[LE}– ‘Por encargo’ o ‘bajo demanda’, mejor que ‘on-demand’

24-05-2018

Las expresiones por encargo o bajo demanda son alternativas en español al anglicismo on-demand.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como 

  • «Sólo uno de los programas premiados pertenece a la TV abierta, otro al cable, y tres a servicios de video on-demand»,
  • «El éxito de la comida on demand eleva la venta de… ¿bicis?» o
  • «La plataforma ha creado las campanadas on demand para que cada uno decida con qué doce momentos del año quiere tomarse las uvas».

El diccionario de Cambridge define on-demand como ‘disponible cuando el cliente quiere o solicita algo’ y ‘que puede verse en cualquier momento’.

Para expresar esta idea, en español pueden emplearse giros como por encargo, bajo demanda, a demanda, a pedido o a la carta, según el contexto.

Pese a que en ocasiones se ha censurado bajo demanda por considerarse un calco, no hay motivo para ello, pues la preposición bajo expresa, entre otras cosas, dependencia, subordinación o sometimiento, como en bajo tutela. Por tanto, bajo demanda, expresión ampliamente asentada en todo el ámbito hispanohablante, equivale a ‘supeditado o condicionado a la demanda’.

Así pues, en los ejemplos iniciales habría sido mejor escribir 

  • «Sólo uno de los programas premiados pertenece a la TV abierta, otro al cable y tres a servicios de video bajo demanda»,
  • «El éxito de la comida por encargo eleva la venta de… ¿bicis?» y
  • «La plataforma ha creado las campanadas a la carta para que cada uno decida con qué doce momentos del año quiere tomarse las uvas».

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[LE}— ‘Boletín’, alternativa a ‘newsletter’

23-05-2018

El término boletín es preferible al anglicismo newsletter para aludir en español a la ‘publicación destinada a tratar asuntos científicos, artísticos, históricos o literarios, generalmente publicada por alguna corporación’, de acuerdo con la definición dada por el Diccionario Académico.

En los medios de comunicación es frecuente encontrar frases como 

  • «Suscríbete a nuestra newsletter»,
  • «La newsletter es un excelente medio para fidelizar a tus clientes» o
  • «Rellena el formulario y recibe cada mes la newsletter».

En el diccionario Clave se remite al término boletín como traducción de newsletter. También existen, en función del contexto, otras alternativas más específicas como boletín informativo, boletín electrónico o boletín digital.

Por ello, habría sido recomendable construir los anteriores ejemplos de la siguiente manera: 

  • «Suscríbete a nuestro boletín»,
  • «El boletín informativo es un excelente medio para fidelizar a tus clientes» y
  • «Rellena el formulario y recibe cada mes el boletín electrónico».

En el caso de preferir el término newsletter, lo adecuado es destacarlo con cursiva por tratarse de un extranjerismo, o entre comillas si no se dispone de este tipo de letra, y marcarlo como femenino, ya que, según indica el Clave, es su uso más extendido.

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[LE}— ‘Supremacismo’, término válido

22-05-2018

El sustantivo supremacismo es válido para aludir a la corriente que cree en la preeminencia o la superioridad de aquello a lo que se aplica.

Este término se ha venido empleando tímidamente en español desde los años 60 y es en los 80 cuando empieza a crecer su uso y documentación en textos escritos. Popularizado en colocaciones como supremacismo blanco, esta expresión se ha utilizado para aludir a las ideologías racistas que creen en la dominación del hombre blanco occidental sobre el resto de las sociedades. Con un sentido similar, pero aplicado en otras áreas, también se encuentran casos como supremacismo judío, supremacismo islámico, supremacismo étnico, etc.

Actualmente, es frecuente verlo en la prensa en contextos como

  • «Trump suscribe una condena al supremacismo blanco, pero vuelve a encender la polémica»,
  • «Desencuentro entre la justicia y la opinión pública, dificultad de quebrar la arraigada cultura del supremacismo masculino» o
  • «El supremacismo catalán siempre estuvo ahí».

