[LE}— «Feminicidio» y «femicidio», términos válidos

La palabra feminicidio, así como la variante femicidio, son formas válidas para aludir al ‘asesinato de una mujer a manos de un hombre por machismo o misoginia’.

En los medios de comunicación pueden encontrarse ambos sustantivos:

• El brutal feminicidio que conmociona a Argentina.

• Violencia de grupo y feminicidio.

• Intensa campaña contra el femicidio tras la muerte de Lucía Pérez.

• Decenas de mujeres protestan por femicidios en Honduras.

La voz feminicidio puede considerarse formada a partir del término latino femina con el sufijo -cidio.

Por otra parte, femicidio es una variante que ha entrado en el español a partir de la voz inglesa femicide y está ya muy asentada en países hispanoamericanos como Chile o Guatemala, que de hecho incluyen femicidio en su legislación.

La extensión de este vocablo puede haberse visto favorecida por la influencia de otros términos semejantes creados a partir de bases bisílabas: filicidio, parricidio y, siguiendo esta pauta, femicidio.

También puede haberse formado por haplología, fenómeno que consiste en la ‘eliminación de una sílaba semejante a otra contigua de la misma palabra’, como ocurre con tragicómico e impudicia, a partir de las formas originales tragicocómico e impudicicia.

Fuente

[LE}— El prefijo «agro-» se escribe unido a la palabra

El elemento compositivo agro-, que significa ‘campo’, forma parte de voces como agroalimentario, agroexportador o agroindustria, que se escriben en una sola palabra.

Uso incorrecto

• El sector agro alimentario crea riqueza y empleo que hace que los jóvenes no tengan que marcharse de los pueblos.

• Desde 1930 Argentina abandonó el modelo agro-exportador y se propuso industrializar su economía.

• Según el fiscal, el agro-tóxico que mató a la nena que comió mandarinas está prohibido en Argentina.

Uso correcto

• El sector agroalimentario crea riqueza y empleo que hace que los jóvenes no tengan que marcharse de los pueblos.

• Desde 1930 Argentina abandonó el modelo agroexportador y se propuso industrializar su economía.

• Según el fiscal, el agrotóxico que mató a la nena que comió mandarinas está prohibido en Argentina.

Tal como señala la Ortografía de la Lengua Española, los prefijos se escriben unidos, sin guion ni espacio intermedios, a la palabra a la que acompañan: agroambiental, agrotóxico, agroturismo, etc.

El término agro sí se escribe aisladamente, en cambio, cuando se emplea como sustantivo que significa ‘campo’: «Firme rechazo a la continuidad de las retenciones en el agro».

Fuente

[LE}— «Obediencia debida», no «obediencia de vida»

Obediencia debida, en dos palabras, es la expresión que significa ‘obediencia que un funcionario presta a su superior jerárquico y que, en ciertas circunstancias, exime al funcionario subordinado de responsabilidad penal en los hechos ilícitos o delitos que pudieran cometerse al obedecer debidamente una orden obligatoria de la autoridad’.

Uso incorrecto

• Inició un proceso que permitió la anulación de las leyes de obediencia de vida y punto final.

• Pidió la absolución y solicitó el amparo de las leyes de obediencia de vida y punto final.

• Los tiempos en los cuales se podía alegar obediencia de vida se acabaron.

Uso correcto

• Inició un proceso que permitió la anulación de las leyes de obediencia debida y punto final.

• Pidió la absolución y solicitó el amparo de las leyes de obediencia debida y punto final.

• Los tiempos en los cuales se podía alegar obediencia debida se acabaron.

La expresión recogida en el Diccionario del español jurídico es obediencia debida, la misma que el Diccionario de la lengua española define como ‘obediencia que se rinde al superior jerárquico y es circunstancia eximente de responsabilidad en los delitos’. No es adecuado sustituirla por la secuencia de igual pronunciación obediencia de vida.

En Argentina se conoce popularmente con el nombre de ley de obediencia debida a la Ley 23521, sancionada en 1987 y declarada nula en 2003.

Fuente

[LE}— La voz «desglobalización», en una sola palabra

Desglobalización es un término válido para aludir al fenómeno inverso al de la globalización, es decir, a aquél en el que en especial la economía (pero también la sociedad, la política o la cultura), tras una etapa de interacción e interdependencia mundiales, se vuelve de nuevo más local o regional. Se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion intermedios.

En los medios de comunicación se ve cada vez con más frecuencia esta palabra:

• Hemos entrado ya en una fase de desglobalización, de vuelta al marco del Estado nación.

• Entre el brexit, el aumento de las fuerzas centrífugas y la tentación de desglobalización, la historia contradice la dirección de la integración.

El diccionario académico recoge desde 2001 la voz globalización, que designa, entre otras cosas, el proceso por el que las economías y mercados adquieren una dimensión mundial ‘de modo que dependen cada vez más de los mercados externos y menos de la acción reguladora de los Gobiernos’, así como la ‘difusión mundial de modos, valores o tendencias que fomenta la uniformidad de gustos y costumbres’.

Las políticas desarrolladas por algunos estados y las guerras comerciales desatadas en los últimos tiempos han hecho que muchos analistas empiecen a hablar de la existencia de un proceso inverso, al que se ha bautizado en inglés como deglobalization y en español desglobalización. Se trata de una voz bien formada, en la que el prefijo des- denota negación o inversión del significado de la palabra a la que va antepuesto.

Como sucede por norma general con las voces que incluyen un prefijo, se escribe en una sola palabra, sin espacio ni guion (desglobalización, no des globalización ni des-globalización). Al tratarse de una voz adecuadamente formada, no es preciso destacarla en cursiva ni entre comillas.

Fuente

[LE}— «del 2020» y «de 2020»

Cuando se cita el año 2000 y los sucesivos, es válido tanto emplear el artículo delante como prescindir de él: del 2020 o de 2020.

No obstante, respecto a la expresión de los años, el Diccionario panhispánico de dudas indica que hay que tener en cuenta lo siguiente:

1. Desde el año 1 (y los anteriores a Cristo) hasta el año 1100. Es más frecuente el empleo del artículo el y, por tanto, de la forma contraída de la preposición y el artículo, del: «Los árabes llegaron a España en el 711» o «El 14 de marzo del 413 a. C. hubo un terremoto en Asia Menor».

2. Desde el año 1100 hasta el año 1999. La omisión del artículo que evita la cacofonía /del-mil/ es mayoritaria: «27 de febrero de 1995» o «En 1783».

3. A partir del año 2000. La tendencia mayoritaria es usar de nuevo el artículo el y, por consiguiente, la contracción del en la escritura de los años: «Cinco videojuegos esperados por los que se ansía la llegada del 2020» o «Las conclusiones del Consejo Asesor se harán públicas el 18 de enero del 2021», pero también se considera válido prescindir de él: «El precio de la vivienda crecerá un 9 % en 2021» y «En marzo de 2015 el Congreso de los Diputados aprobó la ley».

Específicamente, en la datación de cartas y documentos, estas diferencias no han sido tan acusadas y el uso sin artículo ha tendido a mantenerse. En cualquier caso, ninguna de las dos opciones se considera incorrecta. 

Fuente