[LE}— «Medicán», no «medicane»

El acrónimo medicán, no medicane, es el adecuado en español para hacer referencia a un ciclón tropical mediterráneo.

Uso inadecuado

  • Temporal atípico en España: posible formación de un medicane.
  • El medicane se podría desarrollar en una zona triangulada por Baleares, Sicilia y el norte de Argelia.
  • Ciclón mediterráneo al suroeste de Baleares, ¿medicane a la vista?

Uso adecuado

  • Temporal atípico en España: posible formación de un medicán.
  • El medicán se podría desarrollar en una zona triangulada por Baleares, Sicilia y el norte de Argelia.
  • Ciclón mediterráneo al suroeste de Baleares, ¿medicán a la vista?

Según explica la RAE en su cuenta de Twitter, el término medicán, pl. medicanes, (a partir de mediterráneo y huracán) es adecuado como calco del término inglés medicane (de Mediterranean y hurricane), empleado para referirse, en general, «a los ciclones mediterráneos que presentan características tropicales», como se indica en el glosario meteorológico de la Agencia Estatal de Meteorología.

Son igualmente válidas las expresiones descriptivas ciclón tropical mediterráneo y huracán mediterráneo.

Se recuerda que, si se desea utilizar el anglicismo, lo adecuado es hacerlo en cursiva o entrecomillado cuando no se dispone de este tipo de letra.

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[LE}— «Estanflación», no «estagflación», «stanflación» o «stagflación»

El término estanflación, no estagflación, stanflación o stagflación, es el adecuado para hacer referencia a la situación combinada de nulo crecimiento económico, o incluso depresión, y altas tasas de inflación, con incidencia en el aumento paulatino del desempleo.

Uso inadecuado

  • ¿Estagflación o recesión a la vuelta de la esquina?
  • Esa es una receta para las quiebras empresariales y una crisis financiera, con economías en stagflación, como en los años setenta del siglo pasado.
  • Tras la covid-19, es más probable que la economía estadounidense de los próximos años sufra de estagflación que de «sobrecalentamiento» inflacionario.

Uso adecuado

  • ¿Estanflación o recesión a la vuelta de la esquina?
  • Ésa es una receta para las quiebras empresariales y una crisis financiera, con economías en estanflación, como en los años setenta del siglo pasado.
  • Tras la covid-19, es más probable que la economía estadounidense de los próximos años sufra de estanflación que de «sobrecalentamiento» inflacionario.

La voz stagflation —a partir de stagnation (estancamiento) e inflation (inflación)— se utiliza en inglés, desde la década de 1960, para designar este concepto económico. En español, para referirse a él y siguiendo el modelo del término inglés, se ha formado estanflación, de estancamiento e inflación, que el diccionario académico define como ‘situación de estancamiento económico, con aumento del paro y de la inflación’.

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[LE}— Claves de redacción sobre la escritura de nombres de leyes

A continuación se expone una serie de claves para la adecuada redacción de noticias relacionadas con leyes y documentos oficiales.

1. Los nombres oficiales de leyes, con mayúscula inicial en los términos significativos. Según la Ortografía de la lengua española, los nombres oficiales de las leyes, como la Ley Orgánica 3/1981, de 6 de abril, del Defensor del Pueblo, deben escribirse en redonda y con mayúscula inicial en todos los términos significativos. Si el nombre es demasiado extenso, puede optarse por escribir solo con mayúscula la primera palabra y escribirlo en cursiva o entre comillas.

Se aplica lo mismo a los proyectos de ley, reales decretos y demás documentos oficiales relacionados. Así, lo adecuado es escribir Proyecto de Ley Orgánica de Ordenación e Integración de la Formación Profesional.

2. Los nombres no oficiales y menciones anafóricas, en minúscula. Los nombres no oficiales que reciben algunas leyes deben escribirse con minúscula: ley hipotecaria o ley de ciencia. También se escriben sin resalte las menciones anafóricas como la presente ley o el anterior real decreto, por ejemplo. Es también frecuente emplear el nombre propio de la persona que ha promovido la ley para aludir a ella de forma no oficial. En ese caso, lo adecuado es mantener la mayúscula del antropónimo: ley Celaá.

3. El plural de decreto ley es decretos leyes. Según el Diccionario panhispánico de dudas, el plural de esta construcción, y de real decreto ley, es decretos leyes y reales decretos leyes. Aunque se trata de sustantivos en aposición, el segundo también se construye en plural porque funciona como atributo del primero y no como mero modificador.

4. Los términos artículo, apartado o capítulo, en minúscula. La ortografía académica señala que tanto las menciones genéricas a las partes de un documento oficial —artículo, capítulo, sección, etc.— como sus abreviaturas se escriben con minúscula.

