido, al menos en la lengua corriente, el uso de laboralizar y laboralización para referirse a las transformaciones similares en otros casos. Son formaciones válidas que aúnan el adjetivo laboral con los sufijos -izar y -ción, recogidos en el diccionario académico.

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