[Canarias}> Dialectalismos y jerga médica en el ámbito canario

27-09-2024

Humberto Hernández y Alberto Hernández Bustabad

Dialectalismos y jerga médica en el ámbito canario

(Lo que sigue es un resumen de sólo lo que acerca de canarismos dicen los autores de este interesante artículo).

En este artículo aspiramos a reforzar la idea de que incluso en los textos científicos, por más que se utilice un lenguaje denotativo y una terminología caracterizada por su univocidad, también pueden producirse confusiones —ambigüedades e imprecisiones— como ocurre con frecuencia en la comunicación habitual.

Es necesario, pues, que el profesional sanitario, además de contar con las habilidades comunicativas necesarias en el uso de la lengua general y en la específica de su ámbito, conozca las variantes dialectales (diatópicas) de las voces relacionadas con la medicina propias del espacio territorial en el que ejerce su labor: Canarias en nuestro caso.

Dos profesionales de la Medicina, por ejemplo, y entramos en el terreno que nos interesa, utilizarán, si son canarios, la modalidad del español de Canarias en una situación comunicativa familiar o cotidiana (con seseo, aspiración de eses finales, uso del ustedes en lugar del vosotros, y preferirán, seguramente, millo a maíz, y guagua a autobús).

Ofrecemos un glosario con algo más de medio centenar de dialectalismos (la mayoría sustantivos, algunos verbos y unos pocos adjetivos) relacionados con el ámbito sanitario en el Archipiélago, con información, según nuestra documentación, sobre la localización de su uso.

  • Fv = Fuerteventura
  • GC = Gran Canaria
  • Go = La Gomera
  • Hi= El Hierro
  • LP= La Palma,
  • Lz = Lanzarote,
  • Tf = Tenerife).

Las entradas de este glosario han sido tomadas en su mayoría del ‘Diccionario básico de canarismos de la Academia Canaria de la Lengua’. La forma «prnl.» es la abreviatura de «pronominal». Indica que el verbo se usa como pronominal, esto es, «escucharse».

