[LE}– ‘Afección’ no es lo mismo que ‘afectación’

21-08-2017

La palabra afección significa ‘enfermedad’, ‘pasión del ánimo’ o ‘afición o cariño’, y no ‘acción o efecto de afectar’, para lo cual el término apropiado es afectación.

En los medios de comunicación no es infrecuente encontrar frases como las siguientes:

  • «El ministro ha aludido a la afección del conflicto de El Prat en el turismo nacional»,
  • «Escasa afección en los vuelos con Italia en jornada de paro» o
  • «Antes de la demolición hay que conocer el grado de afección del hormigón del edificio».

Sin embargo, no es adecuado correcto utilizar afección como sinónimo de afectación, término que hubiera sido preferible lo correcto en los ejemplos anteriores:

  • «El ministro ha aludido a la afectación del conflicto de El Prat en el turismo nacional»,
  • «Escasa afectación en los vuelos con Italia en jornada de paro» y
  • «Antes de la demolición hay que conocer el grado de afectación del hormigón del edificio».

En contextos médicos, el significado de afección y afectación es más cercano, pero, tal y como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas, sigue siendo poco recomendable confundir estas palabras, porque afección se identifica con enfermedad («Maradona mejora de su afección cardiorrespiratoria»), mientras que afectación es el ‘hecho de verse afectado un órgano corporal por un accidente o una enfermedad’ («Analizan el grado de afectación del tejido hepático»).

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[LE}– Escritura del prefijo ‘recontra-‘

21-09-2017

El prefijo recontra- se escribe unido a la palabra a la que se incorpora, sin guion ni espacio intermedio: recontraviral, no recontra-viral ni recontra viral.

En los medios de comunicación, en especial del área rioplatense, es habitual encontrar frases como

  • «La broma se volvió recontra viral»,
  • «Mira el recontra golazo de Alexis Sánchez»,
  • «Cabe recalcar y recontra recalcar que sólo son rumores»,
  • «Alejandra de la Fuente la pasa recontra bien en Punta Cana y Miami» o
  • «La deuda extrema y la bancarrota derivará en ansiedad…, uf, uf y recontra uf».

De acuerdo con las normas de la Ortografía, los prefijos se escriben unidos a la palabra a la que acompañan, sin guion ni espacio intermedio. En concreto, la Nueva Gramática de la Lengua Española indica que el prefijo intensificador re-, así como rete-, requete-, recontra- y requetecontra-, son habituales en el área rioplatense, en México o en Chile.

Como se ve, estos prefijos se emplean con adjetivos (recontraviral), sustantivos (recontragolazo), verbos (recontrarrecalcar), adverbios (recontrabién) e incluso interjecciones (recontraúf).

Así pues, en los ejemplos iniciales lo adecuado correcto habría sido escribir

  • «La broma se volvió recontraviral»,
  • «Mira el recontragolazo de Alexis Sánchez»,
  • «Cabe recalcar y recontrarrecalcar que solo son rumores»,
  • «Alejandra de la Fuente la pasa recontrabién en Punta Cana y Miami» y
  • «La deuda extrema y la bancarrota derivará en ansiedad…, uf, uf y recontraúf», con tilde en recontrabién y recontraúf.

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[LE}– ‘Capa de ozono’, en minúscula

13-09-2017

La expresión capa de ozono, que alude a una zona de la atmósfera que filtra las radiaciones nocivas del Sol, se escribe íntegramente en minúscula.

Con motivo del trigésimo aniversario del Protocolo de Montreal, en los medios pueden verse frases como

  • «Mediante el protocolo de Montreal, los países se comprometieron a eliminar el uso de sustancias que dañaban la Capa de Ozono» o
  • «La destrucción de la capa de Ozono da una tregua y comienza a regenerarse».

Dado que se trata de la denominación descriptiva de una región de la atmósfera donde aumenta la concentración de ozono, no hay razón para escribirla con mayúscula, como tampoco se hace con las de otras como ionosfera o estratosfera.