Supremacismo no figura recogido en el Diccionario Académico, pero sí lo están las palabras a partir de las cuales se forma: supremacía (‘grado supremo en cualquier línea’ y ‘preeminencia, superioridad jerarquica’) y el sufijo -ismo (‘doctrina, sistema, escuela o movimiento’, entre otros).

De formación y significado regular, el término supremacismo es plenamente válido, por lo que no cabe censurar su uso en ejemplos como los que se citan.

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[LE}— ‘Pódcast’, adaptación al español

23-05-2018

El término pódcast, con tilde, es la adaptación de podcast, emisión o archivo multimedia, en especial de audio, concebido fundamentalmente para ser descargado y escuchado en ordenadores computadores o en reproductores portátiles.

En los medios de comunicación es muy habitual encontrar frases como

  • «El de Andreu Buenafuente y Berto Romero es el podcast de humor más escuchado de España» o
  • «Los podcast transportarán a los oyentes a distintas partes del mundo, desde los campos de nieve de Alaska hasta las bulliciosas calles de Nueva Delhi».

La voz inglesa podcast se ha formado por acronimia a partir de la marca iPod, uno de los reproductores portátiles más populares, y el término broadcast (‘emisión’ o ‘transmisión’). 

Se trata de un término que admite una fácil adaptación a la ortografía del español: pódcast, con tilde en la o, ya que su pronunciación es llana. Su plural es invariable (un pódcast / varios pódcast), como el de la palabra test.

Por tanto, en los ejemplos anteriores lo adecuado habría sido escribir 

  • «El de Andreu Buenafuente y Berto Romero es el pódcast de humor más escuchado de España» y
  • «Los pódcast transportarán a los oyentes a distintas partes del mundo, desde los campos de nieve de Alaska hasta las bulliciosas calles de Nueva Delhi».

En el caso de preferir el término inglés, se recomienda escribirlo en cursiva o entrecomillado, si no se dispone de este tipo de letra, y manteniendo la forma del plural inglés, podcasts.

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[LE}— ‘Arte urbano’, mejor que ‘street art’

19-05-2018

La expresión arte urbano es una alternativa en español a street art.

En las noticias pueden encontrarse frases como

  • «El anonimato es muy común en el street art»,
  • «El street art que invadió las calles en las últimas décadas deja ver un escenario expresivo elaborado» o
  • «Ahora, su street art basado en oscuras siluetas se recorta por primera vez para prestar su voz a la naturaleza».

Este concepto designa todo el arte que se desarrolla en la calle, al margen de los circuitos artísticos tradicionales (a veces de forma ilegal) y que busca dejar un mensaje político, social o cultural en un espacio público. Este arte engloba tanto al grafiti como a otras formas diferentes de expresión artística callejera.

En ocasiones, también se hace referencia a él como arte callejero, aunque se trata de una variante menos extendida.

Así, en los ejemplos anteriores habría sido preferible escribir

  • «El anonimato es muy común en el arte urbano»,
  • «El arte urbano que invadió las calles en las últimas décadas deja ver un escenario expresivo elaborado» y
  • «Ahora, su arte urbano basado en oscuras siluetas se recorta por primera vez para prestar su voz a la naturaleza».

Conviene recordar que, si se desea utilizar street art, lo adecuado es escribirlo en cursiva o, cuando no se dispone de este tipo de letra, entre comillas. 

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[LE}— Cuatro claves para la escritura de verbos con pronombres

17-05-2018

Ante las dudas que genera la escritura de las formas que resultan de unir a un verbo uno o varios pronombres (iros, démonos, pongámoselo, etc.), se ofrece a continuación una serie de claves, en función del pronombre que se agregue.

1. Con el pronombre nos.

— En formas verbales acabadas en -n. Se mantienen las dos enes cuando se añade a una forma verbal terminada en –n: den > dennos, mantengan > manténgannos. Estas formas corresponden al plural con ustedes, mientras que con el singular usted el verbo no acaba en ene y, por tanto, solo hay una: de > denos, mantenga > manténganos. 