  • Abochacharse. prnl. Tf. Referido al cuerpo o a alguna de sus partes, hincharse, generalmente por enfermedad.
  • Agripado, da. adj. Que padece gripe o presenta síntomas similares a los de esta enfermedad; griposo.
  • Airón. m. Tf. Jaqueca o malestar causado por una corriente de aire.
  • Amocharse. prnl. Tf. Amodorrarse, aturdirse a causa de una enfermedad.
  • Angurria. (estangurria). meadilla. f. GC. Micción persistente.
  • Buche virado. Dolencia, generalmente infantil, que se manifiesta con retortijones y fuertes dolores de barriga. Según la tradición popular, se cura aplicando hoja de tártago untada en aceite tibio sobre la zona.
  • Chorro. m. Diarrea.
  • Criar. v. Infectarse una herida llenándose de pus.
  • Culebra. (culebrilla) f. LP. Enfermedad eruptiva de la piel, muy dolorosa, que produce una serie de herpes
  • Desmayarse. 1. prnl. Sentir una viva sensación de hambre. 2. prnl. Bostezar.
  • Disipela. m. Erisipela.
  • Engajarse. prnl. Ahogarse a causa de detenerse algo en la garganta; engasgarse.
  • Enroscarse. prnl. GC. Recuperarse tras una enfermedad.
  • Enyugarse. prnl. Fv., Tf., Go., LP. y Hi. Ahogarse a causa de detenerse algo en la garganta; engasgarse.
  • Ensuciar. v. Hacer las necesidades corporales; defecar.
  • Ericera. f. Fv. Infección producida por un pico de erizo.
  • Esgarrar – escarrar. v. Expeler flema.
  • Esgarro. m. Flema que se expele de la garganta.
  • Estelero. m. GC. Curandero que se dedica a arreglar dislocamientos de huesos y articulaciones.
  • Fañoso, sa. adj. Que habla con resonancia nasal, debido a algún defecto o a una enfermedad respiratoria pasajera.
  • Fatiga. f. Desvanecimiento, turbación breve del sentido por alguna indisposición, provocada por hambre o enfermedad.
  • Flato. 1. m. Fatiga, desvanecimiento. 2. m. LP. Indisposición, desazón que se manifiesta con sonrojo y calor en el rostro.
  • Fletar. v. Frotar, restregar, dar friegas.
  • Fogaje. m. Fuego, erupción de la piel.
  • Fola. f. Tf, Go y LP. Ampolla que sale en la piel; vejiga.
  • Gallina. f. GC. Ampolla o bolsa de agua que se forma en la piel, sobre todo a causa de una rozadura
  • Ingua. 1. f. Lz, Tf y LP. Ingle. 2. f. Tf, LP y Hi. Ganglio inflamado, sobre todo cuando ocurre en las ingles, las axilas y el cuello.
  • Jaba. f. GC y Go. Pequeño bulto doloroso que suele salir en las axilas o en la ingle.
  • Jeito. 1. m. Movimiento brusco, que puede producir una torcedura. 2. m. Torcedura, esguince.
  • Jilorio. m. Sensación de malestar en el estómago producida por ganas de comer.
  • Maldita. f. Lz, Fv, GC y LP. Tumor inflamatorio pequeño, puntiagudo y doloroso, que se forma en el espesor de la dermis y termina por supuración, seguida del desprendimiento del llamado clavo o punto negro del centro; divieso.
  • Malaire. m. Parálisis parcial de un miembro o parte del cuerpo, como la boca o un brazo, a consecuencia de un ataque de apoplejía.
  • Meadilla. f. Acción repetida de orinar.
  • Melancolía. (vitíligo). f. Enfermedad de la piel, que produce en ella manchas blancas que se van ensanchando poco a poco.
  • Padrejón. m. Tf y LP. Enfermedad o afección que se manifiesta por una opresión en la boca del estómago, acompañada de cierto malestar general, y que, según creencia popular, es consecuencia de algún susto o disgusto.
  • Pena. 1. f. Desazón estomacal producida por empacho u otra causa semejante. U. m. en dim. . 2. f. GC. Ligera molestia localizada en el ojo.
  • Peta. f. Corvadura anómala y abultada de la columna vertebral.
  • Pestiñoso, sa. adj. Lz. y Tf. Legañoso.
  • Pomo. m. En la creencia popular, órgano o zona del estómago del hombre que se descompone a consecuencia de un susto o un fuerte disgusto.
  • Provocar. v. Dar o sentir ganas de vomitar.
  • Quemor. 1. m. Escozor. 2. m. Am. Escozor. 2. m. Ardor, acidez de estómago.
  • Recalcarse. prnl. Distenderse los músculos y tendones, por lo general a causa de un movimiento brusco, una presión o una carga excesiva.
  • Rescaldado, da. adj. Tf. Con algo de fiebre.
  • Rescaldento, ta. adj. LP. Con algo de fiebre.
  • Revoltura. f. Ganas de vomitar, náuseas. U. m. en pl.
  • Revolverse. prnl. Sentir náuseas.
  • Rompepiedras. m. (Lepidium latifolium) Planta de la familia de las crucíferas, que se cultiva en lugares húmedos y que tradicionalmente se ha utilizado sobre todo para disolver los cálculos renales.
  • Roncha. f. Pequeña erupción en la piel, producida por la picadura de un insecto, por el roce de algunas plantas urticantes, como la ortiga, o por ciertas enfermedades.
  • Rosita. f. Enfermedad infantil infecciosa y contagiosa, caracterizada por la aparición de multitud de pequeñas manchas rosáceas semejantes a picaduras de insectos.
  • Sarampio. (sarampión) m. Enfermedad febril de origen viral, contagiosa y habitualmente epidémica, que se manifiesta por multitud de manchas pequeñas y rojas, semejantes a picaduras de insecto, y que va precedida y acompañada de lagrimeo, estornudo, tos y otros síntomas catarrales.
  • Sarpullo. (sarpullido) m. Erupción cutánea pasajera formada por muchos granitos o ronchas, causada generalmente por procesos alérgicos, por lo común de origen alimentario o farmacológico.
  • Secura. f. Sed intensa. U. m en pl.
  • Tiricia. f. Ictericia.
  • Tontura. f. Desvanecimiento, turbación breve del sentido por alguna indisposición. U. m. en pl.
  • Vida. 1. f. Lz., Fv., Tf. y LP. Cordón umbilical. 2. f. Lz., Fv., Tf. y LP. Ombligo

[Canarias}> Alerta por el ave que sólo vive en Canarias

26-09-2024

Un tesoro en peligro de extinción debido al turismo masivo

Esta especie, única en el mundo, tiene un valor incalculable para la biodiversidad del archipiélago. 