Asimismo, ozono se escribe con minúscula inicial por tratarse de una sustancia química, igual que el agua, el amoniaco o el metano, de modo que en los ejemplos anteriores lo apropiado CORR habría sido capa de ozono o, como denominación alternativa pero más técnica, ozonosfera.

Se recuerda finalmente que la expresión Protocolo de Montreal se escribe con iniciales mayúsculas y sin cursiva ni comillas.

Por todo ello, en los ejemplos anteriores lo adecuado correcto habría sido escribir 

  • «Mediante el Protocolo de Montreal, los países se comprometieron a eliminar el uso de sustancias que dañaban la capa de ozono» y
  • «La destrucción de la capa de ozono da una tregua y comienza a regenerarse».

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[LE}– ‘Bífidus’, con tilde y en minúscula

12-09-2017

La palabra bífidus se escribe en minúscula y redonda, y con tilde en la primera i por ser esdrújula.

En la prensa pueden encontrarse frases como

  • «Si estás sano, el yogur con bifidus y otros probióticos no te aportan nada» o
  • «Hace unos años se empezaron a poner de moda los alimentos con bifidus activos y demás sustancias beneficiosas para el organismo».

Con el nombre de bífidus se conoce a un tipo de bacilos presentes en el sistema digestivo de los mamíferos, incluidos los humanos. También se llama así, por extensión, a los productos probióticos que los contienen, como se comprueba en el siguiente ejemplo:

  • «Los yogures de sabores de toda la vida comen terreno a los bífidus».

Siguiendo las recomendaciones de la Ortografía Académica sobre latinismos que designan realidades del mundo actual, lo adecuado es tratar bífudus como una palabra asimilada al español, pues se ajusta a sus pautas ortográficas y fonéticas. Además, al ser una voz esdrújula, le corresponde llevar tilde.

Aunque de uso minoritario, también es correcta la variante bífido, en la que se adapta la terminación latina -us.

El término Bifidobacterium se aplica al género científico de estos bacilos. Para aludir a una de estas bacterias también puede emplearse, sobre todo en ámbitos especializados, bifidobacteria, tal como recoge el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina de España. Se escribe en redonda y en una palabra, no bífido bacteria ni bífido-bacteria.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo adecuado correctohabría sido escribir 

  • «Si estás sano, el yogur con bífidus y otros probióticos no te aporta nada» y
  • «Hace unos años se empezaron a poner de moda los alimentos con bífidus activos y demás sustancias beneficiosas para el organismo».

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[LE}– ‘Los números uno’, y no ‘los número uno’

11-09-2017

La expresión los números uno, con el sustantivo números en plural, es preferible a los número uno.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza serán la semana que viene los número uno en las clasificaciones mundiales masculina y femenina» o
  • «Sumérgete en la lista de los número uno de la literatura, la música y el cine».

El Diccionario Académico recoge número uno como un compuesto pluriverbal, como ciudad dormitorio o crédito vivienda, en el que lo adecuado es que el primer elemento pluralice regularmente y el segundo permanezca invariable: los números uno, y no los número unos ni los números unos.

Así pues, en los ejemplos iniciales lo apropiado correcto habría sido escribir 

  • «Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza serán la semana que viene los números uno en las clasificaciones mundiales masculina y femenina» y
  • «Sumérgete en la lista de los números uno de la literatura, la música y el cine».

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[LE}– Terremotos: claves para una redacción más precisa

08-09-2017

Con motivo del terremoto registrado en el estado mexicano de Chiapas, se ofrecen algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con este fenómeno.

1. Sismo y seísmo, términos adecuados. Tanto sismo como seísmo son formas apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica y la segunda en España.

2. Hipocentro y epicentro. No significan lo mismo: mientras que el hipocentro, también llamado foco sísmico, es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo, el epicentro es el punto en la superficie terrestre —aunque puede estar sumergido— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizan, no que ocurren o se producen.

3. Maremoto y tsunami. Maremoto y tsunami son dos términos que no conviene confundir, pues no son sinónimos. Mientras que un maremoto es un terremoto cuyo epicentro se localiza en el fondo del mar, un tsunami es la ola gigantesca producida por un maremoto o por la erupción de un volcán submarino.