— En presente de subjuntivo. Se pierde la s del verbo de la primera persona del plural del presente de subjuntivo: demos  > démonos, y no démosnos. 

2. Con el pronombre se

— Con verbos acabados en -n. No se traslada ni se repite la letra n al final del conjunto formado por el verbo que acaba en ene y el pronombre: sienten  > siéntense (no siéntesen ni siéntensen).

— Con formas verbales acabadas en -s. Se simplifica la s cuando el pronombre se une a una forma verbal terminada en -s y que lleva además un segundo clítico: pongamos > pongámoselo, no pongámosselo.

3. Con el pronombre os

— La –d final en el imperativo. La segunda persona del plural del imperativo vosotros pierde la d final cuando se le añade el pronombre os: sentad > sentaos, y no sentados.

— Idos, mejor que iros. Se considera una excepción la forma idos, segunda persona del plural del imperativo del verbo irse, que mantiene la d. En este caso, también es válida, aunque menos recomendable, la variante iros.

4. Acentuación. Se recuerda que las palabras formadas por un verbo con uno o varios pronombres añadidos al final se acentúan según las normas generales y con independencia de si la forma verbal que las origina lleva tilde o no: pongámoselo (y no pongamoselo, aunque pongamos no se acentúe) o, en el caso del voseo, mantenenos (y no mantenénos, aunque se escriba mantené).

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[LE}— ‘Alargascencia’, término válido

16-05-2018

El acrónimo alargascencia, creado a partir de alargar y la terminación de obsolescencia, es válido para nombrar tanto al movimiento como a la acción que busca aumentar la vida útil de los productos, reduciendo, de esta manera, el consumo de recursos naturales.

En los medios de comunicación pueden verse frases como

  • «La alargascencia, que en contraposición a la obsolescencia programada, pretende darle una nueva oportunidad a las cosas rotas, gastadas y con historia a sus espaldas» o
  • «Practica la alargascencia en el Día del Consumidor».

Este neologismo ha sido creado por la asociación Amigos de la Tierra para aludir a una iniciativa destinada a evitar, a través de una red de reparaciones o trueques, que los productos queden obsoletos o inservibles, y reducir de ese modo el consumo de recursos naturales.

Además, por contraposición a la obsolescencia programada, es decir, al fin del uso de un artículo calculado de antemano por el fabricante para aumentar su venta y consumo, alargascencia puede hacer referencia también a la propia fabricación de productos sin reducción funcional predeterminada y no sólo a la intención de alargar la vida útil de los mismos. 

En algunas ocasiones, se pueden leer, asimismo, frases con la variante alargaescencia como en «Para combatirlo, ha nacido la alargaescencia» o «En su defensa de la alargaescencia, Amigos de la Tierra facilitará un directorio de establecimientos de reparación».

Si bien esta otra forma del acrónimo no es incorrecta, es menos recomendable debido al mayor uso del término alargascencia.

No es necesario resaltar el término con cursiva ni con comillas, salvo que se quiera destacar por su novedad o por su relevancia en la noticia.

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[LE}— ‘Porvenir’ y ‘por venir’, diferencia

15-05-2018

La voz porvenir, en una sola palabra, es un sustantivo que significa ‘tiempo futuro’, mientras que por venir, en dos palabras, se pospone al verbo estar o tiene un valor adjetivo equivalente a ‘venidero’.

Tal como señala el Diccionario Panhispánico de Dudas, el vocablo porvenir significa ‘tiempo futuro’ y ‘situación futura en la vida de una persona, una empresa, etc.’: «No sólo alzan su voz por ellos mismos, también lo hacen por el porvenir de sus hijos» (y no «por el por venir de sus hijos»).

Por su parte, por venir, en dos palabras, es la secuencia de la preposición por y el verbo venir, situada tras el verbo estar: «Estas obras son sólo el inicio de lo que está por venir en la zona», y no «lo que está porvenir».

En dos palabras es también una locución adjetiva equivalente a ‘futuro, venidero’: «La historia no consiste sólo en el pasado, sino que empeña sus esfuerzos en mirar lo por venir» (y no «lo porvenir»).

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