La hubara canaria (Chlamydotis undulata fuerteventura), un ave endémica de las islas orientales del archipiélago canario, especialmente en las islas de Fuerteventura y Lanzarote, se encuentra en grave peligro de extinción y la principal causa vuelve a ser el ser humano.

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Esta especie enfrenta una creciente amenaza debido al turismo masivo. Un reciente estudio realizado por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN), en colaboración con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), revela cómo la alta afluencia de visitantes a estas islas y los vehículos de estas zonas incrementan la mortalidad de la hubara canaria.

El estudio, cuyos resultados han sido publicados en la revista Biological Conservation, utilizó datos obtenidos de dispositivos de localización instalados en 51 ejemplares de hubara entre 2018 y 2022. Estos dispositivos permitieron a los investigadores rastrear los movimientos y comportamientos de las aves con gran precisión, utilizando tecnología GSM-GPRS para monitorear su actividad en relación con carreteras y caminos y dar a conocer el significativo impacto del turismo en la hubara canaria.

También la pandemia aportó interesantes datos con respecto a la supervivencia de esta ave. Durante el confinamiento de 2020, se observó una reducción significativa en la actividad humana en las islas. Este período proporcionó un valioso marco de referencia para comparar los efectos del turismo masivo en la hubara canaria.

Según Inmaculada Abril-Colón, investigadora del MNCN, «durante el cierre temporal al turismo, las hubaras redujeron la frecuencia de sus vuelos en un 76%, lo que resultó en una disminución de las muertes por colisión con tendidos eléctricos y atropellos en carretera».

El impacto del turismo

De las 51 hubaras estudiadas entre 2018 y 2022, se registraron seis muertes relacionadas con actividades humanas: dos por colisión con tendidos aéreos durante vuelos locales, y cuatro por atropellos.

La mayoría de estas muertes ocurrieron antes y después del confinamiento, con sólo una registrada al final del confinamiento parcial, en mayo de 2021. Estos resultados subrayan el impacto negativo del turismo masivo en la supervivencia de esta especie en peligro de extinción.

Conservación de la hubara

El estudio dirigido por Juan Carlos Alonso, director del Proyecto Hubara y coautor del estudio, destaca la necesidad urgente de implementar medidas para proteger a esta especie.

Los científicos recomiendan establecer zonas acotadas para actividades recreativas al aire libre realizadas en carreteras y pistas, y restringir el acceso a áreas con alta densidad de hubaras y otras aves amenazadas. Medidas que podrían reducir significativamente las perturbaciones humanas y aumentar las tasas de supervivencia de la hubara.

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La hubara es un símbolo de la biodiversidad única de las islas canarias, pero su existencia está gravemente amenazada por el turismo masivo. Los hallazgos del estudio del MNCN y el CSIC proporcionan una base sólida para la implementación de medidas de conservación que pueden ayudar a salvaguardar el futuro de esta especie.

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[Canarias}> Posición de la Real Academia Española con respecto a los canarismos

16-09-2024

Posición de la Real Academia Española con respecto a los canarismos

La posición de la Real Academia con respecto a la incorporación de canarismos en sus obras lexicográficas ha sido, en términos generales, poco satisfactoria. Ello es debido, fundamentalmente, a que no parecen existir criterios objetivos y razonables (como la frecuencia o la extensión de uso en el Archipiélago) que guíen la selección de las voces canarias que deben incorporarse a los repertorios generales de español que publica periódicamente la Institución Académica.

Por contra, han sido recogidas y continúan formando parte del diccionario académico hoy en día voces que, pese a estar marcadas como canarismos, tienen un escaso o nulo uso en las Islas. Así, por ejemplo, aparecen en la última edición del Diccionario de la Real Academia las palabras dialectales sarillo `devanadera´ o changallo, lla `perezoso´, que fueron incorporadas al diccionario académico en 1936 a partir de la Colección de Voces y frases provinciales de Canarias, de Sebastián de Lugo (escrita en 1846), y cuyo uso no es habitual en las Islas.