5. Ley de Presupuestos Generales del Estado, pero presupuestos generales del Estado. Cuando la expresión presupuestos generales del Estado se emplea de manera descriptiva y general para aludir al plan económico estatal de la hacienda pública, lo adecuado es emplear las minúsculas, salvo en la palabra Estado; así lo recoge el Diccionario panhispánico del español jurídico.

Sin embargo, cuando esta construcción forma parte del nombre oficial de una ley, se escribe con mayúsculas iniciales: Ley de Presupuestos Generales del Estado.

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[LE}— La voz «infantojuvenil» se escribe en una sola palabra

La escritura adecuada del adjetivo infantojuvenil es en una palabra, sin espacio ni guion, por lo que no es infanto juvenil ni infanto-juvenil.

Uso incorrecto

  • Las urgencias psiquiátricas en la población infanto-juvenil aumentan un 50 %.
  • Se observa una gran presión asistencial en el estrato poblacional infanto juvenil.
  • El ayuntamiento construirá un frontón infanto-juvenil.

Uso correcto

  • Las urgencias psiquiátricas en la población infantojuvenil aumentan un 50 %.
  • Se observa una gran presión asistencial en el estrato poblacional infantojuvenil.
  • El ayuntamiento construirá un frontón infantojuvenil.

Tal como explica la ortografía académica, cuando los elementos que integran un compuesto pueden funcionar de modo autónomo como adjetivos, es posible emplear el guion, como físico-químico, pero éste no es el caso de infantojuvenil porque infanto no es de por sí un adjetivo, sino una forma en la que se ha modificado infantil con la terminación ‘-o’, por lo que ha de ir junto.

En cambio, el guion es válido en infantil-juvenil, variante que aparece ocasionalmente, pues infantil sí aparece sin ninguna modificación. En cualquier caso, ni en este caso ni en el anterior es adecuado emplear un espacio, por lo que no es ni infanto juvenil ni infantil juvenil.

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[LE}— El anglicismo «stock» puede sustituirse por «existencias»

Existencias, mercancías almacenadas, excedente o la adaptación estocaje son, en función del contexto, alternativas en español al anglicismo stock.

Uso no recomendado

  • Los jugueteros de Alicante temen quedarse sin stock esta Navidad por la crisis de las materias primas.
  • Sectores como el textil y la electrónica sufren retrasos y falta de stock.
  • Sanidad ha pedido a los laboratorios que pospongan las nuevas entregas de vacunas para reducir el stock.

Uso recomendado

  • Los jugueteros de Alicante temen quedarse sin existencias esta Navidad por la crisis de las materias primas.
  • Sectores como el textil y la electrónica sufren retrasos y falta de existencias.
  • Sanidad ha pedido a los laboratorios que pospongan las nuevas entregas de vacunas para reducir el excedente.

La vigesimotercera edición del Diccionario de la lengua española recoge la voz stock escrita en cursiva, la cual remite a la entrada existencias, en concreto a la acepción de ‘mercancías destinadas a la venta, guardadas en un almacén o tienda’.

Se recuerda que este anglicismo también puede equivaler, según el contexto, a mercancías almacenadas, mercancías en depósito, excedente, inventario o, en lugar de stock de viviendas, viviendas/pisos en venta o disponibles.

Por otra parte, la adaptación estocaje, que se emplea en muchas ocasiones, es también una opción válida y recogida en el diccionario académico como propia de España: «Los comerciantes se agarran a un buen inicio de rebajas para vender el estocaje».

En economía, el término stock se utiliza para distinguir entre una variable stock, que refleja un valor en un determinado momento (por ejemplo, el stock de viviendas sin vender en una fecha concreta), y una variable flujo, que alude al volumen o importe de las transacciones correspondientes a un cierto período (por ejemplo, las ventas de viviendas durante todo un año). En este sentido, variable stock puede equivaler en español a variable saldo o variable instantánea, frente a la variable flujo o variable periódica.

Las construcciones inglesas to be in stock y to be out of stock corresponden a las españolas ‘tener en existencia’ (o ‘en almacén’) y ‘estar agotado’.

Si, en cualquier caso, se opta por el extranjerismo, lo apropiado es emplear la cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, escribirlo entre comillas.

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[LE}— Halloween: cinco claves de redacción

Con motivo de la festividad de Halloween [desafortunada importación que nada tiene que ver con nuestras costumbres], se ofrecen a continuación algunas recomendaciones sobre términos y expresiones relacionados con esta celebración.

