[LE}– ‘Miniván’, junto y con tilde

03/02/2016

El término miniván, que se refiere a cierto tipo de vehículo, se escribe con tilde y en una palabra, mejor que minivan o que mini van.

En los medios de comunicación aparece este nombre escrito de muy diversas maneras:

  • «Queman mini van en un intento de robo»,
  • «Los pasajeros de la minivan resultaron heridos de consideración tras el impacto de una camioneta» u 
  • «Ofrecen traslado a los refugiados desde las playas a los centros de recepción en autobuses y mini vans».

La voz inglesa minivan designa, según el diccionario Merrian-Webster, a una ‘pequeña furgoneta de pasajeros’. Por tanto, tiene un sentido más preciso que furgoneta, que suele aplicarse a vehículos de transporte de mercancías, y que monovolumen, que también designa a turismos de menor capacidad.

Es una voz de amplio uso en los países hispanohablantes, y es la forma asentada en parte de América para este tipo de vehículos.

Por ello, y dado que no presenta problema alguno en su adaptación al español, se recomienda escribirla en redonda y con la tilde que le corresponde. Su plural es minivanes, mejor que minivans, y el género mayoritario es el femenino, aunque el masculino no sea incorrecto.

En consecuencia, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir: 

  • «Queman miniván en un intento de robo»,
  • «Los pasajeros de la miniván resultaron heridos de consideración tras el impacto de una camioneta» y
  • «Ofrecen traslado a los refugiados desde las playas a los centros de recepción en autobuses y minivanes».

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[LE}– ‘Suite’, en cursiva

02/02/2016

El sustantivo suite, plural suites, se escribe en cursiva, o entre comillas si no se dispone de ese tipo de letra, por tratarse de un galicismo no adaptado.

Esta palabra de origen francés significa literalmente ‘serie’, pero en español se emplea, conforme al Diccionario Académico, con los significados de ‘habitación  de lujo de un hotel, con varias dependencias’ y ‘composición instrumental integrada por movimientos muy variados, basados en una misma tonalidad’.

Aunque no lo recojan aún los principales diccionarios, se usa también para referirse a un ‘conjunto de programas informáticos para uso doméstico o en oficinas que suele incluir, entre otros recursos, un procesador de textos, una hoja de cálculo, un programa para hacer presentaciones, y un sistema de gestión de bases de datos’.

Aunque un avance de la vigesimotercera edición del Diccionario proponía su escritura en redonda, la versión definitiva de esa obra mantiene la cursiva como extranjerismo no adaptado, ya que la pronunciación más general es /suít/ y no /suíte/.

Así, en frases como

  • «La velada arrancó con una suite de extractos del musical basado en la novela homónima de Víctor Hugo»,
  • «El entonces delantero del Lyon presuntamente mantuvo relaciones con la prostituta en una suite del hotel Le Méridien de París» o
  • «Los usuarios van a poder ejecutar las aplicaciones de esta suite ofimática libre»,

habría sido preferible escribir el término en cursiva o entrecomillado.

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[LE}– ‘Caucus’ es invariable en plural: los caucus, no los caucuses

01/02/2016

La palabra caucus, que se emplea en el proceso de elección de candidatos a los comicios presidenciales de los Estados Unidos, es invariable en plural.

Por tanto, hay que usar caucus, no caucuses, y no es necesario destacarla con cursiva o comillas.

Sin embargo, es común encontrar en las noticias sobre este proceso de elección de candidatos frases en las que el término aparece escrito entre comillas («Ocho votos dan la victoria a Romney en los “caucus” republicanos») o con el plural caucuses («Mitt Romney ganó los primeros caucuses presidenciales republicanos»).

La palabra caucus procede de caucauasu, una voz amerindia que significa ‘reunión de jefes de tribus’ y que fue adoptada por el Partido Demócrata con el significado de ‘grupo de personas de la misma ideología que se reúnen para tomar decisiones’.