También ha sido frecuente que se dé entrada en el Diccionario de la Real Academia a voces propias de algunos países americanos obviando su presencia en Canarias, de donde, en numerosos casos, pudieron proceder. Es el caso de furnia o tupir, que en la edición del año 2014 aparecen para Cuba y Santo Domingo, en el primer caso, y Cuba y Venezuela, en el segundo, pese a que los valores de furnia como `sima vertical´ y tupirse como `obturarse´ son frecuentes en el Archipiélago.

Estas circunstancias han propiciado que la valoración más frecuente de cómo han sido y son tratados los dialectalismos canarios por la Real Academia consista en destacar la arbitrariedad y la falta de rigor que, en términos generales, han caracterizado su incorporación a los repertorios lexicográficos generales.

Palabras nuestras

lambucear

  1. v. Ensuciar, pringar con lamidos. El perrillo le lambució la cara.
  2. v. Pringar, ensuciar de comida, especialmente la cara. U. m. c. prnl. Tenía la cara lambuciada de la chocolatina.
  3. v. Albear, pintar o fregar de forma tosca o descuidada.
  4. v. Tf. y LP. Hacer regalos para obtener algún favor a cambio. Consiguió el puesto a fuerza de lambucearle los bezos al jefe.

Se pronuncia generalmente lambusiar.

Información sobre la localización de voces y acepciones

  • Fv: Fuerteventura
  • GC: Gran Canaria
  • Go: La Gomera
  • Hi: El Hierro
  • LP: La Palma
  • Lz: Lanzarote
  • Occ: Islas occidentales (Tenerife, La Gomera, La Palma y El Hierro)
  • Or: Islas orientales (Lanzarote, Fuerteventura y Gran Canaria)
  • Tf: Tenerife

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[Canarias}> Por qué el acento canario se parece al de algunos países de América Latina, según los expertos

17-09-2024

Nora Villalba

Por qué el acento canario se parece al de algunos países de América Latina, según los expertos

Los lingüistas explican esta peculiaridad en el español hablado en las Islas Canarias con el de países latinos como Cuba o Venezuela

Aunque se encuentran cerca de África y bastante más lejos de la Península Ibérica de lo que muchos piensan (o como el mapa del tiempo muestra), las Islas Canarias son tan españolas como cualquier otra ciudad que pertenezca a España. Y su idioma, por supuesto, es el castellano (o español). No obstante, el acento canario es bastante más diferente a otros como el andaluz, el manchego o el asturiano, siendo muy similar al de países de América Latina como Cuba o Venezuela. Los expertos, asimismo, destacan cuál es la razón y el porqué de esa similitud estando a miles de kilómetros de distancia.

Linguriosa, una conocida lingüista que cuenta con miles de seguidores, ha dado esta explicación en su canal de YouTube. En el inicio del vídeo, ha expuesto a una persona hablando y ha preguntado a los espectadores de dónde es la persona que habla, estableciendo como opciones Cuba, Islas Canarias, Colombia o México. Claramente, son cuatro lugares del mundo en donde el español es el idioma nativo, compartiendo la peculiaridad de que su acento es muy similar.

Según la experta, el hecho de que se confunda el acento de venezolanos, canarios, cubanos, puertorriqueños o algunos andaluces se debe a una razón histórica, siendo ésta la conquista de las Islas Canarias por los castellanos. A lo largo del siglo XV, la Corona de Castilla logró conquistar estas islas. Los conquistadores partían desde Sevilla, uno de los lugares de más prestigio en la era medieval.

Qué relación tienen las Islas Canarias con América Latina: el motivo por el que canarios, venezolanos, cubanos o mexicanos tienen un acento parecido

La conquista de las Islas Canarias no fue uniforme, ya que cada una de las islas tuvo sus particularidades. Las primeras fueron Lanzarote, Fuerteventura y El Hierro, seguida de la Gomera. Por su parte, la de Gran Canaria fue una de las más complicadas para los castellanos. La expedición acabó con la conquista de La Palma y Tenerife, la última isla en ser conquistada y cuyo proceso fue el más largo.

