[LE}– ‘Coliseum’, sin tilde

27/11/2015

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Víctor Rodríguez, preparado para enfrentarse el próximo domingo al Villarreal en el Coliséum Alfonso Pérez»,
  • «El Levante se llevó un duro varapalo (3-0) en el Coliséum Alfonso Pérez» o
  • «La pasada temporada, el vigente campeón se dejó dos puntos en el Coliséum».

El Diccionario de la Lengua Española recoge la forma coliseo, no coliseum, término este último que sí aparece en diccionarios ingleses como el Oxford Dictionary o el Merriam-Webster. Ambas voces se definen como ‘edificio o estadio de grandes dimensiones para juegos deportivos o espectáculos públicos’ y hacen referencia al famoso anfiteatro romano, denominado Coliseo por su proximidad con la estatua del Coloso de Nerón.

Coliseum, por tanto, no es una palabra española. Incluso en el caso de que se considerase castellanizada —para lo cual no hay motivo—, se trataría de una palabra aguda terminada en m, semejante a tedeum, por lo que ni siquiera entonces se escribiría con acento ortográfico.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir 

  • «Víctor Rodríguez, preparado para enfrentarse el próximo domingo al Villarreal en el Coliseum Alfonso Pérez»,
  • «El Levante se llevó un duro varapalo (3-0) en el Coliseum Alfonso Pérez» y 
  • «La pasada temporada, el vigente campeón se dejó dos puntos en el Coliseum».

Fuente

[LE}– ‘Cazabombardero’, en una sola palabra y sin guion

24/11/15

Cazabombardero, en una sola palabra y sin guion, es la grafía adecuada de este sustantivo

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Turquía derriba un caza bombardero ruso» o
  • «Los caza bombarderos del portaviones francés Charles de Gaulle han bombardeado este lunes al Estado Islámico en Irak».

El Diccionario Académico recoge cazabombardero, escrito junto y sin guion, como un ‘avión de combate que combina la capacidad de perseguir a otro, enemigo, con la de arrojar bombas sobre un determinado objetivo’.

Por ello, en los ejemplos anteriores lo correcto habría sido preferible escribir

  • «Turquía derriba un cazabombardero ruso» y
  • «Los cazabombarderos del portaviones francés Charles de Gaulle han bombardeado este lunes al Estado Islámico en Irak».

[LE}– Cuarenta palabras desvanecidas

20 NOV 2015

Álex Grijelmo

40 palabras desvanecidas

Ninguna palabra muere, pero algunas se desvanecen por las modas o por la desaparición de los objetos que nombran. Pasan de ocupar un lugar habitual en el vocabulario de todos, a refugiarse en el de sólo algunos, y quizás ya muy espaciadas.

La relación que aquí se ofrece no es científica, sino solamente intuitiva y, por tanto, discutible. Algunos lectores descubrirán en ella vocablos desconocidos, y otros se reencontrarán con muchos recuerdos.

He aquí 40 palabras que los españoles hemos ido arrinconando en los últimos 40 años. Los términos y los comentarios se ciñen al español de España.

A

aviador. La persona “que gobierna un aparato de aviación, especialmente si está provista de licencia para ello”. Pero nadie dice ahora: “El aviador nos avisó de que retrasaba el despegue”.

anorak. “Prenda impermeable con capucha”. Ha ido dejando paso a “chubasquero” y a “plumas”. Tiene origen esquimal.

ambigú. Del francés ambigu. El bar de un cine o un teatro. Se usó desde principios del siglo XX. Ahora decimos “vamos al bar en el descanso”, pero a nuestros abuelos les pareció más elegante “ambigú”.

B

baby-sitter. La persona que cuida niños por horas dio un salto, desde el inglés al español, como buen “canguro”. Y ésta fue una buena alternativa del genio del idioma, siempre lento pero eficaz.

búnker, el. Palabra de aquel lenguaje bélico que luego se pacificaría durante la Transición. Pero sus repuestos no resultaron menos precisos: “la caverna”, “la ultraderecha”, “los fachas”.

borceguí. Aunque sobrevive en América, nadie dice en España “borceguí” desde que falleció el gran narrador Matías Prats (padre). Ahora unos se atan las botas y otros se las ponen.

