[LE}— Dio, vio o fue se escriben sin tilde

12-12-2017

Las formas verbales del pasado dio, vio, fue, así como lio, fio, rio o guio, entre otras, se escriben sin tilde por ser monosílabas ortográficamente.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Atropelló a dos personas y se dió a la fuga»,
  • «Cotto se vió bien en los primeros asaltos»,
  • «Gianni Infantino, presidente de la FIFA, fué el encargado de presidir la ceremonia del Sorteo del Mundial Rusia 2018» o
  • «Exteriores cesa al cónsul en Estados Unidos que se rió de Susana Díaz».

De acuerdo con la Ortografía de la Lengua Española, las palabras monosílabas se escriben sin tilde, salvo en los limitados casos de tilde diacrítica. Esta norma se aplica a sustantivos como mar, luz o pez, sobre los que no suele haber duda, así como a las formas verbales del pasado dio, vio, fue o, en primera persona, di, vi o fui.

Según esta misma obra, formas verbales como lio, guio, fio o rio se consideran palabras monosílabas a efectos ortográficos, aunque una parte de los hispanohablantes las pronuncien como bisílabas.

Por tanto, en los ejemplos iniciales lo adecuado correcto habría sido escribir 

  • «Atropelló a dos personas y se dio a la fuga»,
  • «Cotto se vio bien en los primeros asaltos»,
  • «Gianni Infantino, presidente de la FIFA, fue el encargado de presidir la ceremonia del Sorteo del Mundial Rusia 2018» y
  • «Exteriores cesa al cónsul en Estados Unidos que se rio de Susana Díaz».

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[LE}— ‘Aporofobia’, palabra del año 2017

29-12-2017

Aporofobia, es el neologismo que da nombre al miedo, rechazo o aversión a los pobres

Ésta es la quinta ocasión en la que la Fundéu BBVA da a conocer su palabra del año, escogida entre aquellos términos que han estado presentes en mayor o menor medida en la actualidad informativa durante los últimos meses y que, además, tienen interés desde el punto de vista lingüístico.

Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015 y populismo en 2016, el equipo de la Fundación ha optado en esta ocasión por aporofobia, un término relativamente novedoso que alude, sin embargo, a una realidad social arraigada y muy antigua.

La voz aporofobia ha sido acuñada por la filósofa española Adela Cortina en varios artículos de prensa en los que llama la atención sobre el hecho de que solemos llamar xenofobia o racismo al rechazo a inmigrantes o refugiados, cuando en realidad esa aversión no se produce por  su condición de extranjeros, sino porque son pobres.

Este término se acaba de incorporar al Diccionario de la Lengua Española, y el pasado mes de septiembre el Senado español aprobó una moción en la que pide la inclusión de la aporofobia como circunstancia agravante en el Código Penal.

A estos hechos, se suma el interés lingüístico de un neologismo a cuya creación se le puede poner fecha y autor, y el social e informativo de un término capaz de designar una realidad palpable, pero a menudo invisible.

«No es una palabra creada este año, ni tan siquiera conocida por el gran público, pero es una voz que recomendamos hace tiempo en Fundéu BBVA y que ahora la Academia ha decidido incorporar a su diccionario», señala el director general de la Fundación, Joaquín Muller.

«Aporofobia pone nombre a una realidad, a un sentimiento que, a diferencia de otros, como la xenofobia o la homofobia, y aun estando muy presente en nuestra sociedad, nadie había bautizado», añade.

«Conviene recordar —agrega Muller— la importancia de poner nombre a las cosas para hacerlas visibles. Si no lo tienen, esas realidades no existen o quedan difuminadas. No se pueden defender o denunciar. En esta ocasión, la filósofa valenciana ha hecho una gran aportación a la sociedad y al idioma, y Fundéu ha considerado que es merecedora de ser elegida palabra del año».

«Lamentablemente, la aporofobia no ha dejado de estar presente en la actualidad informativa de 2017, con el drama de los migrantes en diversas partes del mundo, el empobrecimiento de extensas capas de la sociedad en muchos países… y con las actitudes de algunos líderes y ciudadanos ante estos fenómenos, en las que son claramente visibles el rechazo y la aversión a los pobres y a la pobreza», añade.

Antes de dar a conocer la decisión definitiva, la Fundación publicó una lista de doce palabras finalistas en la que figuraban otros términos de nueva creación, como turismofobia, que alude al rechazo al turismo masificado; uberización, con la que se denomina un cierto tipo de actividad económica basada en plataformas colaborativas, o machoexplicación, la costumbre de algunos hombres de dirigirse a las mujeres de forma condescendiente.