Así, al enseñar a los lugareños el idioma, también se quedaban con el acento, y adoptaban normas como el «seseo» o la «s implosiva» que suena como una «j». Son rasgos que se encuentran en el español andaluz, como en el canario, como en el americano.

Con respecto a la conquista de América, Colón fue desde Sevilla hasta las Islas Canarias y desde allí hasta las Antillas, y los colonizadores se asentaron en San Salvador, Cuba y República Dominicana, partiendo desde allí hacia otros territorios para lograr la conquista. De esta forma, la línea de comunicación constante entre España y América tenía a Canarias como intermediario, estableciendo un intercambio lingüístico bidireccional.

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[Canarias}> Éste es el plato típico de Canarias elegido como el más representativo

06/09/2024

Juan Carlos Pérez

Ya es oficial: éste es el plato típico de Canarias elegido como el más representativo

El Centro de Investigaciones Sociológicas revela el plato más emblemático del Archipiélago, con un contundente 73,1% de los votos

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha publicado recientemente un estudio que resuelve la pregunta sobre cuál es el plato típico más representativo de Canarias. En un territorio con una rica tradición culinaria, los resultados son claros y destacan un favorito indiscutible: las papas arrugadas con mojo, que obtuvieron el 73,1% de los votos.

Este plato, símbolo de la gastronomía canaria, ha superado por amplio margen a otras elaboraciones típicas de las islas. El segundo puesto en la lista lo ocupa el potaje canario, que fue escogido por el 13,2% de los encuestados. En tercer lugar, aparece el sancocho canario, una opción que cuenta con el respaldo del 7,6%.

Un plato con gran arraigo en las Islas Canarias

Las papas arrugadas, servidas tradicionalmente con mojo verde o rojo, son un elemento central en las mesas canarias, ya sea como acompañamiento o como plato principal. La popularidad de esta receta no deja lugar a dudas sobre su papel en la cultura culinaria de las Islas.

El potaje canario, por su parte, es una de las opciones preferidas por quienes buscan una comida más sustanciosa, siendo un plato común en los hogares canarios. El sancocho, elaborado con pescado salado, completa el trío de platos más representativos de la región.

Este estudio también arrojó un dato interesante sobre los hábitos gastronómicos de los canarios, quienes, además de valorar sus platos típicos, disfrutan de actividades como ir de tapas y descubrir nuevos sabores en restaurantes locales o guachinches.

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[Canarias}> Los balcones que prohibió Felipe II y que en La Palma no se destruyeron

28/08/2024

J. F. Alonso

Los balcones que prohibió Felipe II y que en La Palma no se destruyeron

Las balconadas, las ventanas y las celosías se han convertido en una seña de identidad de la arquitectura tradicional de la isla canaria

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Vista desde el Mirador de la Concepción, por ejemplo, se entiende un poco la historia de Santa Cruz de la Palma. Los barcos de los conquistadores, que llegaron allí empujados por los alisios, los vientos que soplan del noroeste, la dificultad de la ciudad para crecer (tiene unos 15.000 habitantes), encajonada entre barrancos, a menudo cubierta de nubes que chocan con lo que los palmeros llaman ‘la cumbre’, la cordillera (a más de 1.500 m ) que separa la isla en dos.

Ahí abajo pronto comprobaremos que Santa Cruz de La Palma conserva una arquitectura tradicional poco ‘manchada’ por las construcciones modernas, por el aluminio o los rascacielos. Un paseo entre sus casas de colores vivos (ese azul añil, esos ocres), con paradas en el Mercado Municipal, el Ayuntamiento o en el Museo Insular, transmite calma e historia.

En ese casco histórico destacan las balconadas de madera construidas a partir de la llegada de castellanos, andaluces y portugueses, aunque hay quien también habla de una influencia mudéjar. Entre el XVI y el XVIII había múltiples balcones, asegura Manuel Poggio Capote, cronista oficial de Santa Cruz de La Palma, a pesar de que en aquellos años Felipe II quiso prohibirlos con una orden real.