Su plural es invariable (caucus), pues en español la norma para formar el plural de los vocablos de origen extranjero que acaban en –s establece que sólo varían cuando son palabras agudas o monosílabas, como en el caso del término vals (plural, valses).

Pese a ser un extranjerismo, caucus es un término ya muy asentado en el español y se ajusta a las pautas ortográficas y fonéticas de nuestro idioma, por lo que no requiere del uso de cursiva ni de comillas.

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[LE}– ‘Ascendiente’, no ‘ascendente’, es ‘influencia’

29/01/2016

La palabra ascendiente, no ascendente, es la apropiada para expresar el predominio moral o influencia que una persona u organización tienen sobre otras.

En los medios de comunicación es frecuente leer frases como 

  • «González conserva buena parte de su ascendente sobre el socialismo español»,
  • «Destacó la influencia que tuvo el colombiano Rómulo Rozo y su ascendente sobre el movimiento modelista» y
  • «Todos conocen no solo su enorme calidad, sino su ascendente sobre el equipo».

Según el Diccionario Académico, los términos ascendente y ascendiente comparten el significado de algo ‘que asciende’ (aunque se prefiere la forma sin i).

En cambio sólo es adecuado usar ascendiente para aludir al ‘padre, madre, o cualquiera de los abuelos o bisabuelos, de quien desciende una persona’ o para referirse al ‘predominio moral o influencia’.

Con este último significado se usa también la palabra ascendencia («Se sabía la ascendencia que tenía entre los médicos»). El Diccionario Académico lo recoge como un uso propio del español de Cuba, y el Diccionario Panhispánico de Dudas subraya que es un uso extendido hoy en todo el ámbito hispánico, y no hay motivo para censurarlo.

Así en los ejemplos anteriores lo correcto preferible habría sido escribir 

  • «González conserva buena parte de su ascendiente sobre el socialismo español»,
  • «Destacó la influencia que tuvo el colombiano Rómulo Rozo y su ascendiente sobre el movimiento modelista» y
  • «Todos conocen no solo su enorme calidad, sino su ascendencia sobre el equipo».

Se recuerda además que la palabra ascendente tiene en astrología un significado específico con el que se usa frecuentemente en las predicciones que publican los medios de comunicación: ‘Constelación o signo del Zodiaco que asciende sobre el horizonte en el momento en que va a realizarse una predicción, especialmente el que corresponde al momento del nacimiento de una persona’.

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[LE}– ‘Cuadri-‘, ‘cuatri-‘ y ‘cuadru-‘ son prefijos válidos

28/01/2016

Los prefijos cuadri–, cuatri– y cuadru– son todos adecuados con el significado de ‘cuatro’, según indica el Diccionario de la Lengua Española.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Está en duda su debut debido a unas molestias que arrastra en el cuádriceps de la pierna derecha»,
  • «La factura del agua se incrementará 15 euros al cuatrimestre este año» o
  • «Detienen por cuadruplicar la tasa de alcohol al joven que empotró su coche en la Cibeles».

De acuerdo con la Academia, al numeral cuatro le corresponden los elementos compositivos cuadri-, cuatri- y cuadru-, todos ellos procedentes del latín, además de tetra-, que viene del griego.

Si bien todos esos prefijos son adecuados para formar palabras, lo habitual es que hayan quedado fijadas con uno solo de ellos, de modo que se habla de cuádriceps (no de cuátriceps o cuádruceps), de cuatrillizos (no de cuadrillizos ni cuadrullizos), o de cuadrúpedo (no de cuadrípedo ni cuatrípedo).

En otras ocasiones, los diccionarios registran dos variantes, como en cuadrisílabo/cuatrisílabo y cuatrimestre/cuadrimestre, y hasta tres como en cuadruplicar, cuadriplicar y cuatriplicar.