4. Escalas de Richter y de Mercalli. La escala de Richter mide la magnitud de un movimiento sísmico, la energía que libera («una magnitud de 6,5 en la escala de Richter»), mientras que la escala de Mercalli mide su intensidad, los efectos que produce («una intensidad de grado VII en la escala de Mercalli»).

5. Oaxaca, pronunciación. El nombre del estado mexicano de Oaxaca, uno de los afectados por el temblor, se pronuncia /Oajáka/, ya que esa x conserva, como en el caso de México, su antiguo valor como representante del sonido /j/.

6. Asolar, conjugación correcta. El verbo asolar, cuando significa ‘destruir o arrasar’, puede conjugarse de forma regular o irregular, tal como recoge la Gramática Académica. Así, se puede decir asuelo, asuelas, asuela, asuelen…, pero también asolo, asolas, asola, asolen…, siendo esta última la única conjugación apropiada del verbo asolar cuando significa ‘secar los campos o causar sequía’.

7. Devastar, no desvastar. El verbo devastar es ‘destruir’, ‘arrasar un territorio’, y no hay que confundirlo con desbastar, que significa ‘quitar lo basto’ o ‘debilitar, gastar’, ni con desvastar, que es una forma híbrida inexistente en español y que, por tanto, es desaconsejable.

8. Severo no es lo mismo que grave. El uso del adjetivo severo con el significado de ‘grave’ o ‘serio’ es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, por lo que lo adecuado es hablar de graves daños o daños serios, no de severos daños.

9. Segar vidas, no sesgar vidas. Cuando se quiere significar ‘matar, acabar con la vida de alguien’, lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión adecuada es segar vidas, no sesgar vidas.

10. Tsunamirresistente y tsunamirresiliente. Tsunamirresistente y tsunamirresiliente son dos neologismos que aluden a la propiedad que tienen algunas construcciones de ser resistentes a los tsunamis. Se escriben en una sola palabra, en redonda y con doble erre.

11. Tremor, no trémor. En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

12. Zona cero, en minúscula. La expresión zona cero, que alude al área de mayor devastación en un desastre, se escribe en minúscula y no necesita cursiva ni comillas.

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[LE}– Números ordinales, claves de escritura

07-09-2017

Ante las dudas que se presentan en la escritura de los números ordinales, se ofrece a continuación una serie de claves:

1. Números ordinales compuestos. Según explica la Ortografía de la Lengua Española, desde la tercera decena hasta la centena se prefiere escribir los números ordinales en dos palabras, aunque no se consideran inadecuadas las grafías en una sola (cuadragésimo quinto o cuadragesimoquinto).

Cuando se usa la forma en una sola palabra no se acentúa el primero de los elementos, de modo que lo apropiado es vigesimoprimero, no vigésimoprimero.

2. Concordancia de los números ordinales. Cuando los números ordinales se escriben con más de una palabra, todas ellas deben concordar en género con el sustantivo al que acompañan (vigésima cuarta carrera). Cuando se escriben en una sola palabra, sólo el segundo componente concuerda con el sustantivo (vigesimocuarta carrera).

3. Uso de números fraccionarios y números ordinales. Según queda recogido en la Ortografía de la Lengua Española, los números fraccionarios acabados en -avo no equivalen a los números ordinales (decimocuarta planta, no catorceava planta), excepto en el caso de octavo, que sí puede funcionar como ordinal.

Sin embargo, sí es correcto el uso de la mayoría de los números ordinales como fraccionarios: «Se quedó la duodécima (o decimosegunda) parte del premio» equivale a «Se quedó la doceava parte del premio».

4. Números romanos. Se leen indistintamente como ordinales o como cardinales desde el I hasta el X (incluido) cuando hablamos de siglos (siglo III: siglo tercero o siglo tres); sin embargo, cuando se habla de reyes, pontífices o emperadores se leen generalmente como ordinales: Fernando VI (Fernando sexto, no seis). A partir del número X, lo normal es que se lean como cardinales (Juan XXIII: Juan veintitrés), según se indica en la Nueva gramática de la lengua.