En las descripciones de las bodas de Carlos V en el alcázar de Sevilla, en 1526, se hace referencia a los balcones de madera como incómodos miradores cubiertos de celosías que invadían las estrechas calles, razón por la cual durante los reinados de Carlos V y Felipe II se dictaron normas, de acuerdo con los nuevos criterios del urbanismo y la arquitectura renacentista, que ordenaban su derribo, según recoge el documento ‘La ventana tradicional, signo de identidad de la arquitectura canaria’, editado en 2020 por Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel.

«En Málaga se prohibieron desde 1492, en Granada en 1498, y de nuevo en 1532 y 1538, y en Córdoba y Toledo en 1550. En Sevilla constan derribos en 1410 y 1576, aunque todavía en 1587 se menciona la presencia de múltiples ventanajes «con rejas y celosías de mil maneras». En el Archivo Municipal de Santa Cruz de La Palma se conserva una real cédula de Felipe II de 1585 que legisla en el mismo sentido, sin que en la práctica surtiera ningún efecto», se constata en ese estudio.

Poggio Capote, en conversación con ABC, destaca la importancia de las celosías en las ventanas y en los balcones, seña de identidad de La Palma. «Hay más de trescientas ventanas y una decena de balcones con celosías, más que en ningún otro sitio de España. Sólo quedan unas pocas en Córdoba, Sevilla y Écija».

«Las carpinterías exteriores en madera son el elemento más expresivo y el que más personalidad le confiere a la arquitectura tradicional canaria. En este conjunto, sobresalen, por su excepcional rareza, los balcones, miradores y ventanas de celosías. Es muy probable que la serie de celosías de Canarias y, especialmente, la de la isla de La Palma sea la más numerosa y variada de las que se conservan en el mundo hispánico», continúa el documento citado.

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Las balconadas que hoy vemos no son de la época de la prohibición. Al cabo, son edificios civiles, reformados o reconstruidos muchas veces a lo largo de los siglos. Sí hay algunas del último tercio del XVIII y principios del XIX, pero su valor como símbolo en Santa Cruz de la Palma sigue intacto. Los turistas avisados, también los de los cruceros, se acercan a fotografiar las de la Avenida Marítima, por ejemplo la Casa Ferrer, de finales del XVIII; las de la Calle Real o las de Pérez de Brito.

Santa Cruz de La Palma siempre ha tenido una estrecha relación con América, como se refleja en la tradición de los indianos que venían de Cuba (en Carnaval se celebra el Día de Los Indianos, una fiesta en la que participan decenas de miles de personas) y en su arquitectura, precisamente en esos balcones de madera. Aquí, en 1558, Felipe II creó el primer Juzgado de Indias. Poggio Capote añade en este punto una curiosidad sobre esas balconadas: «En un extremo no visible solían tener un retrete o una bajante de aguas sucias», eliminados en algunos casos en alguna de las reformas.

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[Canarias}> El islote canario que producía un bien de lujo para los dioses y emperadores de Roma

25/08/2024

Rafael Balbás

El islote canario que producía un bien de lujo para los dioses y emperadores de Roma

Entre los siglos I a.C. y I d.C. los romanos establecieron un taller de púrpura en el islote de Lobos en el que quizá trabajasen esclavos

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A principios del siglo XV, varias colonias de leones marinos observaron la llegada de extrañas naves normandas a aquel islote de no más de 6 kilómetros cuadrados cuajado de dunas al noreste de Fuerteventura. Los hombres del explorador y conquistador Jean de Béthencourt no se calentaron la cabeza cuando nombraron como isla de Lobos a aquel paraje que creían virgen de presencia humana. Algo similar ocurrió en el siglo I a.C. cuando el rey númida Juba II y sus marineros alcanzaron las mismas latitudes.

En aquel archipiélago africano no vieron rastros de vida más allá de enigmáticos templos y poblados abandonados donde moraban jaurías de perros. Estas bestias no se separaron de los marinos que acabaron llamando Canarias al archipiélago. Según el historiador romano Plinio el Viejo, aquellas islas Afortunadas del poeta Ovidio estaban a cinco días de navegación desde Gades (Cádiz). Aquella antigua ciudad estaba poblada por comerciantes de origen fenicio y cartaginés, pueblos orientales que dominaron uno de los productos de lujo más preciados de la Antigüedad y equiparable al oro y las joyas: el color púrpura.