1. Halloween, con inicial mayúscula. Según la Ortografía de la lengua española, los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de las festividades, ya sean civiles, militares o religiosas, se escriben con inicial mayúscula. Por lo tanto, la fiesta de Halloween, que es la contracción de la expresión inglesa All Hallows’ Eve y cuyo significado es ‘víspera del Día de Todos los Santos’, se escribe con mayúscula inicial, en redonda y sin comillas.

2. Día de Todos los Santos, Día de (los) Muertos… Del mismo modo, se escriben con iniciales mayúsculas en todos los elementos significativos las denominaciones Día de Todos los Santos, Día de (los) Muertos, Día de las Ánimas, Conmemoración de los Fieles Difuntos y Noche de Brujas. 

3. Trick or treat puede ser truco o trato. Truco o trato es la traducción más asentada de la expresión inglesa trick or treat, que usan los niños cuando van casa por casa pidiendo dulces la noche de Halloween. Aunque hay otras traducciones posibles y con uso (como dulce o truco, dulce o travesura…), truco o trato y otras fórmulas como treta o trato tienen la ventaja de la semejanza o paronimia fonética con el original.

En México se emplea la expresión pedir calaverita, ya que la cesta en la que los niños guardan los dulces que reciben tiene forma de calavera. [Los mexicanos tienen fijación con la muerte]

4. Zombi, mejor que zombie. Uno de los disfraces habituales en esta festividad es el de zombi, plural zombis. Esta adaptación al español es preferible a las formas zombie y zombies, propias del inglés.

5. Un hombre lobo, en minúscula y en dos palabras. El nombre de esta criatura legendaria, también conocida como licántropo, se escribe en minúscula, separado y sin guion. En lo referente al plural, existen dos opciones: hombres lobo u hombres lobos.

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[LE}— Usos adecuados de «alimentario» y «alimenticio»

Alimentario significa ‘de los alimentos o de la alimentación’, y alimenticio, ‘que alimenta o tiene la propiedad de alimentar’.

Uso no recomendado

  • Nos obliga a conocer los detalles más profundos de la carne, con el objetivo de prevenir algún caso de contaminación alimenticia.
  • Seis jugadoras de la selección uruguaya de balonmano sufrieron intoxicación alimenticia antes de jugar ante Brasil.

Uso recomendado

  • Nos obliga a conocer los detalles más profundos de la carne, con el objetivo de prevenir algún caso de contaminación alimentaria.
  • Seis jugadoras de la selección uruguaya de balonmano sufrieron intoxicación alimentaria antes de jugar ante Brasil.

Sin embargo, y aunque el diccionario académico recoge el sentido de ‘perteneciente o relativo a la alimentación’ como una de las acepciones de ambos adjetivos, es más apropiado, como señala el Diccionario panhispánico de dudas, reservar alimentario para este significado y emplear alimenticio para referirse a lo ‘que alimenta o sirve para alimentar’.

Se recuerda, además, que en la jerga del derecho se utiliza la voz alimentista, que significa ‘persona que tiene derecho a percibir la prestación de alimentos’, de acuerdo con el diccionario académico.

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[LE}— «Preparacionista», mejor que «prepper»

Preparacionista es una alternativa al anglicismo prepper, empleado para referirse a la persona que se prepara, en ocasiones de forma exagerada, para una hipotética catástrofe y, por extensión, a quienes temen situaciones de desabastecimiento.

Uso no recomendable

  • Las organizaciones de preppers no adivinan, promueven el análisis de escenarios futuros.
  • Los preppers demuestran una imaginación sorprendente en los pequeños detalles de la supervivencia y en sus teorías.
  • El origen de los preppers: los que sí estaban preparados cuando llegó el coronavirus.

Uso recomendable

  • Las organizaciones de preparacionistas no adivinan, promueven el análisis de escenarios futuros.
  • Los preparacionistas demuestran una imaginación sorprendente en los pequeños detalles de la supervivencia y en sus teorías.
  • El origen de los preparacionistas: los que sí estaban preparados cuando llegó el coronavirus.

Debido a la incertidumbre, tanto en el panorama político de algunos países como por la presencia de las catástrofes naturales, en las noticias se está empleando el término prepper, normalmente reservado para quienes temen grandes catástrofes o guerras que obliguen a construir búnkeres y a acumular vituallas, medicamentos o armas.

En español, lo más adecuado sería utilizar el término preparacionista, que, aunque no aparece en los diccionarios principales, está bien construido, por analogía con voces como sensacionalista, belicista, tremendista o abolicionista.

En ocasiones se emplea el término survivalista para expresar el mismo concepto, forma tomada del inglés survivalist y que se desaconseja por resultar oscura en español y por disponer ya del vocablo preparacionista, más transparente.

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