5. Números ordinales y cardinales con nombres de celebraciones. Con relación a los nombres de acontecimientos, aniversarios, celebraciones…, y aunque en los números menores de veinte lo habitual es respetar el ordinal («3.ª Feria de la Tapa» y no «3 Feria de la Tapa»), la Nueva Gramática de la Lengua Española señala que «se ha integrado la tendencia a usar los cardinales con el valor de los ordinales», que tradicionalmente se han escrito con números romanos: «El 30 aniversario de la muerte de Albert Camus», «El 30.º aniversario de la muerte de Albert Camus» o también «El XXX aniversario de la muerte de Albert Camus».

6. Letra voladita para abreviaturas. Las abreviaturas de los números ordinales se señalan con letras voladitas (‘º’, ‘ª’, ‘er‘, ‘os‘, ‘as‘) tras la cifra (5.ª jornada de los sanfermines, 1.er concurso de lanzamiento de ladrillos o ¡Que comiencen los 74.os Juegos del Hambre!). Además, lo adecuado es escribir un punto entre la cifra y la letra voladita.

En español no es adecuado emplear las formas 1ro, 2do, 3ro, 4to…, que son un calco de las usadas  en inglés.

NotaCMP.- ¡Qué fobia al inglés! Y esa norma de escribir un punto entre la cifra y la letra ‘voladita’ (5.ª) me parece tan absurda como la de dejar un espacio entre el número y el símbolo de porcentaje (10 %). En ambos casos, algo contra la economía. ¡Como les gusta complicar!

[LE}– Talante bueno o malo, no sólo talante

07-09-2017

La voz talante es usada habitualmente en la prensa para hacer referencia al ‘carácter moderado o dialogante de un proceso o persona’; sin embargo, esta palabra no tiene ninguna de esas connotaciones.

En realidad talante alude meramente al ‘modo o manera de hacer una cosa’ y, por lo general, necesita que otras palabras completen su significado con matices positivos o negativos: buen talante, mal talante, talante crítico, talante violento, etc.

Así, la oración

  • «Para esta negociación se necesitarán grandes dosis de talante»

precisa de otra palabra que la matice para que su significado sea completo. Lo adecuado sería

  • «Para esta negociación se necesitarán grandes dosis de buen talante», «Para esta negociación se necesitará un talante diplomático», etc.

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[LE}– ‘Estamos aconteciendo’ no es ‘estamos presenciando’

NotaCMP.- Sigo sin entender de dónde salen los especímenes que así maltratan la lengua española.

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05-09-2017

La forma acontecemos y otras como estamos aconteciendo, con el sentido de ‘experimentamos’, ‘presenciamos’ o ‘asistimos’, entre otros, son inapropiadas en español, dado que este verbo únicamente se conjuga en tercera persona y tiene otro significado.

Sin embargo, en distintos medios de comunicación se pueden leer noticias como

  • «Con la segunda entrega acontecemos a la extinción del descubrimiento»,
  • «En septiembre acontecemos a un cambio de estación y de hábitos en la sociedad» o
  • «Con este decreto estamos aconteciendo a una fuerte modificación del cálculo».

El Diccionario de la Lengua Española señala que este verbo significa ‘suceder’, con el sentido de ‘hacerse realidad’, y no ‘experimentar’, ‘presenciar’ y similares.

La misma obra añade que sólo se utiliza en tercera persona del singular y en sus formas no personales: infinitivo (acontecer), gerundio (aconteciendo) y participio (acontecido).

Por ello, en los ejemplos anteriores  lo correcto habría sido mejor sustituir el verbo acontecer por otros más adecuados: 

  • «Con la segunda entrega presenciamos la extinción del descubrimiento»,
  • «En septiembre experimentamos un cambio de estación y de hábitos en la sociedad» y
  • «Con este decreto estamos asistiendo a una fuerte modificación del cálculo».

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