En el año 2012 un grupo de turistas descubrió junto a una de las playas del islote de Lobos una extraña colección de cerámica que resultó proceder de la vieja Hispania. Junto a aquellos fragmentos se ocultaban decenas de miles de restos de conchas que escondían el secreto de la púrpura, un bien tan selecto y simbólico que llegó a estar reservado a dioses y emperadores. Además, el islote de Lobos es hasta el momento el yacimiento romano más al sur del mundo.

El uso de la púrpura es conocido desde la Edad del Bronce, y se han documentado talleres de púrpura por todo el Mediterráneo. Helena de Troya aparece en la Ilíada de Homero tejiendo una tela de ese color, y un mito cuenta que Hércules descubrió el secreto al ver a su perro masticar unos moluscos en la playa mientras se le formaba una mancha rojiza. Esta mancha era producida por las glándulas branquiales del molusco murex brandaris que tenía que ser triturado en masa para conseguir aquel color. En las fuentes clásicas se afirma que se necesitaban cerca de 100.000 de estos bichitos para teñir un solo kilo de lana.

Las telas teñidas de púrpura sólo podían ser pagadas por nobles, reyes y ricos personajes y senadores que, además, solían reservarlas para momentos especiales o realizar ofrendas. Sobre el siglo I d.C. quedó muy asociado a los emperadores de Urbs que para gobernar debían “tomar la púrpura”. En el año 313, cuando Constantino el Grande permitió el cristianismo en Roma, la Iglesia, que tanto había criticado aquel color por su ostentación, lujo y depravación, no tardó en sacralizarlo y vestir con él a sus obispos y cardenales.

Moluscos en los confines del Imperio

Durante cerca de cien años, entre los siglos I a.C. y I d.C., varias naves cargadas con suministros, comida, materiales y trabajadores desembarcaban en el islote de Lobos. Enseguida procedían a ir a la caza de los moluscos Stramonita haemastoma (de los que también se extraía la glándula), usando mejillones como anzuelo y cuando la marea lo permitía.

Actualmente se han excavado dos concheros de los seis documentados y se conocen el mismo número de edificios en forma de L. Su finalidad aún no está del todo clara aunque se piensa que podrían servir como almacén y para guardar herramientas. Por el momento se han documentado 184.507 ejemplares de moluscos machacados, suficientes para teñir 26 kilogramos de tela.

Tras su pesca manual o con nasas, se colocaban en una roca para machacarlos y, mediante pinzas y herramientas metálicas, se extraían las glándulas que, durante una semana, se dejaban macerar en piscinas con agua salada y alcalina hasta que alcanzaban aquel color reservado al poder y los dioses. Se trataba de un taller pequeño, uno de los tantos que contó el Imperio romano, pero sí que era el más alejado que controlaban.

“Los registros materiales de Lobos muestran una diversidad inusual para lo que es habitual en los talleres de púrpura, aspecto que sólo se explica por su lejanía respecto al origen de la empresa, probablemente Gades”, explica María del Carmen del Arco Aguilar, del departamento de Geografía e Historia de la Universidad de La Laguna y autora principal del estudio ‘Romanos en Canarias, una visión del taller de púrpura del Islote de Lobos publicado en el volumen ‘Actualidad de la Investigación Arqueológica en España’ publicado por el Museo Arqueológico Nacional.

Entre este material inusual destacan gran cantidad de cerámica y ánforas para el transporte de aceite bético, salazones gaditanos, vino y salsamentas para abastecer a los trabajadores en los confines del Imperio que comían con vajilla de cocina común. En la excavación de unos de los basureros del taller se encontraron también restos de ovicápridos y cerdos, transportados vivos junto a la tripulación y dejados sueltos por el islote.

“Ésta es una parcela de gran interés, pues las hipótesis sobre su aprovisionamiento abarcan una gama que va desde su integración en la carga de los barcos en el punto de origen, en cualquiera de las escalas africanas o ya en tierras canarias”, explican las autoras.