C

cabás. “Ande vas con el cabás” se decía cuando alguien se las daba de sobrado. Del francés cabas, nombraba la cartera en forma de caja que llevaban los escolares. Quizá con un plumier dentro.

carroza. Se le arrojaba esta palabra a un viejo que pretendía parecer joven. Aquella actitud que antes mereció tal insulto se promueve ahora desde la publicidad.

carca. Cruce de la abreviación de “carcamal” (persona decrépita) con “carcunda” (el de actitudes retrógradas). El carca era feliz en su propia carcasa (pieza rígida que protege lo que contiene).

cochera. Lugar donde se dejaban los coches, generalmente anejo a la casa. Algunos autos se siguen guardando en el mismo sitio, pero éste se llama “parking”, “aparcamiento” o “plaza de garaje”.

conjuntero. Los miembros de un grupo musical se conocían como “conjunteros”. “Toco en un conjunto”, se decía. Conjuntaran o no conjuntaran.

comediscos. Un tipo de tocadiscos portátil con una ranura por la cual se introducía el vinilo para que sonase la música. El aparato se comía sólo el disco.

D

dandi. Llegó al Diccionario en 1927 desde el inglés dandy pero como término despectivo (petimetre, lechuguino y pisaverde). Más tarde pasó a significar “elegante”, y así se acuñó ya en 1983.

E

elepé. De las siglas LP (long play o larga duración). Eran los discos grandes de vinilo, para diferenciarlos de los pequeños.

F

fielato. La caseta donde se cobraban los aranceles por el trasiego de productos o ganado entre municipios. Quedan en pie algunas, pero de aquellos tributos más vale no hablar, por no dar ideas.

filmina. De film (película). El fotograma que se proyectaba sobre una pantalla. Después, “diapositivas” o “transparencias”. Ahora les dicen slides y power point.

G

garrotillo. Metáfora del “garrote vil” porque esta enfermedad bloqueaba la garganta y producía así la muerte. La denominación popular fue desplazada por la más culta: “difteria”.

gua. Juego de canicas que tenía por fin introducir la propia en un hoyito y golpear las de los otros competidores para alejarlas del agujero. Algo parecido al golf, pero más violento.

guripa. De origen caló, designaba al que mantenía el orden. Luego llegarían “los grises” y “los maderos”, por el color de sus uniformes.

gachí. Femenino del caló “gachó” (hombre), se refería más bien a las mujeres espectaculares. “Salir con una gachí” se presentaba siempre como un plan para dar envidia. (“¡Menuda gachí!”).

H

hi-fi. Abreviación de high fidelity o gran fidelidad (mal traducido como “alta fidelidad”). Una especie de homo antecessor del término wi-fi.

L

lañar. “¡Lañaaadooorr…! ¡Se arreglan sartenes, palanganaaas!”. Y se arreglaban con lañas, unas grapas que recomponían lo agrietado. El verbo podría tener una segunda vida como metáfora.

lavativa. La forma popular de llamar al enema o clister. Para aplicar las lavativas, había que jeringarse un poquito.

lechería. Ya no compramos leche en las lecherías, y pronto no se comprará el pan en las panaderías.

M

magnetófono. Aparato para la grabación electromagnética en una cinta. Le sucedieron los casetes y radiocasetes. Pero todos esos términos quedaron borrados por la “grabadora”.

matiné. Del francés matinée. Función matinal de un espectáculo de cine, circo… (y también la que se ofrecía a primera hora de la tarde). Sigue habiendo sesiones matinales, que ya rara vez se llaman matiné.

N

niqui. Parece proceder del personaje Nicky de la película «Llamar a cualquier puerta» (1949), como ocurrió con “Rebeca” (Hitchcok, 1940). Cede terreno a “polo”, aunque con este nombre la prenda nos salga más cara.

O

ocal. Nada que ver con Okal (“Okal es un producto superior”, “Okal alivia el dolor”). Se llamaba así a un pimentón usado para conservar la carne.

P

pardiez. Interjección que servía para no mentar a Dios en vano (“¡pardiez!” en vez de “¡por Dios!”). Sigue viva en la literatura clásica, pero ya nadie la dice.

penene. De PNN (profesor no numerario). La clase baja de la docencia universitaria; muy reivindicativa.

pickup. Procedía del nombre en inglés de la aguja que hacía sonar el tocadiscos. Pick-up arm significa “brazo alzado”, y de ahí la metáfora con el mecanismo.

pololos. Pantalones bombachos que usaban las mujeres para hacer gimnasia. Ya sólo perviven en los trajes regionales españoles, debajo de la enagua. Jamás se han visto en un gym.

