[LE}– ‘Vis a vis’, no ‘bis a bis’, es cara a cara

14/09/2015

Vis a vis, con uve y sin guiones (no bis a bis ni vis-a-vis), es la forma adecuada para referirse en general a un encuentro cara a cara, sin intermediarios, y más específicamente a los que se permite mantener a los presos en la cárcel.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como

  • «Se autorizó al recluso a mantener un bis a bis con su familia»,
  • «Está prevista una reunión “bis a bis” con su homólogo francés» o 
  • «Es un candidato al que le gusta el bis a bis, el contacto con los electores».

La expresión vis a vis es un calco del francés vis-à-vis (‘cara a cara’), ya asentada en el español y recogida en el Diccionario Académico como una locución que puede funcionar como adjetivo (un encuentro vis a vis), adverbio (trataron el asunto vis a vis) o como un sustantivo (un vis a vis).

En este último caso, alude en concreto al encuentro a solas con un visitante que se permite mantener a un recluso en la prisión.

El Diccionario Panhispánico de Dudas desaconseja tanto la grafía con guiones (vis-a-vis) como la escrita con b (bis a bis), fruto del cruce con bis (‘dos veces’).

Al tratarse de una expresión asentada en español no es preciso destacarla con cursivas ni comillas. Se recuerda además que en general puede sustituirse por la expresión cara a cara.

Así en los ejemplos anteriores, habría sido preferible lo correcto habría sido escribir

  • «Se autorizó al recluso a mantener un vis a vis con su familia»,
  • «Está prevista una reunión vis a vis con su homólogo francés» y
  • «Es un candidato a que le gusta el cara a cara, el contacto con los electores».

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[LE}– ‘Puesta a punto’, no ‘puesta apunto’, y ‘a punto de’, no ‘apunto de’

11/09/2015

‘Puesta a punto’, no ‘puesta apunto’

La locución puesta a punto se escribe en tres palabras, tal y como señala el Diccionario Académico, y no en dos, puesta apunto.

Es frecuente encontrar en las noticias una escritura inadecuada de esta expresión:

  • «El Barça debe quedar al margen de esta puesta apunto, ya que la FIFA así lo exige en su sanción»,
  • «Este lunes, mientras el resto de la plantilla descansaba, el de Torrente comenzó su puesta apunto» o
  • «Guerra necesita comenzar a trabajar con el Málaga desde ya para completar su puesta apunto».

Como señala el Diccionario Académico, puesta a punto alude a la ‘operación consistente en regular un mecanismo, un dispositivo, etc., a fin de que funcione correctamente’.

Tal como indica el Vocabulario de Fútbol, de Antonio Teruel Sáez, en el mundo del deporte se emplea esa locución (o poner[se] a punto) para referirse al entrenamiento o ejercicio que permite a los jugadores ‘alcanzar la intensidad física ideal para jugar un partido o una competición’.

También se usa cuando un jugador, después de un largo periodo de inactividad por lesión, está físicamente preparado para volver y no perjudicar el juego de sus compañeros.

En cualquier caso, la locución puesta a punto está formada por tres palabras, y, en los ejemplos anteriores, lo correcto habría sido escribir 

  • «El Barça debe quedar al margen de esta puesta a punto, ya que la FIFA así lo exige en su sanción»,
  • «Este lunes, mientras el resto de la plantilla descansaba, el de Torrente comenzó su puesta a punto» y
  • «Guerra necesita comenzar a trabajar con el Málaga desde ya para completar su puesta a punto».

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‘A punto de’, no ‘apunto de’

La locución a punto de, que seguida de infinitivo expresa la proximidad de una acción, se escribe en tres palabras, como indica el Diccionario Académico, y no con dos, apunto de.

En los medios de comunicación se observa en ocasiones la escritura inapropiada de esta expresión:

  • «Hoy, apunto de cumplirse 30 años del lanzamiento de aquella versión, sale al mercado Windows 10»,
  • «El Real Madrid, apunto de fichar a Kiko Casilla» o
  • «¿Qué hacer si están apunto de despedirte?».

Según se aprecia en los diccionarios habituales de referencia, a punto de, en tres palabras y seguida de infinitivo, y no apunto de, indica que una acción va a realizarse inmediatamente, o que iba a realizarse, pero se vio interrumpida por alguna razón.

Así pues, en los ejemplos iniciales lo apropiado correcto habría sido escribir

  • «Hoy, a punto de cumplirse 30 años del lanzamiento de aquella versión, sale al mercado Windows 10»,
  • «El Real Madrid, a punto de fichar a Kiko Casilla» y
  • «¿Qué hacer si están a punto de despedirte?».

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[LE}– ‘Los cíber’, plural invariable

10/09/2015

El sustantivo cíber, acortamiento de cibercafé, tiene plural invariable: los cíber.

Se considera cibercafé al ‘local o establecimiento provisto de sistemas informáticos para navegar por internet’, tal como indica el Diccionario Clave. 