Ballenas, lobos y ¿esclavos?

¿Cómo se justifica este despliegue de medios para abastecer un taller de púrpura pequeño, lejano y no muy productivo? Quizá porque, además de fabricar el pigmento, también se dedicaban a la pesca y caza de ballenas y lobos marinos, tal como demuestran los restos de redes, anzuelos, arpones, osamentas y espinas localizadas en los basureros. Sin embargo, aún no se han encontrado restos de piscinas de salazones y conservas, por lo que quizá pescasen y cazasen para mejorar su dieta.

Pero aún hay otra forma de abaratar costes en aquellas costosas expediciones estivales que regresaban a tierra firme: la mano de obra esclava. La última investigación sobre ADN antiguo de Canarias publicada por la revista Scientific Reports y realizada por Vicente Cabrera, del grupo de Bioquímica, Microbiología y Genética de la Universidad de La Laguna, apunta esta hipótesis.

Los comerciantes gaditanos que manejaron el yacimiento quizá comprasen o capturasen esta mano de obra en las costas del actual Marruecos, donde existían talleres de púrpura dirigidos por Juba II, el mismo rey númida que Plinio el Viejo afirmó que descubrió las Islas Afortunadas. De una forma u otra, los romanos se fueron a finales del siglo I d.C. y las poblaciones bereberes colonizaron el archipiélago poco después.

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[Canarias}> ¿Por qué, siendo españoles, la forma de hablar de los canarios es tan diferente del español hablado en la Península y presenta más semejanzas con el de los distintos países de Hispanoamérica?

19-08-2024

¿Por qué, siendo españoles, la forma de hablar de los canarios es tan diferente del español hablado en la Península y presenta más semejanzas con el de los distintos países de Hispanoamérica?

La ‘Academia Canaria de la Lengua’ responde: dudas más frecuentes sobre el español de Canarias

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Miembros de la Academia Canaria de la Lengua.

Nuestra forma de hablar es una de las tantas modalidades del español o castellano. Dado que el español se habla en muchos países más o menos distintos y distantes en cuanto a geografía e historia, no es de extrañar que sus modos de hablar difieran entre sí, en algunos casos de manera notable.

Ahora bien, todos estos modos de hablar que existen hoy en Canarias y América proceden de la variedad lingüística que los conquistadores y colonos trajeron de la Península a las tierras recién descubiertas a lo largo de los siglos XV y XVI, y que en los siglos siguientes terminó por consolidarse en amplios territorios hasta convertirse en una de las lenguas más importantes del planeta, tanto por el número de hablantes como por sus aportaciones al patrimonio cultural de la Humanidad.

El final de la conquista y colonización de Canarias coincidió con el descubrimiento de América. Las Islas se convirtieron entonces en una pieza clave de la subsiguiente colonización americana, con notables aportaciones, tanto en lo material como en lo humano. Muchos canarios, a lo largo de los siglos XVII y XVIII, contribuyeron a poblar diversas regiones americanas, sobre todo la del Caribe, que, aun después de la independencia de América, siguió manteniendo relaciones más estrechas con las Islas que con la Península.

Por tanto, no es de extrañar que los canarios y los americanos compartan muchas palabras características, puesto que en gran número fueron llevadas por los colonos canarios a diversas regiones del Nuevo Mundo.

En el momento de la colonización de Canarias y América, la variedad andaluza estaba ya bastante diferenciada del castellano del centro-norte peninsular. Dicha colonización se hizo fundamentalmente a través de Andalucía Occidental, de ahí la mayor afinidad del canario y del español de América con el andaluz que con el castellano norteño, que era entonces una variedad menos valorada que la castellana o la andaluza.

Este hecho explica las coincidencias que, tanto en cuestiones fonéticas como gramaticales, se observan entre las hablas canarias y las americanas. Ellas, junto al andaluz occidental, conforman una de las dos grandes variedades de español, la denominada meridional o atlántica.

NotaCMP.- Cabe destacar que España tiene unos 48 millones de habitantes, unos 46 en la Península y 2.2 en Canarias. Por tanto, el castellano lo hablan unos 46 millones, mientras que el español (que así se lo llama en América) lo hablan más de 500 millones.

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