[*Otros}– César Manrique, en la guerra y en la paz

25-09-12

A mediodía de un día como hoy, hace veinte años, murió César Manrique.

El artista que reinventó Lanzarote salió de su casa en Tahiche, convertida ya entonces en la sede de su fundación, se subió al coche grande que conducía, y se encaminó hasta Haría, al norte de la isla, donde dos años antes había fabricado una casa rodeada de silencio y de palmeras.

 

César Manrique en Lanzarote / FRANCISCO ONTAÑÓN

Eran las dos de la tarde. Al entrar en el cruce que le daba acceso a la carretera, un automóvil, cuya llegada él no advirtió, arremetió contra el suyo y acabó con la vida de César.

César había nacido en Arrecife en 1919. Fue pintor, intentó la aventura de Nueva York cuando el arte tenía allí su destino y su frontera, pero un día de primeros de los años ’60s volvió a la isla urgido por una pasión: quitarle a Lanzarote la maldición de la pobreza, convertir su belleza oculta en una obra de arte.

Consiguió la complicidad del presidente del Cabildo isleño de entonces, Pepín Ramírez, y comenzó, con él, a descubrir algunos de los lugares que luego fueron muchas de las maravillas que él acondicionó para que se convirtieran en tesoros públicos de la isla que reinventó. En primer lugar, la Cueva de los Verdes y los Jameos del agua.

Desde entonces, ayudó a arquitectos a tratar la isla con extrema delicadeza, y él mismo se puso a la tarea de acondicionar espacios dejados de la mano de Dios (como los volcanes de Timanfaya), y creó una especie de libro de estilo que fijó en Lanzarote algunas líneas rojas que nadie podía cruzar.

Era una isla, pero él la trató como una obra de arte, como su gran pintura o como su gran escultura. Su casa, fabricada en cuevas volcánicas que descubrió en Tahiche —en el municipio de Teguise, donde luego encontraría la muerte— fue uno de los emblemas de ese territorio que convirtió, a su manera, en una especie de paraíso que defendió, mientras vivió, como si estuviera en guerra permanente contra los bárbaros que trataban de llenarlo de carreteras y autopistas que iban a inundar de automóviles el espacio de una isla que él consideraba milagrosa.

En medio de esa guerra —que lo llevó a ir contra todos, contra las autoridades, aún las más altas, porque consentían el maltrato del paisaje—, César Manrique buscó, poco después de cumplir los setenta años, una cierta paz, un lugar donde pasar el tiempo que le quedaba; quería ir dejando en manos de otros (en manos de su ahijado, Pepe Juan Ramírez, hijo de Pepín, presidente de la Fundación César Manrique desde que murió el artista) la gestión más inmediata de sus obsesiones medioambientales, y se fue a vivir a una casa en Haría, al norte de la isla, en medio de un palmeral que incrementa el aire de silencio que domina esa zona, y que él quería para regresar a la pintura y al sosiego, sus pasiones de los últimos tiempos.

Esa paz le duró dos años, hasta que aquel automóvil segó su paso y César pasó a ser una leyenda gracias a la cual los depredadores que él denunciaba no han podido acabar, aún, con el Lanzarote que había soñado en Nueva York.

Ese César en guerra es protagonista ahora de una película, «Taro. El eco de Manrique«, que se estrena esta noche en la Fundación César Manrique de Taro de Tahiche, al lado de donde murió el artista hace veinte años.

En la película, realizada por el cineasta Miguel García Morales a partir de documentos filmados de César, se ve al inventor de la isla en plena guerra, en plena tarea de denuncia de lo que él creía que conspiraba en contra de la belleza de Lanzarote.

Ahora esos caminos que recorría César con su altavoz ideológico y medioambiental precisarían de nuevo de su grito; este eco de Manrique es considerado, aquí y en este momento, como la reverberación de una preocupación, la suya, que crece de nuevo ante la evidencia de que aquellos depredadores que él denunciaban se han hecho ya, sin sujeción alguna, con las riendas de un desarrollo que amenaza otra vez con ser desaforado.

Mientras tanto, en Haría, que era su destino veinte años atrás, su casa, rodeada de palmeras, era ayer un monumento al sosiego que César buscó después de tanta guerra, pero él ya no está. Y los que han seguido su eco consideran, con la razón que se ve desde las cunetas, que la isla peligra si el espíritu de César Manrique desaparece.

Ver fotogalería de la obra de César Manrique

Fuente: El País

[*Otros}– La deformación de la isla del Hierro confirma una reactivación sísmica

17/09/2012

Se ha informado este pasado lunes de que la deformación del terreno que tiene lugar en la isla de El Hierro confirma una nueva reactivación magmática.

 

La información fue dada por los científicos del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) —dependiente del Cabildo de Tenerife, y que forman parte del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan)— a través de una red de GPS situadas en diferentes Ayuntamientos del Cabildo se han detectado desplazamientos horizontales y verticales.