Además, se incluían otras que traducen o adaptan voces extranjeras (aprendibilidad frente a learnability, noticias falsas por fake news o la adaptación a la ortografía española bitcóin) y algunas más que, no siendo nuevas, han asumido otros usos o sentidos; es el caso de odiador y soñadores, alternativas a hater y dreamers.

Completaban la lista trans, como acortamiento válido de transexual o transgénero; destripe, como alternativa a spoiler, y superbacteria.

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[LE}— ‘Los ERE’ o ‘los eres’, pero no ‘los ERES’ ni ‘los EREs’

13-12-2017

En la lengua escrita, a la sigla ERE (‘expediente de regulación de empleo’) no se le añade una s para formar el plural, a no ser que se le dé la consideración de sustantivo, es decir, que se lexicalice: el ere, los eres.

Sin embargo, en los medios de comunicación se encuentran en ocasiones frases como las siguientes:

  • «Testigos incómodos en el juicio de los EREs amenazan el futuro de la presidenta andaluza»,
  • «Creada la plataforma de los afectados por ERES» o
  • «Empleo dice que los EREs de extinción han pasado del 21 % al 15,9 % en un año».

Aunque en la lengua oral las siglas pluralizan con toda normalidad, la Ortografía Académica no considera oportuno marcar su plural gráficamente, ya que, si se hace en mayúscula, ERES, puede parecer que la s forma parte de la sigla, y si se usa la minúscula, EREs, se recurre a un uso anglosajón ajeno al sistema ortográfico del español.

La misma obra también precisa que muchas siglas, como ERE o UTE, que son pronunciables como palabras, acaban por convertirse en vocablos plenos (como uci, mir, pyme, ute, etc.) y, como tales, pueden llevar una s para marcar el plural: ere, plural eres.

De este modo, se recomienda escribir en plural las palabras que acompañan a ERE (los ERE, algunos ERE, etc.) si se mantiene como una sigla, escrita en mayúsculas, o añadir una s cuando la palabra se escriba en minúsculas, entendiendo así que se trata de una forma lexicalizada (eres).

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[LE}— ‘Mena’, término válido

15-12-2017

El sustantivo mena, que proviene de la lexicalización de la sigla MENA (‘menor extranjero no acompañado’), es un término adecuado en español.

Como señala la Ortografía Académica, muchas siglas, como MENA, ERE o UTE, que pueden pronunciarse como palabras, acaban por convertirse en vocablos plenos y escribirse completamente con minúsculas, como uci, mir, pyme, ute, etc.

Gramaticalmente, mena es un sustantivo común en cuanto al género (el mena, la mena) y forma el plural añadiendo una -s (los menas). No es preciso resaltarlo ni con comillas ni con cursiva, aunque no es censurable hacerlo si se considera necesario indicar con ello que se trata de un término nuevo.

Por otro lado, con respecto al uso de la sigla de la que procede MENA, esta misma obra académica indica que, aunque en la lengua oral forme el plural regular que le corresponde, en la escrita lo recomendable es mantenerla invariable, ya que, si se añade una s en mayúscula, MENAS, puede parecer que forma parte de la sigla, y añadirla en minúscula, MENAs, es un recurso anglosajón ajeno al sistema ortográfico del español. [NotaCMP.- Lo cual no significa que sea inútil; al contrario].

Se recuerda que, cuando se mantiene como sigla, la variación de género y número se expresa por medio de los determinantes y adjetivos que la acompañan (los MENA, algunas MENA, etc.).

Así, son adecuadas frases como

  • «El abandono y la desprotección de los MENA sigue empeorando»,
  • «La problemática de los menas» o
  • «Localización e identificación y protección de un mena»,

pero no lo son

  • «El abandono y la desprotección de los MENAS sigue empeorando»,
  • «La problemática de los Menas» o
  • «Localización e identificación y protección de un MENA».

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[LE}– ‘El maratón’ y ‘la maratón’, formas adecuadas

05-11-2017

La palabra maratón puede emplearse tanto en masculino (el maratón) como en femenino (la maratón), según el Diccionario Panhispánico de Dudas.

En los medios de comunicación pueden encontrarse frases como

  • «Más seguridad para el maratón de Nueva York”  o
  • «Empieza el juicio por el atentado en la maratón de Boston en 2013»,

ambas válidas.

De acuerdo con la Academia, el sustantivo maratón, que alude a una ‘carrera pedestre de resistencia’ y, en general, a una ‘competición de resistencia o actividad larga e intensa’, comenzó a circular en el primer tercio del siglo XX con género masculino, aunque más tarde, por influencia del género de prueba o carrera, se extendió su uso en femenino, que también se considera apropiado.