Sin embargo, es frecuente que, en el lenguaje común, se produzca un acortamiento del término y se hable de cíber. En este caso, esta voz requiere la tilde y no es necesario el uso de cursiva ni comillas.

Respecto al plural, en ocasiones se forma de manera inadecuada mediante la adición de una ese, como en 

  • «Los ‘cibers’ españoles luchan contra la extinción»,
  • «La tecnología trajo consigo el surgimiento de uno de los lugares con gran concurrencia en sus comienzos, “los cibers”» o
  • «Los cibers se reinventan y suman servicios para mantener clientes».

Tal como indica la Nueva Gramática de la Lengua Española, algunos acortamientos de palabras, como híper y súper, mantienen su plural invariable. Lo mismo puede aplicarse al término cíber, ya que reúne características ortográficas y gramaticales similares a las dos anteriores.

Por tanto, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir los cíber con tilde, plural invariable y sin resalte tipográfico:

  • «Los cíber españoles luchan contra la extinción»,
  • «La tecnología trajo consigo el surgimiento de uno de los lugares con gran concurrencia en sus comienzos, los cíber» y
  • «Los cíber se reinventan y suman servicios para mantener clientes».

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[LE}– ‘Aumentar al doble’ no es lo mismo que ‘aumentar el doble’

09-09-15

Aumentar (algo) al doble es ‘incrementarlo hasta duplicarlo’, mientras que aumentar (algo) el doble supone ‘duplicar un incremento dado’, que es preciso especificar.

Así, cuando se dice que «Las exportaciones aumentaron al doble el año pasado» se indica que en el ejercicio actual fueron un 100% superiores a las del anterior, pero si decimos «Las exportaciones aumentaron el doble que el año pasado» se entiende que si el año pasado crecieron un 3%, éste lo han hecho un 6%.

En los medios de comunicación se encuentran frases como

  • «Aumenta el doble la venta a través de pantallas táctiles» o
  • «La región aumenta el doble sus centros bilingües al pasar de apenas 200 a más de 400».

En esos casos, y si lo que se quiere indicar es que se duplicaron las cantidades iniciales, lo adecuado habría sido escribir 

  • «Aumenta al doble la venta a través de pantallas táctiles» o
  • «La región aumenta al doble (o duplica) sus centros bilingües al pasar de apenas 200 a más de 400».

Cuando se emplea, por el contrario, la expresión aumentar el doble es preciso explicitar un término de comparación (el doble que el año pasado, el doble que su competencia, el doble de lo previsto…).

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[LE}– ‘Motu proprio’, no ‘(de) motu propio’

08/09/2015

Motu proprio es la expresión latina correcta, no (de) motu propio.

Motu proprio —con una r tras la segunda p— es la fórmula latina recomendable para referirse tanto a la locución adverbial que significa ‘voluntariamente o por propia iniciativa’, como al sustantivo con el que se alude a la ‘bula pontificia o cédula real expedida motu proprio’.

Sin embargo, en la prensa se encuentran ejemplos del uso como sustantivo con otra grafía:

  • «El papa Francisco decidió emitir dos “motu propio” con los cuales modificará y agilizará los procesos de nulidad de los matrimonios católicos».

Cuando se utiliza como locución, es frecuente encontrar ejemplos en los que además se emplea la preposición de, como en 

  • «La comisaria provincial abandona el cargo de motu propio», 

cuyo uso la Academia considera inapropiado.

Por lo tanto, en ambos casos habría sido preferible escribir motu proprio.

Se recuerda, además, que la Ortografía Académica dice que lo más adecuado es emplear cursiva (o comillas si no se dispone de este tipo de letra) para las locuciones latinas.

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[LE}– ‘Dejarse ganar’, no ‘dejarse perder’

03/09/2015

Dejarse ganar es la expresión propia del español para aludir al momento en el que una persona permite a otra obtener lo que se disputa en un juego, batalla, oposición, pleito, etc.

O sea, por lo que uno deja que el otro le gane, no que el otro «le pierda».

En las noticias pueden verse en ocasiones frases como

  • «Descalifican a ocho jugadoras de bádminton por dejarse perder» o
  • «Expulsan a ocho deportistas por dejarse perder en los JJ. OO.»

La perífrasis dejarse + infinitivo, tal y como explica el Diccionario de Uso del Español de América y España, significa ‘permitir que alguien actúe sobre uno sin oponer resistencia’. El origen de la forma inadecuada dejarse perder puede encontrarse en el cruce de dejarse ganar y el sentido que tiene, ‘perder a propósito’.

Así, en los casos anteriores, lo correcto habría sido escribir

  • «Descalifican a ocho jugadoras de bádminton por dejarse ganar» y
  • «Expulsan a ocho deportistas por dejarse ganar en los JJ. OO.».

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[LE}– ‘Datos macro’, mejor que ‘datos macros’

28/08/2015

Macro, mejor que macros, es el plural preferido del acortamiento macro (de macroeconómico) cuando esta voz funciona como adjetivo.