Por ejemplo desde el 13 hasta el 16 septiembre se ha registrado un desplazamiento horizontal hacia el norte de 1.62 centímetros, y una elevación de 2,9 centímetros en la estación GPS que se ubica en el Ayuntamiento de Frontera.

Estos datos de deformación, «no perceptibles para las personas», confirman el proceso de reactivación magmática, que muy probablemente tuvo su inicio en la mitad de 2010 y que ha sido responsable de la segunda mayor erupción histórica de Canarias con 146 días de duración, se añade en el comunicado.

Agrega que los desplazamientos anómalos registrados por la red de GPS desde el pasado 13 de septiembre son «reales y mucho más rápidos» que los observados durante la crisis sismico-deformacional de 2011, y similares a los de la del 24 de junio al 9 de julio de 2012.

Involcan comenta que se desconoce cuál es la cantidad de dióxido de carbono y los niveles de emisión de helio-3 que la parte emergida del edificio volcánico insular de El Hierro emite a la atmósfera, y explica que esos parámetros geoquímicos son de interés para evaluar el repunte de la reactivación magmática.

La emisión de dióxido de carbono que se está registrando en la estación geoquímica localizada en la intersección de los tres ejes volcano-estructurales de El Hierro no refleja registros anómalos, con valores de media móvil diaria de 2,4 gramos de dióxido de carbono por metro cuadrado durante los últimos siete días.

Mensaje de tranquilidad

Por su parte, la consejera de Seguridad del Cabildo de El Hierro, María del Carmen Morales, ha insistido este lunes en mandar un mensaje de «tranquilidad» tras la reactivación sísmica de este fin de semana, pero ha mostrado su preocupación por la «imagen exterior» de la isla, y por que ello pueda generar cancelaciones turísticas.

En declaraciones a Europa Press ha señalado que Canarias es una «tierra volcánica» y que hay que «aprender a vivir» con su naturaleza, y, aunque ha reconocido que «no es normal» que haya tantos movimientos sísmicos, ha insistido en que la mayor parte de la población no los siente.

Morales ha recordado que los científicos han advertido de que el proceso sismovolcánico va a ser largo, y que ahora se vive un proceso de adaptación. También ha destacado que para los herreños y sus autoridades estos repuntes «no tienen ningún interés» frente a lo que describen algunos medios de comunicación.

«Hemos aprendido, y no hay ningún riesgo. El Hierro tiene este proceso y no sabemos si va a haber erupción y si se puede producir otro volcán, pero los herreños estamos cansados de que se etiquete a la isla como un lugar peligroso», ha explicado.

Fuente: El Mundo

[*Otros}– Un cúmulo de estrellas recién nacidas, visto desde Canarias

17/09/2012

El Gran Telescopio de Canarias —GTC, o Grantecán, situado en el Roque de los Muchachos, La Palma— ha permitido la observación con gran detalle de estrellas enanas marrones que pertenecen al cúmulo Sigma Orionis.

Se trata de estrellas recién nacidas; algunas tienen sólo unos tres millones de años. La fotografía obtenida se ha logrado gracias a las imágenes tomadas durante diferentes noches, en marzo de este año.

Este trabajo se ha conseguido a través del programa Consolider-GTC, que consiste en aprovechar las noches en las que las condiciones no son óptimas para otros programas de observación, y así obtener espectros de gran calidad de fuentes variables sin clasificación conocida que fueran relativamente brillantes para un telescopio de 10 metros.

Según han explicado los investigadores, algunos de los espectros obtenidos durante una de las noches de observación fueron captados mientras el resto de telescopios de La Palma no estaban operativos. Así, con este trabajo se ha logrado desvelar datos detallados de siete objetos, como su clasificación espectral o la intensidad de las líneas de litio en absorción, y de hidrógeno y calcio en emisión.

Mientras que el tipo espectral es un indicador de temperatura y masa, las líneas espectrales mencionadas son marcadores de juventud extrema y de acreción, que es la caída violenta de material sobre la superficie de la estrella desde un disco que la rodea.

Todas las estrellas y enanas marrones cumplían un requisito: que fueran objetos variables conocidos en el óptico o en rayos X. Algunos de los objetos caracterizados han resultado ser muy interesantes, como la enana marrón ‘Mayrit 1196092’, que posee características que hasta hace poco se creían exclusivas de cierto tipo de estrellas jóvenes y activas llamadas ‘T Tauri’, indica el trabajo.

El estudio forma parte de dos proyectos: uno es el estudio espectroscópico, con el aparato OSIRIS del GTC, de fuentes variables poco conocidas, y el otro es el proyecto Mayrit, cuyo objetivo es catalogar en detalle todos los cuerpos pertenecientes al cúmulo Sigma Orionis, que es un auténtico laboratorio de formación estelar.

Pese a los numerosos trabajos llevados a cabo con anterioridad, aún hay en Sigma Orionis docenas de estrellas de baja masa, y enanas marrones, sin una caracterización espectroscópica detallada. Algunas de ellas pueden incluso estar acretando material o tener discos aún no detectados, discos en los que quizá se estén formando planetas.

Fuente: ABC