En cualquier caso, todos los términos son válidos, pues así lo son sus prefijos, y sólo el uso dictamina cuáles son las formas preferentes frente a las demás.

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[LE}– ‘Se ficha’ a un jugador, no ‘se le firma’

22/01/2016

Firmar a un jugador equivale a ‘ponerle una firma’, no a ficharlo, que es la forma adecuada de expresar que se le contrata.

El Diccionario Académico define firmar como ‘dicho de una persona: Poner su firma’, y fichar como ‘contratar a un deportista para que forme parte de un equipo o club, y, por extensión, a una persona para que desarrolle otra profesión o actividad’, de modo que firmar a un jugador equivale a decir que quien lo contrata estampa su firma en él.

Se firma una carta, un autógrafo o un libro, pero no se firma a un defensa o a un directivo; a estos últimos se les ficha o contrata, aunque, si se quiere usar el verbo firmar para aludir al acuerdo contractual entre el profesional y el club o la empresa, se puede expresar diciendo que un jugador firma por un club o un ejecutivo por una multinacional.

Es, sin embargo, bastante habitual en el periodismo deportivo, especialmente en el audiovisual, oír frases como 

  • «Thiago Silva cree que tal vez sea más fácil firmar a Messi que a Neymar»,
  • «El Real Madrid contactó con José Mourinho antes de firmar a Zinedine Zidane» o
  • «El Barça no podrá firmar a Nolito por menos dinero si el Celta se niega a negociar».

En todos estos casos, lo adecuado habría sido usar verbos como  fichar  o  contratar.

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[LE}– ‘Hacer hincapié’, no ‘incapié’

21/01/2016

El término hincapié es resultado de la composición del verbo hincar y del nombre pie, de modo que lo adecuado es hincapié —con h inicial—y no incapié.

Sin embargo, es bastante frecuente encontrar una escritura inapropiada de esta expresión en los medios de comunicación: 

  • «El Ayuntamiento de Puerto Real hará incapié en la peatonalización del centro con motivo de la Semana Europea de la Movilidad»,
  • «Se ha hecho incapié en la gran acogida que ha tenido el título» o
  • «El doctor aseguró que se hará especial incapié en disminuir los gastos».

Según el Diccionario Académico, el sustantivo hincapié significa ‘acción de hincar o afirmar el pie para sostenerse o para hacer fuerza’ y la locución verbal hacer hincapié se define como ‘insistir en algo que se afirma, se propone o se encarga’.

Dado el matiz enfático que tiene la propia palabra, es preferible no abusar de la construcción tan repetida hacer especial hincapié, puesto que puede resultar redundante.

En cualquier caso, en los ejemplos anteriores lo apropiado habría sido preferible escribir

  • «El Ayuntamiento de Puerto Real hará hincapié en la peatonalización del centro con motivo de la Semana Europea de la Movilidad»,
  • «Se ha hecho hincapié en la gran acogida que ha tenido el título» y
  • «El doctor aseguró que se hará (especial) hincapié en disminuir los gastos».

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[LE}– Vocales dobles con prefijo

15/01/2016

Las palabras en las que aparecen vocales dobles como consecuencia de la adición de un prefijo (contraataque, sobreesfuerzo, antiislamista…) pueden, en ciertos casos, escribirse con esa vocal simplificada, forma que en ocasiones resulta incluso preferible.

Según la Ortografía Académica, «en aquellos casos en que, de forma generalizada y en todos los niveles del habla culta, incluyendo la pronunciación cuidada, se articula una vocal simple, es frecuente y admisible la reducción gráfica».

Poco después aclara que, según esta norma, «se consideran válidas —e incluso preferibles a las grafías con doble vocal— formas  como  contrataque,  portaviones,  prestreno…».

Para que esta reducción gráfica sea posible, deben cumplirse además las siguientes condiciones:

* Que no existan problemas de identificación del término o de confluencia con otro ya existente de diferente significado: no es lo mismo reemitir (‘volver a emitir’) que remitir (‘enviar’, ‘perder intensidad’).