S

sostén. Por alguna razón, esta palabra ha salido derrotada en España ante “sujetador”.

slip. Se introdujo esta palabra en la publicidad como eufemismo de “calzoncillo”. Casi siempre se trataba de un calzoncillo ajustado. Hoy en día, “calzoncillo” recupera terreno.

T

tecnicolor. Del inglés technicolor. Se aplicaba a las películas en color para distinguirlas de las en blanco y negro.

tomavistas. El precedente de la cámara de vídeo. Grababa en formato cine.

trenca. Abrigo con capucha. Quizás se nombró así por la semejanza de sus botones alargados y abrochados en presillas con los palos atravesados de las colmenas (trencas también). Ahora esa prenda se suele llamar simplemente «abrigo»

U

ultramarinos. Tiendas que vendían productos traídos de ultramar. Después, cualquier tienda de comestibles. Hoy casi todas han sido arrasadas por los supermercados y los hipermercados.

V

vocalista. El cantante de un conjunto.

Y

yeyé. Por la canción «She loves you, yeah, yeah, yeah», de los Beatles. Después llegaron «La chica yeyé» (de Conchita Velasco) y el Madrid Yeyé (que ganó la sexta).

[LE}– ‘Despatarre’ (masculino), alternativa a ‘manspreading’

19/11/2015

Despatarre (masculino) es una posible alternativa en español al anglicismo manspreading.

La palabra manspreading, incorporada al Diccionario de Oxford en agosto de 2015, es un término informal que alude a la manera de sentarse de algunos hombres, en especial en los transportes públicos, con las piernas abiertas, invadiendo el espacio de los asientos adyacentes.

Esa práctica ha suscitado encendidos debates en internet, y campañas en su contra por parte tanto de grupos feministas como de las autoridades responsables de algunas redes de transporte público.

El verbo español despatarrar(se) es, según el Diccionario Académico, un término coloquial que significa ‘abrir excesivamente las piernas’, por lo que el sustantivo derivado despatarre se adapta perfectamente a la acción que describe el anglicismo manspreading.

Si, como ocurre en el término inglés, se quiere hacer hincapié en que se trata de una actitud mucho más frecuente entre los hombres, puede matizarse como despatarre masculino, o incluso como despatarre machista si se pretende subrayar lo que supone de prepotencia frente a las mujeres.

Otra alternativa es el verbo explayar(se), que en países como El Salvador y Venezuela se usa precisamente para ‘la acción de sentarse con las piernas abiertas u ocupando mucho espacio’. A partir de este verbo, es posible derivar los sustantivos explayación, explayamiento y explaye, los tres bien formados, aunque sin apenas uso.

Así, en frases como

  • «La autoridad de transporte metropolitano de Nueva York tomó cartas en el asunto para combatir el  ‘manspreading’» o
  • «Diversos grupos feministas denuncian el manspreading en el transporte público»,

podría haberse escrito 

  • «La autoridad de transporte metropolitano de Nueva York tomó cartas en el asunto para combatir el  despatarre masculino» o
  • «Diversos grupos feministas denuncian el despatarre machista en el transporte público».

Fuente

[LE}– ‘Sacar adelante’ algo, no ‘tirar adelante’ algo

17/11/2015

Sacar adelante algo, y no tirar adelante algo, es la forma adecuada para expresar que se lleva un asunto o negocio a feliz término.

Sin embargo, en los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «El hecho de tirar adelante un proceso de ruptura sin contar con la mayoría habla por sí solo»,
  • «Toda empresa quiere personas seguras que se vean capaces de tirar adelante su trabajo» o
  • «La mayoría parlamentaria quiere tirar adelante un debate de carácter político»

Según el Diccionario del Estudiante, de la Real Academia Española, la locución transitiva sacar adelante significa ‘hacer que alguien o algo prosperen o se desarrollen de manera adecuada’.

Por su parte, tirar adelante es una construcción intransitiva que expresa dirección y movimiento («Tiró adelante en su carrera política») y, si aparece seguida de la preposición con (tirar adelante con), equivale a sacar adelante algo («El abogado ha tirado adelante con la defensa de su cliente»).

