Ring, ring…
– ¿Si?
– Doctor, doctor, ¡mi mujer esta a punto de dar a luz!
– ¿Es su primer hijo?
– No, soy su marido.
Chistes de aquí y de allá
Ring, ring…
– ¿Si?
– Doctor, doctor, ¡mi mujer esta a punto de dar a luz!
– ¿Es su primer hijo?
– No, soy su marido.
El director del zoológico se fue de vacaciones. Al tercer día recibió de su asistente gallego un telegrama que decía:
“El gorila se aburre. Necesita compañía de su misma raza. ¿Qué hacemos mientras usted vuelve?
Los gallegos Paco y Manolo se encuentran con un amigo común a quien Paco comienza a echarle un cuento:
—Íbamos yo y Manolo…—, comienza diciendo Paco.
—No, ¡íbamos Manolo y yo!—, corrige molesto Manolo.
—Vale, está bien: yo no iba—, replica más molesto Paco.
Un gallego entra en un bar y pide una cerveza. El camarero pone frente a él el posavasos, el vaso y la cerveza.
Al rato, el gallego vuelve a pedir otra cerveza, y el camarero se la sirve de igual manera, con otro posavasos.
Momentos después, el gallego pide la tercera cerveza, pero advierte:
—Camarero, otra cerveza. Pero, por favor, esta vez sin galleta, que están un poco rancias.
Dos gallegos a la salida de un examen de matemáticas:
—Oye, Paco, ¿a ti que te dio el segundo problema?
—¿A mí? Infinito.
—¿Solamente?
¿Por qué Manolo, el gallego, utiliza dos asientos cuándo viaja en avión?
Porque cree que su estupidez es pasajera.
A kindergarten class had a homework assignment to find out about something exciting and relate it to the class the next day. When the time came to present what they’d found, the first little boy called upon walked up to the front of the class, and with a piece of chalk, made a Small white dot on the blackboard, then sat back down.
Puzzled, the teacher asked him just what it was.
—It’s a period—, said the little boy.
—Well, I can see that— she said—, but what is so exciting about a period?
—Damned if I know — said the little boy—, but this morning my sister was missing one, Daddy had a heart attack, Mommy fainted, and the man next door shot himself.
En una entrevista de selección de abogados para una empresa, el jefe de personal le dijo a uno de los aspirantes al puesto de trabajo:
—Como usted comprenderá, en una empresa como ésta se requiere un alto nivel ético. ¿Se considera usted un abogado honesto?
—¿Honesto? —replicó el abogado candidato—. Permítame usted que le diga algo sobre la honestidad. Cuando yo empecé a estudiar Derecho mi padre me prestó 15.000 euros para que yo pudiera pagar mis estudios, y yo le devolví hasta el último céntimo cuando tuve mi primer caso.
—Realmente impresionante —replicó el jefe de personal—. ¿Y de qué tipo de caso se trataba?
El abogado se revolvió un poco en su silla y contestó:
—Bueno, mi padre me reclamó judicialmente el dinero que me había prestado.
En un urinario público hay dos hombres haciendo pipí uno al lado del otro. Entre ambos tiene lugar el siguiente diálogo:
—Oiga, ¿usted es judío?
—Bueno,… pues… sí
—¿Y de Sudbury, verdad?
—¿Cómo lo sabe?”
—Espere, espere. Sus padres iban al templo de Immanuel, ¿a que sí?
—Sí, ¿¡pero usted cómo puede saber todo esto!?
—Es que Minski, el rabino de ese templo es el único que hace las circuncisiones cortando en ángulo, ¡y usted se está meando en mi zapato!