* Que la vocal inicial de la base no sea en sí misma un prefijo, como ocurre con la vocales a e i en casos como archiilegal y ultraamoral, en los que la simplificación invertiría de hecho el sentido.

* Que no sea el prefijo bio-, para que no se confunda con bi- (regla que podría hacerse extensible a otros prefijos similares, como heli/helio, ex/exo, di/dia y per/peri); así biooxidación y bioxidación no significan lo mismo;

* Que medie una hache: semihilo no se puede simplificar en la forma escrita.

Para la aplicación de esta norma, conviene tener presentes las siguientes observaciones sobre la pronunciación:

* La reducción es más habitual cuando la palabra base es larga (mininvestigación) y menos frecuente con bases cortas (miniimán);

* La letra e se simplifica más fácilmente que las demás, y de ese modo ya se han asentado formas como sobresdrújula, remplazar o rencontrar, así recogidas en el Diccionario Académico; en cambio, con la letra o del prefijo co- rara vez hay reducción.

* La simplificación es menos frecuente cuando la base empieza por una vocal tónica, como microondas o antiindio.

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[LE}– Usos de ‘oír’ y ‘escuchar’

2016-01-11

El vocablo escuchar significa ‘poner atención o aplicar el oído para oír [algo o a alguien]’. Por tanto, la acción de escuchar es voluntaria e implica intención por parte del sujeto, a diferencia de oír, que significa, sin más, ‘percibir por el oído [un sonido] o lo que [alguien] dice’.

Así, podemos hacer un esfuerzo para escuchar una conversación ajena que apenas oímos, pero oímos una voz repentina e inesperada que no nos da tiempo a escuchar.

Señala el DPD (Diccionario panhispánico de dudas) que oír tiene un significado más general que escuchar y que por ello casi siempre puede usarse en lugar de éste, algo que ocurría ya en el español clásico y sigue ocurriendo hoy.

También considera que es menos justificable el empleo de escuchar en lugar de oír para referirse simplemente a la acción de percibir un sonido a través del oído, pero explica:

  • “Es uso que también existe desde época clásica y sigue vigente hoy, en autores de prestigio, especialmente americanos, por lo que no cabe su censura”.

Autores como José Martínez de Sousa prefieren mantener la distinción entre oír y escuchar. Así el DUDEA (Diccionario de usos y dudas del español actual) bajo «oír», dice:

  • “Obsérvese que para oír basta tener sano el oído […].  Sin embargo, escuchar presupone el esfuerzo adicional de prestar atención, de «querer oír» los sonidos que llegan”.

Coincide con la censura el DUCE (Diccionario de los usos correctos del español), que considera incorrecto el siguiente ejemplo:

  • “Hable más alto que no la escucho”.

También Seco en el DDDLE (Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española) bajo «escuchar» considera deseable distinguir ambas palabras para expresarse con precisión, aunque matiza:

  • “Esta conveniencia no debe llevarnos al extremo de condenar un desplazamiento semántico bastante arraigado en el idioma y su nivel culto”

Y da como ejemplo la Égloga III, de Garcilaso:

  • “En el silencio sólo se escuchaba / un susurro de abejas que sonaba”.

A menudo, la elección entre ambas palabras depende de combinaciones más o menos establecidas, y puede haber preferencias concretas según el país o lugar.

El uso de oír con los dos sentidos de ‘percibir por el oído’ y de ‘prestar atención’ ya se da desde el étimo latino (audire), y con este segundo sentido se han formado desde antiguo palabras y giros como oyente, audiencia o derecho a ser oído, y para pedir que alguien preste atención se suele decir ¡oye!

El verbo escuchar a menudo tiene el matiz de ‘hacer caso’, que también tenía el étimo latino (ascultare):

“Le dije que no tenía que pisar tanto el acelerador, pero no me escuchó”.

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