El Diccionario Panhispánico de Dudas desaconseja, en cambio, la grafía marathón.

Se recuerda asimismo que los términos maratoniano y maratonista son los adecuados para referirse a los participantes en esa prueba.  

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[LE}– Euroorden, escritura correcta

03-11-2017

El sustantivo euroorden, que alude a la orden europea de busca y captura que permite detener y juzgar a quienes están perseguidos por un delito en los países comunitarios, se escribe en una sola palabra, mejor que euro orden o euro-orden.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como 

  • «Piden una euro orden de detención contra Lluís Puig»,
  • «El ministerio fiscal federal sería la autoridad belga que recibiría la euro orden de detención» o
  • «La fiscalía solicitará una Eurorden».

Dado que los prefijos se unen a la palabra a la que se incorporan, lo apropiado es escribir euroorden, sin espacio ni guion intermedios, igual que sucede en otras voces similares recogidas en el Diccionario de la Lengua Española que empiezan con el elemento compositivo euro-: eurodipotado, euroescéptico, eurocentrismo…

Por otra parte, euroorden, con dos oes, resulta preferible a eurorden, con una sola o, puesto que esta palabra se articula de forma generalizada manteniendo las dos vocales, pronunciación que se ve favorecida porque la base empieza por una vocal tónica, como en microondas o antiindio. En este caso, euroorden es además la variante más extendida.

Cabe señalar también que se trata de un nombre común y, por lo tanto, se escribe con minúscula.

Así pues, en los ejemplos anteriores lo recomendable correcto habría sido escribir 

  • «Piden una euroorden de detención contra Lluís Puig»,
  • «El ministerio fiscal federal sería la autoridad belga que recibiría la euroorden de detención» y
  • «La fiscalía solicitará una euroorden».

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[LE}– ‘Habilidad’, alternativa a ‘skill’

03-11-2017

El sustantivo habilidad es una alternativa al anglicismo skill.

En la prensa se pueden ver escritas frases como

  • «Con el paso de los años, el número de skills necesarias ha ido aumentando, debido al auge de internet y de las nuevas formas de comunicarse» o
  • «6 skills imprescindibles del consultor digital».

Según el diccionario de Oxford, skill es la ‘capacidad o pericia para hacer algo bien’, lo que en español puede traducirse con las voces habilidad, competencia, aptitud o destreza.

Por lo tanto, en los ejemplos anteriores, habría sido preferible escribir

  • «Con el paso de los años, el número de habilidades necesarias ha ido aumentando, debido al auge de internet y de las nuevas formas de comunicarse» y
  • «6 aptitudes imprescindibles del consultor digital».

En algunos ámbitos, sobre todo en el de la selección de personal, se emplean también las expresiones inglesas soft skills y hard skills.

La primera se refiere, según el diccionario Collins, a las ‘habilidades interpersonales, como la capacidad de comunicación con otras personas o la de trabajar en equipo’, mientras que suelen denominarse hard skills a las destrezas relacionadas con el conocimiento específico que una persona tiene sobre algo.

Con esos significados, es posible emplear en español fórmulas como habilidades emocionales o habilidades interpersonales en el primer caso, y habilidades técnicas en el segundo, mejor que las traducciones directas habilidades blandas y habilidades duras.

Si, a pesar de ello, se prefiere usar las voces inglesas, se recomienda escribirlas en cursiva o, si no se dispone de este tipo de letra, entre comillas.

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[LE}– Clúster, grafía adaptada

01-11-2017

El sustantivo clúster, con tilde y plural clústeres, es la adaptación del anglicismo cluster, ya recogido con la grafía hispanizada en el Diccionario del Rspañol Actual, de Seco, Andrés y Ramos.

En los medios de comunicación aparece este término habitualmente con el significado de ‘conglomerado de empresas de ámbito o actividad comunes y generalmente ubicadas en la misma zona’:

  • «Los balnearios promueven la creación de un clúster termal» o
  • «Nace el clúster español de turismo de salud».

Por otra parte, clúster también se define en el diccionario Clave como ‘unidad de almacenamiento en el disco duro’ y ‘técnica estadística por medio de la cual se forman grupos que tienen un cierto grado de homogeneidad al compartir, en distinta cuantía, una serie de características semejantes’.

Dado que se trata de un término extendido y asentado en el idioma, se recomienda su hispanización con tilde y en redonda, sin cursiva ni ningún otro tipo de resalte, tal como aparece en los ejemplos anteriores.

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