Conviene evitar la forma híbrida tirar adelante algo, que puede ser el resultado de un cruce de las expresion estirar adelante y sacar adelante algo o un calco del catalán tirar endavant.

Así, en los ejemplos propuestos, lo apropiado habría sido escribir 

  • «El hecho de sacar adelante un proceso de ruptura sin contar con la mayoría habla por sí solo»,
  • «Toda empresa quiere personas seguras que se vean capaces de sacar adelante su trabajo» y
  • «La mayoría parlamentaria quiere tirar adelante con un debate de carácter político».

Fuente

[LE}– Maniquís/maniquíes

16/11/2015

Al ver el anuncio de la Lotería de Navidad, que se desarrolla en una fábrica de maniquíes, me ha surgido una duda: ¿el plural de «maniquí» es «maniquís» o «maniquíes»?

En este caso, como en el de la mayoría de las palabras acabadas en i tónica (marroquí, israelí, jabalí…),  se admiten los dos plurales (maniquís y maniquíes), como señala la Nueva Gramática de la Lengua Española.

Fuente

[LE}– Las FARC dice/dicen

12-11-2015

En los periódicos veo que a veces se escribe las FARC dice, otras las FARC dicen y que a veces se habla de FARC, sin artículo.

¿Qué es lo correcto?

La Nueva Gramática de la Lengua Española señala que lo normal es que se use las FARC, con artículo antepuesto. Ello no quita para que dicho artículo desaparezca a menudo en los periódicos debido al estilo telegráfico característico de los titulares.

Dado que esta sigla se ha creado ya en plural, pues FARC se desarrolla como Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, lo recomendable es que el verbo concuerde en plural: las FARC dicen/anuncian/afirman…

Fuente

[LE}– ‘Brexit’, en cursiva y con minúscula

NotaCMP.- Sí, claro, y también podría decirse «teléfono inteligente» en ves de «smartphone», pero, ¿cuántos lo dicen?

~~~

11/11/2015

El término brexit, con el que suele aludirse en los medios a una hipotética salida del Reino Unido de la Unión Europea, se escribe en cursiva por tratarse de un extranjerismo, y con inicial minúscula por ser un nombre común.

En las noticias es frecuente encontrar frases como

  • «Bruselas intenta evitar el ‘Brexit’ con concesiones mínimas a Cameron» o
  • «Enda Kenny dice que no quiere el “bréxit”, pero apoyará algunas reformas».

Brexit es un acrónimo inglés formado por la unión de las palabras Britain (en alusión a Gran Bretaña y, por extensión, al Reino Unido) y exit (‘salida’), de modo que la expresión, refiriéndose al Reino Unido salida de la Unión Europea es una alternativa válida en español.

Si se prefiere emplear brexit, lo adecuado es escribirlo en cursiva, por tratarse de un extranjerismo no adaptado, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra. Por esta misma razón, no se tilda, aunque su pronunciación es llana: /bréxit/.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible usar la expresión salida (del Reino Unido) de la Unión Europea o escribir

  • «Bruselas intenta evitar el brexit con concesiones mínimas a Cameron» y
  • «Enda Kenny dice que no quiere el brexit, pero apoyará algunas reformas».

Pese a que en ocasiones se escribe con mayúscula inicial, probablemente heredada de la palabra Britain, en español conviene usar la minúscula, ya que se trata de un nombre común.

En cuanto al género, puede considerarse ambiguo (el brexit/la brexit), aunque el uso mayoritario es el masculino.

Todas las consideraciones anteriores son aplicables a grexit, otro acrónimo inglés que también es frecuente en los medios para referirse a una hipotética salida de Grecia de la zona euro.

Fuente

[LE}– Marihuana / mariguana

05/11/2015

¿Cómo se escribe esta palabra?, ¿con hache o con ge?

Tanto marihuana como mariguana son grafías adecuadas, si bien la forma más extendida en casi todo el ámbito hispanohablante es marihuana.

La variante con ge se emplea con preferencia en México, país en el que también es habitual emplear los sustantivos marihuano/mariguano, con el significado de ‘loco, de conducta estrafalaria’, y marihuanada (‘acto de locura, acción típica de quien se encuentra bajo los efectos de haber fumado mariguana’).

La forma marijuana, que se ve en ocasiones, es inglesa, no es española.

Fuente