Ocurre en datos macro, mejor que datos macros, forma también válida.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Los datos macros evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres»,
  • «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macros» o
  • «A niveles macros no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».

De acuerdo con la Nueva Gramática de la Lengua Española, cuando los acortamientos se emplean como adjetivos se aprecia variación respecto al modo de crear los plurales: se dice películas porno, invariable, a partir de películas pornográficas, pero personas progres, con plural regular, a partir de personas progresistas.

El plural regular en ese tipo de expresiones suele verse favorecido por la difusión del plural de dicho acortamiento como sustantivo: es habitual decir los progres, donde progres es sustantivo plural, de modo que se tiende a pluralizar también el acortamiento adjetivo y decir las personas progres; pero no se emplea las pornos como sustantivo para referirse a las películas pornográficas, por lo que tampoco se dice las películas pornos, sino las películas porno, con plural invariado.

Eso mismo sucede con macro (no se usa los macros como sustantivo en ese sentido), lo que ha dado lugar al uso mayoritario del plural invariable respecto al regular (datos macro frente a datos macros).

Así pues, aunque todos los ejemplos iniciales pueden considerarse válidos, habría sido más adecuado escribir

  • «Los datos macro evidencian que la recuperación ha llegado hace varios trimestres»,
  • «Esta corriente ha permitido también enriquecer a la economía en términos macro» y
  • «A niveles macro no parece una ecuación justa, particularmente para los países más pobres».

Cuestión distinta es el sustantivo macro, empleado en informática, tanto en femenino como en masculino, como acortamiento de macroinstrucción, que sí forma el plural regularmente:

  • «Las macros se pueden organizar en un diagrama de árbol o en una tabla» o
  • «Los macros son utilizados para automatizar procesos y unificar tareas».

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[LE}– ‘Temas a tratar’, ‘problemas a resolver’, usos desaconsejados

26/08/2015

Construcciones como temas a tratar o problemas a resolver resultan desaconsejables cuando la preposición a se puede reemplazar por para, que o por.

Las construcciones que se adaptan a la estructura sustantivo + a + infinitivo del tipo aspectos a tratar, cuestiones a resolver o asuntos a comentar constituyen un calco del francés.

En español se emplean frecuentemente con sustantivos abstractos (tema, asunto, cuestión, cantidad, problema, etc.) y verbos como realizar, resolver, tener en cuenta, ingresar, deducir, comentar, etc.

Tal como señala la Gramática Académica, esta construcción no es inédita en la lengua clásica, pero puntualiza que, a pesar de su extensión, goza de poco prestigio en la lengua actual y, por tanto, recomienda que en su lugar se empleen expresiones alternativas con las preposiciones por y para o con el relativo que, según resulte más apropiado.

De este modo, son preferibles frases como

  • «Quedan diez partidos por disputar» o
  • «Hay tres temas que/para discutir» a
  • «Quedan diez partidos a disputar» o
  • «Hay tres temas a discutir».

Menos recomendable aún es su uso cuando puede suprimirse el complemento formado por a + infinitivo sin modificar el significado de la frase:

  • «Ese comportamiento no es un modelo»

mejor que

  • «… un modelo a seguir»

y

  • «Ese es el objetivo de la primera fase»

mejor que

  • «… el objetivo a cumplir en…».

No obstante, en el ámbito mercantil y contable no son raras expresiones como total a pagar o cantidad a recibir, que en estos contextos —a pesar de corresponderse con la estructura desaconsejada— se pueden considerar admisibles, pues permiten los acortamientos asentados de a pagar y a recibir.

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[LE}– ‘Chartismo’, término económico válido

03/08/2015

El sustantivo chartismo aparece recogido en el Diccionario Académico, sin cursiva ni comillas, con el significado de ‘técnica de predicción financiera basada en el análisis de los gráficos de las cotizaciones y de los volúmenes de contratación’.

En las noticias económicas es habitual encontrar frases como

  • «El ‘chartismo’ es una forma de interpretación de las curvas de precios basada en patrones de comportamientos pasados»,
  • «¿Sigue siendo válido entrar a bailar por análisis fundamental y salir del juego por ‘chartismo’?» o
  • «Nada es perfecto y los libros de ‘chartismo’, francamente, dejan bastante que desear».

La vigesimotercera edición del Diccionario de la Lengua Española incluye la voz chartismo, adaptación válida al español a partir del anglicismo charting, que puede alternar con análisis de gráficos.

Según indica el Diccionario del Inversor, de la revista Inversión, se trata de la herramienta básica del análisis técnico (aunque no la única) y estudia, mediante su representación en gráficos, el comportamiento de los precios pasados con el fin de intentar predecir su evolución futura.

Aunque la Academia no ha introducido el sustantivo chart, que es aconsejable sustituir por gráfico, lo apropiado es escribir el sustantivo derivado chartismo sin ningún resalte ortotipográfico, por lo que en los ejemplos anteriores sobran las comillas. 

El adjetivo chartista también se escribe sin resalte:

  • «Ha formado una figura chartista de cumbre y colina». 

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